Wednesday, August 10, 2016

¿Por qué México no gana medallas en las Olimpiadas?



Cada cuatro años es lo mismo: se manda una nutrida delegación de deportistas a los Juegos Olímpicos de verano y el resultado es que escasamente se ganan un par de medallas las cuales, en términos del esfuerzo económico que el país hace, no es redituable. Y ahora con la Olimpiada en Río de Janeiro 2016 vemos como nuestros representantes en tantos y tantos deportes que ahora tiene el olimpismo, quedan eliminados, se quedan en el "ya merito" en ocasiones, y entonces comienzan las críticas.

La realidad es muy simple: somos por una parte un país tercermundista y por otra, somos un país desorganizado. Ser tercermundista no es un crimen, es algo que pasa y que además, no necesariamente es el argumento para explicarnos el que nuestros deportistas no ganen medallas. Cuba, por ejemplo, tiene mucho menos recursos para sacar deportistas de alto rendimiento pero eventualmente lo hacen mucho mejor que nosotros. La penosa verdad es que nuestra desorganización no nos permitirá -por lo menos en un relativo corto plazo- competir contra ningún país más organizado y disciplinado que nosotros.

Hace rato veía un fragmento de un programa de TV en donde Mario Ramírez Barajas, uno de los pocos miembros permanentes del Comité Olímpico Internacional, indicaba que en México no tenemos ninguna manera de clasificar a los deportistas para ubicarlos en los deportes donde quizás podrían tener éxito. Decía Barajas: "Si tengo un hijo de 16 años que mide 1.90 m., ¿a dónde lo llevo para saber qué deporte podría ser el más favorable para tener éxitos internacionales? Simplemente no hay nada para poder catalogarlo de acuerdo a su genética". Y entonces, como el mismo miembro del COI decía, los padres invierten en el deporte que al chico le gusta, esperando que de pronto gane un nacional y entonces sea susceptible de ser apoyado.

Observen a Michael Phelps, que él solo ha ganado más medallas que todas las preseas olímpicas que México haya obtenido en toda su historia. Es un súper atleta, un fuera de serie, con un cuerpo hecho para la natación. Pero además, tiene una infraestructura enorme: entrenadores, dietistas, científicos que buscan sacar la más mínima ventaja. Y esto último puede verse en las marcas que tiene ahora en brazos y piernas, producto de un sistema de ventosas en el cuerpo para oxigenarlo mejor, una terapia que tiene entre nosotros muchos años y que ahora se ha aplicado al deporte. Si le ha servido a Phelps para ganar más medallas, no lo sé, pero el asunto es que se trabaja a consciencia, buscando reducir décimas de segundo al cronómetro. Y Phelps sigue entonces ganando medallas y destrozando récords mundiales.

Pero regresando a México y sus atletas. Tenemos a la gimnasta Alexa Moreno, la cual quedó en el lugar 31 de las competencias en gimnasia olímpica. Su cuerpo es robusto y a pesar de eso, la joven hizo un papel bastante decoroso. Para los apoyos oficiales lo que ha logrado es de gran mérito. Pero ¿qué hacemos? La criticamos porque tiene cuerpo de tamal, porque ese cuerpo no es de una atleta. Y la gente en las redes sociales, por ejemplo, no se fija en su desempeño. La destrozan porque es muy fácil criticar a un tercero desde la comodidad del asiento.

Quien no sepa lo que significa la competencia jamás podrá entender que en el deporte se gana y se pierde. Y en el ámbito olímpico van los mejores del mundo, por lo que ganar es más una excepción que la regla. Tener una de las tres preseas que se dan en cualquier justa olímpica implica un trabajo monumental que nadie de los que critican lo podría hacer. Como alguien me dijo: "Criticar así es una ojetada". Y lo es, porque de verdad, la competencia deportiva es cruel, dura y para colmo, ahora los deportistas tienen que aguantar la crítica de una sarta de pelmazos que no tienen nada mejor que hacer.

Y si ahora hablamos de que además, muchos deportistas tienen que competir con profesionales (cuando el olimpismo debería ser amateur), pues entonces las diferencias se amplían. Decía Bill Rodgers, maratonista, que nadie quien tuviese que trabajar 8 horas por día le ganaría en una competencia como el maratón. Y claro, él "trabajaba" de maratonista mientras que otros tenían que trabajar y además, entrenarse para esta competencia.

Yo hablo desde el mi experiencia en el ajedrez y comparo la competencia y por eso la entiendo. Llegar a competir en Río de Janeiro ya es un triunfo. Una medalla sería la gloria, pero aquí hay todos estos factores en donde nadie tiene la culpa pero todos tenemos en realidad la culpa. Unos por omisión, otros porque no controlan que los recursos se usen para lo que deben usarse. Los funcionarios deportivos, los de "pantalón largo", muchas veces ignoran a los propios atletas. Y la verdad es que solamente nos damos cuenta de esto cuando nuestra delegación "fracasa" y no llegan las medallas.

Lo peor del asunto es que este país puede gastar toda clase de recursos para que los deportistas de alto rendimiento tengan mejores oportunidades en las competencias en las que intervengan, pero eso no va a cambiar la realidad de lo que somos: un país de improvisados en donde muchos creen en esta justicia "divina" en el que "ya nos toca ganar". Y no, no nos toca ganar. No hay esa parrafada de "justicia divina". No. Somos improvisados, somos el ya merito, somos el "sí se puede", pero todo esto es meramente una serie de pretextos para seguir poniéndonos una venda en los ojos para no observar nuestra triste realidad.

4 comments:

Jonacito said...

También hay que considerar la corrupción en la organización del deporte, cuando les solicitaron justificar el dinero gastado para cierta competencia las diferentes asociaciones se pusieron en huelga ya que no tienen forma de demostrar lo gastado. Y como el gobierno es parte de esta corrupción bueno ahí lo dejamos y que no se vuelva a repetir.

Eso no es justo.

lalo said...

Phelps, no ha ganado más medallas que México, ya que nuestro país tiene 62 y él tiene 26. A menos que sólo contemos las de oro porque entonces ahí sí.

Daniel Sanchez Garcia said...

No concuerdo del todo con usted; usted mismo dio el ejemplo de Phelps, tiene equipo de dietistas, científicos, etc.

La pregunta es: Que mexicano promedio se puede dar el lujo de contratar esos dietistas, y a todo su equipo detras de el; si la misma CONADE ni uniformes les puede dar?

Hasta que no haya un verdadero apoyo como: becas alimenticias, profesores de 1er nivel (que no falten a las prácticas), se les pague el transporte, etc. No podremos competir contra los atletas de 1er nivel que son "construidos", no basta con ser bueno, hay que "invertirle" como en cualquier negocio. Hasta para ser atleta se necesita dinero, y mucho.

Pero eso si nuestros diputados gastando su $300,000 en viáticos, ó los recortes de Hacienda en Cultura y Deportes, en vez de en gastos de presidencia.

Morsa said...

Pues quizás no leíste con cuidado, porque lo que dice el artículo es que somos un país desorganizado, en donde la disciplina deportiva no existe. Se gasta mucho dinero en el deporte y se gasta mal. Los resultados ahí están. Los ganadores son excepción porque en general no tienen los recursos para dedicarse a entrenar en serio, porque las becas del CDOM son miserables, etcétera. Creo que en el fondo estás de acuerdo, porque mientras no entendamos que los profesionales del deporte ganan porque atrás hay un mecanismo de disciplina, de trabajo, de equipo para lograr un objetivo, y porque hay dinero para todo ello, pues entonces seguirémonos quejando de que no llegamos jamás al medallero.