Monday, February 10, 2014

Posturas falsas


Veo a cada rato en Facebook que se ponen carteles de un perrito de la calle que busca quien lo acoja. Esta actitud, loable sin duda, funciona para las mascotas tradicionales, las que de alguna manera ya se acomodan a la forma de vivir de los seres humanos. Sin embargo, de pronto alguien pone la imagen de una rata de la calle, un ser vivo también. La imagen indica que es "chispita" y que busca quien la adopte. Y de pronto nos cae el veinte, para decirlo coloquialmente, que desde luego, no es lo mismo una rata que un perro o un gato. De hecho yo tuve una amiga en los Estados Unidos que me contó un día que había encontrado un ratoncito en su casa y como le cayó en gracia, le dejaba queso y leche. Le advertí que eso era el primer paso para que su casa se infestara de ratones.

El punto es que en las redes sociales se hace mucho hincapié a los valores de la vida, al respeto por la vida de otros seres vivos. No falta quien no mata un mosquito y que -dice- prefiere espantarlo para que salga de su habitación a las 3 am, en lugar de poner una laminilla que lo mate eventualmente. Porque dicen, hay que respetar la vida de todos los seres vivos.

Yo creo que el tema se exagera. Yo -lo siento- pero si un mosquito impide que me duerma, pongo una laminilla para que se muera el infeliz insecto o prendo la luz y si lo cazo lo mato. Así de simple. Y antes de que se me echen encima por mi insensible acción, déjenme recordarles que para vivir, sean donde vivan, en general el ser humano ya modificó el entorno del lugar. Donde había piedras, insectos, animales rastreros, plantas, hierba, etcétera, dejó de haberlo y se puso cemento, columnas de metal, infraestructura para generar casas y edificios de departamentos. Y probablemente esto ocurrió quizás muchos años antes de que uno naciera y se fuese a vivir a esa posición geográfica, pero el hecho está en que el hombre ha modificado el entorno para su bien, no el de los demás. Que es deseable el respeto de otro tipo de vidas, lo es, pero les apuesto que ningún constructor va a dejar un nidito de ratas sin tocar si ahí está destinado un edificio de 10 pisos (o cinco pisos, da lo mismo la altura).

Por eso pienso que todas esas posturas son falsas porque no observan la realidad del entorno, el cual conocen perfectamente pero se hacen "pato" al respecto. Conozco quienes se lamentan del cambio climático, o de la contaminación, pero fuman sin descanso. Como si el humo de sus cigarrillos no fuese a dar a la atmósfera. Dicho con otras palabras, somos muy sensibles al ver animalitos -como perros o gatos- en desgracia, pero si se trata de animales como las ratas, que son capaces de comerse cuanto hay, incluso cables de la luz, entonces cambia la situación. Y si para colmo, les aviso que las ratas pueden transmitir la rabia, entonces estaremos de acuerdo en que no es mala idea mantener un control estricto sobre ellas. Por cierto, también las ardillas son roedores y también transmiten la rabia, así que no es deseable ni aconsejable, el alimentarlas ni acercarse a ellas cuando se va al parque o a los viveros de Coyoacán. La diferencia es que las ardillas tienen fama de simpáticas y agradables (como Chip y Dale, invento de Walt Disney), pero créanme, pueden ser tan peligrosas como las propias ratas.

Así pues, no nos hagamos los buenos y asumamos nuestra responsabilidad. Sí, tenemos que matar muchos animales por muchas causas diferentes. Evidentemente no se trata de matarlos como deporte o nomás porque se nos antoja, pero de ahí a que tengamos que respetar la vida de cuanto ser vivo se nos atraviesa porque debemos cambiar nuestra actitud y porque no somos los reyes de la creación, pues como que hay un largo trecho.

9 comments:

Safbi [Sylvia] said...

Insisto en que hacen falta mujeres entre tus seguidores, yo digo muchas pendejadas en mucho espacio y mi opinión puede ser inmediatamente descalificada porque fumo y tomo coca-cola, no tengo mascotas, a veces uso la bici y a veces uso el coche para exactamente lo mismo, entre muchos defectos que a he podido acumular a mi “corta edad”, me cae que hasta hace unos años mi YO era perfecto e iba echo madre, reconozco, que con mucho gusto le sedería el paso a los doct@s y a los que sí tienen "calidad moral y ética" para el buen y bien decir y hacer. Sin embargo, sólo por curiosidad, has matado a una rata? sabes cómo hacerlo?, porque yo, neta, me declaro incompetente, la única experiencia cercana fue cuando mi mamá agarro a escobazos a una rata mientras que yo gritaba y hacia escándalo sobre la mesa de la cocina (como en las caricaturas de la época) después me enteré que eso de la escoba no había sido muy buena idea, porque las ratas, como son las que defienden a las crias, pueden atacar con mucha fiereza, hoy por hoy, se queda la rata y me salgo a buscar a algún valiente inhumano que se la escabeche.
Para mi, que no soy especialista en nada, todo eso tiene una explicación evolucionista; mujeres recolectoras, hombres cazadores, supongo que esa mismo podría explicar porque hay hombres particularmente aficionados a la caza y explica el cariño que ahora procuramos a los animales de compañía, honestamente prefiero esa explicación irracional y primitiva, que a esa “racionalista” que se encargo del linchamiento de Lucerito y que aprovechó para sacar a la luz ya que me mordí los dedos en su momento porque eso de ir contra corriente es muy incomodo. Aprovecho para retomar tus palabras…

“Por eso pienso que todas esas posturas son falsas porque no observan la realidad del entorno, el cual conocen perfectamente pero se hacen "pato" al respecto.”

