Wednesday, August 27, 2014

Que todo cambie para que todo siga igual


Hace un par de semanas ya, hubo elecciones de la Federación Internacional de Ajedrez. Competían para hacerse de la presidencia de este organismo, Garry Kasparov y Kirsán Ilyumzhinov, este último presidente ya de la FIDE por 19 años, con resultados bastante opacos, amén de que Ilyumzhinov es un personaje sinisetro en muchos sentidos (se le ha acusado de haber mandado matar a una periodista de la oposición cuando Kirsán era el presidente de Kalmikya), amén de sus declaraciones bizarras de que había sido abducido por extraterrestres y llevado a un viaje interplanetario. Ilyumzhinov dice de esta experiencia que le pidió a los extraterrestres que lo regresaran a su país, porque al día siguiente tenía que tomar un vuelo.

Pues bien, ganó Ilyumzhinov y mantendrá a la FIDE otros cuatro años bajo su control. En la asamblea donde los delegados de los diferentes países votaron, tuvieron la oportunidad de hablar por última vez, antes de la elección. Kasparov indicó que podía poner 10 millones de dólares desde ya para renovar a la FIDE y empezar con el pie derecho y con patrocinios millonarios. Ilyumzhinov en su turno dijo que podía poner 20 millones de dólares.

Y yo no sé si esta danza de millones de uno u otro candidato convenció a alguien, pero el hecho está en que Ilyumzhinov ganó y bueno, si ha prometido esta cantidad inmensa de dinero, deberíamos ver casi de inmediato resultados. Pero no, en lugar de eso nos acercamos a una bonita crisis en lo que se refiere al Campeonato Mundial, que debería disputarse en las tres primeras semanas de noviembre de este año. Magnus Carlsen, en campeón actual, pidió una postergación del match, que supuestamente se llevará a cabo en Sochi, en la sede de las olimpiadas invernales. Ilyumzhinov recvhazó la propuesta y el re-elegido presidente de la FIDE amenazó al Campeón Mundial sobre la obligación de firmar el contrato de la justa a llevarse a cabo en noviembre, so pena de quitarle el título de campeón mundial ppor no aceptar la reglamentación de la FIDE. Pero si esto fuese poco, Ilymzhinov, en una de sus típicas gracejadas, no declararía al retador, Viswanathan Anand como campeón del mundo, sino que pondría a jugar a éste con Sergei Karjakin, segundo lugar del torneo de candidatos en donde Anand obtuvo el derecho de retar al actual campeón, Carlsen.

¿Y los millones de dólares que prometió Ilyumzhinov? ¿Dónde están? ¿No podría poner parte de este dinero para tentar a los jugadores a dirimir el mundial en una sede mejor situada y más popular? Porque miren, hay reportes de que Sochi, después de que se acabaran las olimpiadas de invierno, se convirtió en prácticamente un pueblo fantasma. ¿Quién diablos quiere jugar en ese inhóspito sitio en donde irán un puñado de periodistas especializados y los jugadores con sus equipos de analistas? Si de por sí, el ajedrez es de difícil promoción, llevarlo a Sochi parece una estupidez, característica de un tipo como Ilyumzhinov.

Por otra parte, de nuevo la FIDE se muestra como autoritaria en lugar de ser un conducto para que el ajedrez internacional esté bien organizado. Cabe decir que la propia FIDE de Ilyumzhinov no logró que ningún país, ningún empresario con dinero siquiera, pujara para pedir la sede del campeonato mundial. Vamos, que se declaró desierta a pesar de haber ampliado el plazo. Eso habla del poco interés que las empresas y los patrocinadores parecen tener en el ajedrez. Y como bien diría el periodista español Leontxo García, "tenemos un gran producto, el ajedrez, el cual no sabemos vender o en el mejor de los casos vendemos muy mal".

Yo no entiendo para qué Ilyumzhinov insistió con estar cuatro años más en la FIDE si iba empezar su actuación (más bien continuarla), con semejante tropiezo político ante el evento que debería ser el más importante del ajedrez en el planeta: un campeonato mundial. La figura de campeón mundial debería tener algún peso, pero no, para Ilyumzhinov, acostumbrado a ser un dictador, esto no le parece importante.

En resumen, nos acercamos a una crisis que me parece va a terminar con quitarle el título de Campeón Mundial al joven talento Magnus Carlsen. Tengo la impresión que Ilyjmzhinov no cederá y que Carlsen en el fondo, siendo el mejor jugador del mundo, puede ignorarlos porque finalmente su calidad de juego habla por él. Sin embargo, es triste que regresemos a estas circunstancias en donde todo puede ponerse "patas para arriba" en un santiamén. La culpa de esto es de Ilyumzhinov y de esta FIDE dizque millonaria, que no sabe jamás qué hacer de forma correcta.

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