Showing posts with label películas. Show all posts
Showing posts with label películas. Show all posts
Monday, February 29, 2016
DiCaprio, el Oscar y los mexicanos
Los estadounidenses, me queda claro, no requieren de invadir militarmente a nadie, porque ya han invadido al mundo con su cultura, con sus usos y costumbres. México, como muchos países en Latinoamérica, ya tienen restaurantes McDonalds, Burger King entre otros. Las franquicias del país vecino han llegado para quedarse. Las tiendas de conveniencia es otro ejemplo de cómo los usos de la sociedad estadounidense termina por afincarse en todos los territorios. Pero hay muchos otros ejemplos: En lo que se refiere a deportes, hay una enorme fanaticada del futbol americano profesional y cuando se llega al superbowl, lo festejan a lo grande. Si se trata de basketball, cuando hay temporadas, salen los aficionados a este deporte y conocen los detalles más nimios de los equipos que juegan en las ligas norteamericanas. Con el beisbol otro tanto.
Si ahora hablamos de premios, pues los norteamericanos dominan la escena. Ellos organizan el cada vez más patético concurso de Miss Universo (en donde por extrañas razones, siempre gana una terrícola). También cada año nos recetan con la entrega de los Oscares, la cual cada vez es más larga y aburrida. Cabe decir -y ya lo he dicho antes- que en México tenemos los Arieles, a lo mejor de la producción cinematográfica pero claramente, a nadie le importa, incluso para los propios actores de nuestro país es un premio menos, si acaso.
Cuando uno de los hermanos Bichir fue nominado en la categoría de mejor actor en el premio Oscar, la prensa se volcó para escuchar las opiniones del nominado. Llegó la entrega de premios. No ganó nada y lo olvidaron. Porque ¿saben? un Oscar sí que es un premio, pero obviamente para una industria norteamericana, que nada tiene que ver con lo que ocurre en este país. Y es tal la influencia de este premio que cuando un mexicano lo gana, entonces nos sentimos henchidos de orgullo patrio, aunque el ganador viva y trabaje en Estados Unidos, en donde las empresas cinematográficas le den dinero para producir películas norteamericanas las cuales eventualmente venden en todo el mundo. Pero eso no parece importar, si gana alguien que nació en México aunque viva en el país del norte, es suficiente para aplaudirlo hasta el hartazgo y hacerlo héroe nacional.
Esto último es lo que pasa con el "chivo" Lubesky y Alejandro González Iñárritu. Ambos han sido ya varias veces premiados con la famosa estatuilla y cuando ganan se convierten en celebridad. Y puedo entenderlo: en un país donde solamente se habla de narcos, de políticos ladrones, de desfalcos millonarios al erario, de personajes nefastos como el gobernador de Veracruz, o el mismo Peña Nieto, que se hace una casa de 80 millones de pesos, se le descubre, pone a su mujer de escudo y después a un imbécil que funge como secretario de la función pública que declara que su jefe no cometió tropelía alguna, pues buscamos como ciudadanos modelos de mejor comportamiento, y qué mejor un ganador como Iñárritu o el Chivo. Y antes fue Hugo Sánchez o el "toro" Valenzuela e incluso Cuauhtémoc Blanco, que ahora es presidente municipal en alguna zona de Morelos, si no me falla la memoria.
Pero todo esto podría disculparse finalmente. El mexicano está buscando desesperadamente modelos de comportamiento que sean más loables, más respetables, pero no los termina de encontrar. Y entonces surgen comportamientos bizarros, por ejemplo, el que haya habido retrasados mentales que salieron a festejar al Angel de la Independencia que ganó Leonardo DiCaprio -finalmente- la dorada estatuilla. ¡Wow! al grito de "Leo DiCaprio ya eres mexicano", una sarta de imbéciles salieron a "festejar" que ya se le hizo al actor estadounidense, que llevaba desde 1994 parece, siendo nominado al Oscar por mejor actor sin que lo premiaran.
Y pensemos ¿De verdad debe importarnos DiCaprio como para salir a las calles a festejar a un extranjero al que le dieron un premio que se da en su país de origen? Desde luego que no. De hecho, no sé de gente que haya salido al Angel a festejar que le dieron a Higgs el premio Nobel de física por el descubrimiento de la "partícula de Dios". Y si saliesen, ¿no les parecería como ridículo?
Por este tipo de acciones de nuestros compatriotas empiezo a concluir que este país no lo salva nadie. Si una recua de pendejos sale a festejar en el Angel el Oscar de un actor estadounidense, pues de verdad, no tenemos remedio.
