Tuesday, August 17, 2010

La persistencia de las leyes de la física


Para mí hay algo sorprendente, mágico acaso alrededor mío. Se trata de la persistencia de las leyes de la física. No parecen menguar, no parecen fallar, siguen funcionando estrictamente y además, de manera instantánea, por lo menos para la percepción humana.

Así, las gotas de agua de la regadera caen a mi cuerpo con precisión absoluta, bajo la inefable influencia del campo gravitacional. El imán con una pequeña matriuska de madera se pega a la pared metálica del refrigerador como por arte de magia. ¿Dónde está la fuerza que los mantiene unidos? ¿qué prodigio hace que se cumpla que ocurra semejante hecho? es francamente fantástico.

Pero más sorprendente es aún que todo esto se lleva a cabo de manera instantánea. Aprieto el interruptor y se enciende la luz. Echo un libro a la cama y cae pesadamente, de forma instantánea. Las reglas impuestas por la física persisten. Giro el volante del auto y todo el sistema se rige por las ecuaciones del movimiento descubiertas por Newton. No parece haber excepciones a este comportamiento. La persistencia de las leyes se mantiene, inmutablemente.

Esto, en mi opinión, es poco menos que extraordinario. La magia de la naturaleza está presente. Si hubo un creador al hacer que el mundo sea como es, que el universo siga las reglas de la física como las conocemos, pues creo que hizo muy bien su trabajo. Si acaso no existe dicho ser (que habría que preguntarse cómo es que puede existir alguien así y cómo pudo ser creado, en base a qué?), entonces el milagro que vivimos es aún mayor. Notable en el sentido que se le mire.

Piensa mal... ¿y acertarás?


Desde hace unos meses, el omnipresente Secretario de Salud, Córdova Villalobos, se ha encargado de decirnos a los mexicanos que somos un país de gordos, particularmente en lo que se refiere a los niños. Según las estadísticas que presenta el galeno, somos el primer país con más niños gordos en el mundo. La verdad, dudo de su afirmación considerando que aquí los estudios estadísticos en muchos asuntos son francamente lamentables. No hay una metodología de cómo se hizo el estudio. Nada más nos lanzan este tipo de datos como para asustar a la población y que ésta tome medidas.

Debido a esta problemática, la Secretaría de Salud, apoyada por la Secretaría de Educación Pública, decidieron hacer algo para disminuir el problema de la gordura infantil mexicana. Un punto importante por atacar fue el "lunch" o refrigerio que los niños comen en su recreo. Ahí les venden -lo he visto- tacos, tamales, sandwiches, papas, frituras de todo género, helados, paletas, refrescos, etc. Y el Secretario de Salud es tan suspicaz en esto, que debe haber notado que había que cambiar la dieta del "lunch" escolar por cosas más sanas.

Así, hace unos pocos meses salió de nuevo, este ser que quiere aparecer en los reflectores cada vez que puede, es decir, el propio Dr. Córdova, a dar la lista de alimentos permitidos en las misceláneas y tienditas de las primarias y secundarias del país. Bueno, baste decir que prácticamente eliminaron toda la "comida chatarra" que en esos puestos se vendía. Ya no se podrían vender botanas tipo papas, churrumais, etc., y el agua no tenía que tener edulcorantes. Por ello, mi imagino, el Secretario de Salud debe haber estado gozoso. Finalmente tendríamos una población infantil menos gorda y todo gracias a sus brillantes iniciativas.

Pero algo pasó y ahora el Secretario de Salud ha salido a decir que siempre no, que no se elimina la comida chatarra de las escuelas y que será hasta quizás, dentro del próximo año, donde se puedan tomar más medidas. ¿Qué pasó entonces? Seguramente los fabricantes de papas y refrescos se quejaron y tuvieron que hablar con los funcionarios de tan loable iniciativa para que la echaran para atrás. ¿Habrán cabildeado? ¿Cómo habrán convencido a los Secretarios de Salud y la SEP para que al menos no hagan tan restrictiva la medida? ¿les habrán dado una "lana" para que cambien de opinión? Piensa mal... ¿y acertarás?

Porque parece ser que pudieron más los intereses de dinero de las empresas a las buenas intenciones del Secretario de Salud. Hay que reconocer que finalmente, el problema de la gordura infantil es un problema de dieta en general, y si los padres estuviesen educados de manera tal que tuviesen alternativas a la dieta de sus hijos y además, tuviesen información al respecto, las cosas podrían cambiar sin necesidad de poner este tipo de restricciones sobre lo que sí o no se puede vender en la tienda de la escuela.

Por otra parte, afectar una industria porque de acuerdo al Dr. Córdova, algo hay que hacer porque sino, se colapsaría en unos 20 años el sistema de salud por la cantidad de enfermedades derivadas de una población gorda, parece haber quedado sin efecto.

Dice López Obrador, y miren que hace tiempo ya no coincido con él en sus dichos y necedades, que el país está en manos de los intereses de los poderosos, de los que tienen el dinero. Aquí me parece claro que esto parece cumplirse. ¿O no?

Saturday, August 14, 2010

Una rola de Fito Páez

No sabía que "Yo vengo a ofrecer mi corazón", es de Fito Páez. He aquí la letra y el video en donde Mercedes Sosa la canta con el autor de la misma. Desde luego que la voz de Fito es opacada por la gran voz de "la Negra", pero creo que es una manera de homenajear el talento y la inspiración de Paéz, que la verdad, confieso, nunca había escuchado con detenimiento.

He aquí la letra de dicha canción:

Yo vengo a ofrecer mi corazón

(Fito Páez)

Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevo el río
Yo vengo a ofrecer mi corazón

No será tan fácil ya sé qué pasa
No será tan simple como pensaba
Como abrir el pecho, y sacar el alma
Una cuchillada de amor

Luna de los pobres siempre abierta
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Como un documento inalterable
Yo vengo a ofrecer mi corazón

Y uniré las puntas de un mismo lazo
Y me iré tranquilo, me iré despacio
Y te daré todo, y me darás algo
Algo que me alivie un poco más

Cuando no haya nadie cerca o lejos
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Cuando los satélites no alcancen
Yo vengo a ofrecer mi corazón

Y hablo de países y de esperanzas
Y hablo por la vida, hablo por la nada
Y hablo de cambiar esta nuestra casa
De cambiarla por cambiar nomás

Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón



Friday, August 13, 2010

De los variados concursos


Muchas instituciones y empresas hacen concursos públicos. En algunos casos a los ganadores se les entregan viajes, televisiones, artículos domésticos, automóviles, etc. Los premios dependen muchas veces del interés de la empresa/institución por promover algo o a ellos mismos inclusive.

Yo he entrado a algunos concursos. Por ejemplo, el atinar cuántas cajas de palomita caben en un automóvil, de Cinépolis, o bien el de Cinemex, con una mecánica similar, pero aquí se trataba de pequeñas pelotas. Pero aparte de estos concursos, en los cuales hay que dar la cifra exacta de cajas de palomitas o de pequeñas pelotas que hay dentro de un coche, hay concursos de programación. Uno de ellos fue el que se inventó hace unos años Banamex, el cual llamó "Iniciativa en Internet". Decidí participar y cumplí con todas las normas de dicho concurso: los documentos que me pedían, el tipo de letra que debía usar (por ejemplo, Arial de 12 puntos), en formato de MSWord, etc. Se me pedía también el código fuente, ejemplos, resultados, etc. Mi proyecto trataba de los fotoMorsaicos, el cual desarrollé casi como si fuese una tesis de licenciatura (pienso hoy día que pasaría como tal). El premio por categoría -había cinco de ellas- era de unos 300 mil pesos. Mandé mi proyecto pero no gané nada. Cuando se dieron los resultados de los ganadores, no se dijo ni siquiera quién o quiénes eran el jurado. No se mencionó qué hacían los proyectos ganadores con cierto detalle. Quizás solamente el título del mismo y ya. Eso deja un mal sabor de boca.

Y aunque -desde luego- cuando uno entra a un concurso es porque quiere ganar, a mí no me afecta si no soy el ganador. Lo que me molesta es la falta de transparencia al respecto. Mi padre, alguna vez entró a un concurso para escribir una telenovela para TV Azteca. Los de la televisora pedían toda una serie de requisitos y el premio era jugoso: un millón de pesos al ganador. Pero... ¿qué pasó? Nadie ganó. Se declaró desierto... Y la televisora del Ajusco anunció un nuevo concurso para ver si alguien entregaba algo meritorio. Yo no sé cuántos guiones recibió TV Azteca, pero presumo que por el premio en cuestión, habrán sido al menos cientos. De nuevo, sin decir "agua va", la televisora no entregó ningún premio, pero eso sí, se hizo de un montón de ideas que bien podría usar en sus siguientes dramas telenoveleros. ¿Cuánto le darían a quien habría escrito alguna idea original? Nada, porque en estos concursos muchas veces, entre las cláusulas, es que el concursante cede todos los derechos de su obra, entre montones de ordenamientos siempre en favor del convocante y nunca en beneficio del convocado. Así, declaran desierto un concurso y se hacen de ideas sin pagarlas a sus autores . Lindo negocio.

