Sunday, March 15, 2009

Sobre Ezobeida y sus escritos

Ezobeida es amiga de mi japonesa amiga, Sumika. Ezobeida, Elena realmente, es española, muy guapa, muy maja y además, según entiendo, se dedica al diseño gráfico y creo lo hace muy bien (ver foto), aunque en mi opinión está perdiendo lamentablemente su vida en ese arte en lugar de dedicarse a escribir. Sus textos son sorprendentes. Yo creo que nos estamos perdiendo de alguien que tiene oficio para las letras. Pueden leerla aquí.

He aquí uno de sus textos, me dejó impactado el final...

A mis padres

Esa seguridad que transmites
en todo lo que tocas,
en todo lo que haces.
Tan lentamente,
con grandes pasos insonoros
me mantienes

andando, despierta.

Con una destreza que no heredaste;
que aprendiste

a base de apreciar detalles.

Con un único objetivo

carente de contratos.


Tu amor no tiene letra pequeña.
No puedo imaginar nada más grande.

(las negritas son mías)

O bien, esto que escribió sobre Sumika el miércoles 31 de agosto del 2005. Me llama la atención toda la narración, como describe por ejemplo a Sumika, de verdad, ¿qué hace Ezo que no se dedica a escribir?


Micro-recuerdos

Tarde haciendo las maletas, hace más de dos meses. Londres. Sumi está semi sentada en la cama, semi tumbada, fumando un cigarro con los pies en alto. Me graba en video y me pregunta cosas sobre temas inconexos. Fortunata y Jacinta de Galdós. El modo en que vivimos. Los abusos sexuales. El miedo. Isabel Pantoja (no sabe quién es Lola Flores, pero tiene una opinión formada acerca de Isabel Preysler). Canciones y rolononones... Las dos sabemos que en unos minutos la acompañaré abajo, y se irá por la puerta. Y así hacemos. Vamos bajando las escaleras. La miro por detrás, con su pelo tan liso y tan negro. Llegamos al umbral. La abrazo. Me hubiese quedado así horas, para no correr el riesgo de no volver a escuchar la locuacidad de sus palabras y el genio de sus sonrisa japomejicana. Ella no llora, como un samurai bien entrenado, y mamá Elena llora un poco, como buena gitana. Se va con el zurrón a cuestas, Caledonian Road abajo, y con todas aquellas bolsas llenas de regalos: los lápices, las cartulinas, una pluma azul, los cartones encontrados en la basura del local de kebabs, una caja, un cuaderno, una goma de borrar gastada. La puerta se cierra. Un pedazo del alma es absorbido por el portazo, como una gigantesca aspiradora. Y en su lugar, un poso negro, oscuro como el fondo de una taza de café del Nero después de alguna de nuestras charlas.

2 comments:

yo said...

Saber leer a quien sabe escribir, toda una peripecia,,, estupendos esquemas en la imaginaria superior.

(¿¿¿Poso de posar café o pozo de agua???)

Cyberprimo said...

valgame dios es un mujeron de la escritura sus escritos me gustan y pues que digo del cartel se ve muy bien, en palabras personales tu amiga es toda una artista y sabe transmitirlo