La red de redes, Internet, sin duda es uno de los inventos
más importantes de la humanidad. Gracias a este recurso podemos compartir
información, así como comunicarnos muy fácilmente con quien queramos en
cualquier parte del mundo. Internet se reinventa continuamente y salen
eventualmente nuevas tecnologías que usan la redes para hacer algo impensable.
Por ejemplo, hace unos años salió Internet Phone, que hacía uso de la idea
"Voice over IP" y que de pronto, permitía hacer llamadas de larga
distancia sin pagar los costos asociados a estas. Hoy esa tecnología la usamos
a diario en las apps del teléfono, por ejemplo, WhatsApp, que usa Internet para
mandar no solamente voz, sino incluso video.
En otros ámbitos, Internet nos trajo esquemas como YouTube,
que permite a los usuarios de todo el planeta a hacer su propio canal de
contenidos en video. De hecho, siempre lo he pensado, YouTube es la nueva
televisión en donde además, tiene algo que la TV normal nunca tuvo, que es la
interacción directa con sus audiencias. No es pues gratuito ni casualidad, que
la TV abierta y comercial esté a la baja. Pero curiosamente, cuando YouTube se
instaló como un sitio popular, surgieron nuevas tecnologías, como las de
verificar de manera automática si los usuarios no violaban los derechos de
autor de la música que usaban en sus transmisiones o en sus video-podcasts. De
hecho, si YouTube notaba que alguien había usado música con derechos de autor,
le avisaba al infractor, el cual podía "mutear", es decir, silenciar
la sección donde se usara el audio protegido. Por ejemplo, en un video de
ajedrez que se grabó en un centro de apuestas deportivas, YouTube nos advirtió
del uso de música protegida, pero en nuestro caso, no la habíamos puesto
nosotros, sino que era la música ambiental del sitio en cuestión.
Y si hablo de esto, es porque hace unos 10 días recibí un
mensaje de alguien que decía que en un video mío, usaba el sonido protegido por
derechos de autor. Y el que me escribía me indicaba que podía quitar el sonido
por otro, cambiar la pista de audio o eliminar el video. Era un poco irregular
porque YouTube no me había indicado nada. Este es el mensaje que recibí:
Paul Williams <qiqosozubi74@gmail.com>
Hi, I noticed my music while watching your video
"Programas para estudiar táctica usando la computadora... Recurso
invaluable" on your YouTube channel [Manuel Morsa].
I share the
copyright to that track with Epidemic Music. I'd like to clarify how it came to
be used in your video. I wanted to reach out personally so we can resolve this together.
I hope we can talk this through and find a solution.
Please
reply to this message and tell me what happened and how my track ended up in
your video. It would help to know which source you downloaded it from.
If you
obtained the track through a licensing service, please tell me what license you
used. I'd like to review that information before deciding how to proceed.
If this use
isn't covered by a license, would you be able to take the video down or swap my
track for another track? You can also remove my audio while keeping the rest of
the video online. Once you've removed or replaced my track, please send me a
quick message so I can review the change. Just tell me once it's done, and I'll
take a look.
If the use
of my track remains unresolved, I'll need to submit a copyright complaint with
YouTube. I hope we can resolve this without getting YouTube involved. Thanks
for taking the time to read this.
Traducido
dice esto:
Hola, he visto que utilizas música de mi autoría en el vídeo
"Programas para estudiar táctica usando la computadora... Recurso
invaluable" de tu canal de YouTube [Manuel Morsa].
Comparto los derechos de autor de esa pista con Epidemic
Music. Me gustaría aclarar cómo llegó a utilizarse en tu vídeo. He querido
contactarte personalmente para que podamos resolver esto juntos; espero que
podamos hablarlo y encontrar una solución.
Por favor, responde a este mensaje explicándome qué sucedió
y cómo mi pista terminó en tu vídeo. Me ayudaría saber de qué fuente la
descargaste.
