Saturday, December 01, 2007

Más allá de la rivalidad

Es claro que Kasparov y Karpov fueron, por mucho tiempo, los más fantásticos rivales. Cuando el ogro de Bakú intentó, por primera vez, quitarle la corona mundial a Karpov, se planteó un match a 6 triunfos sin contar los empates. Fue un maratónico encuentro en donde Kasparov empezó perdiendo 5-0 y sin embargo, en uno de los triunfos más grandes de la perseverancia, el azerbayano ganó finalmente 3 partidas y acercó el marcador a 5-3. Sin embargo, la FIDE dirigida por Florencio Campomanes en ese entonces, suspendió el match por agotamiento, particularmente de Anatoly Karpov y se reagendó un nuevo encuentro, empezando de cero puntos para ambos jugadores, pero limitado a 24 partidas. Ahí Kasparov ganó convincentemente. No obstante esto, Karpov lucharía más tarde por recuperar el título y estuvo a punto, por ejemplo, cuando estuvo 12-11 y un empate le hubiese significado recuperar el título de Campeón del Mundo. Sin embargo, Kasparov demostró su amplísima capacidad y derrotó a Karpov de nuevo, empatando el match y reteniendo su corona.

No obstante estos descalabros del gran Karpov, siempre luchó como un león frente a Kasparov y este último -en su libro de Cómo la Vida Imita al Ajedrez- lo reconoce y aclara que quizás nunca hubiese llegado al nivel que logró sin un sinodal tan estricto y terrible como lo fue Karpov siempre.

Uno pensaría que esta rivalidad deportiva tuvo que hacer mella en el trato de ambos jugadores fuera del tablero. Quizás por mucho tiempo fue así, porque es claro que a ese nivel de ajedrez, en donde se jugaba la máxima corona mundial, muchos intereses y posiciones encontradas tuvieron que existir y como seres humanos, tampoco son inmunes a las debilidades humanas. Hasta ahí esta historia.

Ahora Garry Kasparov estuvo preso por cinco días, ya que fue parte de una manifestación ilegal en Rusia (contra Putin). En esa oportunidad, Karpov fue a donde estaba recluido su más acérrimo rival en ajedrez para visitarlo, pero le fue negada la entrada. Lo mismo ocurrió incluso con la madre de Kasparov. Debo reconocer que pensé que solamente era un truco publicitario de Karpov, pero me equivoqué. Ahora que Garry Kasparov finalmente fue liberado, tanto él como Karpov, aparecieron juntos en una entrevista radial que les hicieron a ambos, según la nota de Associated Press (AP).

La foto de dos de los más grandes rivales en ajedrez, ahora en dicha entrevista, para mí sólo habla de la gran calidad de Anatoly Karpov, que apoya a Kasparov en su lucha política y que demuestra que está mucho más allá de la rivalidad deportiva. Yo creo que es un gesto que el ogro de Bakú jamás olvidará. Sin duda el lema de la FIDE se hace presente aquí: "gens una sumus" (somos una familia).

4 comments:

Manuel "el ruso" García said...

Hace poco leí una entrevista con Spassky, en la que dice que Karpov siempre pecó de un defecto: se confiaba al final de los matches y se relajaba demasiado,antes de finalizar el enfrentamiento y que "empezaba a pimponear las partidas". Dice Spassky que eso pasó en la final del candidatos de 1974 entre Korchnoi y Karpov. Cuando el segundo iba ganando 3-0 y varios empates. Según Spassky, Karpov empezó a pimponearle a Korchnoi y de un 3-0 pasó a un 3-2. Igual habría pasado en Baguio, donde Karpov habría botado en cuatro partidas tres puntos de ventaja. Y, siempre según Spassky, eso pasó en el primer match entre Karpov y Kaspárov. Kárpov iba aplastando a Kaspárov 4-0 después de las primeras diez partidas. Luego ganó una quinta. Según Boris Spassky, Kárpov empezó a jugar como si el sexto punto fuera a caer solito. Él cree que se debe al espíritu de jugador de Kárpov: le fascinan todos los juegos: billar, backgammon, diversos juegos de baraja, pinball, etcétera. Y por eso cae en eso de pimponear, para provocar la suerte. Claro, dice Spassky, es involuntario. Luego Kaspárov habría aprovechado la lección y aprendió de Kárpov todo lo necesario para llegar a donde llegó. Dice que 48 partidas contra Kárpov son una lección de ajedrez inigualable. Por cierto, dice Spassky que Kárpov aprendió también de Kaspárov y que el Kárpov excampeón era más duro que el Kárpov campeón.

Otro punto: Kaspárov era el protegido de Heydar Aliyev, entonces secretario del partido comunista de Azerbaiyán (equivalente a gobernador), miembro del Politburó del PCUS, cacique de su república por 30 años y un grandísimo mafioso que se hizo rico traficando con petróleo, caviar del mar negro y con frutas dentro de la URSS. Varios fiscales que lo investigaron fueron asesinados, en tiempos de la URSS, para que veas de qué nivel era este hampón. Pues bien, Aliyev ya había empezado a presionar para que se suspendiera el match de 1984-1985 cuando iba 5-1 favor Kárpov. Ya había habido contactos entre gente del Partido Comunista cercana a Aliyev con gente de la federación soviética de ajedrez y de éstos con la FIDE. Tan es así, que cuando se suspendió el match Kaspárov armó un escándalo mediático, pero no sólo no intentó, sino que descartó una protesta oficial. Esa suspensión de caía de perlas.

Pero eso ya es agua pasada. Bien por Kárpov, que qunque no comparte las opiniones de Kaspárov, defiende su derecho a expresarlas.

Pau said...

Es excelente, que le de su apoyo y haya ido a verlo aunque no le dejaran verle. eso explica la gran personalidad de karpov y su riqueza de ideas fuera y dentro del tablero.

Gera´s said...

Hola Manuel,

Espero y estes bien, creo que mas allá de la rivalidad de dos grandes personajes del mundo del ajedrez, existe un "lazo" que jamás se podrá romper, es lo que construyeron juntos, lo que han dejado para la eternidad a toda la comunidad ajedrecística..su talento.

En el libro Bobby Fischer goes to war, se anexa un comentario de Boris Vasilievich en el que hace referencia a esa unión que existe con el rival, y que especialmente en matches largos, los dos rivales se acostumbran a estar el uno con el otro y cuando termina la competencia se queda una sensación de separación !

Creo y coincido contigo...GENS UNA SUMUS

Un saludo desde Mty

Morsa said...

Acaba de publicarse en el sitio de chessbase (español), una entrevista con Karpov, donde dice que él y Kasparov no son los mejores amigos, pero se tratan con diplomacia y cordialidad. Como sea, el gesto de Karpov, que además, no coincide en opiniones políticas con Kasparov, es notable.

saludos