Friday, May 01, 2009

La influenza y el artículo de Proceso


He aquí el texto de José Gil Olmos, de la revista Proceso de esta semana:

Las dudas

JOSé GIL OLMOS

MEXICO, D.F., 29 de abril (apro).- En Italia, a una buena amiga le han cancelado esta semana dos reuniones con unos amigos (uno de ellos francés) desde que se supo que en México había surgido el virus de la influenza porcina. Ella lleva meses en Roma y sospecha que la cancelación de las reuniones es por el simple hecho de ser mexicana.


La ignorancia o la falta de información, como quiera verse, es una de las peores cosas que pueden ocurrir en momentos de emergencia, como el que ahora vivimos en la ciudad de México, con el brote del virus.


Desde que el jueves pasado a las 11 de la noche Felipe Calderón salió a decir que el virus porcino había afectado a ciertos sectores de la población, comenzaron a surgir múltiples versiones del origen, evolución y los efectos de esta enfermedad viral.


El manejo fascista del problema epidemiológico prendió el pánico y la psicosis social que hoy vivimos. La falta de una información certera y confiable nos llevó a comprar miles de cubrebocas pensando que con eso ya estábamos protegidos sin tomar en cuenta que su efectividad era de apenas un par de horas.


Conforme pasaron las horas, el gobierno de Calderón implementó una estrategia de medios en la cual darían la cara, en la mañana y en la tarde, los titulares de Salud, Educación y Trabajo para informar a la población cuál era la evolución de la epidemia. Se tomó la decisión de cerrar las escuelas hasta el 6 de mayo a nivel nacional y luego el gobierno capitalino determinó cerrar restaurantes, bares, changarros de comida, cantinas y clubes deportivos, entre otros centros de recreación; mientras que la Iglesia Católica ordenó el cierre de todas sus iglesias.


Así, de un día a otro, la ciudad de México transformó su cara. El tráfico disminuyó, salieron aproximadamente medio millón de personas a ciudades aledañas como Cuernavaca y Querétaro y otros más aprovecharon para mandar a sus familias a las playas más cercanas de Guerrero y Veracruz.

En las farmacias se agotaron los antigripales y los cubrebocas, y en los supermercados han empezado a surgir compras de pánico de alimentos enlatados, agua, verduras y carnes, menos la de puerco, a pesar de que ya se dijo que el contagio es de humano a humano.

Abarrotados los hospitales, clínicas y centros médicos de toda la ciudad, los que sufren un catarro o gripe son vistos como un peligro. Un estornudo es signo de peligro y pobre de aquel que lo haga en público porque de inmediato es señalado con las miradas y marginado de cualquier grupo.

La determinación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de poner primero en fase cuatro y hoy en cinco el nivel de contagio de la influenza, es decir, declarar que se trasmite entre los humanos y en todo el mundo, ha creado mayor preocupación entre los mexicanos por la falta de información de cuál es el comportamiento del virus y hasta cuando se tendrá una vacuna.


Además, el gobierno de Calderón ha mantenido en secreto a las familias de los 7 muertos por influenza, número de decesos que por ser tan pocos causó extrañeza entre la población, pues por las medidas adoptadas se pensaba que serían decenas.


Este sólo dato ha ocasionado que muchos piensen que se trate de un problema de salud que se esta manejando con tintes políticos para beneficiar al PAN en las elecciones del próximo 5 de julio. Se cree que Calderón quiere erigirse como héroe asumiendo como un triunfo de su gobierno el control de la pandemia.


La ausencia de una imagen de los muertos, la ausencia de datos precisos de qué población o de que zonas son los infectados; las versiones de que se ha obligado a las familias a no hablar y a quemar los cuerpos de sus muertos, así como las contradicciones entre el número de victimas fallecidas por el virus y la población infectada, ha alimentado más la psicosis social.


A seis días de que se declaró oficialmente la presencia del virus de influenza porcina, todavía siguen surgiendo dudas de qué estamos enfrentando, qué tipo de virus es el que ataca a los mexicanos, si los virales son efectivos y suficientes. Pero también cuál va a ser el impacto en la economía nacional y si estamos preparados para aguantar seis meses, tiempo que la OMS considera se necesita para tener una vacuna.


Son muchas las dudas que están surgiendo conforme pasa el tiempo y se disemina más el virus en otros estados del país. Todo parece indicar que el esfuerzo gubernamental esté en este momento concentrado en romper la cadena de contagio, y por ello se ha pedido evitar los saludos de mano o de beso en la mejilla y el contacto en grupos.


Pero se olvida que, sin información precisa y oportuna de lo que estamos enfrentando, el miedo social puede crecer y desbordarse, lo que nos llevaría a una situación de descontrol que nadie quiere.