Si obtuviste la pista a través de un servicio de licencias,
por favor dime qué licencia utilizaste. Me gustaría revisar esa información
antes de decidir cómo proceder.
Si este uso no está cubierto por una licencia, ¿podrías
retirar el vídeo o sustituir mi pista por otra? También puedes eliminar mi
audio y mantener el resto del vídeo publicado. Una vez que hayas eliminado o
reemplazado la pista, por favor envíame un breve mensaje para que pueda revisar
el cambio. Solo avísame cuando esté hecho y le echaré un vistazo.
Si la situación respecto al uso de mi pista no se resuelve,
tendré que presentar una reclamación por derechos de autor ante YouTube. Espero
que podamos solucionarlo sin tener que involucrar a YouTube. Gracias por
dedicar tiempo a leer esto.
Le contesté esto (en inglés):
Creo que se equivoca. El vídeo
mencionado no tiene música. De hecho, por lo general, los vídeos de ajedrez que
realizo no llevan ningún tipo de música. Pero si no está de acuerdo, por favor
envíeme un fragmento del vídeo en cuestión. Si no presenta ninguna prueba,
pensaré que ha cometido un error.
Un par de días después me llegó otro mensaje:
Paul Williams <qiqosozubi74@gmail.com>
Hello
again, I wanted to return to the use of my track in one of your recent YouTube
videos. My aim is to resolve this directly with you.
The recording
in your video is my work, and I share its copyright with Epidemic Music. There
may have been a unintentional misunderstanding about its use. Please tell me
where you licensed the track so I can review the situation fairly.
I'm happy
to discuss a practical solution with you. An edited version that replaces my
track would address my concern. If you want to keep the video online, please
replace my track with music you have permission to use.
Before I
consider withdrawing my complaint, I need to confirm that the music issue has
been addressed. Please send me a short message once you've made the necessary
changes, and include a link to the updated video.
For
context, here is the link associated with this matter:
https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA
Please
review the details of the complaint on the website and consider which part of
the video is involved. Once you've read through the complaint, please identify
a practical solution and reply with your proposed solution. I'm available to
clarify the details as we work toward a solution. I appreciate your help and
hope we can resolve this together.
Traducido dice así:
Hola de nuevo. Me pongo en contacto contigo nuevamente en
relación con el uso de una de mis pistas musicales en uno de tus vídeos recientes
de YouTube. Mi objetivo es resolver este asunto directamente contigo.
La grabación utilizada en tu vídeo es obra mía y comparto
los derechos de autor con Epidemic Music. Es posible que haya surgido un
malentendido involuntario respecto a su uso. Por favor, indícame dónde
obtuviste la licencia de la pista para que pueda evaluar la situación de manera
justa.
Estoy dispuesto a hablar contigo sobre una solución
práctica. Una versión editada que sustituya mi pista resolvería mi inquietud.
Si deseas mantener el vídeo publicado, te ruego que reemplaces mi pista por
música que tengas permiso para utilizar.
Antes de considerar retirar mi reclamación, necesito
confirmar que se ha solucionado el problema relacionado con la música. Por
favor, envíame un breve mensaje una vez que hayas realizado los cambios
necesarios e incluye un enlace al vídeo actualizado.
Para mayor contexto, aquí tienes el enlace relacionado con
este asunto: https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA
Te pido que revises los detalles de la reclamación en el
sitio web y consideres qué parte del vídeo está afectada. Una vez que hayas
leído la reclamación, por favor identifica una solución práctica y respóndeme
con tu propuesta. Estoy a tu disposición para aclarar cualquier detalle
mientras trabajamos en una solución. Agradezco tu colaboración y espero que
podamos resolver esto juntos.
