Friday, August 26, 2011

Sobre las "ladies" de Polanco


Apenas hace unos pocos días, apareció un video en youtube, titulado "Las ladies de Polanco", en donde dos mujeres se enfrentan a los polícías que aparentemente las detuvieron por alguna razón. Las dos "damas", en un florido lenguaje insultan una y otra vez a los uniformados. Alguien está grabando con un teléfono celular y las mujeres lo saben (es evidente por las actitudes y lo que dicen sobre el video incluso). Finalmente se suben a su camioneta y se van.

El episodio es lamentable, porque dichas mujeres se bajan a un nivel de discusión peor que de verduleras, amén de que como siempre pasa en este país, la prepotencia que exhiben las señoras se debe a que se sienten influyentes, con dinero y con ese escudo que da la aparente impunidad.

Pero he aquí que la identidad de las "ladies de Polanco" fue descubierta. Creo que fue Facundo el primero que dijo que Azalia, una chava que hace años apareció en uno de los primeros programas de Big Brother era una de las involucradas. La segunda parece ser, fue reina de belleza del Estado de Puebla, en el 2004. Esta segunda dama le dice al policía lindezas como "pinche asalariado de mierda". Y la verdad es que si ser asalariado es un insulto, pues nos insulta a la mayoría de los ciudadanos de este país.

El incidente cobró relevancia porque lo presentó la televisión. Curioso es que no se presentó Azalia o la otra dama para dar su versión de los hechos en el alarmista noticiero de López Dóriga. ¿Las habrán invitado a dar su versión y rechazaron las finas damas la invitación? No lo sé, pero es lo más probable. Es evidente que las involucradas hicieron un espectáculo por demás bochornoso.

Sin embargo, creo que -sin pretender justificar la actitud rijosa que tomaron- hay elementos que bien podrían estar de su lado. Miren, cuando una patrulla lo detiene a uno por la razón que sea, ya sabemos que estamos a un tris de tener que dar mordida. A mí me pasó en el Estado de México. Mi coche no traía luces traseras y una patrulla me detuvo. Cuando le dije que me pusiera la multa entonces me dijo que tendría que además, quitarme puntos de mi licencia. Es decir, si uno quiere brincarse la mordida y asumir la multa no se puede, porque el policía en ese momento está viendo cómo le hace para entrar en este cochupo tan de México. Así pues, muchas veces zafarse de una mordida es complicado, porque el que casi casi propone que uno le sugiera arreglar el asunto de alguna manera diferente a que se le imponga la multa al infractor es el policía. Con esto nos libramos muchas veces de un mal mayor. Es una especie de "simplificación administrativa".

Desafortunadamente para las ladies de Polanco, ese argumento de que quizás habrían sido detenidas por una patrulla es falso. No, cayeron en un operativo llamado "alcoholímetro", el cual es una especie de retén en donde se trata de ver si los conductores no han bebido de más. Con esto en mente entonces, la actitud por demás grosera, nefasta de estas señoras, no tiene la mínima justificación. No hallo manera de poderlas defender.

Por otra parte, creo que los policías no están entrenados para lidiar con estas situaciones. Este escandalito en Polanco habría sido imposible en un país primermundista. Nomás intente ponérsele al brinco a un policía norteamericano. Cuando se dé cuenta ya le dieron con una pistola taser (¿o tazer?) la cual lanza una simpática descarga eléctrica que inmoviliza al infractor y lo manda al piso con muchos dolores que duran poco. Yo no quiero jamás probar los efectos de tal arma, la cual ha demostrado ser muy buen antídoto ante potenciales agresores de los policías. Aquí, ante la valentía desmedida, agravada por los insultos de estas mujeres, los uniformados se mantuvieron al margen. En mi opinión, si se las hubiesen llevado al Ministerio Público habrían que haber tenido que usar la fuerza pública y hoy en día hablaríamos no del comportamiento de estas lamentables mujeres, sino del "uso desmedido" de la fuerza pública, o de que los uniformados "abusaron de su poder", o cualquier otra argumentación de esta naturaleza.

Cabe decir que la Sra. Azalia, la que tuvo esa fama efímera de estar en Big Brother México, fue requerida por las autoridades y cuando se supo de su identidad, en Twitter la valiente señora dijo que le valía madres lo que pensaran de ella, entre otras lindezas. Ahora que la policia fue por ella, porque no se presentó voluntariamente a declarar, resulta que se disculpa de su comportamiento y se porta como una blanca palomita. ¿Dónde quedó su prepotencia? ¿dónde quedó su vulgar lenguaje? Ahora exhibida públicamente se da cuenta de lo que hizo mal. Todo su numerito es por decir lo menos, de vergüenza ajena. Lo curioso del asunto es que probablemente pague una multa administrativa (que no excederá unos 3 mil pesos) y se olvide el asunto.

He aquí el video, que apareció en el Mañanero con Brozo. Que cada quien saque sus propias conclusiones.

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(*) Azalia, en la foto que ilustra este artículo es la mujer de enmedio. La de la derecha es la otra dama de Polanco de cuyo nombre no sólo no puedo acordarme, sino que no lo sé.

2 comments:

[ iD: TdX ] said...

elocuente video que exhibe un enfrentamiento entre la prepotencia y la ineptitud... e indirectamente nos enfrenta a las consecuencias de la corrupción y la pobre educación que "nutre" a nuestro pueblo.

The Zeruz said...

Parece que cualquier persona que tenga la sensación de tener algo de poder o influencia tiene el derecho, por no decir que la obligación, de portarse de esa manera tan prepotente y salirse con la suya, aunque sea en ese momento y estén pidiendo perdón poco tiempo después.

Por otra parte queda en duda la preparación que tiene la policía para tratar situaciones cómo esta. Me decía un tío que por menos de eso la policía en Estados Unidos te tendría ya sometido en el suelo. Y es que no imagino que no exista una forma de manejar algo así, a pesar que las agresoras sean todas unas "ladies". El hecho de que sean mujeres no debería ser un impedimento para actuar de acuerdo a lo establecido en un manual de procedimientos, si es que lo hay.

Ya para terminar. No me resultaría raro saber que esta sea alguna especie de estrategia desesperada de esas mujeres para hacerse notar nuevamente en el mapa. Ya de un país cómo el nuestro se puede esperar cualquier cosa.