Coincido en algunos puntos con el autor de dicho artículo. Sin duda hay falta de información veraz y eso da a muchas especulaciones. En un país en donde siempre los gobiernos nos mienten, da para eso y más.

9 comments:

Cyberprimo said...

Yo soy de los que casi no especulaba con eso pero tras leer el articulo me surgieron algunas ideas por ejemplo es cierto que fuera del mundo somos marginados por ser mexicanos y vistos como una posibloe fuente de contagio, creo que despues del patito feo y el cerdo somos los menos queridos (ejemplo los partidos de la libertadores, el ejemplo de tu amiga y muchos etcs)

Otra es cierto que se puede expecular con que se esperaban mas muertes por el nivel 5 de contingencia (que bueno que no fue asi) sobre porque no entreviastan a las familias parece que el mismo articulo se responde, si por fuera nos ven mal te imaginas como verian a los integrantes de las familias aqui, se los como la gente por ser posibles portadores del virus (la ideologia del ser humano) te imaginas sino te quieren fuera de tu pais que dentro tambien te hagan el feo y encima lidiar con la muerte de un ser querido, yo antes era de los que queria que los señalaran para credibilidad pero despues de esto creo que no seria prudente.

Otra si es cierto que no creemos mucho en nuestros politicos pero quiero darles el beneficio de la duda espero que no sean tan estupidos como para pensar que fingir algo asi beneficiaria al pais, en primera la imagen externa del pais se ha visto mancillada, en segunda financieramente nos dio en la torre, se pararon muchas empresas, el turismo se va a ver afectado por un buen rato y no solo el turismo las exportaciones y demas, creo que los unicos beneficiados son los que venden cubrebocas y vacunas y eso que ni mexicanos son. Quiero yo creer que los que nos gobiernan actuan de buena fe.

Saludos

Morsa said...

Cyberprimo,

En este tema hay mucha tela de donde cortar. ¿Tú has visto una guerra sin muertos? Los medios se complacen en mostrarnos las imágenes más crudas siempre, pero aquí no se ha visto ni una foto de nadie que tenga el virus porcino.

Además, yo insisto que llamar pandemia por dos centenas de muertos es exagerar y es hacer las cosas más dramáticas de lo que son. Sin duda cuando un virus de esta naturaleza ocurre debemos tomar las debidas precauciones, pero si se van a tomar bajo el tema de las muertes que ha generado, me parece que algo anda mal. Mueren al año en EEUU unas 37000 personas en accidentes de autos. ¿Calificarías eso de pandemia? ¿No habría que atacar ese virus? Aquí llevamos doscientos decesos (si le crees al gobierno) y en ninguna otra parte del mundo se les mueren. ¿Cómo es posible eso?

En mi opinión hay muchas dudas que merecerían respuesta. Todo el asunto me parece que se ha llevado al clímax y eso no colabora a que el país funcione. Para colmo tenemos al cretino de Ebrard que tiene que salir cada día a lucirse porque se siente presidenciable. Otro tanto hace el gavioto Peña Nieto que desde luego, tiene que salir en la telera a la fuerza diariamente. Me gustaría saber cuánto pagan ambos a televisa para que difundan cotidianamente sus respectivas imágenes...

en fin,

saludos
Manuel

yo said...

Rumores, mentiras, radio pasillo, iglesia, etc., es como la muy puntual película de "Canoa", respecto a los estudiantes y el año 1968.

Otra: es como la animadversión con los argentinos y los chilangos; como los chistes de gallegos y de guasavenses.

Les clavamos un alfiler, estigmatizamos un perfil, como bueno o como malo.

Ahora eso ocurre con los mexicanos en otros países, sin mas trámite ya los califican como nefastos, cochinos, enfermos, contagiosos, infecciosos, sucios, los mas malos.

Otro: si los expertos científicos a los que ha recurrido la Sria de Salud federal son tan "buenos" como los asesores científicos del IFE en el 2006, estamos fritos.

Cretinos, peleles, corruptos y mafiosos deben irse y que venga el legítimo y su equipazo a tomar las riendas.

Morsa said...

Yo,

Creo que exageras un poco al decir eso de "que venga el legítimo y su equipazo a tomar las riendas"...

No me pienso meter a polemizar sobre AMLO. Sólo te puedo decir que me parece difícil que si AMLO fuese el presidente, tampoco sería el gran cambio porque ¿sabes? La política de un país no se puede cambiar de golpe y porrazo. Obama, por ejemplo, tampoco puede, aunque quiera, cambiar muchas de las políticas nefastas de los EEUU. No es tan fácil y hay muchos intereses creados.

Como sea, no pienso responder a este asunto porque no quiero meterme en una lucha interminable sobre los pros y contras del Peje, que si es o no es, que si sabe o no sabe.

saludos
Manuel

yo said...

