Thursday, March 25, 2010

Opiniones personales y linchamientos virtuales

Hoy en día los medios de información moldean en mucho las opiniones de los ciudadanos. Por ejemplo, si se habla de la guerra que el Gobierno Mexicano ha emprendido contra el narcotráfico, muchos medios han criticado la estrategia de Calderón en este rubro. Vaya, que aparentemente ni el ejército ha podido contener a los malosos y el país se les está yendo de las manos. Y aunque ahora se dice que la estrategia de Calderón ha sido fallida, y probablemente es cierto, yo no veo qué otra solución pudiese tener este problema. Si las fuerzas armadas no pueden contener al crimen organizado ¿explíquenme quiénes pueden? Y que conste, no defiendo a Calderón, que me parece un cretino, pero la verdad, la solución de esta problemática conlleva muchos cambios radicales en nuestro país: límites a la corrupción, a la impunidad, el cerrar la llave al ingreso de armas de alto calibre a nuestro país, una policía eficiente y honesta, entre otras cosas. La cuestión es que los medios se hacen eco a una opinión y esa permea en muchísima gente, la cual no analiza por sí misma, sino que cree en el análisis que hacen otro, y lo creen verdadero a partir de que para mucha gente: "si se publica, seguro que es verdad".

Así entonces, el punto es que la televisión en particular, que impone modas, que moldea criterios, que juega muchas veces con la inteligencia de todos, toma partido a favor de algo, o define una postura y nadie puede estar en contra porque quien lo hace, se llevará al menos un linchamiento virtual, muchas veces apoyado incluso por la propia televisora, si es el caso.

Veamos un ejemplo: hoy se habla de los matrimonios entre personas del mismo sexo. A mí en lo particular me parece que no es posible tapar el sol con un dedo y toda la vida ha habido lesbianas y homosexuales en este planeta. Por mucho tiempo, la homosexualidad incluso se consideró una enfermedad. Hoy es simplemente una preferencia sexual.

Con la legalización del matrimonio para personas del mismo sexo, la Iglesia ha dado su punto de vista estricto, rígido, en donde se ve contra natura todo este asunto. Y si ya la institución eclesiástica había puesto el grito en el cielo, volvió a desgarrarse las vestiduras cuando se sugirió que dichos matrimonios podrían adoptar hijos.

La polémica generada es interesante, pero lo es más el hecho de que quien se haya opuesto públicamente a esto último se le acusa y se le tacha de intolerante a la diversidad sexual, entre otras cosas. Un caso particular al respecto fue el que padeció Esteban Arce, un conductor de Televisa, el cual no es ni con mucho el más inteligente de los personajes. En un noticiero que tiene en las mañanas, el locutor bombardeó con preguntas a una sexóloga sobre la validez de las uniones homosexuales. "¿No es el acto sexual para procrear?" le preguntaba. "¿eso del sexo entre personas del mismo sexo no es una desviación a la naturaleza?", indagaba. Y por más que quería verse ecuánime, era claro que para él, al menos, esto de las uniones de personas del mismo sexo era algo reprobable.

Una vez que pasó este episodio, se inició una campaña para sacar a Arce de la televisión. Sociedades y organismos en defensa de la tolerancia, de la diversidad sexual, acusaron a Arce de homofóbico. Las redes sociales como Twitter y Facebook crearon grupos para presionar la salida del locutor de los medios. La presión fue fuerte, pero no logró su cometido. Arce se disculpó muy a su manera y ahí quedaron las cosas.

Por su parte, la cantante, Paquita, la del barrio, también emitió una opinión personal adversa a la posibilidad que las parejas homosexuales puedan adoptar hijos. También se le echaron encima y también ella tuvo que ofrecer una disculpa pública por su mala cabeza.

Un caso más: Cristian Vargas, diputado priísta “famoso” por sus escándalos de romper una puerta de cristal para agandallar oficina, mentar madres a otros diputados (en una acción meramente porril) y que solamente estudió hasta segundo semestre del bachillerato, salió con la ocurrencia de que no le gusta que le digan dipu-porro porque no estudió. Que mejor le digan dipu-hooligan. Pues bien, este personaje dijo que "Los homosexuales tienen la tendencia a violar a los niños y a no cuidarlos"... Y después de esto se desató otra andanada de protestas por parte de muchísima gente en diversos medios y de nuevo, hubo que ofrecer este señor una disculpa pública al respecto.

Pues bien, es una cuestión a debatir qué tan válidas son las opiniones de estos personajes de los cuales aquí hablamos. A mí, por ejemplo, me queda claro que las preguntas de Esteban Arce, más allá de sus opiniones personales, estaban guíadas por un desconocimiento de la naturaleza sexual humana. Sus principios no le pueden hacer pensar que hay más allá que la pareja heterosexual y que todo lo demás está mal, equivocado, contra natura o como lo quieran llamar.

