La red de redes, Internet, sin duda es uno de los inventos
más importantes de la humanidad. Gracias a este recurso podemos compartir
información, así como comunicarnos muy fácilmente con quien queramos en
cualquier parte del mundo. Internet se reinventa continuamente y salen
eventualmente nuevas tecnologías que usan la redes para hacer algo impensable.
Por ejemplo, hace unos años salió Internet Phone, que hacía uso de la idea
"Voice over IP" y que de pronto, permitía hacer llamadas de larga
distancia sin pagar los costos asociados a estas. Hoy esa tecnología la usamos
a diario en las apps del teléfono, por ejemplo, WhatsApp, que usa Internet para
mandar no solamente voz, sino incluso video.
En otros ámbitos, Internet nos trajo esquemas como YouTube,
que permite a los usuarios de todo el planeta a hacer su propio canal de
contenidos en video. De hecho, siempre lo he pensado, YouTube es la nueva
televisión en donde además, tiene algo que la TV normal nunca tuvo, que es la
interacción directa con sus audiencias. No es pues gratuito ni casualidad, que
la TV abierta y comercial esté a la baja. Pero curiosamente, cuando YouTube se
instaló como un sitio popular, surgieron nuevas tecnologías, como las de
verificar de manera automática si los usuarios no violaban los derechos de
autor de la música que usaban en sus transmisiones o en sus video-podcasts. De
hecho, si YouTube notaba que alguien había usado música con derechos de autor,
le avisaba al infractor, el cual podía "mutear", es decir, silenciar
la sección donde se usara el audio protegido. Por ejemplo, en un video de
ajedrez que se grabó en un centro de apuestas deportivas, YouTube nos advirtió
del uso de música protegida, pero en nuestro caso, no la habíamos puesto
nosotros, sino que era la música ambiental del sitio en cuestión.
Y si hablo de esto, es porque hace unos 10 días recibí un
mensaje de alguien que decía que en un video mío, usaba el sonido protegido por
derechos de autor. Y el que me escribía me indicaba que podía quitar el sonido
por otro, cambiar la pista de audio o eliminar el video. Era un poco irregular
porque YouTube no me había indicado nada. Este es el mensaje que recibí:
Paul Williams <qiqosozubi74@gmail.com>
Hi, I noticed my music while watching your video
"Programas para estudiar táctica usando la computadora... Recurso
invaluable" on your YouTube channel [Manuel Morsa].
I share the
copyright to that track with Epidemic Music. I'd like to clarify how it came to
be used in your video. I wanted to reach out personally so we can resolve this together.
I hope we can talk this through and find a solution.
Please
reply to this message and tell me what happened and how my track ended up in
your video. It would help to know which source you downloaded it from.
If you
obtained the track through a licensing service, please tell me what license you
used. I'd like to review that information before deciding how to proceed.
If this use
isn't covered by a license, would you be able to take the video down or swap my
track for another track? You can also remove my audio while keeping the rest of
the video online. Once you've removed or replaced my track, please send me a
quick message so I can review the change. Just tell me once it's done, and I'll
take a look.
If the use
of my track remains unresolved, I'll need to submit a copyright complaint with
YouTube. I hope we can resolve this without getting YouTube involved. Thanks
for taking the time to read this.
Traducido
dice esto:
Hola, he visto que utilizas música de mi autoría en el vídeo
"Programas para estudiar táctica usando la computadora... Recurso
invaluable" de tu canal de YouTube [Manuel Morsa].
Comparto los derechos de autor de esa pista con Epidemic
Music. Me gustaría aclarar cómo llegó a utilizarse en tu vídeo. He querido
contactarte personalmente para que podamos resolver esto juntos; espero que
podamos hablarlo y encontrar una solución.
Por favor, responde a este mensaje explicándome qué sucedió
y cómo mi pista terminó en tu vídeo. Me ayudaría saber de qué fuente la
descargaste.
Si obtuviste la pista a través de un servicio de licencias,
por favor dime qué licencia utilizaste. Me gustaría revisar esa información
antes de decidir cómo proceder.
Si este uso no está cubierto por una licencia, ¿podrías
retirar el vídeo o sustituir mi pista por otra? También puedes eliminar mi
audio y mantener el resto del vídeo publicado. Una vez que hayas eliminado o
reemplazado la pista, por favor envíame un breve mensaje para que pueda revisar
el cambio. Solo avísame cuando esté hecho y le echaré un vistazo.
Si la situación respecto al uso de mi pista no se resuelve,
tendré que presentar una reclamación por derechos de autor ante YouTube. Espero
que podamos solucionarlo sin tener que involucrar a YouTube. Gracias por
dedicar tiempo a leer esto.
