Monday, June 14, 2010

De ambiciones y vanidad

Uno de los personajes de la política mexicana, el cual es mi favorito por sus desvaríos y estupideces, es Santiago Creel Miranda, que de plano se siente EL político que México esperaba y cuando sale a hacer alguna declaración, mete la pata. Esto lo hace invariablemente. Veamos algunos ejemplos:

Siendo Secretario de Gobernación, dijo la siguiente frase cuando el Gobierno de Fox pretendía desaforar a Andrés Manuel López Obrador, maniobra política cuya verdadera intención era sacar al tabasqueño de la lucha por la presidencia. Creel nos dijo: "¡Que se defienda como hombrecito!", lo cual marcó -en su momento, el tono del debate político nacional de ese momento.

Semanas antes dijo algo aún más simpático: Hizo una convocatoria para dejar atrás "la cultura del sospechosismo", que lanzó en una rueda de prensa, segundos antes de sembrar dudas sobre la actuación privada de López Obrador y sus relaciones con los ministros de la Suprema Corte. Válgame.

Evidentemente la palabra "sospechosismo" no existe y es un barbarismo inventado por un político panista torpe, diría yo imbécil, que habla antes que pensar.

Pues bien, si esto parece poco, me asombra ver que este baboso señor tiene una página con una sección llamada -adivinen ustedes- "sospechosismo, no". Es decir, no basta con decir barbaridades, también se da el lujo de creer que su puntada fue tan simpática que merece recordarla y ahí está la página web para quien quiera verla.

El asunto es que ahora Creel quiere ser candidato a la presidencia en el 2012. He aquí un fragmento de la nota que El Universal acaba de publicar al respecto:

Creel: que quede claro, sí quiero ser candidato en 2012

Los nuevos derroteros a vencer son los poderes fácticos, dice Lunes 14 de junio de 2010

Horacio Jiménez (lhoracio.jimen
ez@eluniversal.com.mx)

El senador y consejero nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Santiago Creel Miranda aseguró —por primera vez al interior del blanquiazul— que tiene toda la intención de buscar la candidatura presidencial para el 2012.


En un encuentro con los jóvenes del blanquiazul en Boca del Río, Veracruz, Creel Miranda fue directo y dijo: “Que quede claro… sí quiero ser candidato, sí lo quiero ser… sin titubeos”.


Este destape al interior de la militancia panista se da después de que hace unos días la coordinadora del PAN en la Cámara de Diputados, Josefina Vázquez Mota aseguró que está “valorando” su postulación y de que el ex dirigente nacional, Manuel Espino “no se descartara” para participar en la contienda interna.


Creel Miranda dijo que quiere ser el abanderado del PAN para el 2012 para retomar “lo bien que ha hecho el presidente Calderón, lo bien que ha hecho el presidente Fox y seguir en esta brega , pero en otros derroteros…”.


Comentó que los nuevos derroteros a los que hay que combatir son los monopolios y los poderes fácticos, “si queremos que la economía crezca, si queremos ser competitivos, si queremos tener empleos bien remunerados, si queremos realmente que se reordene la justa distribución del ingreso en el país tenemos que ir en contra de los intereses creados”.

Pues dijo que están en la economía, en los sindicatos, y están por todas partes.
El senador Santiago Creel Miranda dijo que quiere ser candidato de Acción Nacional porque sabe “lo que significa Acción Nacional, sé de dónde venimos y sé a dónde quisiéramos llegar”.

Hasta aquí lo interesante de la nota. Es claro que Creel podría definirse como un lamentable lamebotas de su partido. Me parece evidente que está dispuesto a arrastrarse ante quien sea para que le toque ser el candidato a la presidencia de este país. Porque miren que hablar bien de Calderón y de Fox, pues como que no. O le falta tantito criterio crítico o de plano es un idiota sin remedio.

Pero haciendo a un lado estas reflexiones, me pregunto: ¿quién en su sano juicio quiere ser presidente de México? ¿quién se quiere sacar el tigre de la rifa? Yo pienso que nadie. Porque no importa lo que haga o deje de hacer, será criticado hasta el final. Se aumentarán sus malas decisiones y se minimizarán las que sean acertadas. En cualquiera de los casos, si Creel llegara a la presidencia, cosa que lo dudo abiertamente, probablemente el país caería en un esquema invíable ante un tipo que lo que menos tiene son neuronas y que su incompetencia ya resulta proverbial.

Pero a Creel esto lo tiene sin cuidado. Tiene ambiciones políticas y una vanidad a prueba de todo. Se ha hecho un escudo a todas las críticas que le recetaron en su gestión como funcionario del pasado en este país. Y ahora aplica esta coraza a lo que se pueda decir de su valiente decisión de autodestaparse como candidato del PAN

2 comments:

Francisco said...

Pues sí, lo del "hombrecito" y el "sospechosismo" son joyas de la dialéctica política mexicana. Hay por allí otras clásicas, ahorita me viene a la mente el "yo por qué?" de Fox y el más reciente "haiga sido como haiga sido".

Ijon Tichy said...

La pregunta es ¿Cuántas elecciones tendrá que perder para darse cuenta que la gente no lo quiere?.

Lo malo es que por más que no lo votamos, no nos podemos sacar de encima a ese poltiquillo oportunista que navegó durante años como "ciudadano independiente"hasta que le dieron hueso.