Wednesday, January 02, 2013

Este México que es ahora ejemplar


Cuando Fox se convirtió en Presidente de la República había algarabía: el PAN, en este caso, había sacado de Los Pinos al sempiterno y dinosaúrico PRI. Se esperaba el gran cambio. Se habló del "gabinetazo" -pura gente bien preparada para entrar en el gobierno- pero todo fue como el propio Fox, un taco de lengua. Para colmo, Vicente Fox tuvo todo género de dislates, lapsus brutus solamente dignos de un ignorante. No se puede olvidar el "comes y te vas", que le dijera a Fidel, o bien, llamarale José Luis Borgues a Jorge Luis Borges, o el "¿y yo por qué?", preguntándose este baboso con botas por qué él tenía que ocuparse del problema del cerro del Chiquihuitle, cuando TV Azteca secuestró, si mal no recuerdo, la frecuencia de transmisión de canal 40. Fox resultó mucho más imbécil de lo que todos habíamos pensado y ya tarde la Cámara de Diputados simplemente le negó la entrada al recinto. Su último informe de gobierno (chance hasta el penúltimo -no me acuerdo), no lo pudo dar en dicha sede porque simplemente no le permitieron entrar.

Pero vendría Calderón y después de una cerrada votación, le ganaría a Andrés Manuel López Obrador por menos de medio millón de votos. Para que el nuevo presidente tomara posesión hubo que introducirlo por una puerta trasera y en una de las más absurdas manifestaciones políticas en la Cámara de Diputados, tomó posesión legal Felipillo. Los seis años siguientes el Presidente nunca pudo entrar al recinto oficial de los diputados. El encono contra lo que muchos decidieron había sido un fraude, las reiteradas acusasiones de AMLO a Calderón, llamándolo "espurio", los rumores del alcoholismo del presidente de la República, la guerra calderonista contra el narco, que trajo 101 mil muertos, la desgracia de la guardería ABC, entre tantas cosas, de nuevo pusieron a este país en confrontación y polarización.

Pero ahora las cosas han cambiado. Tenemos un presidente atractivo, galán, con fama de mujeriego y en donde incluso, tiene hijos fuera del matrimonio. Ahora Enrique Peña Nieto se ha hecho de una nueva esposa (su primera mujer murió y no está muy claro qué pasó ahí), guapa, actriz de Televisa, "la Gaviota", Angélica Rivera, y como pareja presidencial no creo que México tenga competencia en esto. Es más, me atrevo a pronosticar que en algún momento dentro del sexenio saldrá una encuesta (probablemente por Internet), que pregunte qué pareja presidencial es la más atractiva del mundo, o de América, etcétera. Seguramente arrollaremos ante esta tan bonita parejita y los medios pondrán esta nota a 8 columnas.

Pero tener un presidente bonito, ideal, ejemplar, requiere que el derredor lo sea. El aparato del PRI -me parece- desde que empezó a trabajar en la transición de poderes, debe haber pensado cómo hacer para que el nuevo abanderado del país no sufra el trato que se le dio a Fox y a Calderón. Y algo hicieron, porque miren ustedes: en el cambio de poderes del primero de diciembre del 2012, la ceremonia fue impecable. No hubo conato de nada. Todos los diputados se portaron " a la altura". No existió ninguna manifestación de rechazo en la Cámara de Diputados. Hasta dejaron entrar a Calderón para que entrregara la banda. No hubo rechiflas. Bueno, fue una ceremonia literalmente ejemplar, como en los mejores tiempos priístas.

¿Cómo le hicieron para que se acallaran las protestas en el recinto de la toma de posesión? Tengo tres posibilidades a elegir para los diputados y senadores:

  1. Entendieron que Peña Nieto ganó por más de 3 millones de votos (sí, aunque hayan habido tarjetas de Soriana y Monex, no importa, no son significativas). Así que no se puede alegar fraude.
  2. Saben que Andrés Manuel López Obrador ha perdido fuerza y es un cadáver político. ¿Para qué seguir defendiendo lo indefendible?
  3. Les dieron dinero los del PRI para que dejaran sus sainetes. Obregón decía que no había quien aguantara un cañonazo de 50,000 pesos.

¿Cuál es su elección?

2 comments:

Emerson Posadas said...

y ese cañonazo creo que se queda corto. Por otro lado está el "pacto político" a puerta cerrada del que nadie sabe que clase de arreglitos hicieron. Todo puede ser en México.

HellMorganson said...

Muy cierto