No es que se quiera el cambio radical de un día para otro, pero cuando menos que se inicie el cambio, para el bien de todos y no de un puñado.

Tampoco quiero entrar en esos terrenos pantanosos de la polaca, las religiones y los deportes, aunque no me quiero aguantar de comentar que de alguna manera sería diferente.

¿su srio de trabajo dejaría al aire las definiciones y que cada quien las tome y aplique como mejor les convenga?

¿su sria o srio de salud dejaría a la prensa sin respuestas claras o de plano los dejaría con la pregunta en la boca?

¿su srio de hacienda diría que es una gripita?

Y así podríamos hacer un largo listado de supuestos, que quede claro, supuestos.

Yo, como dice la canción, le daría un chance a la paz, en este caso al legítimo y su equipo.

Con estas indefiniciones y titubeos del pll y su caterva de irreponsables tenemos para dar y regalar; es evidente que no pueden con el paquete, son empresarios tal vez muy buenos en sus negocios, pero pésimos para administrar los bienes de la nación.

Aqui y ahora se necesita gente sensible, que hayan probado las "mieles" de las trincheras, los "perfumes" del metro, terracerías, rancherías, etc.

En fin, como catarsis ya estuvo.

Información para la acción.

Sale la-morsa, mejor hay que disfrutar la cuarentena que por lo que se ve, posiblemente se prolongue más de lo que nadie se imagina.

Dicen que la influenza y su pandemia es un compló de blockbuster!

Nah!!!!

Cyberprimo said...

Por eso me gusta leerte tio porque me llevo cada shock y me haces despertar de mi inconciencia, si llego a presidente me cae que te nombro mi asesor politico, igual y dejo de creer en los reyes magos XD

Sabes habia algo que inconcientemente me rondaba la cabeza y es que conociendo el morbo de las televisoras y ese afan de subir rating con el dolor ajeno se me hizo raro que no televisaran los casos, pero bueno, sobre la pregunta de si ¿Calificaría eso de pandemia? desde luego que no, mas gente a muerto en las playas de mi ciudad o en el rio y tu lo has dicho mueren mas accidentados y no se le toma importancia, ¿Sera porque no hay medicinas para los ahogados o los que tiene miedo por ahogarse?

Sobre lo de AMLO u Obama es mas que cierto ya los politicos cuando llegan no tienen mucho margen de accion, y si a eso le sumamos que algunos ya van vendidos con los que financiaron sus campañas peor, tantito.

Por cierto segun me dijeron por ahi que las televisoras no les cobran al gobierno, es mas deben estar agradecidas por la concecion y el permiso de transmitir al aire y si alguno de sus empleado llamase Broso el payaso tenebroso u otro se mete en escandalos con politicos sacarlo de circulacion por un buen rato XD

Morsa said...

Yo,

Sólo un detalle... Creeme que entiendo lo de "presidente legítimo" y cómo se lo adjudican a AMLO. El asunto es que "legítimo" emana de las leyes y si a esas vamos, el presidente "legítimo" es el que -valga la redundancia- está legitimado por las leyes que nos gobiernan. Así, nos guste o no, Calderón es el presidente legítimo.

Por eso creo que ponerle a AMLO "presidente legítimo" es equivocado. Quizás habría que haber buscado otro calificativo...

Bueno, esto era solamente un breve análisis del por qué me parece que está mal elegido el título que se puso (o se autoimpuso) AMLO...

saludos
Manuel

yo said...

Correcto, legítimamente ortodoxo.

Por otro lado creo que Cyberprimo se quedó con la idea de que pandemia es un término que se refiere a una cantidad muuuuy alta de enfermos. Es recomendable, como se había mencionado en algunos otros comentarios de días anteriores, consultar fuentes médicas como pubmed, medline, nih.gov y literatura especifica de la rama de la Medicina llamada Epidemiología.

Pandemia, epidemia, endemia, brote son términos técnicos a los que no podemos colgarles conceptos coloquiales o populares.

Dimos el ejemplo de la viruela, etc etc.

Igual comentamos lo referente a los accidentes, periodos vacacionales y su saldo rojo, las fatales consecuencias en pérdida de vidas, secuelas y daños materiales, fenómeno del que poco se hace para prevenir y que ocurre toooodos los días en toooodos los países, casas, escuelas, vía pública, lugars de trabajo, lugares de recreo.

Vale la pena insistir, recalcar, rafirmar, evidenciar el valor de la prevención.

Marion Cobretti said...

Esto va para el usiario "YO":
Se dice que no hay peor ciego que el que no quiere ver. No estoy de acuerdo, la ceguera es una condición física, no psicológica. No es cuestión de querer o creer. Yo diría que no hay peor ser pensante que ignore que el 1er. paso de la racionalización es la duda y después la contrastación.
Pero hablo de dudar de uno mismo y sus pensamientos, no sólo de los demás.