Monday, January 18, 2016
Lo que pienso de la película "Pawn Sacrifice"
ADVERTENCIA: Contiene spoilers...
Me regalaron hace un par de días la película Pawn Sacrifice, la cual es una versión "basada en hechos reales", de la vida de Robert James Fischer, el que fuera el Campeó Mundial de ajedrez en 1972, venciendo a Boris Spassky en un encuentro que fue titulado incluso el "Match el Siglo". La película narra pasajes de la vida de Bobby. Empieza supuestamente con una fiesta que ocurre en el departamento donde vivía Bobby con su madre y hermana. Es una fiesta de rusos, de comunistas, y la madre habla ruso. DE ahí se brinca a un Bobby de unos quince años donde ya viste todo el tiempo traje y corbata, cosa que no fue así como hasta la edad de 18 años, cuando Pal Benko le sugirió dejarse sus suéteres de lana y vestirse más apropiadamente. Ya desde ese momento Fischer carga con un libro de portada roja, el cual no se explica en toda la película qué contenido tiene, pero en fin.
La película es de "flashazos" sobre la vida del genio norteamericano. No hay una secuencia y de pronto ya fue Campeón de los Estados Unidos, ya de pronto reclama que los rusos hacen trampa y en un instante inesperado, la película nos lleva a la Copa Piatigorsky, en donde jugaría Boris Spassky, el cual indica que era el Campeón Mundial por lo que entendí, aunque en realidad el Campeón era Petrosian, que perdería el título ante Spassky en 1969 si no me fallan las cuentas. Spassky probablemente era el mejor jugador del momento y ganó el torneo. Bobby fue segundo y Petrosian quedó en el séptimo lugar (de diez posibles). Para esto, Bobby conoce en el hotelito donde está, a una rubia con la cual -supuestamente- pierde la virginidad. Un invento de la película porque no está consignado este hecho en ninguna parte.
No es de sorprenderse que a Spassky lo hayan puesto como un personaje rudo, soviético, que va a lo que va, cuando en realidad el excampeón mundial es una de las personas más relajadas que haya conocido el mundo del ajedrez. Yo pude convivir un par de veces con Spassky y es un tipo bromista, agradable, nada creído, etcétera. Pero claro, la película va a un público que quiere ver esa "guerra fría" entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. De hecho, hay pasajes entre Bobby Fischer y Spassky notables. Uno de ellos ocurrió cuando se encontraron en un tren rumbo a un torneo., Fischer vio que Spassky (que si mal no recuerdo, iba con Bronstein), traía unas revistas rusas de ajedrez. Se las pide prestadas y los soviéticos de buen grado se las prestan a Bobby. Vamos, que si hubiese sido el soldado del sistema comunista contra Fischer, jamás le hubiesen prestado nada.
Hay otras escenas por demás absurdas: una de ellas es cuando el jovencito Bobby va a una librería en donde compra una revista rusa de ajedrez. llega a su departamento, pone el tablero en la cama y empieza a reproducir una de las partidas de dicha revista, que empiezan con la secuencia 1.a4 a5. Otra es cuando Fischer, en la primera partida del Campeonato Mundial, entrega el alfil en h2, que se lo atrapa Spassky y Fischer tiene que rendirse. Para la película, la partida acaba cuando Bobby hace Axh2 con negras pero la partida aún continuó muchas jugadas más. De hecho, he visto análisis de Timman en donde se indica que probablemente había tablas de alguna manera (buscaré esos análisis a ver si no estoy equivocado). Otra escena por demás ridícula es cuando en la Copa Pitigorsky, Fischer por alguna razón, se queda dormido en la playa de California. Cuando despierta ve que Spassky sale del mar después de un chapuzón, protegido de unos cuantos guaruras. Bobby se acerca y le grita con odio jarocho que "va por él". Spassky se enfunda en su toalla, se pone sus lentes oscuros y desaparece.
Otro hecho que probablemente se lo sacaron de la manga los guionistas es cuando Spassky, después de ir ganando 2-0 el match, le dice a Geller (creo que ese es el personaje con el que habla), que no puede permitir que el match termine si Bobby no se presenta a la tercera partida. Entonces Spassky hace una declaración que no está tampoco consignada: "Jugaré con Fischer en donde quiera él. ¿Quiere jugar en un cuartito detrás del teatro? Ahí jugaré. Le demostraré que soy el mejor". La realidad es que Spassky aceptó jugar en ese cuarto porque el árbitro, Lothar Schmidt, le pidió de favor que aceptara por el bien del match. Vamos, que eso de que está basado en hechos reales es una etiqueta para narrar detalles pero en donde los escritores pueden darse, de la vida del biografiado, las concesiones que quieran. Por otra parte, la película está muy bien ambientada en los años 60s y 70sy la escena final donde Spassky se rinde en la sexta partida del match, se levanta de la mes y le aplaude a Bobby por la estupenda demostración ajedrecística, es de lo mejorcito de la película.
