Friday, October 17, 2008

EL CUADERNO VERDE de Pepe Gordon

De su sección en la parte de Ciencia del periódico Reforma:

Los dioses del ajedrez

Por José Gordon (17-Oct-2008).- ¿Qué interpretación de tipo sexual tiene fumar con deleite un puro? ¿No hay por ahí alguna connotación fálica? En términos de ajedrez pusieron en jaque a Sigmund Freud, el fundador del psicoanálisis, siempre atento a la lectura de los símbolos que nos rodean. Él consideraba que fumar habanos era uno de los más grandes placeres de la vida. Lo podemos imaginar soltando una bocanada de humo con una media sonrisa en la mirada. Su respuesta memorable: "Un puro a veces es sólo un puro".

Lo mismo podemos decir de los sueños: "Un sueño a veces es sólo un sueño". Puede ser el simple producto de una indigestión. Sí, pero también puede ser un espacio de cargas simbólicas y deseos que resuenan con lo que vivimos cotidianamente. La clave está en la palabra a veces. A veces también un sueño se conecta con los más profundos misterios.
Este fue el caso de un brillante matemático hindú llamado Ramanujan.

La película Una mente indomable rinde homenaje a este genio. Lo cita y es el modelo del personaje central, un joven conserje que no tiene estudios formales y sin embargo posee un don fuera de serie para las matemáticas. Este fue el caso de Ramanujan. Sus poderes de cálculo eran asombrosos. A los diez años se divertía entreteniendo a sus amigos con teoremas y fórmulas. Les recitaba listas completas de raíces sánscritas y a la vez jugaba con raíces cuadradas. Marcado por la pobreza, sin universidades de por medio, Ramanujan derivaba sus conocimientos por sí solo.

Cuando el matemático británico Hardy se encontró con el genio hindú quedó sorprendido. Nunca había conocido una inteligencia y creatividad de ese orden. Richard Askey lo valora así:
"El trabajo de un sólo año, el último de su vida, es el equivalente al de toda una vida de un gran matemático. Lo que logró fue increíble. Si fuera una novela nadie la creería". Uno de los capítulos más sorprendentes de esta novela es que este hombre apasionado por el cero y el infinito, decía que la diosa Namagiri le inspiraba las fórmulas durante sus sueños... pero eso es ya otra película.

De hecho, se parece más a una cinta sobre samuráis en donde los que buscan la maestría en su arte, reciben incluso en sueños conocimientos de sus maestros.
Ahora que se vuelve a editar el libro Imagen de Julio Cortázar, con prólogo de García Márquez (FCE), recuerdo que su autor, Ignacio Solares, me hablaba de cómo la presencia del escritor argentino lo rondaba con los ojos abiertos y los ojos cerrados. El maestro de literatura fantástica modelaba las exploraciones de Solares. Por su parte, Stevenson, el autor de El doctor Jekyll y Mr. Hide decía que algunas de sus mejores historias provenían de los sueños.

Recientemente, el físico Manuel López Michelone, La Morsa, me comentó sobre maestros de ajedrez que continúan sus partidas durante los sueños o en saltos de tiempo que parecen imposibles. Narra una extraña experiencia que le sucedió en torno a una jugada demasiado arriesgada que realizó en sus inicios ajedrecísticos. Veinte años después, despierta y su mente está precisamente en esa partida. De pronto hace un análisis que le indica dónde se dio la equivocación y cuál era una de las variantes posibles.

Cuenta La Morsa que el ex-campeón del mundo Vassily Smyslov reporta haber jugado -¡durante un sueño!- una partida muy cerrada con el mismísimo Emmanuel Lasker. El Gran Maestro Furman dice que también fue durante un sueño donde encontró cómo dar mate a Kholmov en torno a un juego en el que habían quedado en tablas.
Tal parece que los grandes maestros sueñan con sus maestros, con sus dioses. La Morsa señala que Vladimir Bagirov, uno de los grandes expertos en la defensa Alekhine, dijo sonriendo que una vez soñó que Alekhine le pedía que se embarcara en el estudio de esa defensa. Le dio su bendición y desapareció.

Concluye así La Morsa: "El asunto parece más común de lo esperado. Muchos jugadores aparentemente han soñado no solamente jugadas, sino que además, han platicado con jugadores del pasado. Hay testimonios de Hans Ree, Sosonko y Timman inclusive. El asunto, creo yo, merece más observación. Quizás ahí haya una vertiente no explorada".


Me parece, como primer apunte, que tiene que ver con la ronda del deseo y la entrega total a un arte ya sea literario, matemático o del ajedrez. A veces un sueño no es tan solo un sueño. ¿Cómo saberlo?

2 comments:

Antonio L. Z. said...

Hola Manuel.

El comentario más bien sería para el autor de El Cuaderno Verde, Pepe Gordon.

He escuchado en múltiples ocasiones y lugares la anécdota freudiana que culmina con la frase "Un puro a veces es sólo un puro", sin embargo jamás la he encontrado en sus obras completas, o su correspondencia, o sus entrevistas.

Cabe señalar que aunque son muchas las personas que han citado esa anécdota, todas son ajenas al psicoanálisis.

Mucho me temo que no es más que una ficción digna de Giovanni Papini en Gog.

De cualquier manera, si sabes la fuente de la cita te agradecería que me la comunicaras.

Recibe un cordial saludo.

Toño

Morsa said...

Antonio,

escríbeme a morsa@la-morsa.com y te doy el correo de Pepe Gordon... O dame el tuyo para que él pueda responderte.

Saludos
Manuel