Monday, December 28, 2009

Una película que no pienso ver


Acabo de ver el trailer de la película "Bobby Fischer Live", la cual supongo, será estrenada pronto en los Estados Unidos. En los seis minutos que dura el video promocional me doy cuenta que quienes hicieron esa cinta pretendieron reproducir muchas de las escenas que se conocen de Bobby, como cuando da simultáneas, cuando enfrenta a ciertos jugadores. El ambiente, incluso la vestimenta de Fischer, es reproducida de acuerdo al momento en el que ocurren los acontecimientos. Hasta ahí todo bien.

El problema empieza cuando el o los guionistas decidieron dramatizar la vida de Fischer en sus relaciones con su madre y hermana, al igual que con la supuesta posibilidad de conocer a su verdadero padre. Las discusiones, peleas, situaciones varias que ocurren son parte de la imaginación de los escritores y de nadie más. De hecho, aparentemente -de acuerdo a los guionistas- Bobby estaba ya mentalmente enfermo y hay escenas que así pretenden hacerlo ver. Vaya, que darse esas licencias para producir un drama fílmico y darle algún interés al públicon en general sobre la vida de Bobby Fischer es en el fondo distrosionar la realidad, la cual es interpretada por quienes decidieron hacer esta película, pero que evidentemente no hay elementos para demostrar que lo que presentan fue así. Hay mucho de la imaginación de quienes escribieron el guión y pocos fundamentos al respecto.

Una dificultad de las películas en donde interviene el ajedrez es que en general, el cineasta que la produce desconoce el juego o peor aún, las condiciones en las cuales ocurren las partidas de torneo. En la "Defensa de Luzhin" (que puede verse completa a través de youtube), presentan un estereotipo del ajedrecista que choca contra la realidad. El uso del reloj de ajedrez, el anotar las jugadas en la papeleta, el comportamiento de los jugadores en el torneo, es francamente ignorado porque el director de la película desconoce qué pasa en una competencia ajedrecística y entonces, en su visión para que la película tenga escenas
"vibrantes", por llamarlas de alguna manera, se da ciertas licencias que caen mal entre los ajedrecistas que ven las irregularidades que se presentan en el filme con respecto al propio ajedrez.

Yo no pienso, ni siquiera por curiosidad, ver esta película. Pobre Bobby Fischer, si pudiese ver la manipulación que hicieron de su vida, seguramente se revolcaría en su tumba.

El trailer de la película en cuestión pueden verlo aquí.

5 comments:

Ernesto said...

Una película de la vida de un maestro de ajedrez que se centre en el ajedrez debe ser terriblemente aburrida para el público en general. Yo incluido.

Igual que las películas de "hackers" tipo "La Red" no presentan lo relacionado con la labor de los hackers de forma real y se limitan a satisfacer el estereotipo.

Esta película me recuerda la de "Una Mente Brillante" donde el protagonista, John Nash, sufre de alucinaciones y delirio de persecución. La película apenas toca los temas de "El equilibrio de Nash" y la teoría del juego.

Sibilina said...

Pues tiene usted mucha chamba, Sr. Morsa.

luis said...

no creo que esté peleado el hacer una buena película sobre el ajedrez y el que sea divertida, lo que me llama la atención es que Marcel Sisniega, gran maestro mexiccano y cineasta no haya hecho alguna pelicula sobre el tema

Morsa said...

Cierto, Luis, no sé por qué a Marcel no se le ha ocurrido hacer algo así.

saludos
Manuel

Francisco said...

A mi me gustaría una película basada en la vida de Alekhine, que se me hace bastante pintoresca: huída de Rusia durante la Revolución, el gran duelo con Capablanca, el alcoholismo y la pérdida del campeonato con Euwe, y el regreso. Su muerte solo y olvidado en Portugal, sus problemas con la Rusia bolchevique.
A mí me gusta mucho el juego de Alekhine; seguramente no el más fuerte ni el mejor, pero si uno de los más aguerridos luchadores en la historia del ajedrez.

Las historias de Fischer y Korchnoi, luchando como lobos solitarios contra la maquinaria soviética también son buen material. Temas hay bastantes, creo yo, para hacer algo interesante.