Desde luego no siempre es así, pero es muy común ver concursos que tienen una serie de claúsulas que resultan infames, pero que más de uno aceptará porque podría ser la entrada a un beneficio económico importante o bien, entrar a una televisora a escribir guiones, qué sé yo.

Todo esto viene a cuento porque mi hermana Marga me decía ya hace algún tiempo, que el concurso para hacer el logotipo de las Olimpiadas de Invierno, que se llevaron a cabo en Vancouver este año (que es donde ella vive), lo había ganado el despacho de diseño en el que ella trabajaba y que un compañero de ella, mexicano a todo esto, (cuyo nombre de pila es Gonzalo, si es que no estoy equivocado), era el autor del logotipo de dicho evento deportivo.

El premio del comité organizador -si mal no recuerdo- fue de unos 20,000 dólares, que fue a dar en mayor proporción a la señora dueña de ese despacho. No sé cuánto le dio ella al autor de la obra. El punto es que Marga me decía que estos concursos denigran el status profesional del diseño gráfico. Si dicho concurso se hubiese hecho a las empresas del ramo, el comité organizador habría tenido que pagar mucho más que el dinero que dio en este concurso, considerando que el Comité Organizador probablemente tendría que haber pagado no sólo por el diseño en cuestión, sino en el acuerdo para ver qué regalías le tocarían al autor del mismo por la venta de souvenires y recuerdos.

Pero los concursos tienen otros factores negativos. El concursante emplea tiempo, trabajo, esfuerzo, en desarrollar la obra de la naturaleza que la convocatoria exija, pero si no gana nada, lo único que recibe es nada, es decir, no hay ningún tipo de compensación. Así pues, en muchos casos las obras de los no ganadores quedan guardadas en un baúl, durmiendo el sueño de los justos.

A mí me parece que los concursos y convocatorias de esta naturaleza deberían pasar por una reglamentación de la Secretaría de Gobernación. En el caso de concursos literarios, de programación, en general no requieren de permisos de Gobernación. En los concursos donde sí se da esto, se exige al convocante que entregue los premios prometidos. Si nadie los gana, por las razones que sean, entonces los premios pasan a la mencionada Secretaría. Por ello mismo, en el caso de concursos literarios, si nadie gana, los premios prometidos deberían pasar también a Gobernación. Porque sino, es retefácil convocar a un concurso con grandes premios y después decir que ninguno fue de la calidad pedida.

Pero aún así, aunque Gobernación esté atrás de algún concurso, está lejos de tener el control. Un ejemplo: hace unos años me pidieron un curioso trabajo: Había que hacer una cuestión de estadísticas y probabilidad para un concurso que organizaba una marca de helados. La idea era que en las tiendas donde se venden helados de esa marca, por cada compra que hiciese el cliente, se le darían las piezas de un rompecabezas muy simple, (seis piezas máximo). Las piezas eran parte de diferentes imágenes: una camiseta, un balón de futbol, un pequeño backpack, un televisor y hasta un avión. Este último representaba el mejor premio, un viaje para dos personas a Cancún, si mal no recuerdo.

Pues bien, la idea era calcular qué probabilidades tenía alguien de ganar algún premio considerando que le darían una serie de piezas al azar, en donde habría pedazos de las diferentes imágenes premiadas. Obviamente la mayoría de los rompecabezas decían algo así como "gracias por participar" o "sigue participando", etc. Pues bien, resultó que además, los seis premios principales, los viajes a Cancún (Gobernación apela porque el convocante -si pone viajes como premios- lo haga a destinos nacionales), solamente tenían seis rompecabezas completos y miles incompletos, es decir, solamente había seis rompecabezas completos. Si uno recibía un sobre con seis piezas y cinco eran del avión, la posibilidad de que apareciese la sexta pieza, la faltante, era igual acero, porque los viajes se entregaban con el rompecabezas que venía ya completo en cada sobre ganador. Esto era como las estampitas de los álbumes del pan Bimbo, en el cual siempre faltaban un par de estampas que prácticamente era imposible conseguir.

Para colmo, los premios de los viajes estaban "sembrados", es decir, se entregaban, sí, pero a ciertas colonias en particular y alguien -ahora sí, producto de la casualidad, de que ese día compró el helado en la tienda en donde se daban los sobres premiados, se lo ganaría. Normalmente no aparecían estos premios en colonias de clase alta. Así entonces, un concurso como éste no tenía de ninguna manera chances parejas para los que participaran y eso e n mi opinión es en realidad un engaño. De hecho, cuando se hicieron los rompecabezas, me regalaron uno con una camiseta y otro con una maletita. Un día pasé por la tienda de helados y los cambié. La que me atendió me decía que había tenido muchísima suerte, porque antes de mí no habían entregado ningún premio. No me asombró el comentario.

Por ende, pienso que la mejor política es la que mi hermana Marga me dio: no entrar en estos concursos jamás, no avalar esta práctica porque daña las actividades de los profesionales en los diferentes campos. Pienso que no le falta razón.

Limosnas virtuales


Siempre he pensado que el dar limosna es un acto que tiene que ver no con ayudar a alguien, sino con el hecho de que en el fondo, al hacerlo, nos hace sentir mejores personas. Es claro que siempre puede conmover ver a alguien pidiendo una ayuda en la calle, mal vestido, sucio, quizás sin zapatos y para colmo, cargando en un reboso un niño de no más de un par de años, si bien nos va. ¿Cómo no vamos a darle algunas monedas? Y entonces actuamos en consecuencia, damos nuestra dádiva y seguimos camino, pensando en qué buenos somos.

La realidad es que probablemente el par de monedas que damos no servirán estrictamente para nada. Se dice, pero no me consta, que hay toda una industria de limosneros, controlado por algún vivales, que saca millones. No lo sé. Lo que sí sé es que la ciudad de México, al menos, en los cruceros y calles más importantes, está lleno de limosneros que sistemáticamente piden dinero a los automovilistas.

También hay limosneros mejor vestidos, que se ponen una bata, salen con una maletita de cuero y piden dinero para alguna obra humanitaria. Alguna vez en una oficina de pasaportes, platiqué con una señora que a eso se dedicaba. Me confesó que del total obtenido, cuando entrega la dichosa maletita, cuentan el dinero recabado y le dan la mitad. Así entonces, dicha señora no lo hace de buena fe, por ayudar, es simplemente su trabajo.

Toda esquina o situación que pueda favorecer la petición de algún dinerito es usada por estos personajes. En muchas salidas de supermercados, en donde hay casetas para pagar el uso del estacionamiento, se apersonan buenos ciudadanos que piden si queremos ayudar a causas como parálisis cerebral, entre otras.

A todo esto, el hecho de que existan prácticamente ejércitos de limosneros por la ciudad, es solamente un reflejo de que este país no está haciendo su tarea correctamente. El Estado debería garantizar que la gente tuviese un mínimo de calidad de vida, acceso a los estudios, al trabajo, a la salud, etc. En México esto está lejos de ser cierto. Y aún así, a pesar de lo que la realidad nos diga, no falta quien me dice que exagero cuando cito la frase de Russek de que "este país no sirve".

Pero regresando al asunto, el hecho es que quien da una limosna en general no ayuda a quien le da el dinero, sino que se ayuda a sí mismo al sentirse bien por su caritativa obra. Y esto se observa en Facebook y muchas veces en Twitter, dos de las "redes sociales" que ahora están de boca en boca.

Fíjense si no es verdad: recibo un mensaje de alguno de mis contactos pidiéndome que me una a la causa: "No a la supervía", o "que el vasco Aguirre nos dé explicaciones", o "No a la visa para Canadá", etc. Todo esto estaría muy bien, pero ¿qué hacemos todos? Nos congratulamos de estar de acuerdo con estas peticiones y causas y doy un click y listo, ya soy parte de esta causa... Pero ¿qué hacemos? Nada. Sólo dimos un click del ratón. Quien abre el grupo de "No a la supervía", por ejemplo, no plantea ningún plan de acción, no nos dice: "Los siguientes puntos de la agenda son los siguientes: i. Pedir una reunión con el jefe de gobierno; ii. generar un plantón en caso de no ser atendidos; iii. hablar con los vecinos; iv. entrevistar a ingenieros ambientales; v. plantear un foro abierto y público de discusión sobre el tema", etc. No, no hay nada de eso. Simplemente es como dar limosna, de manera virtual, dando un click y listo, nos sentimos mejores personas.

Alguien en Facebook me invitó a una causa, no me acuerdo cuál era ésta. Le dije que antes de aceptar me dijera qué plan se iba a realizar, qué acciones se tenían contempladas, etc. Porque le dije que si no hacía esto pues no servía para nada la causa que pensaba apoyar. No me contestó y me quitó finalmente de sus contactos.

A todo esto, hay algo que entiendo y que de alguna manera justifica a quienes arman estas causas por apoyar. Por una parte es una manera de liberar la frustración ante estas situaciones cotidianas, en las que los gobernantes no nos toman jamás en cuenta. Por otra parte, hacemos público nuestro desagrado, desaprobación a algo que quizás no nos afecte directamente, pero que simplemente no nos parece. Pero aparte de esto, entiendo que armar un plan de trabajo, una serie de acciones para evitar que se construya una supervía o bien, que se tomen acciones contra la absurda visa para Canadá, lleva tiempo y muchas veces no nos podemos ocupar, porque hay que trabajar y obtener ingresos simplemente para sobrevivir.

