Tuesday, April 26, 2005

de mi columna de computación en proceso.com.mx

Computación…
Manuel López Michelone

Los temores a la tecnología

Mi hermano y su mujer me acaban de obsequiar la invitación a una premiere de cine. Como buen cinéfilo que soy, siempre me da gusto ir a la sala cinematográfica. El cine en particular me parece un medio de expresión fascinante y si hablamos de las últimas producciones basadas en la tecnología, como Toy Story, Buscando a Nemo y Robots, entre otras, pues las posibilidades se maximizan. Sin duda la parte de los efectos especiales, tan minuciosa ahora, permite todo género de alternativas que quizás hace unos años eran francamente inconcebibles. De hecho, si pensamos en La Guerra de las Galaxias, que hace veinte años (o más), causó furor con sus “efectos especiales”, al compararlos con lo que se hacen ahora, debemos concluir que en ese tiempo estos estaba aún en pañales.

Pero la razón de esta reflexión tiene que ver con la invitación que me han dado. Esa una película de VideoCine llamada “La Última Noche”, la cual, si mal no recuerdo, es una especie de secuela de alguna película anterior de Televisa (“La Primera Noche”), en donde la trama se basa en la vez que una mujer joven tiene su primera noche de sexo. Conociendo la temática típica de Televisa, sin duda es la clásica película que quiere ser muy liberal pero en el fondo no dejan de mandar algún mensaje moralino. Pues bien, ahora se presenta la espectacular premiere de “La Última Noche” y la invitación, que viene cerrada en un sobre transparente de polietileno, nos parece decir, “ábreme”. He aquí lo que encontré literalmente: “VideoCine tiene el honor de invitarlo a la Premiere de la Película La Última Noche el próximo martes 26 de abril en Cinemex Polanco, Av. Ejército Nacional […] Contaremos con la presencia en alfombra roja del Director Alejandro Gamboa, todo el elenco de la película, así como invitados especiales (¿cómo yo?) a partir de las 19 hrs.”.

Dentro de la invitación hay dos brazaletes de plástico, uno negro y otro blanco. Es decir, es una invitación doble y es claro que con ello quienes lo porten podrán entrar a ver semejante filme. A mí la verdad me parece ridículo todo ese asunto de la alfombra roja, como si efectivamente las grandes luminarias del cine fuesen a hacer acto de presencia. Claro, frente a nuestro país bananero, los actores y actrices aquí se sienten en la gloria por el trato preferencial que les dan. Ésa es la gran virtud de salir en los medios y evidentemente la película de marras simplemente será una estratagema más de los medios para publicitar un filme y a sus artistas. Así es la vida. Lo sé.

Pero lo que me llama la atención es que viene una interesante leyenda en la invitación, que dice lo siguiente: “AVISO IMPORTANTE: Esta función será monitoreada para evitar grabaciones NO autorizadas de la película. Por su seguridad, al asistir a la función usted será sujeto de inspección de sus pertenencias y de su persona por parte del personal autorizado. No deberá portar ningún aparato de grabación o fotografía, incluyendo teléfonos celulares con dichas funciones. Si intenta utilizar algún tipo de aparato de grabación y/o fotografía en el evento, quedará expuesto a ser retirado del recinto (aún si usted cuenta con pulsera de acceso) y que le sea confiscado dicho aparato y su contenido. Las grabaciones no autorizadas constituyen un delito y serán reportadas ante la ley. La persona que sea confiscada (sic) en este acto será consignada inmediatamente a las autoridades.”

A ver, pensemos un poco. ¿Es posible grabar una película de hora y media aproximadamente en un teléfono celular? Y aunque lo fuera, ¿qué calidad podrá dar? Pero vayamos más allá: ¿Es La Última Noche una película tan buena que todo el mundo querrá grabarla y poseerla de inmediato? Toda esta advertencia me parece bastante absurda, pero me parece ridículo y fuera de la ley que me digan que si sorprenden a alguien tomando fotos de la película o grabándola, entonces se confiscará el aparato culpable. Es decir, ¿me están diciendo que una presentación de cine, organizada por unos ciudadanos de este país, han decidido qué castigos merece un infractor de los derechos de autor? Con el criterio que usan entonces los dirigentes de alguna universidad privada podrían decir: “quien se estacione en esta área será consignado y llevado a los calabozos del campus, en donde serán azotados por infringir la ley”. Vamos, que entiendo que los remitan a la autoridad, quien tendrá que decidir si se cometió la falta y cuál es el castigo. Esta gente de VideoCine no tiene ningún derecho a aplicar sanción legal alguna, y menos la confiscación de ningún aparato de reproducción y grabación de imágenes. Eso debe quedar claro.

Y hay algo más: ¿Por qué tanto temor a la tecnología? No hay marcha atrás. Saldrán más aparatos que hacen cosas que hace años ni siquiera imaginábamos. Hay teléfonos celulares que hacen maravillas y que son en realidad ya pequeñas computadoras. Existen reproductores de audio que son pequeñitos y que no tienen piezas mecánicas. Así que si están preocupados por los artilugios posmodernos con los que ahora contamos, espérense unos años. Vaya, en lugar de ocuparse si alguien les graba ilegalmente su filme, ¿por qué no se van contra la piratería que se ve en prácticamente todas las colonias de la ciudad de México? O mejor aún, ¿por qué no hacen un examen de conciencia y ponen precios accesibles? Porque si la piratería existe es –lo sé – por muchas razones, pero una en particular. Los materiales de esa índole originales son muy costosos y la mayoría de la población por eso –precisamente– no los compra legalmente.

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