El viernes
pasado empecé a sentirme mal en la tarde, como a punto de que me diese una
gripa. Ya estaba “mormado” y decidí tomarme uno de esos medicamentos para
contrarrestar básicamente los malestares de la gripa. Todos lo sabemos, esta
enfermedad común nos tira en cama y listo… y nos recuperamos más o menos en una
semana. Sin embargo, son 5 o 6 días medio perdidos porque uno está desganado
además de cansado. A diferencia de otras ocasiones, ahora no me dolió
previamente la garganta pero tenía otro síntoma: nada de hambre, amén de un
fuerte dolor de cabeza. Al día siguiente amanecí peor y para colmo con fiebre.
También estaba mal del estómago y evacué heces muy blandas aunque no llegué a
la diarrea. Y sí, suena escabroso pero como dijo Bertrand Russell, los seres
humanos estamos orgullosos de nuestras enfermedades.
Ya con la
fiebre me sentía francamente peor y en la tarde fui a un consultorio de esos
que hay en las farmacias. Sabía que podía tener una infección (por la
temperatura) y bueno, para este tipo de cuestiones tampoco era necesario ir con
un especialista. Una doctora me revisó y recetó. Por las medicinas que me dio
(incluyendo un antibiótico), sospechó que tenía una infección estomacal y
quizás una alergia en la garganta (o incluso otra infección). Me dio un
antibiótico de amplio espectro, lo cual permite atacar un número grande bichos.
Quiero suponer que ante la imposibilidad de hace algunos estudios o algo más
sofisticado, su diagnóstico intuitivo parecía ser razonablemente correcto.
Mejoré un
poco pero al día siguiente regresó la temperatura. Llegué a 38 y seguía
subiendo. Entonces fuimos al hospital. Ahí en Urgencias les dije que quizás
estaba exagerando pero me preocupaba el tema de la temperatura. Me mandaron una
biometría hemática, una placa de tórax y dos pruebas, la de Covid y la de la
influenza. Nótese como un médico con acceso a más herramientas de diagnóstico,
no duda en usarlas de inmediato. A la hora y media me informaron que mi placa
estaba bien, no tenía influenza pero sí Covid. Chale.
¿Qué me
recetaron? Descanso, muchos líquidos y medicinas para contrarrestar la
temperatura, el escurrimiento nasal y la tos. Me pidieron me aislara 5 días y
entonces regresara a mis actividades. Es claro pues que no se espera nada grave
como cuando llegó el Covid en el 2019. El virus se ha vuelto mucho menos
peligroso aunque desde luego, no hay que bajar la guardia. El Covid para mí ha
sido como una gripa fuerte.
Al momento
de escribir esto llevo dos días de tratamiento. No tengo fiebre, estoy más
cansado que habitualmente y ahorra me ha regresado el apetito. Quiero pensar
que el lunes que viene ya estaré de nuevo en actividad.
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