El editor de National Geographic no quería realmente usar la fotografía de la muchacha afgana, pues decía que era muy perturbadora, pero finalmente aceptó y la muchacha apareció en la portada de la revista, la cual tuvo un gran éxito. Steve recuerda que "de inmediato, me llegaron miles de cartas de personas que querían ayudar a la muchacha, mandarle dinero, adoptarla, casarse con ella." Aún sigo recibiendo correos electrónicos de gente que quiere información sobre la chica afgana de los ojos verdes.
Así, en el 2002 el fotógrafo se fue en busca de la muchacha afgana. Finalmente la encontró y muy al estilo gringo, usaron tecnología del iris para probar que la mujer hallada era efectivamente la muchacha de la famosa portada. Su nombre es Sharbat Gula. Nació en 1972 en un pequeño pueblo en Afganistán. Sus primeros recuerdos incluyen sonidos de guerra, aviones sobre sus cabezas y bombas cayendo. Ella recuerda todo esto como un tiempo de hambre. A principios de los años ochenta su pueblo fue atacado por helicópteros soviéticos. Ahí murieron sus padres. Su abuela y sobrinos se fueron a las montañas hacia el campo de refugiados de Nasir Bagh en Pakistán.
Sharbat se casó con Rahmat Gul a fines de los ochentas y regresó a Afganistán en 1992. Eventualmente se asentó en Tora Bora, dominado por los talibanes. Gula tiene tres hijas: Robina, Zahida y Alia. Una cuarta hija murió en la infancia. Sharbat ha expresado su esperanza de que sus hijas puedan recibir la educación que ella nunca pudo completar. McCurry -desde entonces- ha creado un fondo para ver por la educación de las hijas y la ayuda médica que puedan necesitar.
Sharbat recuerda a Steve McCurry y el momento que le tomó la foto. Nunca antes nadie le había fotografiado. Viendo la fotografía ella recuerda los agujeros que tenía su mascada roja, producto de quemaduras de cuando se incendió el lugar donde vivía. Sharbat no tenía idea de que su rostro era famoso y que nunca había visto la fotografía que le tomó el fotógrafo de National Geographic hasta que el equipo dio con ella en enero del 2002. Al final de la entrevista, ella indicó que no quería ser parte de ningún espectáculo y que no daría ninguna otra entrevista. Que no quería ser contactada de nuevo.
7 comments:
Esta fotografía es una obra de arte, captura la violencia, la delicadeza, la pobreza, el orgullo, la belleza. En gran parte por esta pieza, me hice aficionado a la fotografía.
Me parece destacada la fotografía, sin embargo al final del texto me pareció mas destacada la actitud de esta mujer afghana al no prestarse al circo mediático que pudo haberse hecho al no conceder entrevistas ni nada por el estilo. Eso es naturaleza humana.
Yo estoy de acuerdo con brito. Allá donde viven ellos no estan contaminados con todo ese... "cochinero" de los medios, publicidades, y demás. No le importó todo ese dinero que pudo haber ganado concediendo entrevistas simplemente por que ellos viven agusto con la manera en que viven.
Tiene la mirada mas hermosa que vi, muy profunda, hipnotiza.
Ojala haya recibido la ayuda que necesitaba, de la misma forma en que repercutio su foto.
Aun no entiendo mucho ya que tengo una amiga que trabaja para unicef y dice que cuando querian fotografiar a los niños en 1985 lo que hacian era voltear hacia arriba, jamas habian mirado una camara! inclusive en pleno 2011 y en la civilizacion hay personas que les van a tomar foto y voltean al flash no al lente... asi que como alguien lo dijo aqui, es excelente obra de arte!! por que ella fue captada por el lente y el lente fue captada por ella.. asi como dos amantes :)
hola!me llamo ana soy española y tengo 13 años recien cumplidos, todo el mundo me decia que me`parecia a una chica que habia aparecido en national geograhic! y a partir de ahi empeze a buscar sobre ella
y te pareces en serio, Ana?
saludos
Manuel
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