En estos días nació una polémica porque Twitter decidió bloquear la cuenta de Donald Trump. Anterior a esto las cadenas de televisión estadounidenses decidieron cortarle la señal al mismísimo presidente de su país porque su discurso era claramente de odio y violencia. A partir de esto se inició una enorme discusión en medios e incluso en la mañanera de López Obrador, sobre la censura de Twitter al presidente norteamericano. López Obrador lamentaba esta censura y apelaba entonces a la idea de que México hiciese su propio sistema de redes sociales, como Facebook, para evitar así el sagrado derecho a la libre expresión. Idea absurda como son las cosas en este mundo virtual.
Lo primero que hay que entender es que Twitter no es un derecho de las personas. No es un derecho humano. No. Twitter es una empresa que da un servicio que es “gratuito”, es decir, no le cobra a sus usuarios. En su modelo de negocios la mercancía que venden es precisamente los usuarios, el volumen de millones de usuarios, que pueden aprovechar las empresas para anunciarse, de acuerdo al nicho que se trate. Pero el servicio que otorga Twitter a sus usuarios, y las condiones de uso –aceptadas por aquellos que se inscriben al sistema– es simplemente el de escribir mensajes de 280 caracteres. Si ese es el servicio que presta Twitter, ¿por qué bloquea cuentas?
Lo que ocurre es que Donald Trump, violó el acuerdo sobre las cosas que se pueden publicar. Si incita a la violencia, al odio, al racismo, o cualquier otra conducta que la red social considera impropia, se toma la red Twitter el derecho de bloquear al infractor. ¿Es eso censura? La realidad es que no lo es: Donald Trump, mi vecino, el hombre de la calle, puede decir lo que se le antoje, simplemente no lo puede decir vía Twitter si está bloqueado. Vamos, no hay ningún tipo de censura. Twitter no es un derecho universal humano. No tiene ninguna obligación de abrir esa red social a quien incumple con las reglas que se pusieron a priori.
Supongamos que no es Donald Trump, sino un grupo terrorista quien escribe mensajes de odio, o se pone de acuerdo esta red social para planear ataques terroristas. Evidentemente Twitter podría bloquear a estos personajes y nadie diría que se está ejerciendo la censura ¿verdad?
Otro ejemplo: YouTube tiene sus propias reglas de operación y no acepta pornografía en los contenidos que los usuarios pueden subir. ¿Es eso censura? No. Cada quien puede subir los contenidos que sean a los canales adecuados. Y esto es lo mismo que pasa cuando uno va al cine a ver una película clasificación C. Los niños no pueden entrar… ¿Es eso censura? Tampoco. Un ejemplo más: digamos que le pido a un periódico que me dé una columna para escribir mis ideas, las que sean. Si el periódico no accede a esto, ¿me está censurando? Por supuesto que no.
El ignorante presidente que tenemos está muy ocupado viendo las redes Twitter y Facebook, en lugar de estar trabajando en los problemas nacionales. No se ha enterado cuáles son los derechos fundamentales de los seres humanos. No se ha dado cuenta que Twitter ni siquiera pinta en ellos. Por eso reclama en sus mañaneras estas tonterías y la realidad es que cada mañana se observa la ignorancia, la estupidez y la falta de seriedad de un presidente que soñaba ser la cabeza de una nación como México, pero que le ha quedado grande. Y así, en lugar de ser el gran estadista que él imagina que es, es simplemente un señor que no debería estar en ese puesto. Es un presidente en todos sentidos lamentable, amén de ser un mentiroso cotidiano.
Hay que decir, sin embargo, que las redes sociales han cobrado mucha importancia y Twitter y Facebook son líderes. Obviamente eso les da poder porque las personas en grandes cantidades, usan estos servicios. Y esa imporrtancia hace que cuando deciden bloquear a alguien, se tome como un acto de censura, lo cual ya aclaramos, no lo es. Pero mientras las personas accedan a estos servicios, los popularicen y los usen con asiduidad, es claro que su relación con el entorno social será muy importante.
El problema es que López Obrador no entiende nada, porque está verdaderamente senil, porque diario tiene que inventar cosas para tratar de convencer que vamos muy bien, aunque los hechos hablen exactamente de lo contrario. La pandemia es un ejemplo. Así su creencia de que Twitter está censurando a usuarios es simplemente no entender nada. Y ya francamente no me extraña.

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