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Tuesday, September 09, 2014

Los futuros gasolinazos

Cada mes este gobierno nos receta un gasolinazo, que es el subir unos 8 a 11 centavos por litro, el costo del energético en cuestión. De hecho, la medida en estos años se convirtió en recaudatoria literalmente, es decir, como un impuesto más porque hoy día en México la gasolina es un producto caro, el más caro de todo el planeta. La fórmula, quieren hacernos creer los economistas de este gobierno, es que la inflación no se disparará porque "qué tanto es tantito". Si suben unos pesos la gasolina, veremos una inflación desenfrenada porque todo se transporta, pero así, a centavitos, los funcionarios de este gobierno creen ni que se siente.

Pero el punto es que los gasolinazos se sienten y debido a lo impopular de la medida y del abuso que estso significa, este gobierno, en boca del Secretario Videgaray, dijo hace un par de días que el año que viene ya no habrá "deslizamiento" del precio de los combustibles. Nótese la fineza del personaje para no decirle "gasolinazos". Pero eso sí, aclaró que habrá un aumento a los combustibles en enero, que será de aproximadamente la predición de la inflación. Es decir, en términos reales nos van a aplicar un gasolinazo más. ¿De cuánto va a ser? Uno esperaría quizás de diez, once centavos, chance veinte, pero no, hagamos algunas cuentas sencillas:

Si la inflación para el siguiente año se calcula en 5%, por ejemplo, y considerando que la gasolina costará para diciembre 13.28 pesos, entonces aumentarán el litro unos 66 a 67 centavos. Es decir, que es como si nos aplicaran en el año un deslizamiento de casi 6 centavos por litro. La diferencia es que aquí se aplicarán en enero del 2015. Si acaso la predicción de la inflación fuese de 2.5%, cosa que dudo, estarían aplicando este deslizamiento de 33 centavos. Es decir, Videgaray no dice la verdad completa, sino que la envuelve bajo el disfraz de que la inflación no pasa de un dígito y nos los dice para tranquilizarnos sobre el siguiente aumento de los combustibles. Pero ya Videgaray dijo que se preveé que la predicción sea de 3%, es decir, nos aplicarán un gasolinazo de unos 40 centavos por litro. Es decir, preparémonos para un aumento ilegal y desmedido.

En otras palabras, no es que desaparezca este impuesto llamado deslizamiento del precio de los combustibles. Lo que significa es que nos van a aplicar ese gasolinazo a principios de enero prácticamente completo. En pocas palabras, son unos mentirosos, tuercen la verdad, engañan, no dan cifras, nada. Nos hacen creer una cosa cuando la realidad es otra. Apuesto que cuando llegue el gasolinazo mayor de enero, habrá protestas pero ya será tarde, porque ya se habrá aplicado.

Tuesday, November 26, 2013

De las consultas públicas de Mancera


Hace unos días salió el Gobierno del DF a decir que están considerando subir la cuota del Metro. Es que no alcanza, dicen, y añaden que el costo del boleto del Metro es de 10.50 pesos, por lo que, evidentemente, está subsidiado y por ende, no se pueden cubrir todas las necesidades de dicho sistema. Buscan subirlo dos pesos por viaje, porque además, indican que tienen más de 100 trenes que deben arreglar y que no hay dinero para ello. En consecuencia, debido a todo esto, en muchas ocasiones los viajeros tienen que esperar hasta media hora para que llegue un tren y los lleve (si es que entonces se puede subir, pues en ocasiones hay tanta gente que de plano no caben). La medida, indican, haría que la frecuencia de trenes fuese mayor y que el servicio mejorara radicalmente. También indican que el costo del pasaje del Metro es de los más baratos en el mundo, comparado con el de Nueva York, que cuesta el viaje 33 pesos.