Debo decir que el video con la supuesta música de derechos
de autor -si acaso- son 8 segundo al inicio de la cortinilla de la Morsa (que
pueden ver más abajo), y que fue creado el video con la música, por higgsfield.com,
un sitio que hace videos en 3D. Yo empecé a sospechar de este personaje que me
escribía, porque simplemente podía reclamar a YouTube e iniciar la queja
directamente. Pero no. Le contesté lo siguiente, en inglés:
No sé si el problema radica en los primeros 8 segundos del
video, donde aparece la transición de la morsa. Podría eliminar el audio si
presentas una reclamación ante YouTube; con gusto quitaría el sonido de esos 8
segundos (YouTube no me permite editar el video para cortar el audio si no
existe una reclamación previa). Es la única parte del video que contiene
música, así que supongo que te refieres a ella, ya que no especificaste los
puntos de inicio y fin de la música. La transición de barrido (*wipe*) se
realizó con Higgfields; no seleccioné ninguna pieza musical en particular. Por
lo tanto, en cuanto presentes la reclamación, silenciaré esa parte del audio.
Un detalle curioso: en el sitio que me enviaste
(https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA) aparecen dos reclamaciones. Parece un
sitio serio, pero no pertenece a Google (ni a YouTube). Realicé una búsqueda
rápida y no encontré forma de verificar que el sitio forme parte de la
administración de YouTube.
No obstante, si esos 8 segundos de mi video de YouTube te
causan tantos problemas, presenta una reclamación formal y eliminaré el sonido
de esa parte.
Lo que me hizo sospechar más fue ese sitio,
https://copyrightlevel.com/, donde supuestamente tengo dos quejas abiertas. Me
piden mi correo y que dé mi contraseña para entrar a ver esas quejas. Lo
intenté pero claramente el sitio no mostró nada más. Entonces por precaución,
cambié mi contraseña. Investigué ese sitio y no está relacionado con Google o
YouTube. Por ende, algo olía mal en Dinamarca.
Después de eso no recibí más mensajes. Pero hace un par de
días me llegó este:
Dsaterso
Mikkterds <dsatersomikk65543@gmail.com>
Hello
Manuel Morsa team!
I represent
Marqvision regarding the use of music in your latest YouTube video.
On
2026-10-08, our review identified unlicensed use of music from the Epidemic
Sound catalog in your latest YouTube video, “Programas para estudiar táctica
usando la computadora... Recurso invaluable”. This use has not been authorized
by the rights holder.
A case has
been opened regarding this matter. The purpose of this notice is to seek
clarification regarding your authorization to use the music in “Programas para
estudiar táctica usando la computadora... Recurso invaluable.”
Please send
us a reply and submit documentation establishing your permission to use the
audio in this video. If you hold a valid license, please include the relevant
details in your response.
Que en español dice así:
¡Hola, equipo de Manuel Morsa!
Me pongo en contacto en representación de Marqvision con
respecto al uso de música en su último video de YouTube.
El 8 de octubre de 2026, nuestra revisión detectó el uso no
autorizado de música del catálogo de Epidemic Sound en su video más reciente de
YouTube, titulado "Programas para estudiar táctica usando la
computadora... Recurso invaluable". Dicho uso no cuenta con la
autorización del titular de los derechos.
Se ha abierto un expediente sobre este asunto. El objetivo
de esta notificación es solicitar aclaraciones sobre su autorización para
utilizar la música en el video mencionado.
Por favor, responda a este mensaje y envíe la documentación
que acredite su permiso para utilizar el audio en dicho video. Si cuenta con
una licencia válida, le rogamos que incluya los detalles pertinentes en su
respuesta.
Si no dispone de la licencia requerida, le solicitamos que sustituya
la música del video por audio autorizado o que elimine el audio del mismo. Por
favor, infórmenos una vez que haya retirado el audio.
De no recibir respuesta o la documentación que acredite la
licencia, el titular de los derechos podría presentar una reclamación formal
ante YouTube por este uso. Como representante de Marqvision, estoy facultado
para proceder con dicha reclamación contra el canal Manuel Morsa.