Entonces, ante el choque con la realidad, los que deciden crear estas causas en las redes sociales, finalmente, repito, hacen lo que hacemos cuando damos una dádiva en la calle: damos una limosna, virtual en este caso, pero que en términos reales es tan inútil como no hacer nada.

Friday, August 06, 2010

Meditaciones sobre el concepto de Tiempo


En física, un campo es cualquier magnitud física que presenta cierta variación sobre una región del espacio. En ocasiones campo se refiere a una abstracción matemática para estudiar la variación de una cierta magnitud física; en este sentido el campo puede ser un ente no visible pero sí medible.

Históricamente fue introducido para explicar la acción a distancia de las fuerzas de gravedad, eléctrica y magnética, aunque con el tiempo su significado se ha extendido substancialmente, para describir variaciones de temperatura, tensiones mecánicas en un cuerpo, propagación de ondas, etc.

Así por ejemplo, las cargas eléctricas no precisan de ningún medio material para ejercer su influencia sobre otras, de ahí que las fuerzas eléctricas sean consideradas fuerzas de acción a distancia. Cuando en la naturaleza se da una situación de este estilo, se recurre a la idea de campo para facilitar la descripción en términos físicos de la influencia que uno o más cuerpos ejercen sobre el espacio que les rodea.

La noción física de campo se corresponde con la de un espacio dotado de propiedades medibles. En el caso de que se trate de un campo de fuerzas éste viene a ser aquella región del espacio en donde se dejan sentir los efectos de fuerzas a distancia. Así, la influencia gravitatoria sobre el espacio que rodea la Tierra se hace visible cuando en cualquiera de sus puntos se sitúa, a modo de detector, un cuerpo de prueba y se mide su peso, es decir, la fuerza con que la Tierra lo atrae. Dicha influencia gravitatoria se conoce como campo gravitatorio terrestre. De un modo análogo la física introduce la noción de campo magnético y también la de campo eléctrico o electrostático.

Hay campos, sin embargo, como el magnético, que se puede inducir creando una corriente eléctrica que pasa por un cable. Si ponemos una brújula cerca del cable por donde pasa la corriente, veremos que la aguja se mueve. Se ha creado un campo inducido por la fuerza eléctrica (de hecho, la naturaleza de la electricidad y magnetismo parecieran tener las mismas raíces).

Pensando en estas cuestiones, hace ya mucho tiempo llegué a algunas conclusiones que pongo a la consideración de mis cuatro lectores. En física describimos un fenómeno particularizando por ejemplo, su posición en el espacio, (x, y, z), con sus coordenadas, y le añadimos la coordenada t, tiempo. De esta manera, tenemos el llamado espacio-temporal. Esto significa, en algún sentido que los objetos existen en un lugar del espacio y en un tiempo determinado.

La t, el tiempo, es una coordenada por demás curiosa. Por una parte, pareciera que no afecta los experimentos que se realizan. Por ejemplo, supongamos que mido algo en el laboratorio. El experimento lo puedo realizar muchas veces y pareciera que esta coordenada t está de más. No la usamos, no la necesitamos en un sinnúmero de casos. Vaya, como que el experimento siempre se comporta de alguna manera sin importar esta coordenada t.

Pero ¿será así realmente? Pienso que "el tiempo" en física no ha sido correctamente interpretado porque tiene un extraño carácter. Así por ejemplo, consideremos la vida de los seres vivientes. Todos pasan por un proceso temporal, en donde los seres nacen, crecen, maduran y finalmente mueren. Este proceso es en una sola dirección, como lo es el tiempo, el cual siempre va hacia adelante ("la flecha del tiempo"), pero nunca retrocede. Pienso que el tiempo es un campo, sí, un campo parecido al campo gravitacional o eléctrico. Todo aquello que está dentro de un campo está regido por el campo mismo. No podemos escapar al campo gravitacional, por ejemplo, y por ello no nos echamos a volar, por eso las gotas caen de arriba hacia abajo (detalle que me sigue asombrando cuando me estoy bañando y cae el agua por la regadera). El campo rige nuestra presencia en la superficie de la Tierra. Se supone que hay una partícula generadora del campo gravitacional, llamada gravitón, que no ha sido hallada pero que podría ser la culpable de que estemos todos pegados a la superficie terrestre.

¿Es el tiempo un campo? De lo que hemos definido parece que sí. Afecta a los seres humanos y los hace envejecer. ¿Qué otra cosa puede provocar el envejecimiento? ¿Por qué siempre se produce? ¿se puede revertir? Mientras estemos dentro del campo del Tiempo, nos pasarán estas cosas. No podemos deshacernos del envejecimiento que a la postre nos llevará a morir.

¿Afecta el campo temporal a los objetos inanimados? Sí, los afecta. Podemos saber la edad de las cosas con pruebas que miden, por ejemplo, el decaimiento radioactivo, una función -curiosamente- del tiempo mismo. Así pues, también las cosas, los objetos inanimados, dentro del campo temporal, tienen un comportamiento que no puede escapar a la influencia de este hipotético campo.

Por ende, creo que habría que buscar redefinir el tiempo como un campo. Quizás haya también una partícula, la cual podría llamarse "tempus" (del latín), la cual provocaría la existencia de campos temporales.

Surgen entonces preguntas simpáticas: ¿Pueden crearse campos temporales independientes al campo temporal en donde intento hacer algo de esta naturaleza? ¿se pueden capturar o siquiera identificar este tipo de partículas? ¿Podría haber lugares donde no hay tiempo? ¿donde hay estas singularidades?

Ahí se los dejo a la reflexión.

Wednesday, August 04, 2010

Un regalo que había olvidado


Hace muchos años participaba más activamente en un sitio web llamado "Experts-Exchange.com". En ese lugar los miembros del mismo pueden preguntar cualquier cosa acerca de programación, prácticamente en el lenguaje que sea. La gran virtud de dicho sitio es que no falta el experto que ya enfrentó el problema que uno tiene y entonces puede resolvernos la dificultad sin tener que perder más tiempo del necesario.

El sistema en Experts-Exchange es simpático: al inscribirse le dan a uno una cantidad de puntos, los cuales sirven para poder hacer las preguntas sobre el tema en la que tengamos algún problema. Cuando entré al sistema la primera vez, se me asignaron 500 puntos, pero creo que esto ya no es así (la administración de EE ha cambiado con los años más de una vez y han querido hacer más dinero, por ejemplo, dando la posibilidad de comprar puntos, limitar el acceso gratuito, la cantidad de puntos que se obtienen por cada día que pasa, etc.). Por cada día que pasa, el sistema da 5 puntos más, hasta llegar de nuevo a 500 puntos. Antes no había límite de puntos que uno podía obtener. Ahora a las 500 unidades ya no se acumula más. La idea de tener que dar puntos para que haya quien conteste simplemente evita preguntas tontas, pues los puntos son relativamente escasos y si uno requiere de ayuda inmediata, tiene poco sentido malgastando haciendo preguntas idiotas. Esa parte del esquema funciona sin duda muy bien.

Una pregunta relativamente sencilla puede ir de 50 a 150 puntos. Preguntas más difíciles van de 151 puntos hasta 350 quizás. De 351 a 500 puntos indica que la pregunta es "sólo para tigres".

Cuando algún usuario de EE responde a una pregunta, y quien pregunta estima que la respuesta le ayudó, entonces le asigna estos puntos a quien contestó bien. En ocasiones hay más de una respuesta correcta, y el sistema permite dividir los puntos entre varios expertos que han contestado a satisfacción. Hay momentos en que nadie responde a la pregunta y en cierto tiempo prudencial uno puede pedir los puntos que otorgó a la pregunta si nadie llegó con la respuesta correcta.

El sistema es muy interesante porque muchas veces, a los 20, 30 minutos de hacer una pregunta, ya hay respuestas a la misma. Además, hay una lista de los mejores usuarios expertos, que contestan hasta las preguntas más difíciles. El "Salón de la Fama" de Delphi, por ejemplo, tiene a personajes que alguna vez llegaron a ¡unos 300,000 puntos obtenidos! Si consideramos que cada pregunta tiene un rango promedio de 200 puntos, esos personajes tuvieron que haber contestado unas 1200 preguntas para llegar a esas puntuaciones. Absolutamente fantástico.

La cuestión interesante está en que quien contesta acumula los puntos de quienes preguntan, pero esos puntos, al que responde, no le sirven para preguntar nada. Los puntos acumulados en el mes le permiten, al llegar a cierto límite, ganar certificados con valores que van desde los 25 hasta los 200 dólares.

Pues bien, una vez, en el año 2000, estuve muy activo en EE y para mi sorpresa, al siguiente mes me llegó por mensajería un regalo de EE: Un certificado por 50 dólares para comprar algo en outpost.com.



Me pareció genial pero en ese momento pensé que no podría usar mi certificado estando en México. Lo dejé por ahí con la mera satisfacción de que me gané -casi por única ocasión- un premio por algo. Pero he aquí que acabo de hallar el certificado y entré a outpost.com. Quizás podría servirme aún (aunque tiene ya unos 10 años desde que me lo gané). Encuentro aquí que al entrar a outpost.com, el sistema me manda a frys.com, una tienda de libros y artículos de electrónica, programación, etc. Esto ya no me gustó. Lo más probable es que después de diez años mi certificado no sirva, pero aún hice un intento más: escribí a soporte de frys.com preguntando si mi regalo podría usarlo a pesar del tiempo que ha pasado. Espero respuesta. A ver qué me dicen. Seguiremos informando.

