Thursday, August 06, 2015

Una piedra en el camino


Ya conté aqui todo el desarrollo del incidente de mi cálculo en el riñón. Lo que faltaba era que de nuevo se me interviniera y me sacaran el catéter que estaba desde el riñón hasta la vejiga. Se planeó el procedimiento y el 31 de julio fui intervenido de la misma manera que se hizo cuando me pusieron el catéter doble jota, que así se llama. Fue una intervención ambulatoria, es decir, de entrada por salida.

A las 4 de la tarde estaba en casa y me sentía bien. Al día siguiente todo fue normal pero en la tarde empecé a tener fiebre. Me tomé unos paracetamoles y listo. En la mañana siguiente, sin embargo, seguía con temperatura. Le hablamos al doctor, que dijo que había que inyectarme cierta sustancia que no recuerdo el nombre por el momento. Me inyectaron pero la fiebre no cedía. En la llamada de la tarde al médico me dijo que fuese a Urgencias inmediatamente.

Llegué y me canalizaron. Eventualmente hallaron una infección complicada de vías urinarias. La fiebre cedió hasta las 00:30 del  día siguiente. En un hospital se duerme mal porque las enfermeras y médicos entran a cualquier hora así que estaba cansado. En la mañana vino el doctor y me dijo que necesitaba quedarme al menos 24 horas para asegurarse que la fiebre no regresaría. Me siguieron administrando el antibiótico contra la infección. No tuve fiebre todo el día. Así que al día siguiente salí y regresé a casa, pero de nuevo, en la tarde, tuve fiebre, El doctor mandó una nueva inyección y funcionó. La fiebre cedió.

Hoy escribo esto y la emergencia finalmente parece haber pasado. Aún sigo con el tratamiento de la infección pero me siento bien y hasta estoy trabajando. Esperemos que todo siga así.

Algo que me gustaría mencionar es el hecho de que creo haber entendido, al menos de alguna manera, qué se siente morir. Me explico. Cuando fui al quirófano la primera vez, no me di cuenta cómo ni cuando me quedé dormido para la intervención. Evidentemente me administraron algo vía intravenosa y de pronto estaba dormido profundamente. Ahora, para esta segunda intervención, decidí que quería darme cuenta en qué momento me quedaba dormido.

Así que ya acostado en la plancha del quirófano hablaba con el Dr. Torres García y broméabamos. De pronto sentí que todo me daba vueltas y le dije al doctor mi plan, Él me contestó algo como "cierra los ojos, no te preocupes" y ya no me acuerdo más. Pero lo curioso es que de pronto escucho sonidos, es gente que habla en el quirófano y pienso "todavía no han empezado y los escucho... debo avisarles que la anestesia no me está haciendo efecto", pero es cuando escucho: "Ya acabamos, Manuel, Ya terminamos".

Juro que para mí no había pasado ni medio minuto desde que el doctor me dijo que cerrara los ojos, pero el hecho es que al menos pasó la media hora o cuarenta minutos, no más. Vamos, que digamos que ya supe qué pasa cuando uno se muere: no hay preocupaciones, no hay futuro, no hay pensamientos, no hay sueños, no hay nada. No estuve conscientemente en este mundo por ese tiempo y quiero creer que eso es morirse.

Y ya Homero decía que "el sueño es el hermano gemelo de la muerte", aunque ya el Dr. Drucker ha dicho que el morirse y el soñar son cosas diferentes, porque al final del día, cuando se duerme hay procesos biológicos de quienes duermen, no así en quienes ya fallecieron. Probablemente podría decir lo mismo Drucker con respecto a mi experiencia pero en términos de dormir una noche y lo que viví me parece muy diferente. Porque miren, cuando uno duerme y despierta -si se durmió bien- se nota. El cuerpo ha administrado el descanso y por alguna razón sabemos que pasaron horas antes de despertar. Aquí al haber perdido la medición del tiempo, no tengo manera de pensar que hablamos de un sueño.

Como sea, parece ser que ya voy de salida y me siento bien y contento, aunque cansado de tanto trajín. Gracias a quienes se preocuparon por mi salud en estos días y un agradecimiento a Pilar, que se encargó de todo, que hizo el trámite con el seguro, que estuvo al pie del cañón con las enfermeras para que hiciesen su trabajo en el momento oportuno, sobre todo en la crisis de la fiebre. Ella es quizás la heroína de este evento

5 comments:

A. David Garza Marín said...

Je... Precisamente, eso mismo pensé cuando fui intervenido por un cálculo hace alrededor de dos años. Fue toda una experiencia. La primera vez, ni cuenta me di cuando me dormí. Ya, al despertar, todo había acabado y tenía el catéter. Lo tuve un tiempo y pensé lo mismo, "me mantendré despierto y la anestecia no hará efecto". Me pusieron la máscara y más tardó en colocarse que en lo que yo ya estaba dormido. No sentí, a pesar de que estaba decidido a no dormirme. Y sí, pensé lo mismo: ¿así será el morir? Luego me puse a pensar que debe ser doloroso tener un paro cardíaco o alguna otra dolencia y que fallecer debe ser una experiencia un tanto diferente.

