Tuesday, January 17, 2012

Sobre la verdad y la mentira


Con este asunto de la promoción fraudulenta oxxo/nescafé, y en particular con el episodio con al abogada Cynthia Escoffie Caballero (Cédula profesional 4701478; Licenciatura en Derecho por la Universidad Tecnológica de México), me puso a pensar en lo que realmente significa la verdad y la mentira. La razón de esto es que esta profesional, que lidia con estos términos a diario, no parece reconocer las mentiras en las que ha incurrido por defender a la empresa en la que trabaja. Por ello mismo, me es claro que no tiene la mínima ética profesional.

La verdad es, de acuerdo a la Wikipedia, abarca desde la honestidad, la buena fe y la sinceridad humana en general, hasta el acuerdo de los conocimientos con las cosas que se afirman como realidades: los hechos o la cosa en particular;1 así como la relación de los hechos o las cosas en su totalidad en la constitución del TODO, el Universo.

Para el hebreo clásico el término `emuná significa primariamente «confianza», «fidelidad». Las cosas son verdaderas cuando son «fiables», fieles porque cumplen lo que ofrecen.

El término no tiene una única definición en la que estén de acuerdo la mayoría de los estudiosos y las teorías sobre la verdad continúan siendo ampliamente debatidas. Hay posiciones diferentes acerca de cuestiones como:

  • Qué es lo que constituye la verdad.
  • Con qué criterio podemos identificarla y definirla.
  • Si el ser humano posee conocimientos innatos o sólo puede adquirirlos.
  • Si existen las revelaciones o la verdad puede alcanzarse tan sólo mediante la experiencia, el entendimiento y la razón.
  • Si la verdad es subjetiva u objetiva.
  • Si la verdad es relativa o absoluta.
  • Y hasta qué grado pueden afirmarse cada una de dichas propiedades.

Puede este tema, sin duda, ser muy estudiado al más profundo nivel filosófico, pero es evidente que podemos reconocer verdades y mentiras con las que lidiamos todos los días. Basta leer la prensa para darnos cuenta cómo los políticos buscan torcer la verdad, la mentira, y ponerla de manera tal que le hagan creer al electorado, esa bestia de millones de cabezas, que son personas ideales para salvar al país, para ahora sí hacerla, para sacar del subdesarrollo a México, etc. Aunque en el fondo todos sepamos que buscan el poder, lo cual les dará en este país bananero, todo género de riquezas que no se podrán acabar en varias generaciones. Lo sabemos todos y simplemente lo dejamos pasar. Somos indolentes ante tanta mentira.

La mentira -recurriendo a la Wikipedia de nuevo- es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa en todo o en parte, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total. Una cierta oración puede ser una mentira si el interlocutor piensa que es falsa o que oculta parcialmente la verdad. En función de la definición, una mentira puede ser una falsedad genuina o una verdad selectiva, exagerar una verdad o incluso la verdad, si la intención es engañar o causar una acción en contra de los intereses del oyente. Las ficciones, aunque falsas, no se consideran mentiras. Mentir es decir una mentira. A las personas que dicen una mentira, especialmente a aquellas que las dicen frecuentemente, se las califica de mentirosas. Mentir implica un engaño intencionado, consciente, y estudios demuestran que el ser humano tarda más mintiendo que diciendo la verdad.

Por ende, es claro que la representante legal de Merkaprom, que supondría, habrá estudiado más profundamente sobre la verdad y la mentira,  cumple cabalmente como mentirosa. Engaña intencionadamente. Lo hizo conmigo indicando que la promoción nescafé/oxxo se había llevado de acuerdo a las reglas en tiempo y forma. Cosa falsa totalmente.

Y me pregunto, ¿qué los abogados no hacen una especie de juramento hipocrático? en la Facultad de Ciencias de la UNAM, cuando se recibe alguien, le hacen jurar que respetará las leyes de la física, aunque claro, no hay manera de no respetarlas. Es evidentemente una broma que en muchas ocasiones se dan permiso los sinodales al terminar la tensión que sufre un estudiante que va a recibirse.

1 comment:

biani said...

Hola Manuel,

No hay duda de que este caso del concurso resulta de gran importancia y en realidad se trata de no dejar que la mentira se imponga a la verdad, hay una frase de una cantante italiana llamada Carmen Consoli,"el éxito me parece una cosa sumamente vulgar", esta frase me vino ala mente cuando leí que te citaron en el edificio siglum, pero ese solo es un ejemplo de falso éxito, en general nuestra sociedad mide el éxito con poseciones materiales.

Es un tema que también puede analizarse al mas alto nivel filosófico y siempre cada quien tendrá su propia definición.

En las universidades se tiene cierta ética pero al salir al mundo laboral las sacrificas por la subsistencia económica, simplemente por que la sociedad perdió valores.

Para mejorar esta sociedad debe haber un compromiso por todos los flancos: instituciones, empresas, universidades, familia, amigos, individuos.

Nuevamente felicidades por tu esfuerzo, que realmente es un esfuerzo en contra de la mentira.

Saludos!