Las UMAS (Unidades para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre) no pertenecen a la vida de las ciudades amuebladas.

En fin, somos contradictorios por la pluralidad, la diversidad y la necesidad de tolerancia hoy más que nunca y nunca más que hoy.

Y no sé como va a quedar este comentario porque este editor es muy incomodo.

Saludines.

Morsa said...


Mi punto, Syl, es que somos hpócritas Si nos conviene, si no nos afecta, entonces somos retebuenos, retenobles, pero el hecho de que ya no hablemos de peros o gatos, sino de ratas o cucharachas, ya nuestra percepción cambia, ¿verdad? ¿Pues qué no son también seres vivos y necesitan apapachos y cariños? ¿O decidimos esto en base a nuestra conveniencia? ¿Por qué no hablamos de la cantidad de pollos que se matan por día ´para que la gente se zampe un pollo asado? ¿Qué? ¿Esos animales pueden ser sacrificados y no importarnos? ¿no tienen sentimientos? ¿o cómo?

Y en otros ámbitos somos iguales: sé de ente que viajó a Cancún hace algunos años para protestar en una conferencia de cambio climático, pero todos esos tenían sus botellas de agua de PET, todos se habían transportado en vehículos terrestres o aéreos que usan gasolina y turbosina, pero de eso ni hablamos porque no es el punto que tratan los protestantes.

Mi argumento es que acomodamos las cosas para manipular a nuestro favor las cosas. No somos los reyes de la creación, por lo cual, no veo por qué comemos otros animales, por qué la industria alimentaria tiene granjas enormes ñpara dotarnos de productos animales, o qué, no tienen derecho a la vida esos animales? Pero de eso no hablamos porque hasta idiota es. Tenemos que comer, ¿no? Esa es mi argumentación que muestra la falsedad de las posturas en las que estamos instalados.

Ernesto said...

Un ingeniero que conocí, se refería a las ardillas como "tree rats"

Safbi [Sylvia] said...

Bueno Manuel, ya que estamos hablado en iguales condiciones de hipocresía...qué vas a comer hoy?...y uno aquí, viendo qué vamos a hacer con Chispita…o sea, que además de hipócritas, cínicos. No, si somos una chulada!
Ahí te ves.

Carlos Alvarado said...

Es simple, la humanidad en tanto especie, modifica su entorno y pasa por encima de otras especies, justo o injusto pero eso es; los animales carnivoros nacen con esa condición y no se la piensan dos veces para matar a su presa y comerla.

Creo que somos la apuesta a largo plazo de la vida en la Tierra, apuesta arriesgada, con alta posibilidad de fracaso, pero si la humanidad logra expandirse por el universo, lo que llevará consigo será justamente la vida de la Tierra; pensando en esto, el hecho de que algunas especies nos sirvan de alimento o tengan que ser controladas es algo perfectamente dentro de presupuesto para la vida de la Tierra.

Sin ánimo de sonar como Maussan, nuestro destino es expandir la vida terrestre por el universo para asegurar la supervivencia de la vida de la Tierra; al final de cuentas toda la biodiversidad existente trata eso, sobrevivir.

Morsa said...

Carlos,

trata de sobrevivir la raza humana. Muy bien, entonces no me salgan con esas posturas hipócritas, de querer conservar el entorno, el cuidar la vida de plantas, animales e insectos. Es una postura tan falsa como una moneda de tres pesos.

Carlos Alvarado said...

Exactamente Morsa, aunque también es por conveniencia nuestra mantener una sana biodiversidad en el planeta, la sustentabilidad es necesaria para nuestra supervivencia, pero claro, no cayendo en esas posturas francamente mal fundamentadas del veganismo et. al.

Alfil Capablanca said...

La interacción de la vida animal de la que somos parte, desde luego con una hegemonía antropocéntrica, está llena de contradicciones de las que nadie se salva. Para que podamos subsistir alimentariamente es forzoso el sacrificio de millones de especies animales comestibles, la mayoría de las veces con métodos anticuados y crueles. Asimismo y esto en la esfera económica y social, para que exista un Top Ten de archimillonarios de Forbes millones de humanos deben vivir en la miseria; ¿dónde se sustenta la riqueza de un empresario? Pues en el trabajo asalariado de sus enajenados empleados, ¿de dónde sale la riqueza de los más prestigiados colegios particulares? Del mal pagado trabajo de su personal docente y administrativo, para que haya Penthouse y suites de lujo es condición sine qua non que cientos de miles vivan en chozas y pocilgas, quien va en una Lamborghini o Mercedez se lo debe en buena medida al apiñado grupo de obreros, albañiles, carpinteros y sirvientas que se apretujan en la involuntaria y asfixiante orgía del inoperante y sórdido transporte público. Así las cosas!

Orochi said...

Ahhhhh ¡Por fin! Yo sabia que las ardillas eran malvadas. Muy malvadas. Pero todos dicen que yo estaba loco, que eran inofensivas y bla bla bla. La ardilla, al igual que el topo y etc. son roedores, que trasmiten enfermedades.

Al igual que Safby, me considero incompetente para matarlas. Me dan mucho pánico, no puedo verla si quiera.