Para ello, como son un gobierno plural y que no toma decisiones arbitrarias, han decidido hacer una consulta pública para preguntarle a la gente si están dispuestos a pagar 2 pesos más por viaje. Ya parece que les van a decir que sí. Díganme: ¿quién va a contestar afirmativamente si finalmente cuando aumentan los costos de los transportes no se ven mejoras reales? Pero vayamos más a fondo: ¿Por qué no dicen que el transporte del metro quieren elevarlo en el pasaje un 66% con respecto al costo del boleto actual? Si cuesta 3 y sube a 5 es ése el porcentaje que quieren aumentar. 66 por ciento. Pero claro, no dicen esa cifra porque la percepción parece cambiar. Dos pesitos más es muy diferente a decir 66% ¿verdad? Pero si lo pensamos desde esta perspectiva, es claro que es un aumento brutal y desconsiderado.

Pero eso no es todo. Sí, es cierto que el boleto del Metro mexicano es muy barato con respecto a otros países. En Nueva York, dicen ellos, el costo por viaje es de 33 pesos. ¡Qué caro! sí, lo es si ganas 65 pesos al día (el salario mínimo). Cabe decir que el salario mínimo en Estados Unidos es de unos 850 pesos por día, por lo que 33 pesos presupone 3.88% de ese salario. En cambio, 5 pesos por viaje en metro presupone 7.69%. Dicho de otra manera, si lo vemos en términos de poder adquisitivo, el Metro a 3 pesos es incluso 4.61% con respecto al salario mínimo en nuestro país. En esos términos el boleto del Metro mexicano es más caro que el de Nueva York.

En resumen, esta consulta al ciudadano mexicano resulta una burla. Si en los resultados finales aparece que la mayoría djo que "sí" al aumento del pasaje, resultará una mentira absoluta. Están entrampados en sus propias mentiras. Ahora además, se dice que en publicidad (que se ve en los andenes), el Metro recibe millones y se afirma, sin dar datos, que el costo real entonces del pasaje sería de 50 centavos.  Yo dudo estrictamente que esto sea cierto porque no hay un solo dato para contrastarlo con lo que dicen, pero independientemente de eso, es evidente que en ninguna parte del mundo la gente va a decir que sí en algo que le pega directamente en su economía.

Saturday, February 25, 2012

La inflación en el rating en ajedrez


En ajedrez existe una medida llamada "rating" o "Elo" (por el apellido a quien se le ocurrió inventar esto), el cual sirve para medir la fuerza ajedrecística de manera estadística. Arpad Elo, quien era físico/matemático y un fuerte aficionado (aunque de origen húngaro), vivió en Milwakee y ganó 8 veces el campeonato de su ciudad (allá por los años treintas del siglo pasado), estudio la idea de crear un sistema para clasificar numéricamente la fuerza en ajedrez. Luego de un interesante trabajo, la Federación Internacional de Ajedrez(FIDE, por sus siglas en francés), decidió incorporar ese sistema en 1970 y a partir de ese momento ya nada fue igual.

Gracias a este sistema, los torneos no solamente eran fuertes porque jugaban ajedrecistas famosos, sino porque tenían una clasificación que los hacía ver más fuertes. La idea fundamental de Elo es la siguiente: "Si dos jugadores tienen la misma puntuación, la probabilidad de que gane uno o el otro es de 50%". Elo entonces decidió calcular de acuerdo a una curva que casi es lineal, la probabilidad de que un jugador le gane a otro si el primero le lleva 10, 20, 30, ... , 100, 200, 300 puntos de diferencia. Esa tabla se llama precisamente "tabla de expectativas", porque indica, de acuerdo a la diferencia entre los ratings de los jugadores, quién tiene más probabilidades de vencer. Por ejemplo, si un jugador le lleva a otro unos 100 puntos de ventaja, entonces el jugador con la diferencia a su favor tiene que ganar 7 de cada 10 partidas aproximadamente.

Curiosamente con los años, el sistema de rating ha empezado a sufrir una serie de problemas, por decirlo de alguna manera. Por alguna razón no identificada aún, la medida ha tenido un efecto inflacionario. Por ejemplo, hace unos 15 años, tener más de 2650 puntos de rating lo calificaba al jugador como en la elite de jugadores. Hoy es un rating de un jugador fuerte, pero nada que hacer ante los 2700 puntos o más que ya unos 30 jugadores tienen en el mundo. Fischer, por ejemplo, llegó a tener 2780 puntos en 1972, cuando aún no había inflación en el rating. Hoy estaría entre los cinco o seis mejores del planeta. Así de fuerte era Bobby.

