Saturday, July 11, 2015

De la medicina privada y pública



Después del evento que tuve el lunes pasado, en donde terminé en el Hospital Angeles por dos días, saliendo de éste temporalmente para ver cómo evoluciona el problema del cálculo renal, se me ocurren algunas reflexiones sobre la medicina privada en general. Es claro que este tipo de servicios médicos tienen todos los recursos a la mano. Quizás no pasó ni una hora desde que había llegado a Urgencias para que decidieran hacerme una tomografía y diagnosticarme con el cálculo en menos de 5 minutos. ¿El costo de este estudio? No lo tengo a la mano, pero barato no fue. A la mañana siguiente, temprano, 6 am, me hicieron un ultrasonido de riñones y vejiga. ¿Costo? No lo tengo aquí, pero tampoco fue económico, por decirlo coloquialmente. Vamos, menos de dos días de hospitalización más la -digamos- intervención que me hicieron, salió como ya dije, en unos 100 mil pesos (ya incluyendo los honorarios de los médicos). Por suerte el seguro lo pagó, pero la pregunta es, ¿y si uno no tiene seguro qué hace? ¿se muere de dolor? ¿está proclive a que la falta de atención o la falta de atención oportuna agrave el problema?

Los hospitales privados son una máquina de hacer dinero, sin duda. Y sí, hay que reconocer que tienen un equipo bárbaro de personas que trabajan en él. Dejando lo administrativo, tienen un ejército de médicos, enfermeras, ayudantes, limpieza, seguridad, etcétera. Igualmente, tienen equipos para diagnosticar que son carísimos. ¿Cuánto costará un tomógrafo? No quiero ni pensarlo. Igualmente, hay todo un protocolo de trabajo. Hay una central de enfermeras que verdaderamente está atendiendo contínuamente a los pacientes las 24 horas. Hay médicos de guardia. Hay todo lo que se necesita para cualquier emergencia eventual, pero eso sí, tiene un alto costo para el enfermo.

La medicina pública en nuestro país, en cambio, es inaceptable, es insuficiente, está sobrepasada. Con todos los recursos de este país, no se tiene un sistema de salud que pueda resolver las necesidades de sus habitantes. Una amiga mía me contó que operaron a su hermano en un hospital público y que de pronto salió alguien del quirófano para decirle que necesitaban no sé qué elementos y que la familia tenía que ir a comprarlos ¡ya! ¿Se puede trabajar en esa condiciones? Se ve complicado, pero claramente la culpa no es de los médicos, sino de este sistema lamentable que ha gobernado por tantos años y que solamente hace las cosas a medias en el mejor de los casos. ¿De qué sirve una medicina "barata" si no puede satisfacer la problemática nacional? Como colofón, sé del caso de un señor que estuvo una semana en los pasillos de un hospital público hasta que le pudieron asignar cuarto. En serio eso es infame.

Y regresando a la medicina privada, es sin duda de abuso. Por ejemplo, al entrar al cuarto hay un frasco cerrado con un antiséptico. La enfermera llega y nos dice: "Todos los que entran y salen de este cuarto deben limpiarse las manos con este anstiséptico. ¿Lo abro o traen ustedes el suyo?". Pues que lo abra. Una botellita de quizás 350 ml con costo, de acuerdo al hospital, de casi 400 pesos. Muchas de las cosas que están en el cuarto ya el hospital se encargó de ponerlas en nuestra factura, las usemos o no. Es un abuso, como si no ganaran lo suficiente. Pero entiendo, así es la medicina privada. ¿no me gusta? Pues la alternativa es la medicina pública.

Y es que en la medicina privada según el sapo es la pedrada, o peor aún, aquí nomás se dan pedradas de un tamaño específico para arriba, sin importar el tamaño del sapo. Y entonces las cuentas son impresionantemente altas. Y como un negocio privado tienen todo el derecho de poner los precios que quieran a sus "clientes". Si hay quien se los compre, pues elección de cada quien.

Curiosamente, también entró una enfermera indicándome que como había tenido diarrea, el gobierno federal estaba pidiendo la posibilidad de que se me hiciese un estudio (que yo tendría que pagar), para ver si no tenía cólera. Porque el gobierno quiere erradicar esta enfermedad. Por suerte el estudio es voluntario pero... ¿por qué el gobierno no absorbe el costo? ¿por qué lo tiene que pagar el enfermo? ¿así buscan erradicar este problema? ¿es en serio?

México es un país complejo pero para colmo pobre. Con miles de necesidades que no se atienden, pero eso sí, tenemos pareja presidencial que viaja a Inglaterra con 200 invitados y ahora a Francia con 400 "colados", que realmente a qué diablos irán. Los políticos en este país seguirán en su simulación de país y seguirán sacando todo lo que puedan, y así, no hay país que sobreviva.

Reconozco pues que a como están las cosas, no queda más que irse a la iniciativa privada, cueste lo que cueste. Mientras este país esté gobernado por estos ladrones, no tenemos salida.

2 comments:

El Señor De Los Seguros said...

Hola, Manuel.
Le hubieras dicho que no tenías cólera; solamente un pinche coraje.... Pero desde siempre.

Morsa said...

Tenía tanbto coraje que no me salieron las palabras,

saludos