Atentamente,
Representante de Marqvision
Le contesté, también en inglés, lo siguiente:
Gracias por su mensaje. Para aclarar la situación:
silenciaré la música de su propiedad tan pronto como me indique los segundos
exactos en los que suena dicha música protegida por derechos de autor. De
hecho, mis videos tratan sobre ajedrez y no contienen música. Asimismo, le
solicito que envíe la documentación que acredite la titularidad del fragmento
musical que supuestamente reproduzco en mi video. Si no puede facilitar la
información que le pido, desestimaré su reclamación por correo electrónico.
Por cierto, está complicando las cosas innecesariamente.
Existe una vía sencilla: presentar una reclamación ante YouTube. Si he cometido
alguna infracción, YouTube me lo notificará y me permitirá editar el video para
silenciar la parte en cuestión. Así que, repito: presente una reclamación
formal ante YouTube. Eso es todo.
Además, si tiene intención de remitirme a este sitio web
—https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA—, le ruego que no lo haga. Soy
consciente de que dicho sitio no tiene ninguna relación con Google ni con
YouTube; de hecho, parece tratarse de una estafa.
Hasta aquí la historia. Escribí a Marqvision para indicarles
que alguien dice ser de su equipo pero claramente no lo es partiendo por el
correo que usan, que es de gmail y no de la empresa mencionada. Soy de la idea
que buscan sacarme la información de mi correo o asustarme para ver si me pongo
de acuerdo con ellos para pagarles por el uso ilegal de su supuesta música, que
no existe.
Cuento todo esto para que vean lo triste que es ser de esta
raza humana, que busca siempre ver cómo te saca ventaja. Intentan por todos los
medios, a ver si uno cae en sus trucos. Verdaderamente lamentable lidiar con
este tipo de personajes.
He aquí el video del supuesto reclamo, con la cortinilla mencionada...
El mundo cambió cuando apareció Internet. De pronto empezamos a tener acceso a información que antes se nos daba a cuentagotas. Hoy en día la explosión de datos, cifras, información digital, es gigantesca y tan grande es que ahora tenemos que ver cómo limitamos nuestras búsquedas para poder trabajar en esta enmarañada red de tanta información.
Pero con este nuevo elemento digital, aparecieron los piratas de los contenidos, en particular de aquellos que tenían que ver con la música, que probablemente fue la primera víctima. Con la aparición del Walkman primero, y más adelante con los iPods y reproductores digitales de audio, se inició un intercambio indiscriminado de música digital, que para colmo, se pudo hacer cada vez más víable cuando salieron los esquemas de compresión de datos como mp3.
Luego llegaron los contenidos en video, que de nuevo fueron el nuevo blanco de los piratas digitales. Aparecieron entonces quienes copiaban DVDs o incluso series completas. Hoy ni siquiera requieren de un medio físico. Hay sitios en la red, “torrents”, que contienen una cantidad innumerable de películas, incluso las de estreno, que se pueden descargar a las computadoras propias y verlas cuando lo queramos y sin pagar un peso por ello.
Desde luego que antes de estos dos tipos de contenidos digitales, ya los piratas copiaban indiscriminadamente software, programas para diferentes plataformas, cuyo costo en general era prohibitivo. Por ejemplo, 3D Studio costaba unos 3 mil dólares, obvio candidato de los piratas.
Pero el último botín de los piratas son los que comparten libros en formatos digitales, PDF o ePub, por ejemplo. Al inicio de este pirateo de libros, los que se dedicaban a estas cuestiones, escaneaban los libros con sus dispositivos caseros y con un programa determinado, pegaban cada foto y armaban un archivo en format PDF, que pónían en sitios web o depósitos de contenidos digitales.
Las respectivas industrias: de música, de programas de computadora, de películas y las editoriales, de pronto están enfrentando a un monstruo de mil cabezas, a una batalla perdida. Por ejemplo, la industria disquera profirió amenazas, castigos severos, etcétera. Con el tiempo se ha demostrado que todas estas acciones han sido inútiles. La piratería de música es incontrolable.
