Wednesday, April 30, 2014

Problema ético o de la hipocresía humana


Hoy en día, gracias a las redes sociales, se habla mucho de los derechos de los animales. Desde luego que hay espectáculos como las corridas de toros, en donde los animales son lastimados físicamente sin piedad. Les clavan lanzas, los debilitan, los desangran, bajo el supuesto de que así el torero se luce y hace una faena, mostrando cuán hombre es. La realidad es que es una lucha injusta: 500 kilos de peso y un par de cuernos contra toda una parafernalia de objetos de tortura y muerte. Algo que me parece no es de ninguna manera orgullo para la raza humana.

Pero hay muchos episodios donde los animales son torturados, son incluso ejecutados haciéndolos sufrir más de la cuenta. Y por ello hay mucha gente que en un sentido muy real aparentemente, está en contra de todas estas situaciones y que exige que se respeten los derechos de los animales, que dicen, tienen como seres vivos que son.

Pero con este asunto hay problemas éticos que solucionar. Por ejemplo, veamos el siguiente escenario: imaginemos que usted o alguien de su familia o inlcuso, un desconocido, enferma de botulismo. La toxina del botulismo, que se encuentra en latas mal cerradas muchas veces, es lo suficientemente poderoso para matar a más de la mitad de las personas que adquieren esa enfermedad (si no se atienden). El esquema para saber si alguien contrajo el botulismo es inyectar una muestra de sangre a un ratón y ver si éste no muestra signos de la enfermedad. Este procedimiento puede durar cuatro días y finalmente -si el ratón muere- entonces hay que proceder a tratar al sr humano porque sin duda tiene botulismo.

Mi pregunta es: ¿y los derechos del ratón? ¿si el procedimiento tradicional para este tipo de problemas es sacrificar a un ser vivo (buscando salvar una vida), se justifica? Probablemente digamos que sí. ¿Y qué tal que quien adquirió el botulismo no es un desconocido, sino un criminal que ha matado a más de una persona? ¿Ahí también hay que sacrificar un ratón para en todo caso aplicar el tratamiento a esa persona si ya está infectado?

Dicho de otra manera, los derechos de los animales están sujetos a las prácticas que consideremos correctas entre los humanos, ¿verdad? ¿Una vida de un ratón vale menos que una vida humana? ¿o cómo? Y podría poner otros ejemplos: muchos cosméticos que usan las mujeres se prueban en animales vivos. ¿Esa práctica es correcta? ¿y los derechos de esos animales dónde quedan?

Podemos pasar a otros asuntos. Por ejemplo, hablamos de cuidar el medio ambiente pero... ¿no le dimos en la torre al mismo cuando se construyeron las grandes ciudades donde vivimos? Y sí, sé que muchos dirán que no es nuestro problema o nuestra culpa, pero probablemente si no se hubiesen acondicionado todos estos sitios para la vida humana, probablemente viviríamos en cuevas. Es decir, ¿se vale depredar hectáreas y más hectáreas de territorio para crear grandes edificios de concreto? ¿y el medio ambiente, Apá? Ahora no lo consideramos porque no nos conviene, ¿o cómo?

Mi punto es que el ser humano es hipócrita en muchísimas de sus acciones. Por una parte pide derechos para los animales pero por otro lado hace una cantidad de salvajadas que ni siquiera volteamos a ver porque a nadie le conviene que sea así. ¿o no es así?

2 comments:

LS said...

¿Qué tal Don Morsa?
Pues nada, para platicarte que llegué a tu blog a través de la disección del xango. Buenos análisis y felicidades por los argumentos bien construidos.
Al finalizar la kilométrica cadena de comentarios, decidí checar tu blog, y al leer el presente artículo, el tema de las ciudades (que en realidad tocas solo para reforzar tu punto de los derechos animales, pero como soy un intenso del urbanismo, no pude no decir algo...) me llamó la atención.
Básicamente las ciudades y en concreto, la vivienda en vertical es la manera más eficiente que hemos encontrado como civilización de utilización y potenciación de recursos. Esta vivienda es muchas veces más sustentable que la vivienda unifamiliar, el "american dream" que tan bien nos han vendido los gringos. Que ese sí, es la depredación de "hectáreas y más hectáreas de territorio" para conseguir un ideal bucólico irreal y ciertamente anti sostenible. Cabe recalcar que esta vivienda unifamiliar en sus morfologías más tóxicas, existe tanto como el caserío de Geo o Homex, como en los suburbios residenciales "exclusivos" en la zona de la ciudad que me digas.
Solo quería aclarar este punto, ya que al parecer, independientemente del nivel cultural de una persona, existe esa idea falsa de que vivir en el campo, apartado de la ciudad, resulta en algo mejor para el ambiente. A menos que seas un ermita autosuficiente, se trata de una concepción errónea.
Pues nada, un saludo, y sigue con el blog, que al menos en el caso de Xango (y porque obviamente aún no me lo he leído todo), sirve como servicio social, y en otros, para abrir pie a la discusión de temas relevantes.
Luis

Morsa said...

Gracias, Luis. saludos