Thursday, January 08, 2015

¿Por qué no avanzamos?

Hoy me sucedió un hecho curioso. Una excompañera de la preparatoria colocó en Facebook una denuncia contra  quienes se subieron al que dicen, es el tercer monolito más grande del mundo, y en donde en un acto de una gracia infinita, escribieron "Familia: Hernández Rodríguez en la piedra. Alguno de los miembros de esa familia puso la foto de su hazaña en las redes sociales.

Dice una nota del sitio "Tiempo" que por esta acción, la Peña de Bernal podría perder su categoría de "Pueblo Mágico". Por ello, el secretario de Turismo de Querétaro, Mauricio Salmón Franz, exigió que se castigue a la familia, quien subió la foto a las redes sociales y en ella se ve como grabaron su nombre como si se tratara de un trofeo. Además, señaló que buscará interponer una denuncia por daños a una insignia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En mi opinión, todo esto es ridículo y baboso, por decir lo menos. Si dicho monolito era tan importante, ¿por qué no lo protegieron antes impidiendo que nadie se suba en él? ¿Y eso de llamarse "pueblo mágico" qué? ¿Y qué autoridad da esa categoría de pueblo mágico? ¿qué idiotez es esa? ¿Perder ese "status" es tan grave? ¿o cómo? Y para colmo, ¿grabaron en la piedra su nombre? No. Lo pintaron con plumón. ¿Qué, ya no se puede quitar lo que escribieron? ¿es tinta imposible de borrar? No entiendo.

El caso es qe puse estas reflexiones en el muro de la excompañera y ésta me contestó diciendo que si ella respetaba mi muro, yo debía respetar el suyo. Le quise contestar pero cuando intenté mandar el mensaje de respuesta, ya me había bloqueado. Y lo que me llama la atención es la intolerancia de alguien que conozco lejanamente desde la juventud y que ya no está en edad de hacer estos ridículos. ¿Por qué se enojó conmigo? ¿Porque le dije que había cosas importantes en las cuales habría que ocuparse y no en estas babosadas?

La intolerancia hasta de personas que consideraba pensantes me llama la atención. Se molestó porque comenté en su muro. En mi respuesta a su indignación le dije que si ponía algo de forma pública se exponía a que alguien no le gustara, pero no pude enviarle la respuesta, repito, porque me bloqueó de su muro.

La realidad es que con personas de una tolerancia cero como la exhibida por mi excompañera de la escuela no tiene sentido siquiera tenerlas agregadas en el facebook. Resulta que son de esas personas que supongo piensa que las denuncias por las redes sociales es hacer algo, aunque en la vida real no mueva un dedo. Y esto me da a la reflexión que da nombre al título de esta entrada. Si por algo tan idiota hay quien se enoja, ¿cómo podemos esperar que el mundo mejore si existe una intolerancia que raya en el absurdo?

En fin, un evento tan tonto que solamente demuestra que el estudiar tampoco es garantía de tolerancia, de apertura y de criterio. My penoso el berrinche de esta excompañera.

4 comments:

Emerson Posadas said...

Considero que pasar mas de 30 minutos al día en redes sociales, en especial fb, es algo así como vivir una telenovela, mucho drama, mucho chisme, mucha confrontación voluntaria o involuntaria.

Mis dos centavos

Guillermo said...

Puede ser que las quejas en FB no prosperen. Ilustro mi postura con este cuento Zen:

"En un lugar en oriente, había una montaña muy alta y con su sombra tapaba la aldea. Y por ello los niños crecían raquíticos. Y una vez un viejo, el más viejo de todos, se va con una de esas cucharitas chinas de porcelana y sale de la aldea.

Y le dicen los otros:

-Adonde vas viejito.

-Voy a la montaña.

-Y a que vas.

-Voy a mover la montaña.

-Y con que las vas a mover.

-Con esta cucharita.

-Jajaja, Nunca podrás.