Pero entonces… ¿qué hacer? Quizás la solución esté en cambiar el modelo de negocios. Por ejemplo, Apple, cuando sacó su concepto de iTunes, vendió el primer día (en el 2003), un millón de canciones. No vendía ya discos completos, sino la unidad era la canción. Diez años después, Apple ha vendido unas 25 mil millones de canciones (a dólar). Y fíjense, no parece importarles si la canción es de un famoso tenor o de Gloria Trevi. No hace distinciones en calidad. Simplemente la canción cuesta un dólar… Y venden, y venden mucho.
Y este modelo parece ser mucho más funcional que el que trabajó la industria disquera por muchos años. Por ello, se me ocurre que bien podría extenderse a los libros. Por ejemplo, los programas, las apps para la plataforma móvil de Apple cuestan entre 3 y 10 dólares, siendo el promedio de unos 4 dólares (y sí, hay apps muy costosas, pero estoy hablando de las apps más usadas y las más comunes). Y venden, y las proyecciones de ventas de apps para los siguientes años hablan de que venderán tantas apps como música digital. Así pues, la idea sería vender libros entre 7 y 10 dólares por ejemplo (en versión digital). Hoy en día las diferencias entre la versión de papel no son tan extremas. Por ejemplo, un libro en papel puede costar 30 dólares y su versión electrónica 27 dólares. 3 dólares de diferencia no parece ser una oferta atractiva. Quien quiera su libro en papel, pues que lo compre, pero quien quiera la versión digital, ésta cuesta tan poco que es probable que otros no dudarían en comprarla también.
En pocas palabras, ¿qué es más fácil, vender algo de mil o pesos o mil de a peso? Parece ser mejor idea la segunda, porque si no vendo 1000, a lo mejor vendo 850 y vamos, tampoco estaríamos hablando de un fracaso de ventas, ¿verdad? Este modelo parece ser mucho más efectivo y factible en este mundo inmerso en la compartición de contenidos digitales con pocas o ninguna traba. Podría hacer levantar el negocio de las editoriales, de las películas. ¿O me equivoco?
Hilda (aka Merlina) Acevedo, es una antigua amiga. Hija del excampeón nacional de ajedrez y Maestro FIDE, Armando Acevedo, tiene múltiples ocupaciones que llenan todo su tiempo y más. Así como es una pintora, también se dedica a la música. Otras veces regresa a su vieja pasión del ajedrez, en donde le dio satisfacciones como participar en varias Olimpiadas de la especialidad.
Hace relativamente poco tiempo, y tal vez por la inmediatez que ofrecen las redes sociales, Merlina empezó a escribir aforismos y palíndromas en Twitter. Lo interesante es que los palíndromas de Merlina son asombrosos, porque en muchos casos son largos, demasiado largos. No son del tipo "anita lava la tina", por ejemplo. He aquí un par de ellos:
—Nada eres, Adán, eres amor a ella. Con amor, a Eva amasaré:
serás ama, ave, aroma. "¡No calle!, aroma seré, ¿nada seré?". —Adán.
ALBA HELADA ¡Ve nevar allá cada copo! ¡Cómo caes, ave insonora! Raro llora, raro nos nieva. Sea como copo cada callar; ave nevada, le habla.
O bien, sus infinitos aforismos que buscan la reflexión:
Es difícil ver la verdad cuando está demasiado clara.
A los necios hay que darles la razón para no perderla.
El orden de los recuerdos sí altera la realidad.
Pues bien, finalmente a la editora Axial se le ocurrió hacer un libro con los aforismos y palíndromas de Merlina. Ayer 28 de noviembre lo presentó, además de que hubo una exposición de su obra pictórica.
Fue una velada interesante en donde se vio a Hilda, Merlina pues, muy contenta, finalmente porque su trabajo y manera de pensar están siendo conocidos.