Le contesté esto (en inglés):
Creo que se equivoca. El vídeo
mencionado no tiene música. De hecho, por lo general, los vídeos de ajedrez que
realizo no llevan ningún tipo de música. Pero si no está de acuerdo, por favor
envíeme un fragmento del vídeo en cuestión. Si no presenta ninguna prueba,
pensaré que ha cometido un error.
Un par de días después me llegó otro mensaje:
Paul Williams <qiqosozubi74@gmail.com>
Hello
again, I wanted to return to the use of my track in one of your recent YouTube
videos. My aim is to resolve this directly with you.
The recording
in your video is my work, and I share its copyright with Epidemic Music. There
may have been a unintentional misunderstanding about its use. Please tell me
where you licensed the track so I can review the situation fairly.
I'm happy
to discuss a practical solution with you. An edited version that replaces my
track would address my concern. If you want to keep the video online, please
replace my track with music you have permission to use.
Before I
consider withdrawing my complaint, I need to confirm that the music issue has
been addressed. Please send me a short message once you've made the necessary
changes, and include a link to the updated video.
For
context, here is the link associated with this matter:
https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA
Please
review the details of the complaint on the website and consider which part of
the video is involved. Once you've read through the complaint, please identify
a practical solution and reply with your proposed solution. I'm available to
clarify the details as we work toward a solution. I appreciate your help and
hope we can resolve this together.
Traducido dice así:
Hola de nuevo. Me pongo en contacto contigo nuevamente en
relación con el uso de una de mis pistas musicales en uno de tus vídeos recientes
de YouTube. Mi objetivo es resolver este asunto directamente contigo.
La grabación utilizada en tu vídeo es obra mía y comparto
los derechos de autor con Epidemic Music. Es posible que haya surgido un
malentendido involuntario respecto a su uso. Por favor, indícame dónde
obtuviste la licencia de la pista para que pueda evaluar la situación de manera
justa.
Estoy dispuesto a hablar contigo sobre una solución
práctica. Una versión editada que sustituya mi pista resolvería mi inquietud.
Si deseas mantener el vídeo publicado, te ruego que reemplaces mi pista por
música que tengas permiso para utilizar.
Antes de considerar retirar mi reclamación, necesito
confirmar que se ha solucionado el problema relacionado con la música. Por
favor, envíame un breve mensaje una vez que hayas realizado los cambios
necesarios e incluye un enlace al vídeo actualizado.
Para mayor contexto, aquí tienes el enlace relacionado con
este asunto: https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA
Te pido que revises los detalles de la reclamación en el
sitio web y consideres qué parte del vídeo está afectada. Una vez que hayas
leído la reclamación, por favor identifica una solución práctica y respóndeme
con tu propuesta. Estoy a tu disposición para aclarar cualquier detalle
mientras trabajamos en una solución. Agradezco tu colaboración y espero que
podamos resolver esto juntos.
Debo decir que el video con la supuesta música de derechos
de autor -si acaso- son 8 segundo al inicio de la cortinilla de la Morsa (que
pueden ver más abajo), y que fue creado el video con la música, por higgsfield.com,
un sitio que hace videos en 3D. Yo empecé a sospechar de este personaje que me
escribía, porque simplemente podía reclamar a YouTube e iniciar la queja
directamente. Pero no. Le contesté lo siguiente, en inglés:
No sé si el problema radica en los primeros 8 segundos del
video, donde aparece la transición de la morsa. Podría eliminar el audio si
presentas una reclamación ante YouTube; con gusto quitaría el sonido de esos 8
segundos (YouTube no me permite editar el video para cortar el audio si no
existe una reclamación previa). Es la única parte del video que contiene
música, así que supongo que te refieres a ella, ya que no especificaste los
puntos de inicio y fin de la música. La transición de barrido (*wipe*) se
realizó con Higgfields; no seleccioné ninguna pieza musical en particular. Por
lo tanto, en cuanto presentes la reclamación, silenciaré esa parte del audio.
Un detalle curioso: en el sitio que me enviaste
(https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA) aparecen dos reclamaciones. Parece un
sitio serio, pero no pertenece a Google (ni a YouTube). Realicé una búsqueda
rápida y no encontré forma de verificar que el sitio forme parte de la
administración de YouTube.
No obstante, si esos 8 segundos de mi video de YouTube te
causan tantos problemas, presenta una reclamación formal y eliminaré el sonido
de esa parte.
Lo que me hizo sospechar más fue ese sitio,
https://copyrightlevel.com/, donde supuestamente tengo dos quejas abiertas. Me
piden mi correo y que dé mi contraseña para entrar a ver esas quejas. Lo
intenté pero claramente el sitio no mostró nada más. Entonces por precaución,
cambié mi contraseña. Investigué ese sitio y no está relacionado con Google o
YouTube. Por ende, algo olía mal en Dinamarca.