En fin... Es curioso que la intención haya sido tan similar en ambos casos. :)

PatVie said...

Las personas que nos acompañan en la enfermedad y en particular la pareja es siempre las heroina. En mi caso fué Paulina. Siempre le agradezco mucho! Que bueno que ya estás bien Morsa. Abrazos. Pato.

Arturo Gerardo said...

Nos da mucho gusto, que bueno que ya estés bien. Por cierto el programa del fichero nos ha sido muy útil. Muchas gracias por compartirnos tus meditaciones, conocimientos y aventuras. Que te sigas recuperando.

Alberto Fuentes said...

Compadezcome en tu dolor. Tener un calculo no es para nada grato (a uno le gustaría que le sacaran el pedazo de cuerpo...).
Y efectivamente haces una observacion muy importante.

La muerte es un estado de inactividad como el dormir, donde no hay pensamientos, sentimientos ni conciencia de lo que pasa. Es como un sueño profundo.

Jesús dijo la condición de los muertos al referirse a su amigo Lázaro:

Juan 11:11-14: “‘Nuestro amigo Lázaro está descansando, pero yo me voy allá para despertarlo del sueño.’ [...] Jesús les dijo francamente: ‘Lázaro ha muerto.’” (También Salmo 13:3).

También dice que perecen sus pensamientos (Elesiastés 9:5,6-10 )

Eclesiastés 9:5
'Los vivos, en efecto, saben que morirán, pero los muertos no saben nada'


Salmos 146:4
'Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras PERECEN sus pensamientos'.


El cuerpo muerto es inerte, no tiene conciencia de ninguna índole, no tiene ya su alma que es la que conserva su conciencia, memoria, entendimiento, libre albedrío y voluntad.


En cuanto a la resurreccion, sería de la misma forma que lo describes: desde el punto de vista del ser humano muerto podra jurar que para el no habrá pasado ni medio minuto, ya que al abrir los ojos, será como haber dormido un instante. Efectivamente para el resto de la humanidad o de la existencia, podrá haber pasado mucho tiempo, pero para el ser inerte (sin vida), que es resucitado, al no tener conciencia ni pensamientos, entonces podrá decir que para el es como si hubiese pasado un solo instante.

Para Lazaro fue un abrir y cerrar de ojos, aunque habian pasado 4 dias cuando fue resucitado.

Lo que si esta claro, es que la muerte NO avisa. Es repentina y llega de improviso.

De ahi que sea menester no dormirse en los alardes de un mundo cambiante, el cual esta en un estado de somnolencia respecto de su Creador.

El mundo va pasando. Y cada dia que pasa nos queda un dia menos para poder elegir lo que nos lleve a ser elegidos en la resurreccion.

Alberto Fuentes said...

Lo bueno de leer la Biblia es darse cuenta que no existe el denominado infierno y que la muerte tendra fin, luego de que el ultimo de los enemigos de Dios (a saber, la iniquidad y el pecado) sea destruido antes de que se le destruya para siempre a ese estado de inexistencia, el cual se origino por un estado de rebeldía para querer conocer por si mismo el conocimiento que conducia a lo malo, por querer creerse un dios (Gen caps 2y3)

En el hebreo del Genesis dice 'muriendo moriras' Heb.: mohth ta·múth. Lo interesante es que el hebreo no dice 'muriendo viviras', sino que complementa con el dicho 'polvo eres, al polvo volveras'. Fueron los opositores a Dios quienes inventaron la idea de que se sigue viviendo en la muerte al negar esa afirmacion para que asi se pensara que aunque se hiciese lo que fuese aun asi uno seguiria en un estado de vida.

El envejecimiento de nuestro cuerpo atestigua que estamos muriendo debido a que la naturaleza material no contiene vida en si misma y de que no somos dioses para autoperpetuarnos, controlando nuestra vida y muerte. La degeneracion celular le gana a la regeneracion, por lo que nuestros organos comienzan a fallar paulatinamente. En Eden se atestigua que se daría un alimento (a manera de un medicamento) que permitiría renovar el ciclo de vida por otro tiempo, luego de alcanzar aprobacion en la condicion de rectitud espiritual. Como el ser humano quiso creerse un dios, entonces tuvo que alcanzar su propio estado de elecciones, lo que lo ha conducido a una busqueda frenetica por intentar autoperpetuarse. Pero aun con toda ciencia de por medio, no ha podido ni siquiera llegar de forma cercana a avanzar unos cuanto años desde esos 120 que nos limitan nuestro ciclo de vida actual.


Sin embargo, con el tiempo se ha puesto otro arbol de la vida. Por ello, Jesus de Nazareth, tuvo que ser carpintero y morir en un tronco de un arbol, para plantar en tierra nuevamente un arbol que genera alimento (figurados en los emblemas de la ultima cena) que permita alcanzar la vida propuesta desde el inicio, ya que mediante una muerte, la muerte quedará destruida para siempre.


Para no quedarse dormido.


Que estes bien. Saludo tu salud.