A todo esto, yo le he preguntado a Hilda cómo hace los palíndromas. Dice que no me sabe decir, que los va armando en línea, en vivo. No los piensa ni los va escribiendo y formando. Es una rara habilidad y como buen científico busco hallar la explicación a semejante capacidad creativa. No la entiendo y a veces quiero pensar que tiene por ahí algunos trucos que no me quiere decir, aunque en el fondo sé que no me miente, que finalmente para ella es un don y que por alguna razón, puede hacer este tipo de malabares linguísticos de forma sorprendente.
Ayer me invitó Merlina a decir unas palabras sobre ella. Hablé con la verdad y admiré su trabajo que ya tiene muchos años y más esfuerzo. Quizás le recriminé con justicia que haya abandonado el ajedrez por tanto tiempo, pero creo que el juego ciencia le queda chico y el mundo es mucho más amplio. Tal vez debiese resumir a Merlina en sus trabajos, y como habría dicho el viejo maestro Tarrasch: El ajedrez, como el amor, como la música (y Merlina habría agregado), la pintura, los aforismos y los palíndromas, tienen la virtud de hacer felices a los hombres.
Por cierto, a quien le interese saber más sobre Merlina Acevedo, consulte su página (desactualizada, porque no contempla aún su trabajo de aforismos y palíndromas).
En los meses pasados hemos sabido de esfuerzos de legisladores de otros países para regir las actividades de Internet. ACTA fue una de esas propuestas, la cual fue atacada por los defensores de la Internet como si les fuese la vida en ello. Wikipedia, por ejemplo, como muchas otras páginas, puso la suya en negros, es decir, inaccesible en general como protesta a esta iniciativa por regular la red de redes.
Pero ¿por qué hay este afán de los gobiernos? ¿qué hay detrás de todo esto? Evidentemente hay muchos intereses tras la regulación de Internet. El problema es que como no se reguló desde un principio, ahora es prácticamente imposible siquiera el intentar controlarla. La cuestión es que la muy aplaudida libertad de expresión en el fondo no le hace gracia a los gobiernos. En un afán por mantener bajo control este elemento, que antes solamente le pertenecía a los medios impresos y electrónicos (al cual en alguna medida puedeen controlar), se les ocurren estas iniciativas que al final del día no son otra cosa que la censura en su forma más pura.
Desde luego que los gobiernos apelan a los derechos de autor para justificar sus iniciativas, aunque esto simplemente ya no sea aplicable. Por ejemplo, cuando nacieron los archivos de música mp3, nadie vio con malos ojos esta idea. Pero cuando esto se convirtió en un problema para la industria disquera, que mantenía unos márgenes de ganancia colosales, pues ya el asunto no les hizo gracia. Y entonces, en lugar de cambiar de modelo de negocios, decidieron que pelearían contra toda esta perversidad de los usuarios de Internet que comparten archivos en todas las modalidades posibles. Mala idea porque Apple, por ejemplo, se dio cuenta que el modelo tradicional de la industria de la música no podía mantenerse más y entonces decidió -vía iTunes- vender canciones separadas a 99 centavos de dólar. La idea fue tan interesante que el primer día Apple vendió un millón de canciones, aproximadamente. Eso demostró además, que la gente está dispuesta a pagar si se le da un precio justo. En el modelo tradicional había que comprar un disco compacto completo cuando quizás sólo nos interesaba una o dos canciones del mismo.
Evidentemente la tecnología sigue avanzando y el siguiente paso fue incorporar los libros a este esquema. Amazon ya vende, por ejemplo, más libros en formato electrónico que en papel, pero muchos internautas se han dado la tarea de digitalizar obras mayores y menores, usando un escáner y programas que pasan la información escaneada a archivos PDF. Esto de nuevo, pareciera ahora poner a la industria editorial en jaque, pues ¿de qué van a vivir? Lo mismo se han estado preguntando los de las casas disqueras y finalmente, siempre habrá quien compre sus obras. La diferencia es que ahora no podrán ganar lo que antes ganaban y por ende, quizás tengan que ser más selectivos cuando las editoriales deciden imprimir una obra o bien, cuando se disponen a ponerla a la venta en formato electrónico.
