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Wednesday, December 14, 2022

Comentarios totalmente inadecuados



El presidente López Obrador, todas la mañanas oficia misa, literalmente. Yo siempre he creído que la vocación de quien gobierna la nación era la de ser sacerdote, porque se comporta como muchos de ellos cuando están en un servicio religioso. He escuchado a sacerdotes -en bodas religiosas- hablar del amor entre el hombre y la mujer, como si ellos tuviesen alguna experiencia en ello, lo cual en mi opinión no tiene mucho sentido. Y los sacerdotes en las misas hablan de lo que sea, se sienten moralmente superiores porque finalmente son los representantes de Dios en la Tierra y además, son la autoridad eclesiástica en los recintos religiosos.


Pus bien, López Obrador se siente la autoridad máxima por ser presidente y por ello, probablemente, se siente con derecho de insultar a quien se le ocurra, sobajarlo, acusarlo de lo que se le antoje y de alguna manera, dividiendo al país entre buenos y malos, en aquellos que quieren una transformación y los que "están muy enojados" porque han perdido sus privilegios.


El presidente no tiene empacho en acusar de corrupto, ladrón, conservador, intelectual orgánico, etcétera, a todo aquel que no comulgue con sus ideas.  Y lo hace desde la tribuna mañanera con todo el poder del estado si es necesario. Así acusó a Loret de Mola de cuanta cosa quiso e incluso, mostró facturas del periodista en la mañanera, asunto que es un delito pues esa información no puede hacerse pública sin permiso -en este caso- de Loret de Mola.


Hoy, sin ir más lejos, Se lanzó López Obrador contra los periodistas Sergio Sarmiento, Carlos Loret de Mola y Ciro Gómez Leyva: “Es hasta dañino para la salud; o sea, si los escucha uno mucho, hasta le puede salir a uno un tumor en el cerebro”. Y terminó con eso la mañanera. No parecía que bromeaba pero aunque lo hiciese, seguro sería de mal gusto.

Pero fórmense su propia opinión:


Y aquí lo grave es que el presidente insulte a los periodistas mencionados porque eso no debería ser y ojo, no defiendo a los periodistas mencionados, sino a todos aquellos que AMLO ataca cotidianamente por todo. Vamos, un "estadista" no debería andarse con minucias y peleas con la prensa local. Vamos, debería estar a la altura de un verdadero presidente y ocuparse de los problemas nacionales. Pero eso no ha pasado. Se la vive peleándose e insultando, acusando de corruptos, de ladrones, de farsantes, a todos los que no coinciden con sus ideas. Y entonces resulta que sólo acusa, pero no actúa. ¿El Loret un corrupto? Pues fínquesele responsabilidades penales. Porque acusar como acusa es como gritar "ahí viene el lobo" tantas veces que no tiene efecto.


Más allá de las estupideces de sus proyectos, de la cancelación del NAIM, de construir una refinería invíable en Dos Bocas, o de proyectar desde las rodillas un tren maya sin los estudios correspondientes. Más allá de la rifa del avión, de sus mentiras cotidianas, la actitud de agresión verbal contra el periodista que sea está fuera de lugar. Esa actitud es indefendible. esa actitud habla de lo que es el presidente: un rencoroso, un personaje chiquito, que busca gresca callejera porque como presidente francamente es lamentable. Ahí están los datos, las pruebas de su administración fallida. 

Wednesday, June 29, 2022

Agraviar a todos



Después de más de tres años de gobierno, de las intragables mañaneras en donde el presidente López Obrador agravia a todos, en donde sólo él sabe cómo se deben hacer las cosas, en donde se refleja este personaje como un dictador como en los mejores tiempos del PRI, me queda claro que no hay mucho más que hacer para revertir semejante actitud. AMLO en su soberbia de poder puede usar la tribuna gubernamental y atacar a todos, a periodistas, a científicos, a los de la clase aspiracionista, a los que hacen maestrías y doctorados y más aún, a aquellos que estudian en el extranjero, porque "sólo aprenden a robar". Y así, en cada caso, a cualquier circunstancia adversa a su gobierno, el presidente dirá que son los conservadores, los neoliberales, los que están muy molestos con este gobierno porque se les acabaron sus canonjías. En fin, aquí el único que tiene todo bajo control es e´l, en un país que no existe, en donde según el presidente todo mundo es feliz y que además, no hay corrupción y que para colmo, vamos a tener un sistema de salud como el Dinamarca (aunque en el fondo, no haya medicinas desde que entró su gobierno). Y ni hablar de la inseguridad que nos es cada vez más cotidiana. 