Creador de iconos


Un icono o ícono, es -de acuerdo al diccionario- una representación religiosa pintada o en relieve característica del arte bizantino. Así decimos, por ejemplo: "Volvió de Rusia cargada de iconos". También es un símbolo que mantiene una relación de semejanza con el objeto que representa, como en este ejemplo: "para entrar al diccionario, haz doble clic en el icono."

En computación, en el diseño gráfico tal vez, un icono es una imagen gráfica, que suele ser pequeña, que representa un acceso directo, un programa, un archivo, un enlace, o cualquier otro recurso. El ícono suele ser una buena forma de identificación para lo representado.

En este caso vemos que los iconos han invadido las computadoras y los dispositivos móviles. Así, los teléfonos "inteligentes", los celulares modernos, tienen pantallitas a color con iconos que representan un sinnúmero de programas. De hecho, pienso que para los diseñadores de estos iconos es cada vez más difícil mantener la relación de semejanza entre el dibujo y lo que representa.

Por ejemplo, el icono de CorelDraw es en realidad el dibujo de un globo aerostático. Y sí, quien lo diseñó probablemente pensó en posicionar el logo y la marca, pero es claro que el icono de CorelDraw no tiene nada que ver con las funciones que hace el programa.

Encontré en el estupendo libro "Beyond Photography, The Digital Darkroom", por Gerard J. Holzmann (http://www.spinroot.com/pico/a4.pdf), lo siguiente al respecto de este tema:

Por ahí de 1983, en los Laboratorios Bell, ahora AT&T, un grupo de unos 50 investigadores empezaron a trabajar con un nuevo tipo de terminal de computadora. Inmediatamente pusieron manos a la obra para sacar provecho de sus capacidades gráficas.

Luca Cardelli (que al momento de escribir esto, había cambiado de trabajo, ahora para DEC Systems Research Center, en Palo, Alto), había pensado en una manera de convertir fotos manualmente en pequeños iconos en blanco y negro. (Cabe aclarar que en 1983 no había cámaras digitales, ni
scanners caseros, ni todos estos dispositivos que ahora son comunes en muchísimas casas y oficinas). Pues bien, Cardello halló una víctima, la foto de Edsger W. Dijkstra, con la que decidió trabajar. El proceso fue así:
  • Reducir la fotografía con una copiadora Xerox, para que quedara al tamaño de una foto pequeña, de 4x4 cms, y en alto contraste.
  • Dibujar una rejilla (matriz) de 12x12 puntos y hace4r entonces un patrón colocando puntos negros o blancos, de acuerdo al porcentaje en que en alguna región de la foto había más blanco o más negro.
El resultado de este proceso dio lo siguiente:


Luca hizo una demostración de su programa poniendo el icono de Dijkstra como si fuese una pelota rebotando en la pantalla. Los científicos se emocionaron con la idea y digitalizaron más imágenes manualmente, pero pronto se aburrieron del proceso.


A
alguien entonces se le ocurrió usar esta idea en el nuevo servidor de correo, que podría anunciar la llegada de mensajes a las terminales mostrando el icono de quien lo enviaba. Luca Cardelli entonces escribió una primera versión que llamó vismon (con cierto humor considerando que existía un programa que se llamaba sysmon).

Rob Pike habló con los investigadores y les tomó fotografías de 4x5 pulgadas con su cámara Polaroid. Y aunque nadie sabía para qué Pike quería estas fotos, todos colaboraron, desde la secretaria hasta el director ejecutivo. Las imágenes fueron entonces digitalizadas usando un
scanner que se pidió prestado a los colegas del departamento de procesamiento de imágenes.

En
un par de días, se tuvieron cerca de 100 fotografías que fueron la fuente principal para los experimentos de procesamiento de imágenes. El siguiente paso en esta secuencia ocurrió cuando Rob Pike y Dave Presotto desarrollaron el software para una base de datos centralizada de fotografías iconizadas. Ellos le llamaron a esto el servidor de rostros.

El programa vismon se reescribió para usarse con el servidor de rostros. Desde entonces, vismon ha sido uno de los programas más populares en las computadoras de Bell Labs. e
n ese tiempo. El servidor de rostros se usó por el programa de correo para anunciar la llegada de mensajes electrónicos y por el manejador de la impresora laser, para identificar al propietario de quienes mandaban trabajos para impresión.



La imagen anterior muestra los iconos de quienes mandaron correo a un usuario. La barra de la izquierda viene del programa original sysmon, que muestra la carga del sistema en ese momento.
Incluir las fotos de los nuevos colegas fue algo que se hizo en la base de datos del servidor de rostros, como algo de rutina.

La foto se digitaliza en 512x512 puntos, se sacan semitonos y se convierte en un icono de 48x48 puntos, con un programa llamado Mugs, escrito por Tom Duff. El icono entonces se incluye en la base de datos mantenida por el servidor de rostros.


Pues bien, la idea me pareció interesante y además, es actualmente mucho más simple y fácil de implantar, considerando los avances, tanto en hardware como software. Decidí entonces mi estrategia: Tomaría una imagen, a la cual le aplicaría algún proceso (ver más adelante), para acomodar el resultado en una rejilla que fuese de 16x16, 24x24, 32,32, 48x48 o 64x64 pixeles, que son más o menos las resoluciones que se usan actualmente en la iconografía de los sistemas operativos actuales.



En lugar de tomar la imagen y reducirla, lo cual en algunos casos pierde la imagen cierta precisión por los algoritmos que se usan para hacerla más chica, se me ocurrió aplicar el filtro mosaico a la imagen, con precisamente las diferentes resoluciones: 16x16, 24x24, 32,32, 48x48 o 64x64. De esta manera, tomaría un punto de cada región dentro del mosaico y la pintaría en una imagen nueva. Desde luego que este proceso, como el de reducir una imagen, tiende a perder información, pero en mi opinión, para este problema en particular, esta técnica parece ser más conveniente que usar los algoritmos para reducir una imagen.



Una vez teniendo la imagen procesada, usando el API correspondiente en Windows (recuérdese que usé Delphi bajo el sistema operativo de Microsoft), salvé la imagen en el formato .ico, que es el que usa precisamente Windows.

El software es muy sencillo de usar. Los pasos a seguir son:

  • Se lee la imagen que se desea iconizar, valga el término.
  • Se usa la opción de menú (Procesar), la cual permite -si se desea- pasar antes la imagen a tonos de gris por si no se desea que se procese en color.
  • Al término del proceso aparecerá una ventana que simplemente pide al usuario con qué nombre se quiere salvar la imagen procesada, en formato .ico.

A quien le interese este software, escríbame a mi correo: morsa@la-morsa.com y a vuelta de correo tendrá el programa para que lo instale y use.

Tuesday, August 03, 2010

Trabas para salir del subdesarrollo


Una manera elegante de decirle a los países con deficiencias en todos sentidos es llamarles "países del tercer mundo" o "en vías de desarrollo". Pero la realidad es que todo esto no es más que una etiqueta para que sepamos todos que estamos lejos de alcanzar un nivel aceptable como país.

La razón para que todo esto pase es que en México jamás se piensa con un futuro que vaya más allá de los seis años que dura un gobierno federal. Aquí se reinventa el país cada seis años y esto, desde luego, no permite planes de mediano y largo alcance. El nuevo mandatario, el que le sigue al que esté en un momento determinado del tiempo, cambiará todo porque el anterior seguro no sabía cómo hacerlo. Lo curioso es que esta historia se repite hasta la nausea.

Casualmente lo mismo pasa en muchas instituciones. Sale el director de una institución gubernamental y el que le sigue, muchas veces, cambia planes que el anterior tenía en marcha. De hecho, normalmente no solamente cambian los planes y las estrategias, sino que además, cambian a todas las personas. Así es difícil dar seguimiento a los proyectos que muchas veces, mueren por desinterés del nuevo funcionario porque "no es su proyecto", ¿por qué le habría de hacer caso él? Pero por si esto fuera poco, el gobierno de este país se encarga de poner siempre más trabas a los ciudadanos, todo a través de una fiscalización que realmente raya en lo surrealista.

Por ejemplo, si a usted se le ocurre comprar libros en Amazon.com, considerando que desde siempre los libros no pagan impuesto en las aduanas mexicanas, vaya pensando que está equivocado. Resulta que si usted manda pedir unos libros por Internet hasta las puertas de su casa, cuando llegan al correo mexicano, si la factura indica más de 100 dólares en su compra, es probable que tenga que pagar impuestos por este paquete de libros. Si usted se apersona en la oficina de correos a reclamar, le dirán que lo que le enviaron califica como "materiales de oficina" y por ende, hay que pagar impuestos.

El punto es que -casi podría apostarlo- alguien de Hacienda fue a una oficina de correos y vio muchas cajas de Amazon.com para ser repartidas y entonces se le ocurrió la brillante idea: cobrémosle impuestos a todos estos personajes que gastan su dinero en libros. "Pero.... los libros están exentos de impuestos, señor", podríamos decirle al ingenioso funcionario, a lo cual contestará: "los libros son material de oficina ¡que paguen impuestos, qué se creen ustedes!"

