Friday, February 24, 2012

Hablemos de Peña Nieto

Peña Nieto es el hombre bonito del PRI, el candidato galán, siempre impecablemente vestido. Si está en mangas de camisa parece que hasta estudiado está para que su imagen se vea como de gran éxito. Para el gran público parecía el candidato imbatible del partido tricolor (PRI), pero cuando empezó a abrir la boca en los eventos públicos, con gran cobertura mediática, su imagen perfecta palideció y además, -con justa razón- actualmente sus antagonistas lo ridiculizan a diario. Y bien merecido se lo tiene. Ser galán no califica para poder administrar una nación como México. Pero el poder nubla la vista y el criterio. Si Peña Nieto fuera tantito inteligente, nomás tantito, seguro que ni siquiera habría pensado de verdad en ser candidato.

El candidato virtual por el Partido Revolucionario Institucional (nunca he entendido cómo se puede ser revolucionario pero institucional), pero en fin, desde que decidió que sí quería entrarle a la silla presidencial, se ha convertido en el foco de atención en muchos sentidos, como sus rivales en la contienda por la primera magistratura de este país. Así, sus aciertos (que no le he visto), y sus dislates (que tiene un día sí y otro también), son reproducidos por los medios contínuamente. Y siendo Enrique Peña Nieto de uno de los tres partidos políticos de más fuerza en México es claro que muchos periodistas quieren una exclusiva, una entrevista, saber de su vida, etc.

Y entonces el candidasto en cuestión decide a qué medios da entrevistas. Hace poco en una de ellas tuvo que aceptar que tenía unos hijos fuera del matrimonio, incluso uno de ellos murió al año y medio de vida, si es que no me falla la memoria. El asunto es que Alberto Tavira (@betotavira en Twitter), acaba de publicar el libro "Las mujeres de Peña Nieto". Cuenta con 150 páginas y el periodista hace un retrato del precandidato del PRI basándose en entrevistas que le realizó a las mujeres que lo han amado (y odiado) durante toda su vida.

En un breve recuento, el cual transcribo de este sitio, se muestran quiénes han sido las mujeres de Peña Nieto:


Mónica Pretelini Sáenz.

Esposa y madre de los primeros tres hijos de Enrique Peña Nieto. Conoció al que fuera su marido por casi 13 años, en el restaurante El Mesón del Caballo Bayo y a partir de entonces no se le separó jamás. Se convirtió en su más grande impulsora, en la presidenta de su club de fans y en la esposa que soportó las infidelidades e hijos fuera del matrimonio de su cónyuge con tal de verlo hacer realidad su sueño de convertirse en aspirante a la Presidencia de México. Mónica falleció sorpresivamente en enero de 2007.

Maritza Díaz Hernández.

Guapa, sofisticada y aguerrida. Así es la mujer con la que Peña Nieto sostuvo un romance durante el gobierno de Arturo Montiel Rojas. En esa época, Enrique era parte del gabinete de su tío Montiel y ella era funcionaria en la Secretaría de Finanzas del Estado de México. Maritza sabía que Enrique era un hombre casado y se resistió largo tiempo a ser parte de esa aventura. Sin embargo, cayó en las redes del seductor y procrearon un hijo, el cual actualmente ronda los 9 años.

Yessica de Lamadrid Téllez.

Originaria de Chihuahua, trabajó en la campaña de Peña Nieto para gobernador del Estado de México en 2005. Poco tiempo después, inició una relación sentimental con su cliente –quien estaba casado con Mónica Pretelini– y fruto de ese amor nació un niño. El pequeño falleció víctima del cáncer en 2007, tres semanas después de la muerte de la Primera Dama del Edomex.

Rebecca Solano de Hoyos.


La primera novia oficial que tuvo Peña Nieto luego del fallecimiento de Mónica, es de Monterrey. Conocida por ser la productora y conductora del programa de televisión TransformaT, Rebecca inició su idilio con Enrique a pocos meses de que él enviudara. Se conocieron en una fiesta y, a partir de entonces, la química los tuvo juntos durante casi un año. Ella lo acompañó a giras oficiales fuera de México y a eventos públicos. Estuvo a punto de convertirse en la señora de Peña.

Nora Sotocampa González.


Fue de las relaciones más fugaces de Peña Nieto. Se conocieron luego de que él cerrara el ciclo de su noviazgo con Rebecca, pero no prosperó. Nora, heredera de un boyante negocio maderero, nunca se sintió a gusto en constante competencia con la política, con quien sabía que tenía todas las de perder. A pesar del poco tiempo en que salieron, llegaron juntos a la boda de la hija del senador Manlio Fabio Beltrones, en junio de 2008.

Angélica Rivera Hurtado.


Afamada por su carrera como actriz, “La Gaviota” –como se le conoce por su papel en la telenovela Destilando Amor– conoció a Peña Nieto en el primer semestre del 2008. Lo que comenzó como una relación laboral, pues ella era la imagen de una campaña que publicitaba los programas del gobierno mexiquense, en poco tiempo cruzó la frontera al ámbito de lo privado. Su noviazgo se hizo público en la prensa del corazón y, luego de anunciarle al papa Benedicto XVI que se iban a casar, Enrique y Angélica llegaron al altar en noviembre de 2010. Desde entonces ella, con toda la popularidad que la rodea, se ha convertido en la sombra de Peña Nieto en sus actos de campaña rumbo a la Presidencia de México.


Peña Nieto debería haber sabido que al decidirse para tratar de llegar a la presidencia, habría que enfrentar todos los errores que ha cometido (insisto, aciertos no le conozco). Los otros candidatos también tendrán cola que les pisen. Que quede claro es que no tengo preferencia por ningún candidato. Todos me parecen inadecuados para las necesidades de este país.

Tener muchas mujeres o haber amado a muchas, desde luego no es un delito. Lo que quizás sería bueno poner en tela de juicio es el engaño, la infidelidad a su mujer, la desaparecida Mónica Pretelini, porque finalmente eso habla de ciertos valores. Alguien que engaña con otra mujer a su esposa ¿no habla de una falta de moral o ética elemental? Porque miren, quizás la Sra. Pretelini ya no le gustaba, quizás se le había acabado el amor, pues ni hablar, así pasa a veces, pero ¿no sería más sencillo poner las cartas sobre la mesa, hablar el tema con su mujer y divorciarse en todo caso? Porque el engaño es finalmente lo que hizo el candidato del PRI.

Y yo me pregunto, si para sus cuestiones de pareja actúa así, si con la que fuese la madre de sus hijos no tuvo empacho en engañarla, ¿qué podemos esperar de una persona con esos valores si llega a ocupar la presidencia?

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