Thursday, September 17, 2009

¡Gobierno ladrón!

Hace un par de años ya, hablé de Zhenli Ye Gon, un chino nacionalizado mexicano, que fue sorprendido con 200 millones de dólares (en efectivo, desde luego), en su casa. Las reflexiones de ese momento pueden encontrarse en este enlace y en este otro.

El gobierno mexicano hizo todo lo posible por mostrar a Zhenli Ye Gon como un narcotraficante de altos vuelos, que a través de su empresa farmaceútica, importaba efedrina -si mal no recuerdo- la cual era usada para la producción de anfetaminas. En un alarde clásico de la justicia mexicana, el dinero incautado al chino se lo repartieron entre algunas dependencias oficiales, cuando hay que aclarar que siendo parte de las pruebas del delito, ese dinero no debería ser tocado por nadie hasta que se demostrara de dónde había salido ese dinero. Así, el gobierno mexicano se tomó la atribución de considerar a Zhenli culpable a priori y se apoderaron de un dinero que no era de ellos. Eso se denomina estrictamente robo.

Hoy leo una noticia que salió en el Reforma, la cual indica lo siguiente:

Devuelve EU bienes a Zhenli

José Díaz Briseño Corresponsal WASHINGTON.- Un Juez federal liberó ayer los bienes congelados en Estados Unidos en 2007 al empresario Zhenli Ye Gon y a su ex amante Michelle Wong, que consisten en más de 1.7 millones de dólares, cuatro autos de lujo y un reloj.

Luego de que en agosto desechara un proceso criminal por narcotráfico en contra de Ye Gon, el juez Emmet Sullivan rechazó ayer tres casos por confiscación de los bienes presentados por el Departamento de Justicia. Dentro de los bienes liberados están un Rolls Royce Phantom valuado en 350 mil dólares, un Lambourghini 2004 de 198 mil dólares, dos Mercedes Benz y un reloj Audemars Piguet.

En el caso civil por extradición a México, un Magistrado federal concedió la moción para posponer la audiencia final.


Hasta aquí la nota.

Cabe señalar que no es humanamente posible, al menos en este país, hacerse de 200 millones de dólares en efectivo sin que el gobierno se entere. Supongo que si el chino hacía negocios en México, estos eran en pesos mexicanos. Suponiendo esto, asumamos que el señor Ye Gon juntó el equivalente en pesos a 200 millones y decidió cambiarlos por el billete verde. ¿Habría ido a una casa de cambio? ¿habría hecho operaciones con casas de cambio diversas para que el gobierno federal no notara nada? ¿cuántas veces habría tenido que ir a las casas de cambio y además, qué montos habría cambiado cada vez que hacía una transacción? Las respuestas son un mero ejercicios académico. Es evidente que el gobierno federal o las altas cúpulas de poder de este país deben haber tenido nexos con Ye Gon, sino, es imposible que un ciudadano común y corriente pudiese hacerse de ese dinero en dólares en efectivo.

Así, el gobierno se enteró de esto de alguna manera, incautó el dinero del chino y lo acusó de N delitos. Cuando esto ocurrió ya el escurridizo Ye Gon se había ido a los Estados Unidos. Chino, chino, pero conocedor sin duda de cómo se aplica la justicia en nuestro país. Allá finalmente lo atraparon y lo encarcelaron para enjuiciarlo. Ye Gon demostró ante la justicia del vecino país que al menos sus posesiones no eran fruto de dinero mal habido y tan demostró eso que el gobierno de los Estados Unidos le refgresó las pertenencias incautadas.

Aquí, en cambio, le robaron el dinero al chino. Se lo robó el gobierno de este país a un ciudadano mexicano (aunque sea por nacionalización). No se siguieron los lineamientos para culpar al chino y se agandallaron el dinero de ese personaje. Para decirlo coloquialmente: "se lo robaron a lo chino".

Yo no sé si Ye Gon es un rufían, un narcotraficante, o un personaje al que entramparon para robarle el dinero que tenía. Resulta desde luego inconcebible que alguien tenga semejante cantidad de dinero en una casa. Nadie en su sano juicio haría eso. Las explicaciones del chino rayan en lo absurdo indicando que fue dinero que recibió del PAN en el 2006 porque se preparaba un esquema de golpe de Estado en caso de que hubiese ganado López Obrador. La realidad quizás solamente la sepa Ye Gon. Lo que me es claro es que el gobierno mexicano actuó fuera de la ley.

Cabe finalmente destacar que el gobierno hace mutis al respecto de la sentencia absolutaria a Ye Gon. Sólo están esperando que el juicio de extradición sea favorable a México y entonces Ye gon sea extraditado. Si eso pasa, seguramente le fincarán mil delitos más. En mi opinión, tampoco este país ganará el proceso de extradición porque todo el acontecer de este caso ha sido sólo una demostración de los renglones torcidos de la justicia mexicana. Lamentable asunto.

2 comments:

Joel said...

Ahí está el caso de Jacinta también...

Saludos.

Morsa said...

Joel,

el caso de Jacinta me parece aún más grave. Digo, acusarla de tener a 6 agentes federales secuestrados resulta al menos insostenible.

Pobre mujer que ha pagado con tres años de cárcel la peor de las injusticias. Ojalá y la justicia mexicana fuese diferente, pero me rindo a las evidencias.

saludos
Manuel