Al final del día, la cuestión es que esto es una enorme traba para salir del tercer mundo. Vale más cobrar impuestos por los libros que pretender ayudar a que este país mejore intelectualmente haciendo real la exención de impuestos a los libros que además, legalmente existe. No importa si son 100 o 1000 dólares. La información nos puede ayudar a salir de esta miseria intelectual, en la que en general tenemos limitaciones de recursos.

Y si a todo esto le añadimos que el mexicano en promedio lee menos de tres libros por año, entonces nos encontramos en un problema de difícil solución, el cual no se podrá resolver con este tipo de medidas para que quienes leen, tengan que pagar precisamente más por informarse, por intentar estar a un mejor nivel educativo.

En pocas palabras, así no se puede ni se podrá salir de este tercermundismo agobiante.

Si queremos alguna vez dejar de ser un país en vías de desarrollo, el propio país debe dar las opciones necesarias para que esto pueda darse. Como están las cosas, no veo que haya manera de que cambien para bien.

Monday, August 02, 2010

¿Agencia espacial mexicana?


Uno de los problemas que -aparentemente- se ven cada vez con más frecuencia en nuestro país, es la falta de consensos, de la posibilidad de organizarnos adecuadamente, y por ende, de la cantidad de disputas que esta falta de coordinación provoca, logrando como consecuencia que muchos proyectos no se puedan llevar a cabo.

Esto viene a cuento por la siguiente nota que acabo de leer:

Se queja Neri Vela de sedes de AEXA
  • "(AEXA) era una sugerencia, de un grupo del Estado de Hidalgo, pero no tiene ninguna validez legal", dice Neri
  • El astronauta se refirió al posible Centro Espacial en Chetumal, e invitó al Gobernador de Quintana Roo, a analizar mejor el proyecto
Diana Saavedra
Ciudad de México (2 agosto 2010).- Que el grupo de promotores de la recién creada Agencia Espacial Mexicana, encabezado por el ingeniero Fernando de la Peña, anunciara un plan para establecer sedes en tres diferentes entidades de la República, molestó mucho a la comunidad científica, comentó el astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela.

"Según la Ley, está clarísimo que las oficinas generales estarán en el Distrito Federal... La Ley hay que leerla, dice que la junta de gobierno es la que va a decidir sobre los foros de consulta, definir los proyectos, preparar el organigrama y convocar para la designación del director", agregó Neri Vela.

"No compartimos las ideas de esa pareja de individuos (De la Peña y el astronauta José Hernández), que quiere instalar cosas turísticas, de diversión y tipo feria en Quintana Roo y en algunos otros lugares, creemos que sus ideas son muy disparatadas, si las quieren hacer están en su total libertad, que lo hagan, les deseo mucho éxito, pero que lo hagan con sus recursos, que no traten de mezclarlo con la Agencia Espacial Mexicana", dijo.


Neri Vela se refirió al posible Centro Espacial en Chetumal, e invitó al Gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, a analizar mejor el proyecto y a acercarse a quienes conocen más sobre el tema.
"Quien les haya dicho que lo va a hacer por 120 millones de dólares es un gancho para después ir inflando el presupuesto y tal vez nunca terminar, por otra parte, querer enviar viajes turísticos al espacio desde esa zona sería un fracaso comercial", estimó el doctor.

"Se trata de una tecnología muy avanzada, muy protegida, que seguramente Estados Unidos prohibirá que sea exportada en los próximos años, por lo que, lo más seguro, es que no sea realizable".
Sobre el museo interactivo propuesto, estimó que sería algo irrealizable, pues no hay frecuencia de vuelos a Chetumal, es más barato volar a Houston, y el instalado por la NASA es extraordinario como para hacerle competencia.

Promotores divididos
Pese a que se reconoce que la creación de la Agencia Espacial Mexicana es un proyecto de la comunidad científica, los legisladores y aquellas personas que han impulsado la iniciativa, sus promotores están divididos ahora que es una realidad. "En estos momentos lo que hay es un grupo promotor, en el que participamos las academias y las universidades, y una pareja de individuos que se quiere autonombrar los padres y dueños de todo, que son el ingeniero De la Peña y el astronauta estadounidense José Hernández", señaló Neri Vela.

"Reconocemos que en un principio el ingeniero Fernando de la Peña también participó en la iniciativa, pero también ya tiene un buen rato que el señor ha querido trabajar por su lado, de manera individual, sin coordinación con la comunidad científica". El doctor Neri Vela enfatizó que la creación de la Agencia es producto del esfuerzo de muchos mexicanos, desde los legisladores, diputados y senadores, como funcionarios de dependencias como el Conacyt, la SEP, la Secretaría de Relaciones Exteriores, y por parte de la comunidad científica, la Academia Mexicana de Ciencias, la Academia de Ingeniería, la UNAM, la UAM, el IPN y el INAOE, principalmente.

El astronauta explicó que varios miembros de la comunidad científica, encabezados por el ingeniero Gerardo Ferrando Bravo, han tenido ya pláticas con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para el diseño de los Foros que deberán ser convocados, según lo establece la Ley en el tercer artículo transitorio.
"Somos un grupo serio, integrado por doctores, ingenieros y científicos de diferentes ramas de la tecnología espacial, y estamos colaborando estrechamente con la SCT para apoyarlos en lo que sea necesario en la realización de los foros, en los temas que serán tratados, la mecánica, etcétera", explicó Neri Vela.

Dejar de decir AEXA Luego de la publicación del decreto de Ley que crea la Agencia Espacial Mexicana, el astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela pidió que se le deje de llamar AEXA, pues en ningún sitio de la ley publicada se le nombra así. "La Agencia Espacial Mexicana no tiene siglas. Si leemos todas las páginas que fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación, el 30 de julio de 2010, en ningún lado dice AEXA", enfatizó el doctor Neri Vela. "AEXA es el proyecto muy particular de (Fernando de la Peña y José Hernández), hay que decir Agencia Espacial Mexicana o, en todo caso, utilizar las siglas AEM, las siglas que se utilicen y el logotipo que se utilice serán designados por la Junta de Gobierno.

Hasta aquí la nota. Llama la atención todo este asunto por una razón: La incipiente Agencia Espacial Mexicana ¿AEXA? empieza con dificultades desde incluso su nombre. ¿Debe llamarse AEXA, o AEM, o cómo? Vaya, no tenemos nada construído aún para "competir" (valga el término), en la carrera espacial. No somos capaces de lanzar el mínimo cohete ni siquiera para que orbite alrededor de la Tierra. No tenemos nada absolutamente y ya hay pugnas. Ya se están peleando por los dos pesos de presupuesto. ¡Qué lamentable!

La verdad es que todo esto es poco menos que ridículo, pero refleja de alguna manera cómo se plantean las cosas en este país. Hay quien se quiere adjudicar el haber creado dicha agencia, otros que quieren ser miembros activos de ella, otros más que se sienten con más derechos, ya sea porque fueron al espacio o porque aún son astronautas. Si así están las cosas, ¿quién espera que esta improbable iniciativa prospere?

Thursday, July 29, 2010

Sobre la tauromaquia

Hoy apareció en los periódicos una nota sobre la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. he aquí lo que acabo de leer:

Cataluña prohíbe las corridas de toros

El voto del parlamento está avalado por 180 mil ciudadanos, que pedía la prohibición de la lidia, considerada una de las señas culturales de España

Miércoles 28 de julio de 2010 EFE | El Universal05:06


El Parlamento de Cataluña prohibió hoy las corridas de toros en esa región del noreste española a partir del 1 de enero del 2012.
Con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones la Cámara regional catalana dio hoy luz verde a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), avalada por 180 mil ciudadanos, que pedía la prohibición de la lidia, considerada una de las señas culturales de España.

Se trata de la segunda región española que prohíbe los festejos taurinos, después de que las islas Canarias (en el Atlántico) fue la primera en España en prohibir las corridas de toros, merced a la una ley regional de protección de animales, aprobada en 1991.
La votación de hoy en una sesión histórica en la Cámara regional de Cataluña, que integran 135 parlamentarios, ponía fin a un proceso que dio sus primeros pasos parlamentarios en noviembre de 2008 y que ha generado una gran expectación social, política y mediática, y la atenta mirada desde países con tradición taurina como Ecuador, Colombia, Francia, México, Perú, Portugal o Venezuela.

La Iniciativa Popular Legislativa (ILP), que pedía el veto de la lidia, ha sido promovida por la plataforma Prou! (¡Basta!) en defensa de los animales, mientras que el espectáculo taurino como manifestación artística tradicional es uno de los argumentos más generalizados entre sus defensores.
La supresión de las corridas de toros afectará, a partir del 1 de enero de 2012, sólo a la plaza de Toros Monumental de Barcelona, coso fetiche del diestro español José Tomás. Pese a sólo estar en activo la plaza de Barcelona, en Cataluña, una de las regiones más ricas de España, esta región cuenta con tradiciones taurinas, como los "correbous" -espectáculos callejeros con toros, a los que se les prende fuego en las astas aunque no son sacrificados- y a los que no afectaría esta iniciativa, extremo que ha servido a los defensores de la fiesta el carácter "hipócrita" de la prohibición.

