Monday, October 03, 2011

Lecciones del primer mundo


En el momento de escribir esto estoy en Vancouver, Canadá, en casa de mi hermana Marga y su esposo Mauricio. Vine por una semana y ayer domingo me apersoné en una tienda de electrónica/hardware/software/computadoras llamada "Future Shop". Ahí uno encuentra cualquier cantidad de marcas de videocámaras, roedores, monitores, videocámaras de alta definición (de todos los tamaños y precios), etc.

En estas tiendas hay una sección de software. Recuerdo que hace unos años, en alguno de estos primeros viajes al primer mundo, había una buena sección de la tienda con llamativas y coloridas cajas de software. Y entonces uno compraba el programa X y éste venía en una cajota que contenía manuales, licencia de uso, garantía, etc., además de diskettes o CDs, si acaso un DVD.

Hoy encuentro que en "Future Shop" la parte de software está limitada a "gaming", es decir, a los cartuchos o discos para las consolas como Wii, XBox y PlayStation. Ya prácticamente la parte para PC y Mac está limitadísima a unos pocos juegos y francamente, luce un poco abandonada.

Los mercados cambian, y lo que parece estar pasando es que ya pasó el momento en donde comprar software tenía que ser justificado por la empresa vendedora dándonos a cambio de muchos o pocos dólares, un sinfín de materiales, caja, manuales, etc. No, ya eso está desapareciendo y "lo de hoy"  es simplemente descargar todo del sitio web del fabricante. Ya a nadie le importa siquiera que los discos donde descargamos los programas vengan en un disco original. De hecho, ni siquiera ya se necesita descargar todo el programa adquirido, más bien ahora toda la instalación se hace desde el web del fabricante.

Este es, sin duda, el modelo de negocios que se mantendrá vigente por mucho tiempo. El asunto de ver las cajas originales del software es cosa del pasado.

3 comments:

Francisco said...

Una historia relacionada con lo que comentas es la debacle de Blockbusters, la cadena internacional de renta de películas. Después de haber llegado a tener 4,000 sucursales, se declararon en bancarrota en 2010, fueron adquiridos por otra compañía y ahora están luchando para mantener abiertas 500 de las sucursales. Aquí en Canadá anunciaron recientemente que van a cerrar todas las sucursales para diciembre de este año. El modelo de negocios de ir a un establecimiento y recoger tu DVD simplemente se está quedando obsoleto ante los nuevos negocios de "streaming" de video directamente a tu casa, como "Netflix".
Aunque hablando de Canadá específicamente, yo no se bien a bien con que nos quedamos los consumidores, porque Netflix Canadá tiene muchas restricciones de derechos de autor y la gran mayoría de las películas recientes no están disponibles.
El mundo se está moviendo hacia una dependencia cada vez mayor de la internet. No sé exactamente por qué pero no termina de gustarme.

D.I. Felipe González said...

Pero para nosotros, los diseñadores y similares, era bien bonito tener nuestras cajas de software en un librero donde los podian ver nuestros clientes (eso daba certeza de que eramos un despacho serio y no piratas informáticos).

Armando Estrada said...

Adaptarse o morir. Otro ejemplo es lo que le paso a Kodak.