Ya más de uno debe creer que estoy en contra de López Obrador, pero no es así. Yo quisiera entender que si le va bien a México, le va bien a todos. Pero cuando el Presidente de la República dice -con toda seriedad- que una de las opciones que tiene, para vender el avión presidencial, es hacer una rifa, pues ya estamos ante la cabeza de un país que ni entiende de economía ni parece enterarse que la venta de un avión no se hace en un tianguis.
Y es que AMLO indicó que la Lotería Nacional podría organizar una rifa con 6 millones de cachitos (para que se entienda, comentó), a 500 pesos cada uno, lo que arrojaría la suma de 3 mil millones de pesos. Si el avión presidencial costó 130 millones de dólares, unos 2,600 millones de pesos, el resto de la venta sería para darle al ganador uno o dos años de servicio del avión como parte del premio. Y curiosamente agregó que se pondrían algunos "candados" (aunque no usó ese término), para que el ganador del avión no lo malbaratara. Indicó el presidente que no podría venderlo a un menor precio que el que diera un avalúo.
He aquí el video:
A mí me parece que la cabeza del ejecutivo ya estás dejando de entender el entorno. Un país no vende un avión haciendo una lotería. Por otra parte, ¿quién compraría los cachitos? ¿La gente común y corriente? ¿el 60% que vive en la miseria? ¿La clase poderosa? Simplemente la idea es ridícula. Es simplemente sacarse la "rifa del tigre" y francamente desde la concepción de la idea ya parece que estamos viendo que al presidente de este país ya no le llega el agua al tinaco, para decirlo coloquialmente.
Pero ¿por qué pasa esto? Soy de la opinión que el Peje tiene asesores pero no los escucha. Cualquier asesor, medianamente capaz, podría decirle a AMLO que la idea no tiene ni pies ni cabeza. Pero por lo visto, nuestro mandatario no tiene sentido del ridículo o peor tantito, no está muy capacitado para gobernar un país como México.
Y por si fuera poco, se me hace extraño que tenga además la idea de impedir que el ganador del avión no lo venda mal, y para eso quiere obligarlo a aceptar que si se gana el avión no podría venderlo a un costo menor que el avalúo del mismo. Yo no sé si al Peje alguien le ha dicho alguna vez que cuando uno tiene un bien, ganado de manera legal, comprado, etcétera, lo puede regalar, rematar, vender, desechar, vamos, hacer lo que quiera con el mismo. Es tan elemental esto que no voy a seguir explicándolo.
Lo grave de todo este numerito que se dio en la conferencia mañanera de hoy, es que estamos viendo no a un estadista, como alguien dijo en los medios cuando dio su primer discurso (cuando se le informó que había ganado las elecciones), sino una persona incapaz de entender la economía. Porque el avión presidencial no debería ser tema. El país tiene problemas de seguridad, de narcotráfico, de violencia inimaginable. El avión presidencial puede o no venderse. A la gente no le importa realmente. Lo que queremos es ver un presidente que actúe como tal y no como un payasito, o que nos dé recetas que rayan en el humor involuntario, por ejemplo.
López Obrador indicó, cuando inició su período presidencial que no le iba a fallar a los mexicanos. Permítame decirle al Señor Presidente que ya nos falló... Y no sólo por lo del avión, sino por muchas cosas más. Triste asunto, de verdad.