Con la decisión del Parlamento de Cataluña -una de las regiones con más autogobierno-, se abre la incertidumbre sobre el futuro de las corridas en un país, donde el toreo está identificado por amplios sectores sociales como "Fiesta Nacional".
Y más allá de la abolición de las corridas de toros en Cataluña, ahora se hacen cábalas acerca también de lo que ésta podría significar de cara al futuro en otras regiones españolas en las que también se ha abierto el debate.

Hasta aquí la noticia. La cuestión se ha puesto a debate, por supuesto, y es claro que habrá opiniones encontradas. Leí la opinión de Sergio Zurita, la cual muy respetable, pero creo que equivocada. El punto no es el matar animales. El mundo está lleno de depredadores/presa y es claro que los seres humanos estamos en el bando de los depredadores. Esto nos obliga, en alguna medida, a disponer de otros animales para alimentarnos y sobrevivir. Aquí el punto es que -al menos en principio- existen rastros, lugares en donde en teoría (al menos), se dispone de los animales con el pistolete e inflingiéndoles el mínimo dolor. Así, si tenemos que matar a otros animales para sobrevivir, pues no hay remedio. Así es la vida.

El asunto cambia cuando pones a un toro en una plaza y los seres humanos, los toreros, con las cuatro agravantes de ley: premeditación, alevosía, ventaja y traición, disponen de su vida con todo género de artilugios como espadas, dardos, lanzas, etc. Entiendo que un animal de 500 kg de peso es muy fuerte y todas estas artes, las banderillas, el provocar sangrado al toro, es para restarle fuerza. A la postre, el torero sale con una espada y lo mata. ¡Qué bonito espectáculo! ¿no?

No conozco lucha más desigual: un torero con un arsenal completo de armas blancas y un toro que nada más puede defenderse con sus cuernos. La inteligencia humana contra la del toro, que debe ser mucho más limitada.

La pregunta es pues ¿se vale hacer sufrir a un animal así? ¿Se vale desangrarlo para que el público aplauda? ¿se vale que un tío a caballo le clave una lanza tan fuerte como pueda en su lomo? ¿Y qué decir de esos arpones, se vale atizar y dañar tanto como se pueda al animal? ¿se vale tanto sadismo?

La cuestión es pues que no veo por qué el ser humano pueda disponer de la vida de otros animales con ese lujo de violencia. Si de por sí habrá que matar a muchos animales por cuestiones meramente de sobrevivencia, eso no da licencia para saciar una extraña sed de sangre por parte de los aficionados a la tauromaquia. La realidad es que el toreo es una salvajada y el argumento de que así el hombre muestra su virilidad, su valía, está totalmente fuera de la percepción actual. Ningún hombre lo es más por enfrentar a un toro con todo ese poderío en inteligencia y armas para dañar a un adversario, que eventualmente podrá cojer al torero en un error de éste.

En el reino animal hay ejemplos de muchas especies que son depredadores de otras. Leones que persiguen a gacelas y las matan para alimentarse, pero ninguna especie actúa como la humana. No conozco casos como el de nuestra raza, en donde se mata a un animal con toda la saña del mundo, con toda la violencia que se puede para "mostrar el arte de torear". Son todos pretextos de una costumbre absolutamente invíable. Los animales tienen también derechos. Ya basta de sentirnos el rey de la creación.

Wednesday, July 28, 2010

Regalo de nuestros patrocinadores


El mundo moderno es sin duda vertiginoso. Aparentemente las prisas son ya parte cotidiana de la vida de todo aquel que ha decidido radicar en alguna populosa ciudad. Los medios de información supuestamente informan los acontecimientos más relevantes segundo a segundo. Si algo de suma importancia pasa en Timbuctú, lo sabemos prácticamente a los minutos de haber ocurrido. La información se desplaza por cuanto medio ha inventado el ser humano para estar en contacto con otros de su misma especie.

Obviamente con los medios de información aparecieron los comerciales. La televisión gratuita está llena de ellos y lo que las empresas pagan para promover sus productos y bienes depende muchas veces de las horas en las que se desea salir “al aire”. Hay horarios triple AAA que son los que, de acuerdo a las televisoras, hay el mayor auditorio. Es claro para todos que no es lo mismo que aparezca un anuncio comercial a las tres de la mañana que a las nueve de la noche.

Pero con los comerciales ha llegado toda clase de promociones fantásticas. Con la intención malévola (de parte de los genios de la mercadotecnia), de convertirnos en consumidores de todo cuanto se anuncia en la TV, se han ideado cualquier cantidad de artimañas. En algunas hay que destapar los envases de mayonesa para ver si nos hicimos de un coche. En otras promociones, de galletas saladas, por ejemplo, se trata de hallar el pase de abordar para ir a un vuelo a algún lugar paradisiaco o ya de perdis la obsoleta Disneylandia. Por supuesto que alguien ganará esos premios, pero la verdad es que casi siempre los premiados son un par de personas y los demás estamos condenados, seguramente, a comer mayonesa por el resto de la eternidad sin premio alguno que nos consuele.

Otras promociones pretenden mantener entretenido al consumidor dándole los premios a cuentagotas y por meses. Por ejemplo, la posibilidad de hacerse de una vajilla completa, incluyendo vasos, con el logotipo de alguna marca refresquera es algo por demás común y corriente. Los pepsilindros, las estampitas de quizás La Guerra de las Galaxias o Tarzán, desde luego coleccionables, se pueden localizar en los centros de canje oficiales por un par de pesitos y un poco de suerte. En general los chamaquitos, que son quienes caen más frecuentemente en estas promociones, se llenan de estampas repetidas porque hay un par que son prácticamente imposibles de obtener. En realidad, independientemente de que las empresas hagan negocio con estas colecciones infinitas de estampas, vajillas, cilindros de agua, etc., lo que se observa es que tales productos promocionales, terminan por invadir nuestras alacenas y cuartos.

Pues bien, siguiendo con esta tónica, y considerando que los lectores merecen ser recompensados por haber sido fieles (hasta ahora) a la lectura de mis artículos, La_Morsa Software Co., en conjunto con gigantesca refresquera, hemos decidido regalar un lindo portavasos, que sin duda será la delicia de muchos. Espero les guste.

Quien lo quiera, escríbame a morsa@la-morsa.com y recibirá su portavasos en su correo electrónico. Verá lo sorprendente que se puede hacer en el cómputo actual.

Tuesday, July 27, 2010

¿Cuánto vale una vida?


Diego Fernández de Ceballos, el "jefe Diego", como suelen decirle, fue secuestrado hace unos tres meses. Se encontró su camioneta abandonada, unas tijeras y rastros de sangre. Considerando la importancia política de este personaje la noticia fue difundida de inmediato.

Sin embargo, con el tiempo, la familia de Fernández de Ceballos pidió a las autoridades que se retiraran del caso para poder negociar con los plagiarios. Desde entonces hubo un silencio mediático al respecto y nadie había dicho nada, hasta que el periodista José Cárdenas salió con una columna en El Universal, en donde se hablaba del tema, de lo que se decía, de lo que supuestamente se sabía del caso, etc.

Pero de nuevo hubo silencio, hasta que ayer se rompió porque el propio José Cárdenas puso públicamente una foto del Jefe Diego y una carta presumiblemente de su puño y letra, en donde le pide a su hijo que haga la propuesta económica necesaria para que se pague el rescate y pueda ser liberado.

Se dice, pero nadie lo ha confirmado, que se pedía originalmente 50 millones de dólares por la vida de Diego Fernández de Ceballos. Aparentemente las ambiciones de los secuestradores han bajado esa cifra a 30 millones de los billetes verdes. A 13 pesos por dólar, esto es alrededor de 390 millones de pesos.

Evidentemente los secuestradores buscan que se les pague esa cantidad en efectivo. Yo me pregunto ¿cuánto espacio ocupa esa cantidad de dinero? ¿Cómo podrían darle a los secuestradores semejante cantidad? No parece fácil finalmente una transacción de este tipo.

Pero a reserva de que la familia pague o no, yo me he preguntado ¿cuánto vale una vida? Porque miren, los secuestradores pueden ponerle el precio que sea a la víctima. Si no es el Jefe Diego, digamos alguien más "modesto" en términos económicos y de la vida pública, ¿cuánto se puede pedir? ¿uno, diez, cien millones? No lo sé. Es claro que aquí procede una especie de ley de la oferta y la demanda. Si el secuestrado tiene cien millones en su haber, contando propiedades, autos, etc., ¿cuánto pueden pedir los secuestradores? Digamos que piden cincuenta millones de pesos... ¿cómo les van a dar esa cantidad de billetes a los maleantes? Vaya, ni siquiera veo cómo es que van a conseguir esa cantidad en efectivo. Porque se pueden tener propiedades, mucho dinero acumulado y quizás depositado en cuentas de banco, pero ¿qué pasa si el titular de una cuenta decide sacar 50 millones de pesos? ¿cómo le va a hacer el banco para darle esa cantidad en papel moneda? Misterio.