En el caso de Paquita la del barrio, me parece que la señora dijo lo que pensaba, sin meditar que su opinión iba a tocar las fibras sensibles de mucha gente que no comulga con su opinión.

Con respecto a Cristian Vargas, es evidente que mantenemos con nuestros impuestos a personajes tan infames como éste. Serán efectos de la "democracia", pero lo que es y hace este señor es de pena ajena.

Pero como sea, el punto es que cuando los medios quieren imponer una manera de pensar, eliminan toda posibilidad de debate y linchan a quienes no piensen como ellos. Los casos mencionados hablan por sí mismos y eso por sí mismo suena a fascismo.

Porque miren, yo puedo opinar a favor o en contra de algo, y eso promueve la discusión sobre el tema, el cual a la larga debería dar más luz sobre este punto en particular y así encontrar, por ejemplo, los errores de ciertas posturas, los aciertos de otras posturas y finalmente, después de una larga discusión, salir fortalecidos de la misma, con más elementos de juicio y con más conocimiento. Sin embargo, en el momento actual, toda opinión adversa es atacada de inmediato y poniendo en la picota virtual al infractor.

Cabe señalar que esta presión social contra quienes no comulgan con las opiniones en boga, muchas veces no se da para los propios medios. Por ejemplo, Televisa puede siempre estereotipar lo que se le antoje. Si se trata de ridiculizar a los homosexuales, pone personajes gays en programas cómicos (como en La Hora Pico), o bien, hace que actores se comporten como mujeres, vistiéndolas como ellas en papeles por demás burlones para quienes son travestis, transexuales, entre otros.

Así, los medios siguen siempre la máxima de "haz lo que digo, no lo que hago". Así está el mundo en estos momentos: de cabeza.

2 comments:

ukok said...

Es el gran problema de la gran mayoria de las personas, no piensan por ellas mismas, tienen que decirles que hacer o que pensar, y claro todo lo sacan de la television, por eso se crean los "lideres de opinion" con lo cual estoy muy en desacuerdo ya que la opinion de ellos no es la mia, y con tristeza estoy viendo que este fenomeno se esta moviendo rapidamente a internet. La gente solo cree en todo lo que digan estas personas y es por eso que las grandes masas son manipuladas de una manera facil, ya que no piensan por ellas. es como ese comercial nefasto que vi donde varios personajes decian bien orgullosos "estoy segur@ por que lo vi con lolita" sin ponerse a razonar si sera cierto o no, sin criticar o analizar la informacion.

Con respecto a lo sucedido con Paquita y Esteban Arce, creo que ellos expresaron su manera de pensar, y aqui veo como intolerantes a los demas que los atacan, digo es su manera de pensar y debe de respetarse, asi sea molesto para algunas personas el pensamiento y libertad de expresion debe de respetarse.

Chochos said...

Yo vi ese video de Arce cuando empezó a circular en Caralibro y no me parece que se quiera mantener ecuánime; al contrario, no deja hablar a la sexóloga, se pone muy necio con lo de "no es normal", se la pasa interrumpiéndola y alzando la voz; sin importar cuál sea el tema, si te entrevistan de esa manera tan vulgar lo mejor que podrías hacer es simplemente abandonar la entrevista.

En cuanto a las opiniones, pues dice un dicho muy fino por ahí "opinions are like assholes; everybody's got one". Pero las figuras públicas deben cuidarse más de las opiniones que dan; un supuesto "periodista" como Arce en un programa donde tocan puntos polémicos debería limitarse a exponer los puntos y dejar que los expertos hablen, y no externar sus opiniones personales. Del diputadete no se puede esperar más y de la disque cantante pues no sé para qué le dan mayor peso a su opinión.

También la culpa la tienen un poco los mismos medios al estar preguntando cosas a gente que no viene al caso, y los "artistas" televisos que no pueden dejar pasar la oportunidad de decir lo que sea cuando les ponen un micrófono en la cara. Como aquella famosa actricilla que dijo estar muy consternada por las víctimas del surimi.

Creo que en discusiones en ciertos ámbitos es completamente válido estar a favor o en contra de cualquier cosa; si tú y yo nos sentamos a tomar un café como cualquier par de fulanos y nos ponemos a despotricar toda clase de homofobia, racismo, clasismo, etc estamos en todo nuestro derecho. Pero para las figuras públicas cuando están ante los medios es muy distinto, porque mucha gente (para bien o para mal) los consideran un modelo a seguir. Creo que por ahí va la cosa de la indignación, al menos en mi caso: no es tanto que estén a favor o en contra de algo, sino la manera en que expresan su opinión.