Monday, July 29, 2013

Palos Báez en las reuniones de ajedrez


Todos los sábados, desde hace ya unos 23 años, quizás más, nos reunimos a estudiar ajedrez con jugadores que califican ya en la vieja guardia, retirados en su mayoría. En esas reuniones van el MF Armando Acevedo, el MI Jorge Aldrete (y GM por correspondencia), el MI Kenneth Frey (GM por correspondencia y en algún momento séptimo del mundo en esa especialidad), el MI Guil Russek y yo.

En estas reuniones, que son de unas dos a dos horas y medias, difícilmente tres horas sabatinas, vemos partidas de los torneos, analizamos estudios y finales, revisamos problemas, platicamos del ambiente actual del ajedrez mexicano y dicho en pocas palabras, pasamos un muy buen rato. Nuestro juego es inagotable y siempre hallamos novedades asombrosas, las cuales incluso en ocasiones son reveladas por los motores de ajedrez, -"engines"- como Rybka, Fritz o Houdini, que nos muestras diabólicas variantes, fuera de nuestro alcance.

Pues bien, hace unas semanas localicé un poco sin querer al Maestro Enrique Palos Báez vía Facebook. Con él jugué una sola partida -que le gané (y que publicó Carlos Encinas en el periódico Excélsior. Buscaré esa partida y la pondré en otro artículo)- aunque hoy pienso que Palos Báez me dejó ganar, pues en ese entonces era yo un jovencito con mucho interés y trabajaba duro en ajedrez, pero él era sin duda mucho mejor jugador que yo. Quiero creer que me estaba motivando para continuar en este camino. Recuerdo incluso que en algún torneo, suspendí una partida contra el más grande jugador que haya dado México, Aníbal Navarro (que ostenta este título porque es un hombre grande, muy grandote en comparación con mis proporciones). En la mañana siguiente, antes de la reanudación que sería en tarde, le hablé a Enrique y analizamos a eso de las 12 del día por un par de horas variante tras variante, buscando hallar cómo ganar. En la tarde/noche fui entonces a reanudar la partida y cuatro horas después, vencí al buen Aníbal. Por ahí tengo la partida, la cual la pondré en algún otro momento.

Enrique Palos Báez siempre fue un fuerte aficionado. En sus mejores momentos llegó a vencer a los más fuertes jugadores del país. Armando Acevedo, quien fuese campeón nacional, nos dijo que Palos Báez le había ganado en dos ocasiones de las siete que jugaron, El Maestro Acevedo venció en cinco ocasiones. Nunca hicieron tablas.

Pues bien, dado el contacto en Facebook, invitamos a Enrique Palos Báez a reunirse con nosotros algún sábado. Él acojió la idea d einmediato y el sábado pasado tuvimos la fortuna de reencontrarnos con él. Fue una buena reunión. Vimos partidas de Biel, de Dortmund, unos finales artísticos, el curioso final de Cohn-Rubistein (circa 1909), en donde por años los análisis de los comentaristas, incluso Max Euwe, indicaban que Rubinstein podía haber ganado fácilmente. Sin embargo, Jonathan Speelman menciona que el final es tablas y el recurso de empate lo halló, al decir del propio Speelman, Jonathan Mestel.

Ayer, Palos Báez me mandó las fotos de dicha reunión, que esperamos no sea la última con él.  En su mensaje me puso, entre otras cosas: Me atrevo a calificarme siguiendo sólo la calificación que me dio mi querido tío Nacho, que me enseñó a jugar cuando tendría yo unos nueve o diez años. Me dijo: “Juegas mal pero con ganas”. Más de una vez he temido que la frase me describa mejor de lo que mi vanidad quisiera. Y siempre me quedó la duda de si el “...con ganas” era una generosa forma de aludir a mi naciente pasión por el juego o si era una sarcástica apreciación de mi dominio del mismo.

Van las fotos de dicha reunión, y la verdad fue un goce volver a ver a Enrique. Han pasado muchos años  pero "con la pasión intacta", como alguna vez me dijo el exajedrecista argentino Sergio Negri.












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(*) En la foto inicial, de izquierda a derecha: Armando Acevedo, Enrique Palos Báez, Jorge Aldrete, kenneth Frey, Guil Russek. Y en la cámara (cosa que no se ve, yo).

2 comments:

Morsa said...

Emiliano, no puse tu comentario porque suena despectivo (aunque hayas querdio ser gracioso). Pero te contesto: frey escribió un libro, "Cápsulas de Ajedrez", de Ed. Selector, con lo mejor de sus diez años de columnas de ajedrez de la desaparecida revista TIEMPO.

Russek tiene más de diez libros publicados. Yo tengo cuatro libros publicados.

saludos

Morsa said...

Enrique Palos Báez quiso poner un comentario en mi blog pero algo pasó. Lo trasncribo del correo que me mandó:

Mi querido maestro Manuel:

No sabes cuánto te agradezco la publicación, tu generosa y amenísima semblanza en tu blog y la entrañable cita (casi llora tu senil amigo) de homenaje a mi querido tío y, a través de él, a toda mi familia, maestros y amigos. Intenté publicar una cartita parecida a esta en el blog, pero algo hice mal y no pasó a publicación el cuadrito de comentario.

Un agradecidísimo abrazo.

Enrique.

P.D.: Una precisión, solamente --dos, mejor dicho--, mi querido Manuel. Primera, nada de que te dejé ganar; te jugué con mi más puro y entusiasta instinto homicida; pero me ganaste a ley, me diste una zurra: me jugaste un gambito de alfil de rey, te respondí con lo que creía que era una idea de Alapin, y touché!, Alapin y yo juntos no te llegamos ni a la jugada 20, creo; nos diste una soberana zurra.