Otro jugador, Kasparov, que por 25 años se mantuvo en el primer lugar de la lista de rating, llegó a la estratosférica cifra de 2851 puntos. Nadie a la fecha ha llegado a ese nivel. Algunos dicen que el rating de Kasparov sufrió también del efecto inflacionario, pero la realidad es que con o sin ese efecto, Kasparov ha sido probablemente el mejor ajedrecista de todos los tiempos.

En mi opinión, la razón de la inflación del rating no es muy difícil de hallar. Por ejemplo, tenemos los resultados de los tres torneos en Wijk aan Zee 2012 (grupos A, B y C). Si sumamos el total de puntos de rating que ganaron y perdieron los jugadores (la cifra que está a la derecha de cada tabla), hallaremos que para el grupo A, B y C, el total de puntos ganados y perdidos es de 0, 0 y -1, respectivamente. El valor de -1 puedo achacarlo al redondeo (se desprecian a veces los decimales y el programa de Chessbase que hace estas tablas quita los decimales, redondeando a valores enteros). Así que probablemente si rechecamos esos resultados, con decimales incluídos, hallaremos que el total de puntos positivos y negativos, ganados y perdidos por los jugadores, suma cero.




(Dé click en cualquiera de las tablas para verlas en su tamaño original)

Esto significa que en este caso, en los tres torneos, el total de puntos de rating en juego se "reparte" entre los jugadores. Si ellos jugaran siempre entre sí los torneos, no habría inflación posible. Cuando un jugador no logra la puntuación esperada por la tabla de expectativas, entonces cede puntos de rating. En caso contrario, puedo ocurrir lo contrario y el jugador hacerse de puntos.

¿De dónde viene el problema de la inflación del rating? Sin duda de que los jugadores participan en torneos en donde juegan otros jugadores. Como no son los mismos ajedrecistas siempre, los mejores le quitan sus puntos Elo a los demás y cuando estos ganadores enfrentan a otros ajedrecistas -digamos de elite- ceden u obtienen puntos de acuerdo a sus fracasos o éxitos, respectivamente, y por ende,  se genera este efecto de inflación.

Por ejemplo, supongamos que tomamos toda la lista de rating de la FIDE, unos 130,000 jugadores actualmente. Si ése es el universo de ajedrecistas, entonces jugando entre ellos, unos con otros en diferentes torneos, no debería alterar el total de puntos ganados y perdidos en promedio, el cual arroja cero como la cifra correcta. Pero el punto es que mes a mes se incorporan nuevos jugadores a la lista de rating y entonces esos nuevos jugadores entran con una puntuación que se les asigna, y que no se dio quitándoles puntos a otros jugadores para así conservar el equilibrio de puntos ganados menos perdidos que nos dan cero o cercano al cero.

Por ejemplo, en los años ochentas, en los torneos FIDE que empezaron a jugarse en el mundo, un jugador no clasificado podía jugar ese tipo de torneos y se le asignaba una cifra temporal de rating de 2200 puntos. Ese número no era consecuencia de la fuerza de nadie. No, se le asignaba al jugador para que éste empezara el torneo con un valor. Una vez terminada la justa, se calculaba su rating y poco a poco, el ajedrecista se acomodaría al rating o fuerza ajedrecística que le correspondiera.

Cabe decir que hace unos años (quizás veinte), la FIDE decidión subir 100 puntos al rating femenil (a excepción de las hermanas Polgar, que ya jugaban como los mejores ajedrecistas del sexo opuesto). Si de pronto la FIDE "regala" a cada jugadora 100 puntos en cada rating, el efecto inflacionario tiene que verse reflejado en algún momento. Para mí es un asunto de sentido común. El conjunto total de ajedrecistas en el mundo, clasificados con rating, tiende a crecer y el efecto se notará -lentamente- como inflación en el rating.

¿Alguien encuentra algún fallo en este razonamiento?