Dice la presidente Sheinbaum que ella y su gobierno, desde luego, no cubrirán a ningún delincuente, que no tendrán jamás nexos con los criminales, con el crimen organizado, y que desde luego, no habrá nexos de contubernio con los narcotraficantes. Y la verdad es que está narrativa puede creerse o no. El problema es cuando empieza a salir información que compromete estos dichos. Y estos datos no salen de este gobierno, sino de los Estados Unidos, en donde Ovidio Guzmán López, que se encuentra detenido en dicho país, se ha declarado culpable y está dispuesto a colaborar con las autoridades para aminorar la sentencia en su juicio y no llegar a la cadena perpétua.
Ovidio sabe muchas cosas y el abogado del delincuente ha dicho que Sheinbaum y otros funcionarios están metidos en el narco. En una nota del Imparcial: "Abogado de Ovidio Guzmán acusa a Claudia Sheinbaum de ser el “brazo” del Mayo Zambada". Y bueno, de nuevo puede uno creer o no en estas declaraciones, pero claramente ensombrece a la presidente y a su gobierno.
Como estará la cosa que hoy mismo ser lanzó la presidente a Sinaloa, con el pretexto de inaugurar una unidad médica. Casualidades del destino justo ir a Sinaloa, pues todos sospechan fuertemente sobre los nexos de Rocha Moya y los narcotraficantes. "Y es que hay que salir a desmentir todo porque no podemos dejar pasar esto pues los medios nos harán pedazos" -debe pensar la presidente. Entonces tomando medidas precautorias, se lanza Sheinbaum a repetir su narativa que cada vez suena más falsa.
Y es que no sólo Rocha Moya está en jaque, sino el propio López Obrador pues aparentemente, esa estrategia de "abrazos, no balazos", fue usada para que a los narcos no les tocaran ni un pelo. Y que quede claro, más allá de esta interpretación, se suponía que se buscarían las causas de estos comportamientos indeseables para los cuidadanos del país. Pero no hubo nada, ceo estudio, cero trabajo de campo, cero profesinales del tema, sólo la supuestamente ingeniosa frase patética del anciano inepto que gobernó con ocurrencias por seis años este país. Y desde luego, los contínuos viajes de AMLO a Badiguarato, o el saludar a la madre del Chapo Guzmán, o tratar siempre de "señor" al chapo Guzmán, porque el respeto es el respeto, sea este un ser indeseable para la sociedad. Nada de eso, antes está la educación.
El entramado de verdades y mentiras en este gobierno, añadiendo lo que nos dejó el gobierno anterior, nos habla de que este país se vendió hace rato al narcotráfico. Vivimos en un narcopaís, en un narcoEstado, el cual quieren tapar como al Sol con un dedo. Pero todos los días salen noticias que ponen los pelos de punta y más allá de eso, sigue la sistemática defensa de los gobernantes nefastos. Y ojo, que está además el General Cienfuegos, que lo apresaron en EEUU pero que en nuestro país lo liberaron nomás lo regresaron los estadounidenses, aunque Ebrard haya dicho en su momento que aquí se le juzgaría. Por supuesto, todo fue una mentira. Hoy lo sabemos y las noticias del día lo confirman.
Cabe finalizar con un hecho importante: los gringos se han dedicado, desde que entró Trump, a señalar el contubernio entre gobierno mexicano y delincuentes. Sheinbaum habla de una colaboración con EEUU que es realmente inexistente. Un día nos sorprenden (y se sorprenden los gobernantes mexicanos), cuando los vecinos del norte capturan al hijo de Julio César Chávez. Otro día con el "secuestro" del mayo Zambada (el cual fue llevado con engaños a EEUU), y otro día más quitándole la visa a la gobernadora de Baja California por razones que no se han aclarado. Pero nada de esto parece ser suficiente. Vamos a ver si pueden aguantar estos chubascos cada vez más frecuentes.