Así pues, independientemente de las cantidades millonarias que puedan pedir, lo que me queda claro es que muchos secuestradores no tienen ni idea de lo que es pedir estas cantidades por demás absurdas. El "negocio" de secuestrar a alguien quizás le es rentable, pero en el fondo enfrentan un problema para poder "cobrar" cuando ya se han hecho las negociaciones. Si eso pasa con cantidades relativamente menores, no quiero pensar cómo es que le van a hacer los secuestradores del jefe Diego para hacerse de todo ese dinero que pretenden cobrar por la vida de este personaje de la política.

Monday, July 26, 2010

Imágenes panorámicas


Hace ya mucho tiempo, me interesé por esas imágenes que pueden verse en 360 grados. Son sorprendentes que solamente usando el ratón podamos ver una fotografía que contempla como si estuviésemos en el centro de la misma y pudiésemos voltear a ver a cualquier parte.

Me pregunté entonces qué tan difícil sería programar este tipo de software. Me puse a investigar y encontré una serie de rutinas ya escritas por alguien para ser incorporadas en mi herramienta de programación, Delphi. Pronto tuve una versión inicial que hacía el efecto mencionado. La biblioteca de rutinas venía con una imagen que mostraba el desastre que había ocasionado un tornado en EEUU. Más adelante en la NASA hallé una imagen panorámica para ser usada con mi programa.

Las imágenes panorámicas se hacen de esta manera: Imagínese usted en una posición específica y empieza a tomar imágenes girando sobre su propio eje, de manera que cada fotografía la pega con la anterior. Lo que al final de cuentas es una imagen que es en realidad un cilindro (y dentro de este, en el campo visual de la cámara, se puede girar 360 grados. Mi software utiliza este tipo de imágenes para poder ser vistas como si nos moviésemos cualquier cantidad de grados, longitudinalmente, es decir, no me puedo mover hacia arriba o hacia abajo, sino de un lado a otro, lo cual es una limitación, pero para cuestiones prácticas, fue un buen inicio en esta técnica y así aprender algo.

Cabe señalar que hacer imágenes en donde uno se pueda mover como si estuviese en una esfera, son más difíciles de crear, pero en el fondo el esquema es el mismo. Un notable ejemplo de esto puede verse aquí:




Tribute to Escher in Barcelona


Quien quiera el software (código fuente incluido), puede pedírmelo a morsa@la-morsa.com y a vuelta de correo lo tendrá, con las imágenes ejemplos de las que ya he hablado.

Sunday, July 25, 2010

El nuevo oscuro objeto del deseo


El viernes, a las cero horas, se hizo el lanzamiento oficial del iPad de Apple, ese nuevo oscuro objeto del deseo por parte de todos los amantes de los gadgets y la tecnología. Del lanzamiento de la computadora tablet de Apple, que no es más que una especie de iPod Touch con gigantismo, pasaron unos seis meses hasta que se hizo factible su llegada a México.

Dicho dispositivo es sin duda muy atractivo para muchos, y claramente viniendo de Apple, empresa que se ha encargado de envolver todos sus productos en un aura de elitismo, pronto se convirtió en un "gadget" que más de uno querría tener.

Apple (y Steve Jobs), saben lo que hacen: el iPad tiene el respaldo de cientos de miles de aplicaciones de todos géneros, que originalmente se hicieron para el iPhone/iPod Touch, las cuales se comercializan a través de la tienda App de aplicaciones de la propia empresa. En ese sentido, Jobs ha logrado un modelo de negocios envidiable, el cual ahora muchos otros fabricantes buscan imitar. Android, por ejemplo, tiene su tienda virtual en donde al menos por ahora, todas las aplicaciones son gratuitas, pero es claro que esto podría cambiar más adelante.

Con el iPad, se tiene acceso a los mismos programas que en el iPhone/iPod Touch y ya muchos desarrolladores están haciendo los ajustes necesarios para que sus aplicaciones corran en la nueva plataforma, cuya pantalla es más grande. Tenemos ante nuestros ojos, finalmente, un producto ganador por varias razones, pero particularmente por ser el primero en esta nueva tendencia de la tecnología de hacer computadoras pequeñas para llevarlas como pequeños cuadernos.

Sin embargo, aunque todo esto podría justificar la compra de un iPad, el cual está limitado en términos de memoria (el de mayor poder -y más costos, es de 64 GBytes), no tiene puerto USB y además está diseñado más como una consola de entretenimiento, para ver fotos y videos, etc., que para trabajar, lo que es sorprendente es que este viernes pasado a lasa cero horas ya había una interminable fila de ávidos compradores del iPad. ¡Querían ser los primeros! De nuevo la propaganda de meses, la imposibilidad de hacerse de este gadget hasta que llegase a México, logró su cometido. Y en un acto por demás consumista, la larga fila de potenciales compradores esperaban a que la tienda iShop, en la calle de Masaryk, abriera sus puertas para empezar la vendimia.

El primer comprador del nuevo oscuro objeto del deseo fue premiado por la multitud con un fuerte aplauso. Muchos compradores se hicieron de cubierta protectora para su nuevo juguete y teclado externo para poder trabajar, entre los añadidos que se pueden adquirir ya en México. A ese feliz comprador se le entrevistó para algún medio como Reforma o El Universal, y en el respectivo video el hombre hablaba de que podría ahora llevar su correo, ver películas, poner fotos, jugar videojuegos, etc. Él mismo aclaró que probablemente no dormiría esa noche probando su nuevo iPad.

Lo que sorprende en mi opinión, es como nos manejan los medios, la propaganda, la supuesta necesidad de hacerse del último dispositivo de moda, que cuesta como algunas laptops y que desde luego, no se puede comparar con ellas en memoria, disco duro, o prestaciones. Aquí Apple vende, y lo sabe, imagen: sabe que los compradores de sus equipos se sentirán únicos e irrepetibles, que disculparán todas las fallas a pesar del alto precio que pagan por estos juguetes. Apple nos vende la idea de ver videos, películas en el iPad pero... ¿me pregunto cuántas películas la gente verá en estos dispositivos y con qué frecuencia? porque si consideramos que cada película requiere de 2 a 3 gigabytes y que dicha película hay que bajarla de la red, con el consecuente tiempo de "download", pues como que ya no resulta tan cómodo. Si el dueño del iPad se compró el modelo con no tanta memoria, tendrá que borrar de su dispositivo la película después de verla. Igualmente pasa con las fotografías que pudiese cargar en su flamante juguete. ¿Cuántas veces las verá? Las desplegará una tras otra usando sus dedos para ampliarlas y reducirlas?

Así entonces, el iPad es un bonito gadget, al cual se le han atribuido todo género de posibilidades. Ya veo a más de un poseedor de iPad en un Starbuck viendo videos mientras saborea un café, presumiendo su nuevo juguete y siendo la honesta envidia de muchos que probablemente no podrán hacerse de este gadget por su costo.

Pero fuera de todo esto, el efecto consumista, la necesidad de tener a toda costa un juguete que es realmente costoso, no parece mermar en el ánimo del amante de los objetos que produce Apple. Como buen mexicano quiere ser el primero en algo, aunque sea en hacerse del siguiente producto del consumismo más radical. No le importa si paga un sobreprecio (y aunque me digan que el iPad casi cuesta en México lo mismo que en EEUU, les recuerdo que en México el salario mínimo es 8 veces menor que en el vecino país). Y es por eso que al mexicano le atraen tanto las premier exclusivas de las películas, ser los primeros en ir a ver el filme de estreno, incluso pagando más, porque de alguna manera la propaganda mediática los pone por encima de los demás, al menos en esto que si se piensa, no es más que una estupidez.

Pero ahí estamos los mexicanos, desvelándonos y gastando nuestros pesos en estos dispositivos, que sí, son muy atractivos visualmente, pero que sin duda tienen limitaciones inherentes con respecto a otros equipos menos costosos, pero no tan sofisticados como nos los ha presentado la empresa de la manzana.

Friday, July 23, 2010

Los imaginantes de José Gordon

Una buena definición de loo que es esto, la dio Álvaro Cueva:

Imaginantes: "Imaginantes es lo más parecido a la poesía que se ha hecho en la industria de la televisión mexicana, son instantes en donde la palabra, la imagen y los sonidos se mezclan a partir de una idea, de una frase o de una leyenda para crear algo nuevo que nos cambia, que nos mejora, que nos recuerda lo mucho que falta por hacer en cuestión de televisión."

Así, podemos ver esta producción mexicana, idea original del estimable Pepe Gordon, en donde se narran los momentos creativos de grandes artistas y pensadores contemporáneos. El proyecto reunió a un joven equipo de ilustradores, animadores y realizadores. Los guiones son de Pepe Gordon y encontramos en estas cápsulas a Cortázar, Paz, Borges, Buñuel, Carlos Fuentes, García Márquez, Francisco Toledo o Federico Fellini.

En la página de la Fundación Televisa pueden verse muchas de estas cápsulas, que ya han sido pasadas en la televisión abierta. Su producción es impecable.

Hay un DVD también, con las primeras 26 cápsulas. Cuesta unos 100 pesos. Creo que vale mucho la pena este trabajo. Ahí les dejo esta recomendación.

