Monday, July 18, 2011

El poder de la publicidad


El viernes pasado se estrenó la última película de Harry Potter, la cual termina con esta serie según la propia autora de la historia. Un mes antes quizás, se empezó a hablar en los medios de que los filmes sobre el mago Potter estaban por terminar. Hubo entrevistas con los protagonistas, fotos por doquier, avances de la película en YouTube, etc. El asunto es que se inicio una maquinaria publicitaria enorme para poner en primer plano la película final de la saga y hacer el mayor dinero posible.

Yo leí comentarios de algunos amigos en Facebook que estaban ansioso por ir a ver la película. Vaya, en el estreno las colas eran gigantescas y además, no faltaron los que se disfrazaron de magos, de Harry Potter y amigos, etc. Una "pottermanía" que francamente parece exagerada, pero si vemos el papel de la publicidad hecha a la película, las consecuencias están ahí y no serían para asombrar a muchos.

El asunto es que la publicidad modela pensamientos, modos de actuar y gustos incluso. A mí particularmente no me parece tanto ruido sobre Harry Potter, (sólo vi la primera película y en la TV), y de hecho, me parece que el guión es complejo de seguir. Hay que estar atentos para no perder detalle. Es evidente que han hecho un gran trabajo de animación alrededor de HP y probablemente la última tenga efectos especiales de primerísimo nivel, que hagan palidecer incluso las primeras películas del joven mago.

Todo parece indicar que basta para que los medios bombardeén masivamente a los ciudadanos para que entonces la gente crea que HP es la gran película. Sin duda es un filme para entretener y dudo que busque ganar premios de ninguna academia de artes cinematográficas. Su función es simplemente divertir. Pero de ahí al escándalo, a las enormes filas para poder ver la película última, me parece un exceso. Sin duda estamos casi controlados como títeres, sobre nuestros gustos y necesidades, por parte de la publicidad.

10 comments:

Ijon Tichy said...

Desgraciadamente tienes razón, Las películas planeadas para ser comerciales echan a perder los libros.

A mí me fascinaron las novelas por toda la alegoría que hace Rowling de las dictaduras y el racismo. A veces lo que menos importa es la historia del niño mago, sino como describe la persecución y la corrupción.

Las películas están hechas para ser atractivas a los que no leyeron los libros y quitan escenas que son muy importantes. Todo para poner una escenita idiota de Harry volando en Hipogrifo/Escoba/whatever.

Ni siquiera importa el director.

Lo mismo pasó con "el señor de los anillos", antes de la película los que hablábamos de Tolkien éramos tachados de raros; desgraciadamente la mercadotecnia le ha quitado mucho del sentido.

Lo mismo ha pasado con muchas obras que eran excelentes y acaban siendo irreconocibles.

La insoportable levedad del Ser acabó en película tonta cachonda, y tantas otras que eran geniales libros o cómics han acabado peor.

D.I. Felipe González said...

Disiento en parte, mi estimado muggle.
Estoy de acuerdo en que se generó mucha actividad publicitaria alrededor de Harry potter, pero la gente no hubiera ido al cine si no fueran verdaderos "seguidores" de la saga (hemos visto muchas preventas de películas con mucha publicidad detrás-como Zapata- y la gente nomás no compra un boleto).
Harry Potter es un fenómeno que empezó desde que se publicó el primer libro de J.K. y eso generó un fenómeno publicitario único y más complejo que lo que planteas.

Morsa said...

Felipe,

La publicidad sobre HP es mundial y México no es inmune a ese bombardeo de esta película. Vaya, es como Thriller, de Michael Jackson. ¿No hubo aquí un a reunión -no sé si en el zócalo, o en el monumento de la revolución- en donde miles bailaron las coreografías del mencionado cantante? Esto es una prueba de la manipulación más evidente de la publicidad sobre todos nosotros.

La moda, que se genera a través de la publicidad que hacen vía actores/actrices, que se visten de x o y manera, que usan anteojos de una forma específica, o un tipo de corbatas, o zapatos, o qué sé yo, son una demostración de lo que la publicidad hace en términos de gustos. Veamos fotos de los ochentas y hasta veremos ridículas esas modas, esas maneras de vestirse, etc.

Yo puedo entender que la serie de películas de HP sea interesante, pero para que se hagan esas enormes colas, para que vaya la gente disfrazada como el maguito, como que me parece de lo más jalado.

saludos

Sandro Cohen said...

Querido Morsa:

Como suele suceder, las novelas están muy por encima de la maquinaria promocional de las películas, que son entretenidas, nada más. Intentan captar la esencia de las novelas, pero se quedan muy cortas. Me quedo con las novelas. Para pasar el rato, las pelis están bien, pero hasta allí. Como dices, la mercadotecnia desplegada no debería sorprendernos. Con filmes tan costosos, requieren una recuperación rápida para poder seguir con el próximo megaproyecto. Por eso me gusta la poesía, las novelas y la literatura en general. Es gran arte sin grandes presupuestos. Y muy poco "hype". Un abrazo, Sandro

Fabián García said...

Estoy con D.I. Felipe González.

Y no, no soy fan del maguito pero no hacer publicidad por el final de una decada de películas seria "injusto" (obviamente también ilógico)... y es que, ya se les ha acabado la costumbre de ir cada año a ver un nuevo episodio de la vida del mago!

Quizá exageras un poco Manuel,
Salu2 :)

Morsa said...

¿costumbre "anual" de una película del maguito? Por favor.

La promoción de la película última de Harry Potter no local, es global. Se pasan escenas de la gala en Londres. Toda la maquinaria de la publicidad para terminar en el gusto de la gente a la fuerza, porque creo que finalmente eso pasa.

saludos

Joel said...

Ahora sí te viste muy amargado, si bien es cierto que el fanatismo es malo en muchos aspectos. Y que también hay mucha gente babosa que se le nubla la capacidad de saber qué le gusta o no basados en la publicidad.

Saludos.

Joel said...

De hecho, si te metes a los foros de IMDB encontrarás gente super fanáticos a los que no les gusto la película.

Saludos.

Morsa said...

Joel,

No importa si les gustó o no la película. La cuestión es que pagaron por verla. La publicidad es un arma espantosamente efectiva. No lo parece, pero me queda claro que cambia incluso los gustos de las personas.

saludos
Manuel

Joel said...

Pero cómo no iban a ir a verla sin publicidad o con esta si son los más fan. Otra cosa es el espectador casual que fue a verla sin antes haber visto ninguna otra, ahí sí te doy la razón.

Saludos.