Thursday, January 07, 2010

Incongruencias de este país

Leo hace unos días la noticia de que Starbucks, una de las tiendas de café más populares en el mundo, había sacado a la venta unas tazas estampadas con imágenes prehispánicas, propiedad del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Aparentemente la mencionada empresa hizo esto sin permiso y por ende, incurrió en un error pues -quiero entender- esas imágenes son propiedad del patrimonio de este país, o algo así.

Esta es la nota del periódico Excélsior:

Si es necesario, pagamos: Starbucks

EFE (07:07 p.m.) Luego de que Excélsior diera a conocer la comercialización de tazas con reproducciones arqueológicas sin permiso del INAH, la cadena trasnacional asegura que será respetuosa de la ley

Después de una publicación de Excélsior en la que se dio a conocer que la cadena trasnacional de cafeterías Starbucks Cofee comenzó a comercializar en México tazas de origen chino con reproducciones de la Piedra del Sol y la Pirámide de la Luna, la empresa aseguró que realizará el trámite legal correspondiente con el INAH.


"Siempre hemos sido respetuosos de la ley y tenemos pagados los derechos de autor de las fotografías, pero si el INAH resuelve que hagamos el trámite legal con ellos, pues lo haremos", dijo a Efe el encargado de relaciones públicas de Starbucks en México, Gerardo Portilla.


Una vez que la trasnacional pague la cantidad establecida, deberá incluir en las tazas una leyenda especificada por el instituto que consistirá en el número de registro y la leyenda del INAH o del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).


El director de comunicación del INAH, Julio Castrejón, dijo que ese organismo, encargado de proteger el patrimonio arqueológico e histórico de México, entiende "que en el 90 por ciento de los casos, los establecimientos mercantiles ignoran las leyes en la materia, pero eso no los exime de cumplir con ellas".


Castrejón señaló que no se aplicará una sanción a Starbuks debido a que una gran cantidad de comercios reproducen imágenes de monumentos nacionales, por lo que el Instituto "tendría que sancionar a millones", y sobre todo porque "el patrimonio del país no se ha exhibido de manera negativa".

Las tazas, que se venden a 165 pesos (12,7 dólares), tienen impresas imágenes del tradicional calendario azteca (La Piedra del Sol) y la Pirámide de la Luna, ubicada en Teotihuacán, dos de los legados arqueológicos más importantes y reconocidos de México. Desde su llegada a México en el 2002, Starbucks ha establecido cerca de 270 puntos de venta alrededor de todo el territorio mexicano.

Esta nota se dio hace algunos días. La verdad no entiendo. ¿Qué problema tiene el INAH con promover las imágenes que beneficien al país? Digo, las tazas no tenían imágenes en donde se degradara al mexicano, al contrario, de alguna manera se está haciendo promoción sobre la riqueza cultural de nuestro México. Pero no, el INAH puso el grito en el cielo y se habrán indignado porque una cadena de tiendas de café trasnacional decidió vender tazas con estos emblemas mexicanos.

Hoy Starbucks decidió dejar de vender las tazas y la pregunta es ¿quién ganó con todo esto? Nadie. Fue un negocio de perder-perder. A mí me parece que el INAH, después del aviso del Excélsior, pensó que podría hacerse de una buena cantidad de dinero "vendiendo" esas imágenes para las tazas. Pero aparentemente Starbucks se echó para atrás. O les querían cobrar mucho dinero o simplemente no quiso la trasnacional seguir con el trámite.

Curiosamente es la primera vez que veo que el INAH toma cartas en el asunto con respecto a la "imagen" de México. Muchísimas tiendas de artesanías en este país violan consistentemente los derechos que el INAH dice tener y no pasa nada. Vaya, que ya se aclaró que no habrá sanción a Starbucks porque como aclaró el director de Comunicación del INAH, Julio Castrejón: "tendría que sancionar a millones", y sobre todo porque "el patrimonio del país no se ha exhibido de manera negativa".

Yo la verdad no veo el gran drama si se hubiese permitido lo de las tazas de Starbucks. De hecho, creo que nunca está de más una ayuda para promover al país. La única explicación del final de esta historia es que los del INAH quisieron sacar mucho dinero, porque sino, simplemente no entiendo por qué rechazar algo que podría beneficiar al turismo de este país, después de tantas cosas que nos han pasado en los últimos años, desde el A H1N1 hasta la inseguridad que azota nuestro México.


5 comments:

Gustavo Muñoz said...

Sí, totalmente de acuerdo. Muy mal por el INAH. Me gustaría que el INAH sacara un comunicado oficial de lo que realmente pasó, desde su punto de vista. A ver si hay justificación, que lo dudo.

Alex said...

Pues el INAH debe proteger el mal uso del patrimonio arqueològico del pais, en este caso pues Starbucks estaba usando las imagenes con fines comerciales. Tal vez haya pasado antes pero si vieron que era Starbucks y puede pagar una sanciòn pues se ventilò el tema.

Este asunto me recuerda cuando se quisò utilizar a Iràn Castillo para promover la cultura de Hidalgo en su cuerpo.

http://blog.duopixel.com/comentarios/periodismo.html

Morsa said...

Alex,

Vamos a suponer que Starbucks usa esas imágenes con fines comerciales. ¿En cualquier caso promueven la imagen del país o no? ¿Desde cuando el INAH está tan preocupada por la comercialización de imágenes si no hace nada con los puestos de artesanías que ponen todo género de imágenes y símbolos prehispánicos cuando en realidad no hace nadie nada? En mi opinión, y sólo es eso, porque no tengo más datos, el INAH debe haberle pedido una millonada a Starbucks y la empresa mejor decidió sacar las tazas mencionadas del mercado. Quizás hubiese sido más razonable pedirle a Starbucks una comisión por taza vendida, por decir algo. No sé qué pasó ahí, pero según indicaron los medios, Starbucks estaba dispuesta a pagar por los derechos. Mi especulación es que los del INAH se quisieron ver avorazados y todo se convirtió, como ya dije, en una situación de perder-perder.

saludos
Manuel

Manuel "el ruso" García said...

El INAH debe proteger el uso de esas imagenes, porque si por la de malas alguna empresa decide usar esas imagenes para algo verdaderamente denigrante (supongamos, esas imagenes junto con estampas de salvajes semianimalizados devorándose mutuamente y sacándose el corazón los unos a los otros con cuchillos de obisdiana, o cabezas cercenadas entre montones de droga bajo la leyenda "Así es México"), y el INAH reclama, la empresa o el particular que haya hecha esa campaña puede alegar que ya se han usado esas imágenes sin permiso; o sea, ya se creó antecedente (no sé si el término legal es crear jurisprudencia, aunque creo que hay cuatro o cinco maneras de hacer esto).

Además, lo de la cafetería tienen un departamento legal. Digo, es una trasnacional que importa y exporta café. Eso es comercio internacional y tienen por fuerza departamentos legales llenos de abogados. ¿Qué les costaba hacer todo en forma?

No digo que el INAH sea una institución funcional (e numerito que se aventaron el espectácuo de luz y sonido en Teotihuacan va como ejemplo), pero creo que en este caso concreto le asiste la razón.

Un saludo

Morsa said...

Tocayo "Ruso",

De acuerdo en que el INAH puede tener razón. Lo que pienso es que no hay que ser tan quisquillosos con algo que incluso, promueve en buena forma la imagen del país. De acuerdo de que presentar imágenes denigrantes no ayuda pero no es el caso.

A mí me parece que han exagerado el asunto, cuantimás ahora que sabemos de las cantidades que requerían esos permisos, que francamente para Starbucks son de risa.

saludos
Manuel