Friday, March 20, 2009

El nuevo estereotipo de maldad

Durante muchos años el mundo estuvo dividido básicamente entre el capitalismo y el comunismo. El primero, comandado por los Estados Unidos. El segundo, por la Unión Soviética. Estas eran las dos grandes potencias de ese entonces y se hablaba a cada rato de la guerra fría, por ejemplo, que era una manera de mencionar las tensiones políticas de ambas naciones.

De hecho, como somos vecinos de los EEUU, es claro que la propaganda a favor del capitalismo, del mundo "libre", era (y quizás sigue siendo), cosa de todos los días. Así, teníamos todo género de películas violentas en donde los buenos siempre eran los gringos y los malos los rusos. Vaya, Rambo por ejemplo era el clásico héroe del mundo de la libertad contra la maldad ya casi incrustada en los genes de rusos, servocroatas, chechenos o cualquier otro pueblo al cual se le quiera enmendar la plana desde el punto de vista capitalista norteamericano. Es más, había incluso caricaturas, como la del alce Bullwinckle, en donde había dos personajes malos: Natasha Fatale y Boris Malosnoff (ver imagen (*)). Más claro, imposible.

Pero la Unión Soviética se deshizo y sin duda le quitó fuerza y mística al comunismo. De pronto el mundo (libre) se quedó sin antagonista. Hoy día hemos encontrado un buen sustituto a esto: el narcotráfico. Ahora los malosos, y más en este país invadido por estos perversos, se define todo en base del narco. Así, si aparece una manta con un texto contra alguien, le llaman "narcomensaje". Si capturan al hijo de un narcotraficante famoso entonces le denominan "narcojunior". En caso de que algún grupo musical escriba una canción sobre este tema le llaman "narcocorrido". Si hallan un automóvil con compartimientos secretos para guardar droga le llaman "narcomóvil" y así sucesivamente. La regla es simple: añádase el prefijo "narco" a la palabra que se desee y listo.

Esto se basa, evidentemente, en la dedicación de los medios que le dan al tema. Muchas veces para hacerse notar redefinen los términos o los trivializan como en el caso de unos malhechores que habían pintado su auto como patrulla de policía para así cometer fechorías, sacarles dinero a los automovilistas por supuestas faltas al reglamento de tránsito, etc. La nota periodística, cuando salió a relucir este caso fue algo así como: "Cometen ilícitos con patrulla clonada". De nuevo aquí el término clonación, que se usa en un campo específico de la biología se amplía libremente para definir una patrulla que es igual que las legales, sólo que tramposa.

Otro caso fue el de los futbolistas mexicanos que fueron a un evento internacional para menores de cierta edad y en donde muchos, sino es que todos, tenían actas de nacimiento falsas para "probar" que podían competir en esa categoría. Cuando se descubrió la trampa los medios los bautizaron como "cachirules".


(*) Malosnoff, Natasha y algún personaje militar que desde luego, tiene toda la facha de malvado.

3 comments:

yo said...

Ya sin la URSS, los malosos son los cubanos de Cuba, los koreanos de Korea del Norte, los angoleses (?) y recientemente los venezolanos de Chavez; un poco los chinos de la Rep. Popular de China; y por ahí se asoman las FARC, el EZLN, los Appistas, atenquenses, tepiteños, iztapalacra y algo los amlistas, zongoliqueños, Jacinta Francisco Marcial y su grupo especializado en afisecuestro

El mundo ("libre") amenazado x las más oscuras fuerzas subversivas antidemocráticas y globalifobicas, amantes del comunismo a ultranza y del voto x voto

Ni mas ni menos

JAEC said...

Y ahora ese a ese uso de clonación, súmale el de virtual o cibernético a todo lo que tenga que ver tantito con tecnología.

Saludos.

JAEC said...

Y hablando de clonar, me acabo de ecnontrar con esto e inmediatamente recordé este post: http://www.eluniversal.com.mx/notas/588177.html

Saludos.