Pero regresando al punto, no es esto lo que les molesta a los creadores de ACTA, PIPA o SOPA. no. Los derechos de autor es simplemente una cortina de humo.
Lo que les molesta es que de pronto en las redes sociales la gente tenga un medio de expresión libre, sin censura, el cual puede dar una nueva cara a los problemas que cotidianamente vivimos en las ciudades. Los gobiernos tienen como contrapeso los medios y si a esto le añadimos que ahora gracias a Internet podemos -casi siempre por la vía de las redes sociales- decir lo que pensamos, pues acallar a quienes no están de acuerdo con las tantas cosas que hacen los gobiernos parece entonces imposible. Por ello mismo Wikileaks ha tenido tantas dificultades con las leyes y por eso su fundador está en la mira de los gobiernos poderosos: hay que mostrar mano dura y el Reino Unido, en este caso, está decidido a deportar a Assange para que enfrente esos extraños casos de violación por los que se le acusa.
Así las cosas, a mí me queda clarísimo que estas iniciativas de evidente censura es por la desesperación de controlar lo que ya es incontrolable.
Para nadie es un secreto que desde hace muchos años juego y estudio al ajedrez. Es como una segunda carrera a la cual le invertido probablemente más años que a la física y/o la computación. La realidad es que el juego ciencia tiende a convertirse en obsesivo para aquellos que lo practican oficialmente, es decir, van a torneos y siguen las competencias internacionales vía Internet, además de jugar, desde luego, a través de algún portal específico para los amantes del juego ciencia.
Libros de ajedrez, discos compactos con monografías de apertura, ejercicios de táctica, videos con las explicaciones de connotados maestros sobre las partidas más fantásticas de todos los tiempos, son ya parte de las biblioteca (y discoteca) de todo aficionado al ajedrez. La información se multiplica y no es casualidad que los ajedrecistas de hoy día juegan mucho mejor que los de hace 50 años. Hay muchas más posibilidades, más recursos, más información. Y si a esto añadimos las bases de partidas, que ya cuentan con unos 5 millones de las mismas, registrando todo el ajedrez en el mundo, además de los motores de ajedrez (los "engines"), que juegan mejor que el 99.99% de los seres humanos en el planeta, pues tenemos un panorama nunca antes conocido. Por ello, ver a grandes maestros de 12, 13 o 14 años parece que ya no asombra a nadie. Muchos jugadores jóvenes, que están llegando al pináculo del ajedrez mundial seguramente se formaron con toda esta información que antes, simplemente, no era accesible. Baste un dato: el Excampeón del Mundo, Anatoly Karpov, me dijo en la entrevista que tuve la suerte de hacerle, que cuando jugó contra Korchnoi en Baguio, Filipinas, por el Campeonato Mundial, el equipo de karpov llevó unos 400 kilos en libros. Hoy todos esos libros cabrían, por ejemplo, en un Kindle.
Más de uno podrá decirme que sí, efectivamente hay mucha más información para el ajedrecista, y que además, se genera día a día más y más, pero que el problema es acceder a toda esta cantidad de información. Los libros de ajedrez se multiplican y es probable que haya más libros sobre el juego ciencia que sobre cualquier otro juego de mesa. No sé cuántos libros saldrán por año que versen sobre algún tema de ajedrez en el mundo por año, pero es evidente que son muchos, demasiados para que se puedan tener todos.
Pero el costo parece ya no ser un problema. Mi percepción es que gracias a la red Internet el acceso a toda esta información ya no es problema. Ahora tenemos algunos factores que han cambiado las cosas. Por ejemplo, hay más acceso a la llamada banda ancha (al rato será fibra óptica, que promete aún más velocidad), con lo cual, se pueden descargar libros completos en poco tiempo (un par de minutos). Por otra parte, hay escáner para "fotocopiar" en formato electrónico -página a página- cualquier título de ajedrez. Hay además programas que permiten tomar todas estas imágenes digitalizadas y armarlas en forma de libro en formato PDF. Así, de pronto, más de un aficionado al ajedrez, con cierto tiempo libre, puede escanear su libro favorito y después subirlo a algún depósito de archivos como MediaFire o DepositFiles, en donde cualquier puede descargarlos sin ningún costo.
