Monday, July 28, 2008

Las bobadas de Paulo Coehlo

En el Reforma que recibo en casa, no sé en qué días aparece una columna en donde en general Paulo Coehlo expresa sus personales ideas con un afán motivacional en el más simplista de los sentidos. De quien hablo, de acuerdo a la Wikipedia, es un escritor brasileño. Su novela El Alquimista, se ha vendido más de 30 millones de ejemplares en todo el mundo y se ha traducido a 65 idiomas. A pesar del éxito público obtenido, algunos críticos de Brasil siguen hablando de él como de un autor menor. Debido principalmente a la simpleza de sus construcciones gramaticales y a lo trillado de sus temas y personajes; tomados, en su mayoría, de textos antiguos como la Biblia, Las mil y una noches, el Mahabaratha y el Ramayana. En todas sus novelas los párrafos estan construidos con no mas de tres oraciones simples, con sólo un verbo conjugado; donde se extraña la presencia de puntos y comas, incisos y corchetes.

Curiosamente lo leo porque en general su columna aparece al lado del pasatiempo Sudoku que trae el periódico y que hago cuando estoy desayunando. He aquí el último texto de Coehlo, el cual analizo más abajo:


LEYENDA PERSONAL / ¿Ponernos a dieta?
Por Paulo Coelho

(28-Jul-2008).- Uno de los grandes filósofos brasileños, el cantante Tim Maia, dijo en cierta ocasión: "Me propuse hacer una dieta rigurosa. No probé el alcohol ni el azúcar, y me abstuve de comidas grasas. En dos semanas, perdí 14 días". Vivo hace 28 años con una mujer maravillosa, que de vez en cuando pierde la calma y su buen humor porque, según ella, le sobran unos kilos. ¿No estaremos exagerando un poco? Una cosa es la obesidad, y otra pretender parar el tiempo y la evolución normal del organismo.

Lo peor de todo es que constantemente aparecen nuevas maneras de perder peso: comiendo calorías, evitando las calorías, consumiendo grasas compulsivamente, evitando las grasas a cualquier precio...

Entramos en una farmacia, y somos visualmente invadidos por todo tipo de productos milagrosos que prometen acabar con las ganas de comer, con el tejido adiposo, con la barriga, etc.
Sobrevivimos todos estos milenios porque fuimos capaces de comer. Y, hoy en día, esto mismo parece haberse convertido en una maldición. ¿Por qué? ¿Qué es lo que nos hace intentar mantener a los cuarenta el mismo cuerpo que teníamos cuando éramos jóvenes? ¿Es que existe alguna posibilidad de parar esta dimensión del tiempo? Claro que no. ¿Y por qué tendríamos que ser delgados? No hay ninguna razón para serlo.

Compramos libros, vamos al gimnasio, gastamos una cantidad importantísima de nuestra energía intentando parar el tiempo, en lugar de caminar por este mundo celebrando el milagro. Cuando deberíamos estar pensando en cómo vivir mejor, nos obcecamos con el asunto del peso.

Olvídenlo. Ustedes pueden leer cuantos libros quieran, hacer los ejercicios que consideren necesarios, infligirse todos los castigos que deseen, y seguirán teniendo, de todas maneras, dos opciones: dejar de vivir, o engordar. De acuerdo que hay que comer con moderación, pero, antes que nada, hay que comer con placer. Ya lo dijo Jesucristo: "Lo malo no es lo que entra, sino lo que sale de la boca del hombre".

Un día, estaba en un restaurante libanés con una amiga irlandesa, y conversábamos sobre ensaladas. Con todo el respeto debido a los vegetarianos y a los fundamentalistas de la alimentación, la ensalada, para mí, sirve esencialmente para decorar el plato.
No podemos vivir sin ella, pero tampoco podemos considerarla el centro de nuestras atenciones gastronómicas. Los periódicos publican a diario historias de jóvenes en busca del estrellato en las pasarelas que terminan muriendo como consecuencia de esta obsesión por el peso.

Recuerden que durante milenios luchamos para no pasar hambre. ¿Quién se inventó esta patraña de que todo el mundo tiene que mantenerse delgado durante toda la vida? Voy a responder: los vampiros del alma, quienes piensan que es posible parar la rueda del tiempo. Pues no, no es posible. Usen la energía y el esfuerzo que emplearían en una dieta para alimentarse del pan espiritual, y continúen disfrutando (con moderación, insisto una vez más) de los placeres de la buena mesa.

