La pandemia provocada por el virus sars-cov2 quizás ha sido ya demasiado larga. El mundo ha padecido una de las crisis económicas más notables de la que se tiene memoria y es claro que los esfuerzos por regresar a una normalidad, aunque sea "nueva", dependerá en gran medida de la vacunación universal contra el covid-19.
El gobierno de México, el de la 4T (cuarta transformación), ha decidido que sera éste quien controle y organice la vacunación masiva, la cual -cabe decirlo- está necesitando inmunizar a unas 100 millones de personas por lo menos. Para ello hay un "plan nacional de vacunación" el cual tiene un gran defecto: se basa en primera instancia de tener la vacuna, el componente biológico, porque sin el mismo, el plan hará rápidamente agua.
El gobierno de la 4T se ha llenado la boca de lo generosos que hemos sido al donar parte de nuestros cargamentos Pfizer a la ONU, para que la distribución de las vacunas sea más justo. La realidad es que esta supuesta justicia es un cuento chino. El problema es simple: las empresas que fabrican las vacunas las reparten a quien se las pague. Curiosamente en los Estados Uñdos, al escribir esto, ya han vacunado a unas 40 millones de personas. ¿Pues no que faltaban vacunas en todo el mundo? ¿ Cómo es que Israel ya ha vacunado casi a toda su población (unos 13 millones de personas)? Simple: porque desde hace rato compraron las vacunas para así aplicarlas.
México -no tengo datos pero no tengo dudas- seguro no ha pagado muchas de las supuestas vacunas que dicen nos van a llegar. No podemos desde luego saber nada porque el gobierno mexicano ha puesto en reserva los contratos con las farmaceúticas (por 5 años), lo cual es extraño porque en Estados Unidos, así como otros países, esos contratos se pueden consultar. Según el Secretario de Hacienda, se han gastado 9 mil millones de pesos, que son en realidad 450 millones de dólares. A unos 12 dólares por dosis, estamos hablando de un total de apenas 37 millones de vacunas. Se necesitan 4 veces más esta cifra para inmunizar a todos los mexicanos.
Hay muchos periodistas que suponen que el tema de la vacunación se convertirá en un tema de hacerse de votos para Morena y la 4T en este año de elecciones. Suena miserable pero ya me parece claro que algo hay de eso. El esquema de vacunación es absolutamente complicado en términos de logística y además, llegando medio millón de dosis por semana, simplemente tardaremos unos 4 años en vacunar a todos, totalmente inadmisible.
Pero ¿qué hacer? ¿ cómo resolver esto? Yo tengo mi solución, la cual -pienso- podría implementarse con todos los controles posibles para evitar fraudes y problemas. La idea es simple: las farmaceúticas, el sector privado, deberían poder comprar lotes de vacunas. Ellos mismos se encargarian de distribuirlas a las farmacias, con lo que se elimina la necesidad de toda esa payasada de las brigadas "correcaminos", que son los que supuestamente vacunarán al país. Con mi idea, cualquiera puede ir a la farmacia y ponerse su dosis de la vacuna y a los 21 días ponerse la siguiente dosis.
Entonces imaginen el escenario: en lugar de brigadas, la gente va a las farmacias, se compra la vacuna e incluso habrá quien pudiese ponérsela directamente en el mismo establecimiento. El problema de la distribución estaría solucionado. Imaginemos que hoy hay vacunas en la farmacia de la esquina de mi casa. Pues me apersono, la compro y me la pongo. No hay necesidad de usar recursos gubernamentales para ello.
Pero más de uno dirá: ¿y qué hacemos con quienes no pueden pagar la vacuna? Fácil: en una dependencia del gobierno se le puede dar un boleto, una contraseña, un código QR, algo que mantenga el control correctamente para evitar abusos y con eso podría ir por su vacuna.
Así, no hay necesidad de ningún plan majestuoso sde vacunación y es más, el costo de las vacunas no lo pondría inicialmente el gobierno, sino que sólo lo haría para aquellos que no tuviesen el dinero para comprarla. Y esto saldría más barato o en el peor escenario, le costaría lo que le va a costar con todo este plan de vacunación.
Piénselo. Por ejemplo, ¿Cómo se distribuirían las vacunas en el país? Oferta y demanda, así de simple. Y podríamos pensar que en ciertas áreas de un difícil acceso, bien el gobierno podría ocuparase y apoyar. Igualmente, quienes quisieran entrarle al negocio de las vacunas las pagarían y todo sería transparente. Nada de contratos escondidos o reservados.
Y sí habría que pulir toda a estrategia pero me queda claro que sería más fácil de implementar y nos libraríamos de escuchar mentiras sobre la cantidad de dosis que han llegado, las que supuestamente van a llegar y además, nos ahorraríamos al intragable de Ebrard, que va y se toma la foto en el aeropuerto (recibiendo el cargamento de vacunas) y que dice con un orgullo patriótico que nadie cree: "Misión cumplida, presidente". Entiendo que el "canciller" quiere ser el siguiente presidente, pero es tan lamebotas hoy que da asco.