Saturday, August 16, 2008

Reloj de ajedrez defectuoso

Hace un par de años el árbitro de ajedrez, Enrique Zaragoza, me vendió uno de los entonces nuevos modelos de reloj de ajedrez electrónico DGT Projects. El modelo, DGT/XL prometía ser el sustituto ideal de la primera versión del mismo cronómetro: un tamaño más grande de display, muchos modos de juego, etc. En ese entonces, recuerdo, me lo vendió en 90 dólares y el reloj sin duda los valía. Por cierto, una revisión que hice de los relojes en el mercado puede verse aquí.

Aunque no tuve problemas en general con el reloj, note que algunos de los modos de tiepo de reflexión no eran correctos. Escribí entonces al fabricante y éste me informó que sí, que dichos modos estaban equivocados y que era un problema de ellos. Que estaban dispuestos a cambiármelo por la versión corregida. El problema es que tenía que mandarles (pagando yo los costos), el reloj a Europa y entonces realmente me salía más caro el collar que el perro. Así que me aguanté con la deficiencia del DGT/XL porque tenía un modo de programación que permitía crear cualquier tiempo de reflexión. Así, programé el modo Fischer: 1:30 hrs para toda la partida con 30 segundos de incremento por jugada.

Todo funcionó bien, hasta hace un par de semanas, cuando llevé el cronómetro a la UNAM, a ver a un amigo que sabe de electrónica, pues le comenté de las maravillas que se hacían con los relojes digitales dentro del ajedrez. Quería saber qué tan difícil sería hacer un reloj de ajedrez electrónico. Lo vio y me dijo con la suficiencia que caracteriza a los investigadores de la UNAM: "Trivial. Hacer algo así está muerto de la risa". Curiosamente, cuando le quise mostrar los modos de incremento el reloj me jugó una mala pasada y después de presionar los botones de las jugadas un par de veces, el display me marcaba 00:00, cosa que desde luego, estaba errónea. Parecía la clásica demostración que siempre que se hace falla.

Hasta ahí la dificultad hasta el martes pasado, cuando fui a jugar al torneo en el club local. Empecé mi partida y de nuevo el reloj me hizo la jugarreta de marcar equivocadamente el tiempo. Le dije a mi contrario, lo puse en orden y cuando ibamos a re-empezar, mi rival me sugirió cambiar el reloj, por si las de hule. Acepté pero tuvimos que jugar con uno mecánico y por ende, aquí no hay incrementos. Por lo tanto, el equivalente es 2 hrs por reloj para toda la partida. El asunto me incomodó porque aquí se acaba el tiempo y se pierde, sin importar las jugadas hechas. En el caso del incremento, no se puede perder por tiempo con la misma facilidad, porque el reloj da 30 segundos cada vez que se hace una jugada.

En fin, el punto es que decidí que me tenía que hacer de otro reloj y fui y me compré el modelo Excalibur Timer II, el cual es el más barato y parece ser lo suficientemente bien armado para un uso rudo. Me costó como 60 dólares y espero me dure un buen tiempo. Mientras tendré en pruebas el otro reloj a ver si de plano se dañó o bien, las pilas estaban bajas y de ahí los errores (aunque dudo que eso sea, pues el manual indica que cuando la pila está baja, el sistema lo señala).

12 comments:

Ernesto S said...

Oye una pregunta relacionada con el ajedrez.

Sabes algo al respecto de algún torneo internacional de ajedrez que se vaya a celebrar en la ciudad de México y que forma parte del grand slam de ajedrez..?

Lo pregunto; por que en teoria el ultimo torneo del grand slam es el torneo de Bilbao y ya se está organizando dicho torneo; pero del torneo a ser realizado en México no existe la más mínima información al respecto...

Posiblemente la información es erronea; pero tampoco estoy enterado de aclaración alguna.

Saludos

Ernesto S said...

Hola

Oye una pregunta.
Sabes algo al respecto de algún torneo internacional de ajedrez que se deba de realizar en la ciudad de México y que forma parte de un grand slam de ajedrez..?

Lo pregunto por que en dicho grand slam el último torneo es el de Bilbao y al parecer ya está avanzada parte de la organización; mientras que el torneo de por acá nada más no existe la más mínima información al respecto.