Susan Polgar, hace tiempo comentó la película y no entró en detalles, pero dijo que muchos pasajes son falsos y que lo mínimo que debió hacer el director/productor, era asesorarse con alguien que hubiese conocido a Fischer en vida, incluso ella, que tuvo a Bobby Fischer en Hungría con toda la familia Polgar por un tiempo viviendo con ellos.
Thursday, October 02, 2014
Piratería, modelos de negocios y contenidos digitales
El mundo cambió cuando apareció Internet. De pronto empezamos a tener acceso a información que antes se nos daba a cuentagotas. Hoy en día la explosión de datos, cifras, información digital, es gigantesca y tan grande es que ahora tenemos que ver cómo limitamos nuestras búsquedas para poder trabajar en esta enmarañada red de tanta información.
Pero con este nuevo elemento digital, aparecieron los piratas de los contenidos, en particular de aquellos que tenían que ver con la música, que probablemente fue la primera víctima. Con la aparición del Walkman primero, y más adelante con los iPods y reproductores digitales de audio, se inició un intercambio indiscriminado de música digital, que para colmo, se pudo hacer cada vez más víable cuando salieron los esquemas de compresión de datos como mp3.
Luego llegaron los contenidos en video, que de nuevo fueron el nuevo blanco de los piratas digitales. Aparecieron entonces quienes copiaban DVDs o incluso series completas. Hoy ni siquiera requieren de un medio físico. Hay sitios en la red, “torrents”, que contienen una cantidad innumerable de películas, incluso las de estreno, que se pueden descargar a las computadoras propias y verlas cuando lo queramos y sin pagar un peso por ello.
Desde luego que antes de estos dos tipos de contenidos digitales, ya los piratas copiaban indiscriminadamente software, programas para diferentes plataformas, cuyo costo en general era prohibitivo. Por ejemplo, 3D Studio costaba unos 3 mil dólares, obvio candidato de los piratas.
Pero el último botín de los piratas son los que comparten libros en formatos digitales, PDF o ePub, por ejemplo. Al inicio de este pirateo de libros, los que se dedicaban a estas cuestiones, escaneaban los libros con sus dispositivos caseros y con un programa determinado, pegaban cada foto y armaban un archivo en format PDF, que pónían en sitios web o depósitos de contenidos digitales.
Las respectivas industrias: de música, de programas de computadora, de películas y las editoriales, de pronto están enfrentando a un monstruo de mil cabezas, a una batalla perdida. Por ejemplo, la industria disquera profirió amenazas, castigos severos, etcétera. Con el tiempo se ha demostrado que todas estas acciones han sido inútiles. La piratería de música es incontrolable.
Pero entonces… ¿qué hacer? Quizás la solución esté en cambiar el modelo de negocios. Por ejemplo, Apple, cuando sacó su concepto de iTunes, vendió el primer día (en el 2003), un millón de canciones. No vendía ya discos completos, sino la unidad era la canción. Diez años después, Apple ha vendido unas 25 mil millones de canciones (a dólar). Y fíjense, no parece importarles si la canción es de un famoso tenor o de Gloria Trevi. No hace distinciones en calidad. Simplemente la canción cuesta un dólar… Y venden, y venden mucho.
Y este modelo parece ser mucho más funcional que el que trabajó la industria disquera por muchos años. Por ello, se me ocurre que bien podría extenderse a los libros. Por ejemplo, los programas, las apps para la plataforma móvil de Apple cuestan entre 3 y 10 dólares, siendo el promedio de unos 4 dólares (y sí, hay apps muy costosas, pero estoy hablando de las apps más usadas y las más comunes). Y venden, y las proyecciones de ventas de apps para los siguientes años hablan de que venderán tantas apps como música digital. Así pues, la idea sería vender libros entre 7 y 10 dólares por ejemplo (en versión digital). Hoy en día las diferencias entre la versión de papel no son tan extremas. Por ejemplo, un libro en papel puede costar 30 dólares y su versión electrónica 27 dólares. 3 dólares de diferencia no parece ser una oferta atractiva. Quien quiera su libro en papel, pues que lo compre, pero quien quiera la versión digital, ésta cuesta tan poco que es probable que otros no dudarían en comprarla también.