Una idea desdeñada


Hace ya un par de años, en una plática con el buen amigo, Javier Matuk, le decía que se me había ocurrido una fórmula para que el software comercial fuese menos costoso. El argumento era más o menos éste: "piensa en cada vez que enciendes tu máquina y aparece el logotipo de Windows y Microsoft. ¿Qué tal que en lugar de eso, aparezca por ejemplo, el logo de coca-cola? Las empresas buscan posicionarse en el gusto del público y la tendencia de los grandes jugadores en el mercado es ser lo primero que piensan los consumidores cuando quieren hacerse de un producto en un nicho particular. Así, si se piensa en computadoras, lo primero que viene a la cabeza es IBM. Si se piensa en pañuelos desechables, discurren como primera marca "Kleenex", si se trata de refrescos de soda, se piensa casi automáticamente como primera opción en coca-cola".

Y añadía: "con esto en mente, ¿qué pasaría si quieres comprar el sistema operativo Windows, el cual viene en 'sabores', uno, el original de Microsoft y otro, patrocinado por -digamos- Coca-Cola, el cual sale la mitad de precio. Por esa reducción tendrías que pagar un costo: tu computadora tendría un protector de pantalla con el logo de coca-cola, al iniciar el sistema aparecería dicho logo en el proceso de arranque, etc. Probablemente este sistema no tendría tantas posibilidades de configuración y chance no podrías cambiarle la imagen de fondo... Pero por una reducción a la mitad en el precio, está para pensarse, ¿o no?"

Para hacer más poderoso mi argumento, le decía que Microsoft no perdería ni un peso. Cada sistema operativo patrocinado sería pagado en esa proporción al fabricante, en este caso Microsoft.

Y aunque la idea me parecía interesante, Javier dudaba y pensaba que no, que esto no podría funcionar. Me dijo algo así como: "no, Manuel, dudo que la industria esté dispuesta a esto".

Curiosamente, acabo de ver una nota en donde Steve Jobs, de Apple, ha pedido la patente de un sistema operativo que pone anuncios en la pantalla en tiempos determinados, impidiendo que el usuario siga su trabajo hasta que el anuncio acabe. La nota la traduje y transcribí para el popular sitio de Javier Matuk y puede leerse aquí.

Wednesday, July 21, 2010

Los afanes del Secretario de Salud

El Dr. José Ángel Córdova Villalobos quizás era un buen médico, pero desde que se metió en la política, desde que se le designó como Secretario de Salud de este país, ha dejado probablemente de serlo porque ¿saben? la política es algo serio y cotidiano. No se puede ser político y médico, o uno u otro, pero no los dos al mismo tiempo.

Y digo esto porque desde el famoso virus AH1N1, Córdova salía a diario en la televisión haciendo el recuento de muertos y hospitalizados. La gran pandemia que se cernía sobre este país resultó totalmente falsa, porque el total de personas que enfermaron de esto no representó ni siquiera una parte importante como para considerarla con el calificativo de pandemia. Vaya, el SIDA registra mucho más víctimas por año que todo el AH1N1 y ahí el doctor no dice nada.

Supe, más adelante, que el Dr. Córdova quería estar como candidato para gobernar algún estado. No recuerdo si era Aguascalientes o Guanajuato. Pero no importa cual. Lo que interesa es darse cuenta que a nuestro personaje se le ocurrió que no era tan malo estar en la política. Seguramente como Secretario de Salud gana bien y además, tiene los reflectores cuando quiere: basta con mencionar que hay 8,000 casos de dengue, que posiblemente el mosquito que produce esta enfermedad mutó, para que los medios publiquen la nota de inmediato.

Ahora el Dr. Córdova ha empezado a tener algunas ocurrencias que la verdad, hablan de lo mismo: se quiere mantener en los reflectores y entonces hace declaraciones como éstas: que se aumenten dos puntos de IVA para que los patrones de las empresas ya no paguen el Seguro Social y que éste se mantenga con estos dos puntos del Impuesto al Valor Agregado. O sea, en este país de 107 millones de habitantes, con la mitad en la pobreza, tendrían -de acuerdo a la sugerencia del Doctor Córdova- de mantener el Seguro Social, liberando de esta carga impositiva a los patrones.

Debo reconocer que la idea pudiese se buena... Siempre y cuando la calidad de los servicios médicos del Seguro Social fuese de primer mundo, cosa que está lejos de serlo. Por ello mismo, su propuesta es absurda, porque bien sabemos que en este país los políticos prometen mucho y la realidad, tarde o temprano, nos muestra cómo nos han mentido. Pero si no me creen, déjenme recordarles cuando había enormes problemas de contaminación ambiental, en donde el Gobierno decidió poner un impuesto al litro de gasolina, supuestamente para apoyar programas ecológicos. Eran centavos por litro pero considerando los cientos de miles de litros que se consumen, es claro que hoy día debería haber un gran fondo para estos programas. ¿Dónde quedó todo ese dinero? Misterio.

Pero regresando al tema, ahora Córdova Villalobos ha pedido que se suban 10 pesos a las cajetillas de cigarros, como un impuesto para paliar el problema del tabaquismo en México. A mí no me afecta, porque yo no fumo, pero el punto es que el Dr. Córdova ya declaró que "con esto se podría generar un fondo de 20,000 millones de pesos (para ser usado en programas antitabaco en los hospitales y centros de salud), amén de aumentar la recaudación". Y con esta declaración me doy cuenta que el doctor de marras ya piensa como político: que paguen los demás. Nosotros recaudaremos y usaremos como mejor pensemos esos recursos. De nuevo, el doctor Córdova, Secretario de Salud, no piensa en nada más que en su conveniencia. No sabe de problemas sociales, de niveles económicos, de lo que gana en promedio el mexicano. No se acuerda de los impuestos que nos han aumentado porque probablemente con su puesto de Secretario de Salud, pues ni quien se fije en esto.

Así las cosas, el Dr. Córdova saboreó ya las mieles de la política y me queda claro que verá la manera de mantenerse en este nicho. Tal vez se haya dado cuenta que se gana buen dinero y que no tiene las responsabilidades que son comunes a un médico. No hay que saber nada (sus declaraciones así lo demuestran), y solamente busca -como todos los políticos en este país que no sirve- sacar ventaja personal. Lamentable desde cualquier punto de vista.

Monday, July 19, 2010

La moda de la tercera dimensión


Hace unos años nos prometieron la televisión en Alta Definición (HD - ¿Harta Definición?), pero pasaron quizás una década hasta que se empezó a popularizar el uso de esta tecnología. Las pantallas planas ya se ven por todas partes y no es sorprendente encontrar pantallas de 42 pulgadas en las salas o recámaras de muchas casas dentro de la ciudad de México. Ni qué decir de restaurantes y bares, que antes o ya sea por culpa del Mundial, se hicieron de estas televisiones de alta resolución para atraer más clientes.

Las pantallas de HD son aún costosas, aunque los precios siguen bajando y poco a poco se van haciendo más accesible al grueso de la clase media (clase pobre alta, diría mi amigo Isidro). Sin duda la experiencia de este tipo de imágenes contra las que nos podían dar los cinescopios normales es francamente notable.

Pero parece que esto no es suficiente. Ahora ya están saliendo al mercado las pantallas con tecnología 3D, las cuales permiten ver la televisión con profundidad. Para ello se necesita usar aún lentes polarizados y además, que la señal que envía la TV sea en 3 dimensiones, es decir, que sean específicamente imágenes para sacar provecho de esta tercera dimensión.

Yo tuve oportunidad de ver hace un par de meses un fragmento de una película de animación en tres dimensiones en una de estas televisiones HD. Estaba en una tienda de electrónica y ahí me puse los lentes, que son estrictamente polarizados para dejar pasar ciertas frecuencias y otras no. El lente izquierdo deja pasar cierto tipo de luz, el derecho otro y el cerebro entonces percibe dos imágenes que pega y se genera la profundidad, la tercera dimensión.

Cabe decir que hace muchos años, esto de la tercera dimensión ya se entendía. Se usaban entonces lentes rojos y azules (cada ojo con un color), de forma que había comics que estaban impresos en dos tintas, desfasados unos seis grados (como la distancia que hay de ojo a ojo), y entonces se generaba este efecto de profundidad.

En el cine también se han puesto de moda las películas 3D: Toy Story, Avatar, Mi Villano Favorito, entre otras. Todas ellas requieren del uso de anteojos para poder provocar el efecto. El inconveniente mayor es que el cerebor es quien hace el trabajo de fusionar las imágenes para crear este efecto de la tercera dimensión, de la profundidad en una pantalla que originalmente es de dos dimensiones, es decir, plana, por lo que estas películas no son muy largas, o no deberían serlo, pues ponen al cerebro a hacer un trabajo extra. Para muchas personas las películas en 3D les dan al final del día jaqueca, provocado por el esfuerzo extra al tener que hacer este trabajo de fusionar las imágenes y generar, por decirlo de alguna manera, la tercera dimensión.

Yo creo que esta moda desaparecerá, o será una opción alternativa, pero tengo mis más serias dudas que se imponga en el cine y en los medios audiovisuales. Pienso que mientras se necesiten lentes para poder ver este tipo de películas, el sistema no pasa de ser una simpática curiosidad, vestida con la tecnología moderna, con lentes polaroid especiales, etc., pero que en el fondo no podrá brincar esa limitación a menos que salgan televisiones que no requieran de anteojos y entonces sí, mi opinión cambiaría notablemente. Mientras tanto, dudo que este tipo de 3D se convierta en algo cotidiano.