Tuesday, March 10, 2009

El caso de Florence Cassez


Hace unos pocos años atraparon a una banda de secuestradores. El líder de dicha banda tenía como novia a una francesa llamada Florence Cassez. Pues bien, la banda fue cosignada y sentenciada. La francesa obtuvo 96 años de cárcel, los cuales se redujeron a 60 después de una apelación de sus abogados.

Con la visita del presidente de Francia a México, el tema de Florence Cassez ha resurgido. Se sabe que la policía implementó un show mediático en donde se supone van los elementos de la justicia y entran en la casa de seguridad de los secuestradores y rescatan a los secuestrados. Todo fue preparado e hicieron que los propios criminales fuesen los actores de tan bonito drama. La idea seguramente era demostrar como la policía siempre está atenta y que no descansa en su lucha contra el crimen organizado.

El asunto cobra entonces relevancia porque el presidente Sarkozy ha pedido que se use el tratado de extradición para que la sentenciada cumpla su pena en Francia, de acuerdo al tratado de Estrasburgo, que tiene Francia con México. Ya Calderón ayer anunció que hay una claúsula de dicho tratado en donde el gobierno francés puede -si quiere- ignorar la sentencia mexicana.

A todo esto, al menos una de las víctimas de esta banda de secuestradores indicó que Cassez le dio a elegir entre cortarle un dedo o la oreja, para presionar por el rescate que se había pedido. Por otra parte, aparentemente el juicio contra Cassez estuvo lleno de irregularidades, lo cual no es de extrañarse en este país en donde la justicia es selectiva de acuerdo a las posibilidades económicas de quienes están en esta situación. Como dice un amigo: "La justicia en México es de chicle... Se estira de acuerdo a tus posibilidades".

Así las cosas, con un juicio irregular por un lado, con un show mediático de la policía alrededor, con la falta de credibilidad de las leyes en México, el asunto de Florence Cassez se convierte en una incómoda piedra en el zapato para nuestro país. Ya organizaciones civiles contra la delincuencia han indicado que si Cassez es expatriada entonces será un duro golpe a la moral de este país, cosa que desde luego, a las "autoridades" mexicanas esto no le quita el sueño.

En el fondo, creo yo, no es si la ciudadana francesa es culpable de secuestrar a alguien. Lo grave es que esto pone -con la visita de Sarkozy- en jaque a todo el sistema judicial mexicano, el cual sabemos es absurdo, lleno de inconsistencias, corrupto por decir poco y el peor de los ejemplos de cómo se lleva a cabo las labores de justicia en nuestro país.

1 comment:

mancha said...

Qué brutal es el sistema judicial mexicano: previo a la sentencia les estamparon firmas a los integrantes de la banda de secuestradores.