Tuesday, November 24, 2009

El complejo de Moisés y la retórica

Si mal no recuerdo el 2 de septiembre de este año, el presidente de México, Felipe Calderón, dio una especie de "informe" a la Nación. Como por razones políticas no lo dejan ni acercarse al recinto legislativo donde antes se daba el Informe y se declaraba (a la mejor manera del vox populi), el día del presidente en donde después del mismo el mandatario saludaba (el besamanos), a invitados y políticos del momento en Palacio Nacional, el actual presidente constitucional (no olvidemos, tenemos uno que se autodenomina legítimo), decidió dar su informe a puerta cerrada, con solamente distinguidos invitados que estuviesen de acuerdo con su gestión. Así se eliminarían las protestas, las interrupciones de los que estaban en contra y todos estos espectáculos bochornosos que empañan el gran día del presidente. Como si fuese una celebración al mejor estilo priísta, Calderón hablaba de las grandes obras de su gobierno y cada cierta cantidad de minutos el público congregado le aplaudía.

En este último (tercer pseudo informe, por llamarlo de alguna manera), Calderón indicó que hay diez puntos prioritarios para el país, los cuales son:

  • Destinar toda la fuerza y recursos de Estado para frenar el crecimiento de la pobreza.
  • Alcanzar la cobertura universal de salud.
  • Alcanzar una educación de calidad y superar el marasmo de intereses.
  • Una reforma profunda a las finanzas públicas para hacer más con menos. Racionalidad del gasto
  • público y un aumento a “la base gravable”.
  • Reforma económica en beneficio de las finanzas públicas, la competitividad y la generación de empleos.
  • Reforma en telecomunicaciones que posibilite una mayor competencia.
  • Una reforma laboral que fortalezca los derechos de los trabajadores.
  • Reforma regulatoria de fondo para eficientar las tareas administrativas y eliminar trámites
  • innecesarios.
  • Profundizar y ampliar la lucha frontal contra el crimen organizado, y fortalecimiento de acciones
  • contra delitos como robo, extorsión y secuestro.
  • Reforma política a profundidad en beneficio del electorado. Pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva.
Estos importantísimos puntos fueron entonces analizados por los medios en los días siguientes a la declaración del presidente. Corrieron ríos de tinta (perdón por el lugar común), para que al final, no pasara nada. Una palabrería interminable, una verborrea que dizque plantea los grandes retos de este país pero que no hay acciones ni plan concreto. Pura retórica pues.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, el domingo pasado, "festejó", si se vale la expresión, su tercer año como presidente legítimo. Ya lo he dicho antes pero lo repito: el único presidente legítimo, es decir, el que emana de las leyes, es Calderón, aunque no nos guste. Por lo tanto, eso de "legítimo" está mal aplicado en este caso. De hecho, me parece un berrinche del "Peje" declararse presidente de este país cuando es de a mentiritas. Vaya, que no entiendo muy bien para qué sirve ser presidente de un país en donde no se tiene acceso a las decisiones de Estado, a los dineros del Estado, al poder del Estado. Es como idiota el asunto, pero se vive así en México.

Como sea y como quiera llamarse AMLO, él también dio sus diez puntos para "salvar a México":

  • Rescate del Estado, "secuestrado por la mafia de la política".
  • Democratización de los medios masivos de comunicación, "sin privatizarlos, y sin censura", pero obligándolos a someterse al imperio de la ley y a ser plurales y objetivos.
  • Poner en marcha una nueva política económica, diametralmente opuesta a la de los neoliberales.
  • Combatir las prácticas monopólicas, gracias a las cuales los magnates de México venden servicios como telefonía y televisión, o productos como cemento gris y pan de caja a precios más de 250 por ciento más caros, en promedio, de lo que valen en el extranjero.
  • Abolición de los privilegios fiscales, para que paguen impuestos quienes más tienen.
  • Establecer la austeridad republicana, para acabar con las insultantes prebendas de la alta burocracia.
  • Fortalecer el sector energético, construyendo tres refinerías y rehabilitando las existentes, de modo que "ya no exportemos al extranjero un solo barril más de petróleo crudo para que nos lo devuelvan transformado en gasolina"; vamos a ahorrar, precisó, produciendo en México toda la gasolina que el país necesita.
  • Recuperar la soberanía alimentaria, con un programa intensivo de rescate del campo.
  • Establecer el estado de bienestar social (que tiene cuatro componentes: educación, salud, trabajo y vivienda).
  • Desarrollar una "nueva corriente de pensamiento, sustentada en la cultura y la bondad de nuestro pueblo".
Se podrán escribir sesudos análisis también de la propuesta de López Obrador, aunque en el fondo es también retórica. Vaya, es como si yo dijera: "Hay que cambiar al país, crear un nuevo derrotero porque el actual es insuficiente. La modificación de la conducta del Estado será la pauta para hacer de México el gran país que todos queremos". ¿Bonito, no? Quizás, pero sin duda un rollote retórico que no dice nada en concreto, que no soluciona nada, que en el fondo es puro bla bla bla. En el fondo, Calderón o el Peje parecen estar cortados con la misma tijera. Uno tiene el poder, el otro no. Puede ser que esto cambie para la siguiente elección, pero en el mientras no veo diferencias radicales entre estos personajes de la política.

Pero independientemente de esto, me llama la atención otra cosa: ambos "mandatarios" resumen las dificultades de este país en 10 puntos, como Moisés y sus 10 mandamientos. ¿Por qué diez y no quizás catorce? ¿o veintitrés? ¿qué tiene de especial el número 10? ¿Tal vez lo que pasa es que nos parece cómodo el sistema decimal y entonces por eso usamos ese número de propuestas o de mandamientos? ¿Por qué entonces ese complejo de Moisés?

Todo esto es sumamente curioso. Pienso que si en lugar del sistema decimal usásemos el hexadecimal quizás tendríamos F "mandamientos", "propuestas", "iniciativas", para salir de los problemas que aquejan a México.

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