Saturday, August 25, 2012

MVS, Aristegui y el Gobierno


En estos días nos hemos enterado -una vez más- de cómo se manejan las cosas en este país. En este caso fue Joaquín Vargas, presidente del consorcio MVS (Multivisión), quien utilizó su propia señal para mostrar que en este país no hay leyes, sino que todo está al arbítreo y capricho de los gobernantes.

El Gobierno Federal le quitó a MVS la concesión de la banda electromagnética de 2.5 GHertz. Según esto, las razones fueron de carácter técnico en primera instancia y además, que el consorcio que dirige Vargas no pensaba pagar un "precio justo" por usar esta banda del espectro radioeléctrico. Las cifras para poder explotar esta banda van de los 11,000 millones de pesos (que es lo que estaría dispuesto a pagar MVS) a 25,000 millones de pesos, que es lo que el Gobierno Federal dice vale este asunto.

Pero en el fondo la batalla no es por esto, sino por un capricho gubernamental, directamente del Presidente Felipe Calderón, porque Carmen Aristegui, en su espacio noticioso en MVS, hace unos meses, puso en tela de juicio la sobriedad de nuestro mandatario.  Todo empezó por una manta que desplegaron los diputados de la oposición en donde se veía a un Felipe Calderón -aparentemente- ahogado en alcohol. Los rumores sobre su potencial alcoholismo ya eran relativamente públicos pero la gota que derramó el vaso fue cuando Aristegui pedía al Gobierno una respuesta, una postura frente a esta acusación. Aquí cabe decir que quien acusa es quien tiene que probar. Vamos, si yo acuso a alguien de cualquier felonía, yo soy quien debo probar que se cometió. El "acusado" no tiene porqué andar defendiendose de cuanta acusación se le pudiese hacer. Así es como debería ser la justicia. Artistegui en ese sentido no actuó correctamente, aunque fuese un ejercicio periodístico válido.

La vocera presidencial,
Alejandra Sota, inmediatamente habló con Joaquín Varga, dice éste, para que la periodista se disculpara de inmeidato por siquiera sugerir que Calderón era un alcohólico. Vargas se disculpó personalmente, pero la vocera quería que la disculpa fuese pública y casi casi en cadena nacional. De hecho, citó a Vargas a los Pinos para darle un escrito que era simplemente la disculpa que Aristegui tenía que dar al aire. La vocera le dio el texto que tenía que leer la periodista. Increíble. Vargas le indicó que la involucrada no aceptaría hacer eso y efectivamente, la Sra. Aristegui se negó a semejante asunto. Cabe decir que la periodista ya ha tenido otros eventos que mediáticamente han dado de qué hablar.

Entonces llegaron las presiones del propio Gobierno Federal. Así, el secretario del trabajo, Javier Lozano, le empezó a mandar mensajes SMS a Vargas indicándole que si no había disculpa pública tendría repercusiones. Vamos, que en uno de sus mensajes le dijo algo así: "tu proyecto sobre la banda 2.5 GHz tiene sus méritos, pero si no haces lo que tienes que hacer, tu proyecto se va a ir a la chingada. Un abrazo". Pero estas son minucias. Lozano le advirtió que debía correr a Aristegui y que el Gobierno Federal, con todos los medios a su alcance, saldrían inmediatamente a decir  y a apoyarlo, diciendo que Aristegui era una mentirosa. ¡Qué bonito!

Javier Lozano ahora se demuestra como lo que realmente fue en toda su gestión, un lamebotas del Presidente Calderón, un esbirro dispuesto a cumplir las órdenes de su jefe aunque éstas no sean más que un capricho del mandatario.

La historia se complicó más. Aristegui fue corrida de su trabajo en un acto poco meditado por parte de Vargas. Es más, estaba claro que la periodista era la moneda de cambio con el Gobierno Federal. Pero Aristegui no se disculpó. Es más, después salió a hablar en una conferencia de prensa (en casa Lam) en donde decía que no se disculparía y que su integridad profesional no podía estar en tela de juicio. Es más, exigía que se le restituyera en su espacio noticioso. En ese entonces me sorprendió que Vargas la restituyera, pero el propio directivo señaló que había actuado sin pensar y que además, las relaciones con el Gobierno Federal no se moverían hasta que hubiese esa famosa disculpa.

Probablemente el asunto de MVS versus el Gobierno Calderonista no se resolverá. Entrara el ladrón de Peña Nieto y veremos si pueden conciliar posiciones. Pero el punto es que aquí no hay legislación, reglas, o criterios técnicos de nada, para otorgar o denegar la explotación de una banda del espectro electromagnético. No. Lo que hay es abuso del poder, el uso de los bienes de la nación para controlar a los ciudadanos, a quienes se quieren salir del huacal, para decirlo de una manera coloquial.


Calderón se ha mostrado como un intransigente y parece dar pie a pensar que sí tiene un  problema de alcoholismo porque en caso contrario, ¿por qué tanta molestia? Ya hubo más de una ocasión en donde el presidente mexicano parecía pasado de copas, aunque desde luego, no es fácil probar nada.

A mí me parece claro que los gobiernos sólo pueden ser acotados en sus ansias de poder con los medios electrónicos e impresos. Se supone que éste es un país de leyes, pero en el fondo los gobernantes usan los recursos que el país le presta por seis años para sus manejos por demás turbios. Hoy sabemos lo de MVS y Calderón, pero ¿qué tantos otros cochineros habrá donde hay tantos intereses y dinero?, como por ejemplo PEMEX? Me causa escalosfríos siquiera pensarlo.

1 comment:

CyberEM said...

Muy buen. Post, se ha ganado un lector más. saludos