Ayer hubo más de una marcha en el país, contra el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto. En el Distrito Federal se consigna unos 49,000 manifestantes. En provincia hubo marchas también, con menos gente, por este mismo motivo. Creo que esto es nuevo. Uno puede estar a favor o en contra de un candidato, ¿pero salir a las calles a repudiar al que no se le quiere? como que no se había visto antes.
Y quizás la razón es que gracias a Internet, las redes sociales como Facebook y Twitter, la gente ya tiene más información, ya no se tragan las mentiras de las televisoras y más aún, ahora son más críticos, mostrando los comportamientos nefastos de los medios de información para tratar de imponer a un candidato.
Ya lo he dicho antes: El PRI parece haber tomado la decisión de imponer a su candidato a como dé lugar. Así, sin importar el costo, están dispuestos a todas las marrullerías, a comprar voluntades, a crear un ambiente artificial en donde su candidato va ganando en todas las encuestas (compradas, me queda claro), o donde va a eventos en donde con precisión casi quirúrgica Peña Nieto es alabado por todos, aplaudido a rabiar, amén de presentarlo como el galán, el rostro que salvará al país junto con su mujer, la actriz Angélica Rivera, "la gaviota".
Pero todo el equipo de campaña priísta está enfrentando algo inesperado: una realidad con la que no habían contado, como la de los estudiantes de la Ibero que siempre me parecieron tan apáticos para muchas cosas y que en la visita de EPN a las instalaciones de su Universidad, se armó la protesta, la manifestación en contra de este títere, de este personaje de cartón, manipulado por las fuerzas priístas. Y entonces el PRI, en ese afán de controlar los daños, creó ese video en donde pareciera que en la Ibero no pasó nada, pero todos sabemos que sí pasó. Las cámaras de los iPhones y Androides de los estudiantes de dicha universidad mostraron una penosa realidad del candidato del tricolor. No, no fue como EPN-TV nos quiso hacer creer. Por suerte se puede ver en YouTube la verdad y ésa no la pueden tapar como antes.
El escenario está montado. Televisa está siendo vilipendiado por quienes tienen acceso a la red de redes y evidentemente no pueden cerrar los ojos a lo que está pasando. El PRI, me queda clarísimo, no puede estar contento, pues podría salírsele de las manos todo este control que han querido mantener en la campaña de su bonito pero estúpido candidato. Todo empezó cuando el pobre ignorante no pudo decir tres libros que lo marcaron, para después ir de dislate en dislate, diciendo barbaridades como "no soy la señora de la casa", para justificar su desconocimiento de lo que cuesta la canasta básica. Pero más aún, su carita de galán choca con su vida personal incluso, en donde tuvo dos hijos con dos diferentes mujeres fuera del matrimonio. Bonito representante de la familia tradicional mexicana. Pero nada de eso parece importarle a alguna parte del electorado y menos, desde luego, al priísmo, que sabe que en Peña Nieto tiene un muñeco al mejor estilo Ken, de Mattel, manipulable en todos sentidos.
Que gane el PRI podría ser lo peor que le pudiese pasar a México. En mi opinión, sería regresar al mundo de la gran corrupción, de los grandes desfalcos y de las devaluaciones al final de cada sexenio. Ojalá que todo este repudio mediático vía Internet se refleje en las urnas y el cretino de Peña Nieto no acceda al poder. Si eso pasa estoy seguro que nos vamos a arrepentir pronto.