Pero más allá de toda esta situación, ya el presidente no tiene tapujos para insultar con todas las letras. Por ejemplo, ahora le ha dicho al periodista Alazraki que es hitleriano. Válgame. Y todo porque este señor se reúne con otros anti AMLO para mostrar la cantidad de errores que se ven en su administración. Y esto ya se salió de control. López Obrador sabe que nadie le dirá nada en la mañanera, nadie le reclamará esta actitud de agravio que francamente ya cansa. Se expresa así porque se siente el más poderoso y en su loca cabecita llena de ego, no distingue ya entre lo que él imagina y la realidad, que aunque le pegue diariamente en la cara, él evade con "tengo otros datos", "ese cochinero ya estaba ahí", "es herencia de Felipe Calderón", etcétera.


Curiosamente los llamados a la prudencia, a dejar de agraviar a todo aquel que no coincide con lo que dice López Obrador, caen en saco roto. Acostumbrémonos pues a esta retahíla interminable hasta el fin del sexenio, en donde en cada mañanera seguirán existiendo estos enemigos que quieren desestabilizar al país, a su gobierno -el de la cuarta transformación- en donde al final de cuentas es una narrativa que no tiene consecuencias porque seamos francos: este país no sólo no está mejor que antes, sino que está definitivamente peor de como lo dejó Peña. Y yo que pensaba que después de Peña no podía haber nada peor pero de nuevo, me equivoqué.

Thursday, January 15, 2015

De la intolerancia

Alguien en facebook puso la siguiente imagen:




 y le contesté con lo siguiente:

"a ver, Dios, si haces posible que pongan un letrero sin faltas de ortografía"...

Pues bien, un usuario de Facebook llamado (solamente Jose Lopez, sin acentos), me mandó un mensaje privado que decía a la letra (no corrijo sus faltas de ortografía, me da demasiada flojera tener que corregir lo que este señor debería haber aprendido en la primaria): "mire amigo usted tendra mucha educacion pero no conoce la palabra respeto es con respecto a su comentario de mal gusto, para muchas cosas no es necesario ser la persona mas letrada, conosco personas que sobresalen y mas que lic. e ing. necesita atencion ? porke moelstarse simplemente ignore".

Le contesté: "Quien pone algo aquí se expone públicamente. Siento que no te gusten mis opiniones"

Y respondió con: "siento ke necesita una vida propia, tendra estudios pero le faltan otros valores el primero respeto
su comentario no biene al caso
"

A lo que le dije: "Yo respeto. Yo no insulté a nadie y lo que creas de mí me importa muy poco. No tienes elementos para decirme lo que me dices".

Y entonces mi interlocutor remató: "con abstenerse es suficiente , como alguien estudiad mis respetos para todos pero como persona usted no vale esta enfermo pinche chilango pendejo y de respeto no tienes ide la neta analizandote estas enfermo checate"

Y después de sus insultos me bloqueó. Vamos, ya no le pude contestar.

La realidad es que me apena gente tan intolerante. Creo que por mi comentario al respecto de la foto que pusieron, no insulté a nadie. Creo que si por algo tan nimio alguien puede agredirme y como cobarde que es, después de eso no dejarme la posibilidad de defenderme, quitarme el derecho de réplica, entonces lo que pasó con los dos hermanos terroristas y la revista satírica en Francia es algo que bien puede darse con muchísima más frecuencia, es un reflejo que algo anda muy mal en las sociedades. La intolerancia es lamentable, pero lo es más cuando simplemente se debaten ideas. Ahí tienen al personaje éste, José López, que me pide primero respeto y como no le gustó lo que le contesté, entonces me agravia y me bloquea. Que quede ejemplo de porqué las cosas están como están en este mundo.

Monday, March 07, 2011

Los insultos de un periodista


Guil Russek alguna vez me dijo que el periodismo era un género menor. Su argumentación se basaba en que, por ejemplo, ocurre un suceso y los periodistas salen a cubrirlo. Una vez satisfecha la curiosidad sobre el asunto y basándose en los hechos presenciados, el periodista escribe la nota y la manda al periódico para que se publique en la siguiente edición. El problema es que tiene que entregarla ya. No hay tiempo para redactar con cuidado, para ponerle un buen estilo, etc. Hay que salir en el periódico y entonces ante la urgencia de la publicación, el cuidado de la escritura de la nota pasa a segundo término. No pasa lo mismo con un libro, por ejemplo. Ahí el autor escribe un fragmento de su obra. Puede entonces corregir, re-escribir, e incluso desechar lo escrito para rehacerlo porque puede no bien gustarle. Así entonces, el hacer literatura, escribir una novela, un cuento, algo que no requiere la rapidez y agilidad de la nota periodística, es un género mayor. Y estoy de acuerdo con Russek en su apreciación.

