Friday, September 20, 2013

¿Donar para la contigencia?

Dos meteoros, Ingrid y Manuel, azotan al país e inundan grandes regiones de ciudades importantes como Acapulco, pero peor aún, muchos asentamientos irregulares en las montañas se vienen abajo porque los cerros se desgajan por la cantidad de agua que han traído las tormentas y en el mejor de los casos, acaban con las casas; en el peor, sepultan vivos a sus moradores.

Cuando estas cosas pasan, enseguida salen como generación espontánea, montones de "centros de acopio". Vamos, algunos incluso ponen unas enormes mantas (que gratis no les habrán salido) y acondicionan garages caseros para recibir alimentos enlatados, pañales, agua embotellada, mantas, etcétera, para toda esta pobre gente que ha caído en desgracia. Otros piden ayuda monetaria y se supone que el dinero será precisamente usado para las labores de rescate y ayuda de los afectados. ¿Pero es así?

Yo no quiero dudar de la buena fe de toda esa gente que dejas de hacer lo que hace y se pone como voluntario en un centro de acopio o mejor aún, crea un centro de acopio y espera que los ciudadanos lleven sus donativos. Pero me suena siempre demasiado curioso estas iniciativas que a los que realmente las ejecutan de la manera más noble, les impedirá, por ejemplo, hacerse de un modus vivendi mientras está poniendo en cajas los alimentos y los pañales. Porque está bien usar el tiempo libre para ayudar a otros, pero que de pronto salgan cientos o miles de personas que ayudan nomás porque sí, como que no me la termino de creer.

Y antes de que se me acuse de promover no apoyar, me gustaría indicar por qué me parece sospechoso. Hay casos documentados en donde las despensas se llevaron a la zona de desastre, o cerca de dicha zona y se guardaron en bodegas quién sabe para qué. De pronto aparecen como despensas que da un partido político, por ejemplo, o peor aún, algunos alimentos se echan a perder o ya no sirven. No sería la primera vez que pasara eso en nuestro país. Y como dato, en el sismo de 1985 se supo la historia de ayuda que llegó de Suiza, y en donde venían unas bonitas chamarras, las cuales no se repartieron a los damnficados, sino que se las repartieron lso encargados de despachar la ayuda que vino desde tan lejos.

Por ejemplo, los donativos en dinero, ¿cómo asegurarnos que se usarán para ayudar a las víctimas de estas catástrofes? Nadie de entrada tiene que darle cuentas a terceros del uso de este dinero. ¿Cómo podríamos asegurarnos que se usara adecuadamente? No tengo respuesta para ello.

Hay ejemplos de personas que donan mucho dinero. Por ejemplo, Eugenio Derbez anunció ayer que la taquilla de su película (que se estrena hoy), sería donadas íntegramente. Supongo que además eso ayudará a tener más promoción de su película. El cálculo era como de un millón de dólares. La pregunta obligada es: ¿Cómo asegurarse que ese dinero se use para ayudar a los necesitados? Curiosamente en el noticiero de López-Dóriga, éste preguntó que cuánto donaría Bancomer, que patrocina en gran parte la liga MX de futbol. ¿Por qué Bancomer tiene la obligación de donar? Nomás el cretino periodista lo sabe, pero hay algo más, ya que anda de pedinche le pregunto yo ¿pues él con cuánto se va a mochar? Porque pedirle a otros es fácil, ¿verdad? Ve la aguja en el ojo ajeno pero no ve la viga en el propio. En fin.

Una situación como la de ahora rebasa todas las posibilidades de la sociedad civil, a la cual se le apela sistemáticamente, pero jamás se habla del gobierno. Si tenemos reservas por 154 mil millones de dólares, ¿qué tal usar un par de miles para resolver esta contingencia? Porque déjenme recordarles, que el Gobierno Federal está obligado a resolver esta dificultad y además no puede renunciar a ello. Yo diría que una vez en la vida el Gobierno pusiese no a cuentagotas su recursos, que supuestamente son de la nación, sino a manos llenas.

Este es el estado actual de las cosas. Yo sugiero que si va a donar con alimentos, agua o dinero inclusive, se asegure de ir a centros de acopio en donde haya más certeza que la ayuda llegará a los necesitados, por ejemplo, la Cruz Roja o la UNAM. Creo que eso podría asegurar al menos un manejo más transparente.

1 comment:

Ernesto said...

A todo esto, ¿no es responsabilidad del gobierno cuidar del bienestar de la población?

Debería haber una partida para esto, y lo que es más, debería haber un plan para evitar este tipo de desastres.

Si, la naturaleza es implacable, pero ¿Qué todos los años se inunden las mismas comunidades en mayor o menor grado?
Con esto no quiero decir que la gente no ayude, pero el gobierno no debería estar pidiendo que la gente ayude, para evadir su responsabilidad.

Para eso se cobran impuestos.

Lo que esta pasando, es que este tipo de cosas desensibiliza a las personas.

Se hace costumbre y entra la apatía.
Saludos