Tuesday, January 29, 2013

Reportaje sobre B. Ivanov y una entrevista a La Morsa


Juan Carlos Vargas es un periodista del Excélsior, que hace un par de días se contactó conmigo para entrevistarme sobre el caso de Borislav Ivanov, un jugador búlgaro que sorprendió con un desempeño de más de 2600 puntos en un torneo abierto, en donde participaron 16 grandes maestros. He aquí el artículo, sacado del Excélsior del día de hoy:

Un intruso en Zadar; tras las huellas de Borislav Ivanov

Búlgaro desconocido derrota a grandes maestros en Croacia. Los jueces lo revisan con la intención de encontrar algún objeto prohibido. Dicen que hizo trampa, pero no saben cómo

JC Vargas

29/01/2013 08:01:21 (www.excelsior.com.mx)

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de enero.- En el tablero, pintado de blanco y negro, el búlgaro Borislav Ivanov comenzó a llamar escandalosamente la atención. Programador de computadoras y aficionado al duelo entre caballos y torres, el joven de 25 años de edad tenía a sus pies al gran maestro Bojan Kurajica, uno de los 16 GM que asistieron al Abierto de Zadar, en Croacia, el pasado diciembre.

El semblante de Bojan se desdibujó en el momento en el que el desconocido miró al rey negro y susurró un burlón jaque mate. Borislav, un mortal con puntuación de 2277, humillando a un GM bosnio con rating de 2565 (en el mundo del ajedrez, 300 puntos de diferencia son abismales).

El Abierto de Zadar se realizó en el Falkensteiner Hotel & Resorts Borik, en el que el circo de los enroques tuvo dos pistas: uno para los jugadores con Elo superior a 2300 FIDE y otro abierto para jugadores con Elo U2200. Los clasificados entre 2200 y 2300 (el caso de Borislav) podrían elegir el grupo en el que querían participar.

El joven búlgaro, sin título FIDE (Federación Internacional de Ajedrez, siglas en francés), se animó a inscribirse en el que aparecían los grandes maestros. El premio consistía en un cheque de dos mil 200 euros. Nada espectacular.

La alarma se encendió cuando Borislav Ivanov comenzó a derribar, uno a uno, a los sorprendidos GM: Zelcic Robert, Zdenko Kozul y Saric Ivan, entre ellos. Borislav estaba jugando 470 puntos por encima de la nominal (de 2277 a 2697), lo que originó que no sólo los curiosos y los reporteros rodearan el tablero en cuestión. También llegaron los jueces.

Entonces los organizadores hicieron algo inesperado: detuvieron la partida en cuestión para pedirle al ajedrecista búlgaro que se quitara la camisa y los zapatos. Ante la sorpresa de propios y extraños le revisaron los oídos, los bolsillos del pantalón, la boca, el cabello, las uñas y la pluma que utilizaba para realizar apuntes. Nada.

El rostro de Borislav era el de un chico que se divertía ante el susto de los mayores. Aparecía de la nada para dar un repaso a hombres que saben del ajedrez, pero que esa tarde parecían inexpertos. Tras la penosa revisión (hilarante para el jovencito búlgaro) continuaron las partidas. No se le podía acusar de tramposo a quien no se le encontraba ningún objeto extraño.

Hubo 36 competidores en el torneo, entre ellos 16 grandes maestros, cinco maestros internacionales y diez maestros FIDE. De acuerdo a la clasificación, se suponía que el búlgaro sería una presa fácil para los viejos lobos, sólo que caperucita era en realidad un leñador disfrazado.

Borislav Ivanov, sin título alguno en FIDE, anotó seis de nueve puntos posibles. El programador de computadoras hasta 2011 había ganado un punto de rating en varios torneos y en el Zadar ganó 60. Su participación en aquel torneo le dejó cinco victorias, dos tablas y dos derrotas.

Las sospechas crecieron cuando los organizadores decidieron suspender las partidas en tiempo real, vía internet. De súbito, Borislav se perdió entre sus piezas y su oponente (Predoevic Ivanov) devoró peones, alfiles, torres y monarcas de su enemigo. El pensamiento de los organizadores, jueces y prensa presentes era similar. Como lo dijo Stanislav Maroja, presidente del sindicato de ajedrez en Zadar:

“Era obvio que el hombre estaba haciendo trampa, sólo que no supimos cómo”.

El gran maestro Klaric Ivanov comentó al “Times” de Croacia que a Borislav ya se le había acusado anteriormente en torneos secundarios de Bulgaria y Serbia. “Las tecnologías están tan desarrolladas ahora que, ya que los juegos se transmiten en vivo, Ivanov podría haber recibido información de sus amigos desde alguna habitación en el hotel o incluso desde la Antártida. Podrían haberle enviado sugerencias para sus movimientos a través de un chip injertado en la piel, oídos o dientes”.

Borislav Ivanov, aquel joven programador de computadoras, no ganó el torneo, pero sí la atención de los expertos en ajedrez, quienes esperan se presente de nuevo a una partida oficial para descubrir sus trampas.

“No soy genio, ni tramposo”

Why Chess entrevista a Borislav, el búlgaro que venció a Houdini.

Tras su aparición en el Abierto de Zadar, Borislav Ivanov sólo ha concedido una entrevista. Aquí algunas preguntas y respuestas que hubo entre Maria Grigoryan (Why Chess) y el búlgaro.

¿Qué pasó en el Abierto de Zadar?

Es la primera vez que participo en el nivel A del torneo y creo que mi actuación fue fantástica, aunque se especuló mucho sobre mis resultados.

¿Cómo reaccionó a la acusación?