En pocas palabras, ¿qué es más fácil, vender algo de mil o pesos o mil de a peso? Parece ser mejor idea la segunda, porque si no vendo 1000, a lo mejor vendo 850 y vamos, tampoco estaríamos hablando de un fracaso de ventas, ¿verdad? Este modelo parece ser mucho más efectivo y factible en este mundo inmerso en la compartición de contenidos digitales con pocas o ninguna traba. Podría hacer levantar el negocio de las editoriales, de las películas. ¿O me equivoco?
Wednesday, June 27, 2012
Llegando al futuro
A mediados de los años ochentas del siglo pasado vi la película de Robert Zemeckis, "Regreso al Futuro". Fue una de esas grandes películas porque la trama estaba muy bien escrita y además, trataba de esto de los viajes al pasado y al futuro, y el manejo del tiempo, entidad que evidentemente nos es aún totalmente misteriosa.
En la película en cuestión, Marty McFly va en algún momento al futuro y la fecha que pone en el tablero del D'Lorean (el auto en el que se mueve por el tiempo) es precisamente hoy: junio 27, 2012. Sería interesante volver a ver la película y hacer un balance de los avances que supuestamente veríamos en el futuro. ¿Cuáles se cumplieron? Cuáles fueron incorrectos (o quizás aún no se cumplen). No tengo la película a la mano. ¿Alguien podría hacer una lista de qué fue lo que se cumplió y qué no?
Lo que me queda clarísimo es lo rápido que se va la vida.
(*) Gracias al gemelo, Jesús Ortega, quien me dijo que la imagen ilustra el artículo es falsa, me puse a buscar en la red y hallé en la inefable Wikipedia que la fecha del panel es ésta: 21 de octubre del 2015. Sin duda ahora con Photoshop se puede engañar muy fácilmente.
Labels:
engaños,
fechas,
física,
hoax,
paso del tiempo,
películas,
Photoshop,
regreso al futuro,
Tiempo
Wednesday, March 07, 2012
Arte á la "Men in Black"
El domingo fui al cine y vi un poster de una película que se estrenará en algún momento del 2012. Se trata de Hombres de Negro (¿tercera parte?), la cual además, para los amantes de las tres dimensiones, también vendrá en ese formato. Seguramente será parecida a las anteriores, con la salvedad de los efectos especiales. Así que es muy probable que vaya al cine a verla. (véase el trailer al final del artículo).
Pues bien, el poster -debería decir afiche, que es la palabra castellana- me pareció simpático y me di a la tarea de hacer un programa que generara este tipo de imágenes. Me senté a programar toda la tarde del día de hoy y al final me quedó el programa en cuestión:
Pantalla de inicio del software
Y esta es la imagen del software corriendo:
El software corriendo
Me tomé una foto al mejor estilo los hombres de negro y la procesé con mi software. He aquí el resultado:
Dar click en la imagen para hacerla más grande
La técnica para procesar este tipo de imágenes no parece muy complicada en realidad: tómese una imagen y pásese primero a tonos de gris. Esto es una labor muy simple: cada punto en la pantalla está constituído por una tripleta (R,G,B) [rojo, verde, azul], la cual -para pasarla en su equivalente en tono de gris hay que aplicar la fórmula:
Gris = (R+G+B) / 3
Una vez hecho este proceso, cuadricúlese la imagen completa. Tómese cada región de la imagen y sustitúyase por alguna imagen de las siguientes:
La técnica consiste en tomar una región de la cuadrícula, calcular el gris promedio que se encuentre y tomar la imagen con el gris más cercano a lo que buscamos. Como puede verse en los resultados finales, no queda tan mal el asunto. Sin embargo, descubrí que mi procesamiento no es exactamente igual al del afiche, que está desfasado en líneas pares y nones. Habrá que hacer la corrección pero por el momento no la haré.
El software está a disposición de quien lo quiera. Escríbame a morsa@la-morsa.com y se lo mando a vuelta de correo sin costo alguno, desde luego.
He aquí el trailer de la película:
Tuesday, January 10, 2012
La película Tintín de Spielberg
De acuerdo a la Wikipedia, Las aventuras de Tintín (cuyo nombre original, en francés, es Les Aventures de Tintin et Milou) es una de las más influyentes series europeas de historieta del siglo XX.
Creada por el autor belga Georges Remi (Hergé), y característica del estilo gráfico y narrativo conocido como "línea clara", está constituida por un total de 24 álbumes, el primero de los cuales se publicó en 1930 y el penúltimo en 19761 (el último, Tintín y el Arte-Alfa, no llegó a terminarse, aunque se publicaron posteriormente los bocetos realizados por el autor).