Por otra parte, pareciera que hay periodistas de tercera y de primera. Los de tercera son aquellos que van a los lugares por la nota, ya sea una cuestión baladí como los espectáculos o bien, el reportar un accidente a la mitad del periférico, o quizás un incendio. Muchas veces estos personajes se la rifan por hallar el mejor enfoque a la nota. En cambio, los periodistas de primera son los que salen a cuadro: López Dóriga, Aristegui, Loret de Mola, que solamente se apersonan en algunos hechos que según su criterio periodístico, podrían cambiar la historia del mundo o bien, porque mediáticamente es muy importante que estén presentes. Así entonces, López Dóriga se va al Vaticano a informar de los últimos días del Papa o bien transmite -con sus "colegas de deportes" la inauguración del Mundial de Futbol; o bien, Loret de Mola se va a Egipto a dizque reportar la creación de un nuevo mundo, después de la caída del dictador en Egipto y las secuelas en otros países árabes, como Libia. Pero para desgracia del reportero, no cae Ghadaffi en Libia, en la semana que él fue hasta esas tierras, así que regresa, no sin mantener el dedo del renglón.

Para un periodista tener una exclusiva es algo que lo hace sentir único e irrepetible. Así se la cree López Dóriga cuando sale -vía telefónica- en el noticiero de Loret de Mola, a dar la noticia de que el Jefe Diego fue liberado. En el transcurso de ese día, todos los noticieros hablaron de este hecho, pero muchos apuntaron que Joaquín López Dóriga había dado la primicia, como si quien da la nota importante es el que la reporta y no el hecho que se reporta.

En mi opinión, López Dóriga, en su gigantesco ego, se le olvida que el noticiero de la mañana es de su compañero de trabajo, Loret de Mola y que él, en todo caso, debió haber sido quien leyera la nota, pues esa noticia surgió en la mañana de ese día. Pero no, se brinca a todos este cretino periodista porque él quiere ser quien dé semejante noticia a todo el país.

No suficiente con eso, López Dóriga, como otros comunicadores hacen, en sus respectivos espacios en los medios electrónicos, dicen cosas como "como le informé ayer aquí mismo", como si ellos fuesen los dueños de las noticias. López Dóriga, como otros periodistas, son parte de un grupo técnico que trabaja para poder salir a cuadro en el milagro que es la televisión. Son estos comunicadores el último eslabón de la cadena para que el televidente o radioescucha se entere de un hecho relevante. Pero ellos, son quienes finalmente leen en la mayoría de las ocasiones, noticias que otros han redactado para ellos, así que ¿quién es la persona que nos informa?

La respuesta es simple: no es una persona. Es un gran grupo, que va desde redactores, periodistas de tercera, aquellos que realmente van a el lugar de los hechos, los mecanismos de la tecnología, internet, teléfono, mensajes, correos, amén de ingenieros, técnicos, tramoyistas, floor manager, satélites artificiales, agencias de noticias, etc., que trabajan para que salga un cretino al aire, a cuadro, y se quiera lucir diciendo: "regreso después de estos mensajes". ¿Regreso?  ¿O sea, cómo? ¿Tú solito, cretinísimo López Dóriga, regresas después de la pausa? ¿Y todos tus compañeros de trabajo, todo ese grupo que hace posible que tú te luzcas a cuadro, no merecen siquiera el mínimo respeto para darles cabida en la producción del noticiero en donde tú, infame López Dóriga, no eres más que el lector final de la noticia? ¿Por qué esos insultos a todo un equipo de trabajo? ¿qué se siente este dizque periodista? ¿único? ¿irrepetible? ¿fantástico?

En mi opinión, el dueño de Televisa debería jalarle las orejas a este imbécil y a todos aquellos comunicadores que se sienten dueños de la televisión porque salen en un noticiero dentro de los medios electrónicos. De hecho, López Dóriga insulta incluso a su jefe, Azcárraga Jean, porque él es su empleador y gracias a él sale a cuadro. Pero no importa. el ego de este nefasto personaje puede más que la educación mínima para aceptar que él no hace el noticiero en donde sale.

Por mi parte, si veía poco a López Dóriga, es momento de vetarlo. Un tipo de esta calaña, tan falto de respeto por el trabajo de sus propios compañeros, debería ser sacado de los medios de inmediato, a ver si aprende que nadie es imprescindible y menos en la televisión, que hoy está pero mañana no y el público tiene memoria corta. Ya se olvidarán de él cuando entre el que sigue, que seguro será Loret de Mola.