Al principio yo no estaba sorprendido por las especulaciones, pero de pronto se volvieron ridículas. Hay gente que me acusa de usar el equipo técnico que sólo la NASA tiene, incluso me enteré de que yo había tenido mi propio satélite que transmite movimientos durante los juegos. Nunca pensé que la imaginación humana puede volverse tan fantástica sólo porque un jugador 2200 ELO ha hecho algunos juegos agradables en un torneo.

¿El juez le quitó la ropa?

Bueno, sé que mi cuerpo es hermoso, pero yo no lo encontré lo suficiente para mostrárselos. Sé que se decepcionaron porque no encontraron nada en mis bolsillos.

¿Cómo se las arregló para vencer a los grandes maestros croatas?

Los GM croatas cometieron errores terribles en nuestros juegos. Por supuesto que he practicado mucho en la computadora y después de vencer a Rybka y Houdini (ordenadores sofisticados de ajedrez) por 10-0 cada uno, estaba seguro de que nadie iba a detenerme.

¿Cuál es su profesión?

Programador de computadoras y estudiante en Blagoevgrad, en el suroeste de Bulgaria.

¿Tiene algún otro hobby?

Salir con mis amigos, visitar clubes nocturnos, conocer chicas hermosas y así sucesivamente. En realidad, antes del escándalo de Zadar yo no era tan popular. Es una lástima ser famoso por estas acusaciones ridículas.

¿Desde cuándo juega al ajedrez?

He estado jugando al ajedrez durante unos 10 años, pero 2012 fue la primera vez que empecé a aprender en serio la teoría y la práctica de ajedrez con un ordenador.

Algunas personas dicen que es un genio y otras que sólo un tramposo.

Genio o tramposo, eso suena interesante. Sólo soy un chico normal que quiere divertirse jugando ajedrez.

Una charla con “La Morsa”


Manuel López Michelone es catedrático de física en la UNAM, cuenta con una maestría en inteligencia artificial por la Universidad de Essex, en Inglaterra, y tiene el título de Maestro FIDE en ajedrez. También tiene un blog en el que se le conoce como La Morsa (la-morsa.blogspot.com).

Ajedrecista por más de 35 años y con rating de 2295, en un pasado no muy lejano, el profesor argumenta que “un jugador de ajedrez no puede sumar 400 puntos a su rating, de la noche a la mañana”.

“La Morsa” conoce bien el caso de Borislav Ivanov, de quien dice “todo parece indicar que fue una trampa. ¿Cómo?, no lo sé...”

En una charla con Excélsior, dice que Borislav fue muy ingenuo en una entrevista para Why Chess, tras responder que había vencido en diez ocasiones al ordenador Houdini, cuando se trata de uno de los programas más sofisticados y difíciles de vencer por el hombre.

“Mi puntuación está por encima del búlgaro y, ¿sabes cuántas veces he derrotado a Houdini?, ¡nunca! Siempre me saca a patadas. Y él dice tranquilamente que venció al programa diez veces seguidas. O es un supergenio o un simple tramposo”.

Y recuerda los años 90, cuando Kasparov enfrentó a la máquina “Deep Blue”; así como las batallas entre Vladimir Kramnik y el ordenador “Fritz”, a principios de siglo. “Fueron campeones del mundo y al final fueron superados por las máquinas. Y entre los duelos de ordenadores, Houdini y Rybka son más sofisticados que sus antecesores. Entonces, ¿cómo es posible que un desconocido asegure que derrotó diez veces a Houdini?”.

Manuel López Michelone enfrentó a Kasparov en 2010, en México, y llegó a jugar en Inglaterra, España, Argentina y Estados Unidos. Y nunca vio algo parecido. Argumenta que en los grandes torneos es difícil hacer trampa, pero que en torneos abiertos sin control (como el de Zadar) hay tantos tableros que no falta el que quiere sacar provecho. Y opina que Borislav Ivanov es uno de esos casos.

El desconocido que asombra, según el diario “Jutarnji List”

El diario croata “Jutarnji List”, con un tiraje cotidiano de 115 mil copias difundió la historia del jovencito búlgaro y cómo fue venciendo a grandes maestros del ajedrez croata. El rotativo convirtió, de la noche a la mañana, a este programador de computadoras en un personaje casi tan popular como una estrella de rock. Hasta la fecha no han descubierto trampa alguna en sus partidas.

4 comments:

Francisco said...

10-0 a Rybka y Houdini!! Esto es todavia mas inverosimil que su resultado en el torneo. Bueno, no dijo en que condiciones, pero dada esta respuesta creo que ni siquiera esta intentando pasar por serio en la entrevista. Esto es un chiste.

eduardo cortés nadal said...

Si el resultado de Ivanov en dicho torneo es sorprendente lo es más si lo comparamos con el torneo de aficionados de Benidorm (torneo Bali) que jugó escasos días antes. En el tiene un resultado bastante bueno (2400 de actuación con victorias sobre varios MF) pero que aún es bastante lejano al que mostró en el torneo siguiente. Perdió alguna partida y ganó algún premio pero no de la importancia económica como para justificar grandes esfuerzos tecnológicos. En fin, queda para la polémica y, lo más importante, deja el reto a los organizadores de como defender al ajedrez de estos nuevos retos.

Eduardo Cortés

Morsa said...

yo creo que no se necesita mucha tecnología para hacer trampa. No se requiere de micrófonos o dispositivos electrónicos. Basta con un cómplice que tenga un programa fuerte en el teléfono y con un esquema de signos o señas, le pase las jugadas.

saludos

Morsa said...

Eso del 10-0 es de una ingenuidad...