Igual y es un error; y solamente faltaría aclarar dicho punto.

Saludos

Morsa said...

Supe que Hiquíngari Carranza lo iba a organizar, pero hasta donde sé, no tiene aún apoyo económico para dicho torneo, por lo que creo, no se hará.

saludos
Manuel

Tonat said...

...Me costó como 60 dólares...

¡Qué payaso!

Morsa said...

Mira, el valor del peso es tan fluctuante que si lo puse en dólares no fue por payaso, simplemente para que la referencia sea más precisa.

saludos
Manuel

ubersoldat1952 said...

saludos manuel:

en algún momento te comente que para mi el mejor reloj es el gerde electronico y en segundo puesto quedaria el digital timer , considero que si juntamos lo que pagaste por el dgt y el excalibur tendrías cualquiera de estos relojes cometados arriba.

Morsa said...

Ubersoldat,

Lo sé, el problema es que cuando compré el DGT/XL creo no existía el Garde electrónico (yo tengo el mecánico, que siempre fue mi favorito) y ahora que parece ser que el DGT se ha estropeado, pues me hice de un reloj de batalla. Creo que lo peor del excalibur son sus botones. Esa parece ser la crítica constante a ese reloj, que aunque creo que es el más económico, en Amazon se consigue a 25 dólares. Una ganga para todo lo que hace.

saludos
Manuel

eduardo cortés nadal said...

Morsa:

En el último númeroi de la revista jaque confirman que el torneo de México, que formaba parte de la serie de torneos Grand Slam, esta suspendido por falta de apoyo. Comenta Leontxo que en el pasado mundial los organizadores les quedaron a deber a toda la gente y, por esto, el Gobierno del Distrito Federal ya dio su apoyo para otro torneo de ajedrez.

Morsa said...

Así es, Eduardo, es una realidad que la organización le quedó a deber a mucha gente y ésta es sólo una de las repercusiones negativas de un campeonato mundial tan mal organizado. Se gastó una millonada y no fue el punto de partida para que el ajedrez resaltara o se hiciese más popular. Es una pena. Ya decían los ingleses que para mantener a la India en la pobreza se necesitaba mucho dinero. Esto que pasó con el mundial lo confirma.

saludos
Manuel

Ritch said...

Hay una página venezolana que describe como hacer un reloj de ajedrez casero con dos relojes económicos (de esos chinos de alarma) y unos circuitos integrados.
http://www.monografias.com/trabajos16/reloj-ajedrez/reloj-ajedrez.shtml

Tiene diagramas, fotos de los prototipos y toda la cosa. Lo único que no tiene o no veo que describa es la bandera que indique que el tiempo se terminó (la manecilla de la alarma sería ideal pero esos relojes no tienen la precisión necesaria)

La verdad yo no se por qué se complican tanto con la electrónica, hace varios años yo hice un prototipo con dos relojes del mismo tipo, un apagador escalera, una pila y unas cuantas conexiones. La bandera la hice con un alfiler doblado giratorio el cual era movido (al llegar a las 12hrs) por un plastiquito que pegué a la manecilla mayor.

Si alguien quiere el circuito del apagador escalera y la manera de conectar los relojes se lo puedo mandar.

Morsa said...

Ritch,

El reloj que describes se ve simpático como proyecto, pero actualmente los relojes deben tener incremento en tiempo, por lo cual, se requiere de relojes electrónicos digitales, que además de ser más precisos, tienen la virtud de que, en su mayoría, usan algún tipo de microcontrolador para programar todas las funciones que usan.

Saludos
Manuel

Ritch said...

Desde luego lo ideal son los relojes digitales. El proyecto venezolano y el mío está enfocado a países tercermundistas que tienen que importar esos relojes a precio de oro. Un profesionista puede comprarse los relojes digitales, pero para los niños de un club de ajedrez de una primaria pública hay que buscar alternativas.

En las carreras técnicas de electrónica (Vocacionales, Poli, UAM, etc) hacen proyectos finales de semáforos, controladores de bomabas de agua, elevadores, etc. No estaría mal proponerles diseñar un reloj electrónico de ajedrez, con incrementos de tiempo y toda la cosa. Al final hasta podría resultar un proyecto comercialmente viable.