Monday, June 07, 2010

Del cómo injustificar lo injustificable

Hace tiempo publiqué en este blog lo que pensaba acerca de una ridícula encuesta que hizo la página de la Presidencia de la República, en donde se preguntaba qué tan importante sería que el presidente Calderón viajara a Sudáfrica a estar presente en el primer partido de la selección mexicana en el mundial. De encuesta evidentemente no tenía nada, puesto que no había resultados públicos de la misma. Fue una manera de "medirle el agua a los camotes", para saber qué pensaba el "respetable" de un eventual viaje al continente negro para estar presente en la fiesta máxima del futbol.

Pues bien, hoy se anuncia ya que Calderón irá al partido inaugural en Sudáfrica. Yo pienso que el que vaya o no es irrelevante por sí mismo, pero es relevante en términos de que este país no está para estos viajes considerando, sobre todo, las circunstancias que actualmente vive México. Sin embargo, como ya sospechaba, nuestro cretino presidente viajará a esas lejanas tierras y bueno, habría que saber de qué tamaño será la comitiva, porque estoy seguro que más de uno querrá apuntarse a este exótico viaje.

Pero lo interesante es la manera de justificar el viajecito presidencial. Obsérvese lo que consigna El Universal al respecto:

"El presidente Calderón sostendrá además una reunión bilateral con su homólogo sudafricano, la primera que el Mandatario mexicano realiza en Sudáfrica, con el objetivo compartido de construir una relación prioritaria para potenciar y dinamizar las diversas esferas de interés entre ambas naciones".

Miren las expresiones "potenciar y dinamizar"... vaya manera de no decir nada. Porque además, Sudáfrica no parece ser el mejor país para un intercambio comercial. Haya o no haya reunión, no pasará nada.

Obviamente en este México los abusos se siguen dando. El primero en hacerlo es el Gobierno pero como siempre, nunca pasa nada. No puede haber un cambio con un presidente que sólo piensa en su lucimiento personal, en sus comodidades, en la posibilidad de sacar ventaja de su posición pública. Por eso este país no sirve y seguirá sin servir.

1 comment:

HD said...

Habrá que escuchar la rechifla del "respetable", aunque dudo que supere por mucho a la que en 1986 otrogó el "respetable" al presidente en turno, y que seguirá otorgando mientras sea la única forma de hacer escuchar su desencanto.