Saturday, June 02, 2007

Las ilustraciones de Robert Tinney

La revista BYTE fue una de las primeras en la industria del cómputo. Durante quizás unos 20 años, era LA revista que todo el mundo consultaba. Hablamos del año 1975. Cabe señalar que las primeras microcomputadoras con relativo poder de cómputo y facilidades de programación, salieron alrededor del año 1981, aunque un poco antes ya Radio Shack sacaba su famoso modelo TRS-80, que realmente fue una de las mejores alternativas que existieron en esos -aparentemente- lejanos tiempos.

BYTE fue madurando con los años y se incorporaron entusiastas que hacían de la revista un goce leerla. Steve Ciarcia, un ingeniero en electrónica, publicaba mes a mes un proyecto en donde se combinaba la parte de electrónica con la de software. Este hombre tenía la capacidad para crear todo genero de gadgets, los cuales uno en realidad, con cierta habilidad en la electrónica, podía construir si se lo proponía.

También se incorporó el artista Robert Tinney, quien se convirtió en todo un baluarte de la revista, pues hacía las portadas de las mismas. Sin duda la calidad de las portadas, sobre todo de las ideas que plasmaba notablemente Tinney, lo convirtieron en otra "celebridad" de la popular revista. Tinney menciona cómo es que entró a realizar las portadas de BYTE (traducción mía):

A finales de 1975, sonó el teléfono en el departamento de Robert Tinney en Houston. Era una larga distancia de Carl Helmers, un amigo de Tinney que había conocido muchos años atrás. "Hemos empezado una nueva revista llamada BYTE", le dijo Carl, "y soy el editor en jefe. ¿Te interesaría ilustrar las portadas?". Helmers le envió entonces una copia del primer ejemplar de la revista (septiembre 1975). Uno de los anuncios ofrecía 4K RAM de memoria para la computadora Altair por solamente ¡$185 dlls!). Tinney escuchó entonces la oportunidad tocar a su puerta y su primera portada apareció en la edición de diciembre de 1975, al mismísimo inicio de la revolución de la computadora personal. El tema de esa edición fue: "Computadoras: los últimos juguetes".

Desde entonces Tinney hizo un poco más de 100 portadas para BYTE, en donde las más populares se han mostrado en el prestigioso Museo del Cómputo en Boston. Tinney ha recibido numerosos premios por su excelencia técnica e inspirados temas de sus ilustraciones. Muchas de sus imágenes están entre las más reconocidas de la industria del cómputo.

En los años recientes, debido a que la industria de cómputo se ha movido cada vez más hacia la web, Tinney se ha movido entonces a las gráficas por computadora, produciendo imágenes digitales (completamente) para compañías en Internet como WebMovie.com. También ha producido modelos 3D y animaciones para entretenimiento multimedia, usando el software estándar de la industria, 3D Studio.

Muchos años después, tuve la oportunidad de contactar a
Tinney y pedirle que me vendiera la litografía de su portada que sobre ajedrez computarizado hizo. Si mal no recuerdo, me costó unos 30 dlls. que me la mandara hasta mi casa. Me da gusto saber que tengo uno de sus muchos excelentes trabajos, además de que éste en particular trata de un tema que ya sabemos me obsesiona: el ajedrez.

1 comment:

Gabriel F. said...

Manny Boy:

Sí tienes toda la razón LA revista Byte era simplemente fascinante. Chafeó un poco cuando doña Quinita Monroy la publicó en español aquí en México y luego ya era más difícl encontrarla en inglés en el Sanborns.

Y bueno los anuncios de la Altair, la primera computadora personal en la historia, con su Altair BASIC producido por, la entonces incipiente Microsoft, nos llevan al mundo de la nostalgia al igual que los de la TRS-80 que tardó bastante en llegar a México, lo cual me obligó a comprar de "Contrabando" en tepito una Timex Sinclair 1000 con un procesador Zilog Z80 con 2 KB de RAM y con una "maravillosa" velocidad de 3.25 MHz, en 1982, donde inicié mis primeros pininos en la computación gráfica usando su horrorosa implementación del BASIC. Aunque luego llegó la Commodore 64 con una implementación maravillosa de Pascal el "SuperPascal" y ahí ya podías hacer cosas mucho más decentes y elegantes..

Las ilustraciones de Robert Tinney eran simplemente fascinantes.

No sé si recuerdas, también por aquellos tiempos de gloria, la revista OMNI que era más bien de ciencia ficción pero también incluía algunos artículos de ciencia "light" a diferencia del Scientific American. Pero ahí se publicaron grandes cuentos de ciencia ficción como los de William Gibson "Johnny Mnemonic" o los de George R.R. Martin. Lo que más llamaba la atención eran sus bien diseñadas portadas, que iban desde las de René Magritte hasta las de H.R. Giger (el diseñador detrás de la película Alien) o las maravillosas y oníricas de De Es Schwertberger.

Me dá la impresión de que estos artistas aún no han recibido el crédito y reconocimiento que merecen. Qué bueno que los recuerdas.

Saludos,

Gabriel