-Si, nunca podré, pero alguien tiene que comenzar a hacerlo.

YoutvbeGeneration said...

Hola que tal S.r. Morsa
Pues este post me dejo un tanto extrañado.
Por una parte es cierto, seria tan sencillo como borrar el marcador y ya, así de fácil (creo yo).
Pero por la otra
1.- "¿por qué no lo protegieron antes impidiendo que nadie se suba en él?". Pues se supone que todos deberíamos de respetar un lugar sin necesidad de que lo protejan, pero bueno es cierto, es obvio que la gran mayoría de personas no lo hace.
2.- "¿Y eso de llamarse "pueblo mágico" qué? ¿Y qué autoridad da esa categoría de pueblo mágico? ¿qué idiotez es esa?". Bueno pues es un programa y la Secretaria de Turismo otorga ese titulo, los pueblos que obtienen este titulo obtienen con el apoyos tanto económicos como promoción de ese pueblo para atraer turismo obviamente perder ese estatus de pueblo mágico (aunque suene un tanto tarado el titulo)significa menos promoción y menos ingresos. No es que me haya enojado su opinión si no que me enoja que la mayoría de la gente no respete nada. Me hubiera enojado igual que pinten el monolito que como si hubieran pintado la puerta de mi casa, no por que la tinta no se pueda borrar si no por que mucha gente cree que es gracioso ir a poner su nombre (o cualquier otra cosa) en cualquier parte. Solo mi opinión en cuanto el rollo del monolito. En cuanto a su ex compañera comparto su punto de vista es triste que las personas se enojen cuando alguien mas tiene un punto de vista diferente y serrarse a tal grado de silenciar a estos, como a usted que lo bloqueo, en fin ni modo hay todo tipo de gente en este mundo.

George Berkeley said...

Al parecer, al amigo Morsa lo bloquean de todos lados. Primero el muchacho con mala escritura que se enojó porque alguien no comparte su opinión acerca de su Dios. Y ahora su amiga de la infancia que, igualmente, lo veta porque no comparte su opinión. A mí también me vetaron hace poco. Hace unos días me convertí en el corrector de estilo de una chica que tiene un blog más o menos famoso en la red. Nuestra relación laboral no fue larga. Después de unas semanas, semanas en las que no hizo caso a casi ninguna de mis "recomendaciones profesionales", contesté en uno de sus posts un comentario que hizo sobre mí. Mi comentario fue rudo, parece, pero justo, según mi apreciación. Pero total, resultó que al siguiente día ya me había borrado del Skype, y hasta ahora no he sabido nada de ella.

¡Eso no puede ser! Miren, si uno expresara ideas poco razonables, tontas, se entendería que nos veten (yo vetaría a un cabeza-de-unicel así, sin duda), por estúpidos y babosos. Pero cuando nuestras opiniones tienen sentido y alguna fuerza, está bien enojarse, quizá, pero no vetar. ¿Por qué no? Por lo siguiente. Si no recuero mal, Karl Popper, un filósofo de la ciencia, afirmaba que la fuerza de nuestros argumentos se mide a razón del tiempo que aguantan en soportar críticas feroces. Es decir, nunca vamos a saber si nuestras ideas son en verdad buenas si no las sometemos a crítica. La crítica está para eso, para ver las debilidades de las ideas. Si nuestras opiniones no resisten ni siquiera las interrogantes de tipos poco educados, ya nos podemos imaginar qué tan valiosas y fuertes son las ideas que profesamos.

Vetar a una persona con opiniones razonables (con las que no coincidimos pero razonables), es alejarse de alguien valioso. ¿Qué queremos, rodearnos siempre de gente vulgar que no habla ni piensa nunca en nada más que de futbol y televisión? En este momento recuerdo a Platón, que decía (en la República, si no recuerdo mal) que más vale el aplauso de un puñado de sabios que el de una multitud de ignorantes. Esta cita suena pretenciosa, pero dice verdad, creo.

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