El año pasado escribí una serie de columnas sobre los pecados capitales, y la gula era uno de ellos. Pero, ¿qué es exactamente la gula? Una obsesión. Lo mismo que la dieta. En este punto, los dos extremos se encuentran, siendo ambos nocivos para la salud.

Mientras millones de personas pasan hambre en todo el mundo, vemos que hay gente incentivando la delgadez porque, en algún momento, alguien decidió que ser delgado era la única manera de conservar la juventud y la belleza.
En lugar de quemar artificialmente estas calorías, debemos intentar transformarlas en energía que se pueda aplicar a la lucha por nuestros sueños. Nadie se mantuvo delgado durante mucho tiempo sólo por causa de una dieta.

[Traducción del portugués: Diego Chozas Ruiz-Belloso
]

Desde luego que toda esta perorata es una tontería. Le contestaré al Sr. Coehlo por qué hay que tratar de mantenerse en el peso adecuado: porque se vive mejor así. La obesidad, el estar pasado de peso puede traer consigo problemas de salud, y a nadie le gusta enfermarse. Si no hay salud, pues no hay nada. Así de simple. Así que sí hay al menos una razón para mantenerse en el peso adecuado, la propia salud. Más claro ni el agua.

El problema en el discurso del escritor brasileño es que confunde peras con manzanas. La gente no debe mantenerse estrictamente delgada para mantener la juventud. Su premisa es falsa. Los años que pasan no se quitan ni con cirugía. El ser humano tiene una necesidad calórica muy específica (ver aquí) y normalmente, por el estilo de vida que se lleva en las ciudades (poco ejercicio, poca actividad física, mucho sedentarismo, más del mismo problema), la gente come de más, come inadecuadamente y por ende, engorda.

Así que es una babosada el decir cosas como las que escribe: "¿Quién se inventó esta patraña de que todo el mundo tiene que mantenerse delgado durante toda la vida? Voy a responder: los vampiros del alma, quienes piensan que es posible parar la rueda del tiempo. Pues no, no es posible". ¿Cuáles vampiros del alma? ¿qué tontería es ésa? Pero suena bonito ¿no? los vampiros del alma... mhhh... ya sé por qué vende tanto este señor.

Igualmente, el comer bien, el mantenerse en un peso adecuado no significa no disfrutar de la buena mesa. Simplemente no hay que excederse (como el propio escritor apunta). Y es cierto, hay una tendencia -particularmente entre las jovencitas- muy influenciadas por la moda, a mantenerse en estricta delgadez, lo cual de nuevo, es el mecanismo de otro tipo de enfermedades como la anorexia, que incluso pueden llevar a la muerte. Pero ese argumento no quiere decir entonces que debamos entrar en el esquema contrario. El texto simplista del brasileño es una babosada por decir lo menos y como apela a frases de Jesucristo, pues a muchos les parecerá que pudiese tener razón.

La realidad es que la manera de comer es algo que nunca se nos enseña. Yo me apersoné con una nutrióloga a principios de enero de este año y descubrí que si nos dijeran lo que ya se sabe hasta el hartazgo del cómo comer correctamente, no habría esta problemática de salud pública que es la obesidad. Sabiendo qué y cómo hay que comer, mantenerse en el peso adecuado no parece complicado. Yo ya lo aprendí. En el mientras, prometo, me abstendré de seguir leyendo a este tonto escritor.

2 comments:

Maria said...

Recientemente lei un libro muy informativo de la nutriologa Marion Gerber, se llama "What to eat". Es muy bueno para precisamente lo que dices, educar en la manera de comer, sobre todo en la sociedad moderna donde no estamos relacionados directamente con la tierra, sino que vamos al super o mercados a adquirir nuestros alimentos.
Te lo recomiendo mucho.

Cyberprimo said...

jejej vengo a leer este articulo y a analizar y tomar en cuenta la forma de escribir de este señor y caramba creo que nos quiere hacer la pelota (la barba) a todos los que leemos lastima que ya lo cite en un post que acabo de publicar, por mencionar algo me recordo a esos tipos que hacen lecturas en frio y te van diciendo tu pasado y cosas asi.

En cuanto a la alimentacion es cierto el cuerpo necesita de determinados nutrientes y eso de que el peso no es factor no lo creo a estas alturas y como estamos una persona con sobrepeso es propensa a enfermarse mas que una normal y aclaro normal maxime si tiene antecedentes geneticos o de familia.