Los siete primeros episodios de las aventuras de Tintín se publicaron por entregas en Le Petit Vingtième, suplemento del diario belga de orientación católica Le Vingtième Siècle, entre 1929 y 1939 (la publicación de la octava, Tintín en el país del oro negro, quedó interrumpida en 1940 al producirse la invasión alemana de Bélgica, aunque el autor la reanudaría años después). Posteriormente, las aventuras de Tintín aparecieron en otras publicaciones: el diario Le Soir, durante la ocupación alemana de Bélgica, entre 1940 y 1944; y el semanario Tintín, desde 1946 hasta 1976. Todas las aventuras del personaje fueron después recogidas en álbumes independientes y traducidas a numerosos idiomas. A partir de La estrella misteriosa (1942), los álbumes fueron editados siempre en color, y se emprendió la tarea de colorear y reeditar también los álbumes anteriores de la serie (a excepción de Tintín en el país de los soviets). Las reediciones afectaron en ocasiones al contenido de los álbumes.
En la serie, junto a Tintín, un intrépido reportero de aspecto juvenil y edad nunca aclarada que viaja por todo el mundo junto con su perro Milú, hay una serie de personajes secundarios que han alcanzado tanta o más celebridad que el protagonista: entre ellos, el capitán Haddock, el profesor Tornasol, los detectives Hernández y Fernández y la cantante Bianca Castafiore. Las aventuras de estos personajes están cuidadosamente ambientadas en escenarios reales de los cinco continentes, y en lugares imaginarios creados por Hergé, tales como Syldavia o San Theodoros. Sobre todo a partir del quinto álbum de la serie (El Loto Azul), su autor se documentó minuciosamente sobre los lugares visitados por sus personajes.
La serie conoció desde sus inicios un éxito sin precedentes. Se calcula que se han vendido desde sus inicios más de 200 millones de álbumes2 en más de 60 idiomas,3 sin contar las ediciones piratas. Las aventuras del personaje de Hergé son además objeto de culto y de coleccionismo en todo el mundo. Es famosa la frase de Charles de Gaulle, según la cual su único rival en el plano internacional era Tintín.4 La fama de Tintín no ha estado, sin embargo, libre de polémicas, ya que algunos de los primeros álbumes de la serie han recibido críticas por mostrar supuestamente una ideología colonialista y racista.
Independientemente de la idoelogía que pueda tener Tintin, El cineasta Steven Spielberg nos trae una interesante versión la cual, desde la primera escena me asombró, particularmente por el fotorrealismo que hay en cada escena. De hecho, por un momento pensé que se trataba de personas que estaban disfrazadas, cosa que deseché prácticamente de inmediato.
La película, solamente por su fotorrealismo vale la pena. Aparte la historia, su desarrollo y toda la aventura, es verdaderamente intensa. La verdad es que estas películas, amén de divertir, suelen ser una especie de demostración del actual poder y capacidad de las gráficas por computadora. Verdaderamente notable.
Labels:
. Steven Spielberg,
cuentos,
Las aventuras de Tintín,
Milou,
películas,
Tintín
Monday, July 18, 2011
El poder de la publicidad
Yo leí comentarios de algunos amigos en Facebook que estaban ansioso por ir a ver la película. Vaya, en el estreno las colas eran gigantescas y además, no faltaron los que se disfrazaron de magos, de Harry Potter y amigos, etc. Una "pottermanía" que francamente parece exagerada, pero si vemos el papel de la publicidad hecha a la película, las consecuencias están ahí y no serían para asombrar a muchos.
El asunto es que la publicidad modela pensamientos, modos de actuar y gustos incluso. A mí particularmente no me parece tanto ruido sobre Harry Potter, (sólo vi la primera película y en la TV), y de hecho, me parece que el guión es complejo de seguir. Hay que estar atentos para no perder detalle. Es evidente que han hecho un gran trabajo de animación alrededor de HP y probablemente la última tenga efectos especiales de primerísimo nivel, que hagan palidecer incluso las primeras películas del joven mago.
Todo parece indicar que basta para que los medios bombardeén masivamente a los ciudadanos para que entonces la gente crea que HP es la gran película. Sin duda es un filme para entretener y dudo que busque ganar premios de ninguna academia de artes cinematográficas. Su función es simplemente divertir. Pero de ahí al escándalo, a las enormes filas para poder ver la película última, me parece un exceso. Sin duda estamos casi controlados como títeres, sobre nuestros gustos y necesidades, por parte de la publicidad.
Labels:
exageraciones,
excesos,
Harry Potter,
películas,
publicidad,
saga
Subscribe to:
Posts (Atom)