Hoy en día los libros están empezando a correr con la suerte de la música en mp3. Ahora libros en formato DjVu y PDF son fácilmente accesibles y sin costo, aunque es claro que todo esto tiene las mismas connotaciones de ilegalidad que cuando se discutía (y se sigue discutiendo, lo sé), el problema de la piratería en la música. Sin embargo, debo decir que a pesar de los sitios que amables aficionados han puesto a disposición del ajedrez y de la información sobre el tema, a mí muchas veces me gusta tener el libro en papel. Eso de leer en la pantalla en muchas ocasiones no me parece cómodo, amén de que tengo que confiar la información a un dispositivo móvil electrónico, que si nos falla en el momento crítico, nos deja sin los libros digitalizados. A un libro en papel le puede caer agua, ensuciarse, doblársele las páginas y aún así, poder ser leído. Por ello, si de verdad me interesa un libro pues lo compro.
Quizás la ventaja está en que muchos libros de ajedrez ahora puedo descargarlos a ver si me late tenerlos o no. Es como una extensión de lo que hace por ejemplo Amazon, que permite "hojear" los libros que vende, aunque en algunas páginas (índice, un par de capítulos iniciales y ya). Aquí podemos "hojear" todo el libro. Obviamente muchas veces también es importante la calidad del escaneo del libro. En ocasiones ésta es muy deficiente y la verdad es que en ese caso, prefiero el libro en papel.
Ahora bien, hay quienes por simple amor al arte ponen en formato PDF, escaneados, libros que incluso ya no se consiguen en ninguna parte (por ejemplo el de Botvinnik, Computers, Chess and long range planning, que en pasta dura cuesta unos 72 dólares en Amazon (yo lo compré en Hastings, Inglaterra, por unos 3 libras, en pasta dura, aunque algo maltratado). Para esos casos es mejor eso a no poder hacerse de la información.
Pero aún así, habría que poner en tela de juicio si de verdad la piratería de libros terminará siendo como la piratería de la música. Por ejemplo, Adrian Paenza, autor de una serie de libros como "Matemáticas, ¿estás ahí?", en las entrevistas que dio la semana pasada en México (pues vino a promover su última obra de su colección de divulgación), dijo que todos sus libros están en la red y se pueden leer directamente sin pagar por ellos (por ejemplo, http://www.librosmaravillosos.com/matestahi01/index.html). Curiosamente, Paenza ha vendido -libros en papel- ya un millón de ejemplares. El propio autor se pregunta si no habría que reconsiderar toda la industria editorial al respecto y los problemas que dicen tener, con la piratería.
Lo que sí me queda claro es que el mundo ha cambiado. La información ha cobrado una importancia extrema y gracias a las nuevas tecnologías, se tiene más acceso a todo.
La siguiente canción, cantada por Juan Manuel Serrat, es de su propia autoría. No lo sabía. La verdad es que me parece un pequeño poema notable. Que lo disfruten:
He aquí la letra:
Letra de Soneto a Mamá
Joan Manuel Serrat
No es que no vuelva porque me he olvidado
de tu olor a tomillo y a cocina,
De lejos, dicen que se vé más claro,
que no es igual quien anda y quien camina.
Y supe que el amor tiene ojos verdes,
que cuatro palos tiene la baraja,
que nunca vuelve aquello que se pierde
y la marea sube y luego baja.
Supe que lo sencillo no es lo necio,
que no hay que confundir valor y precio
y un manjar puede ser cualquier bocado.
Si el horizonte es luz y el rumbo un beso,
no es que no vuelva porque te he olvidado,
es que perdí el camino de regreso, mamá...