Después de eso no recibí más mensajes. Pero hace un par de
días me llegó este:
Dsaterso
Mikkterds <dsatersomikk65543@gmail.com>
Hello
Manuel Morsa team!
I represent
Marqvision regarding the use of music in your latest YouTube video.
On
2026-10-08, our review identified unlicensed use of music from the Epidemic
Sound catalog in your latest YouTube video, “Programas para estudiar táctica
usando la computadora... Recurso invaluable”. This use has not been authorized
by the rights holder.
A case has
been opened regarding this matter. The purpose of this notice is to seek
clarification regarding your authorization to use the music in “Programas para
estudiar táctica usando la computadora... Recurso invaluable.”
Please send
us a reply and submit documentation establishing your permission to use the
audio in this video. If you hold a valid license, please include the relevant
details in your response.
Que en español dice así:
¡Hola, equipo de Manuel Morsa!
Me pongo en contacto en representación de Marqvision con
respecto al uso de música en su último video de YouTube.
El 8 de octubre de 2026, nuestra revisión detectó el uso no
autorizado de música del catálogo de Epidemic Sound en su video más reciente de
YouTube, titulado "Programas para estudiar táctica usando la
computadora... Recurso invaluable". Dicho uso no cuenta con la
autorización del titular de los derechos.
Se ha abierto un expediente sobre este asunto. El objetivo
de esta notificación es solicitar aclaraciones sobre su autorización para
utilizar la música en el video mencionado.
Por favor, responda a este mensaje y envíe la documentación
que acredite su permiso para utilizar el audio en dicho video. Si cuenta con
una licencia válida, le rogamos que incluya los detalles pertinentes en su
respuesta.
Si no dispone de la licencia requerida, le solicitamos que sustituya
la música del video por audio autorizado o que elimine el audio del mismo. Por
favor, infórmenos una vez que haya retirado el audio.
De no recibir respuesta o la documentación que acredite la
licencia, el titular de los derechos podría presentar una reclamación formal
ante YouTube por este uso. Como representante de Marqvision, estoy facultado
para proceder con dicha reclamación contra el canal Manuel Morsa.
Atentamente,
Representante de Marqvision
Le contesté, también en inglés, lo siguiente:
Gracias por su mensaje. Para aclarar la situación:
silenciaré la música de su propiedad tan pronto como me indique los segundos
exactos en los que suena dicha música protegida por derechos de autor. De
hecho, mis videos tratan sobre ajedrez y no contienen música. Asimismo, le
solicito que envíe la documentación que acredite la titularidad del fragmento
musical que supuestamente reproduzco en mi video. Si no puede facilitar la
información que le pido, desestimaré su reclamación por correo electrónico.
Por cierto, está complicando las cosas innecesariamente.
Existe una vía sencilla: presentar una reclamación ante YouTube. Si he cometido
alguna infracción, YouTube me lo notificará y me permitirá editar el video para
silenciar la parte en cuestión. Así que, repito: presente una reclamación
formal ante YouTube. Eso es todo.
Además, si tiene intención de remitirme a este sitio web
—https://copyrightlevel.com/?rel=CwCnbA—, le ruego que no lo haga. Soy
consciente de que dicho sitio no tiene ninguna relación con Google ni con
YouTube; de hecho, parece tratarse de una estafa.
Hasta aquí la historia. Escribí a Marqvision para indicarles
que alguien dice ser de su equipo pero claramente no lo es partiendo por el
correo que usan, que es de gmail y no de la empresa mencionada. Soy de la idea
que buscan sacarme la información de mi correo o asustarme para ver si me pongo
de acuerdo con ellos para pagarles por el uso ilegal de su supuesta música, que
no existe.
Cuento todo esto para que vean lo triste que es ser de esta
raza humana, que busca siempre ver cómo te saca ventaja. Intentan por todos los
medios, a ver si uno cae en sus trucos. Verdaderamente lamentable lidiar con
este tipo de personajes.
He aquí el video del supuesto reclamo, con la cortinilla mencionada...
El 23 de marzo del 2009 publiqué un artículo sobre xango aquí en mi blog. Este ha sido por mucho el artículo que más personas han leído y además, comentado aquí mismo. Tiene de hecho 1,466 comentarios.
Brevemente explico, para quien no quiera leerse la larguísima retahíla de comentarios y respuestas de mi parte: me ofrecieron en una reunión el ser un vendedor del jugo xango. El esquema es evidentemente piramidal y los que ganan son la cabeza de la pirámide, no los de abajo. En el transcurso de los comentarios hubo quienes aplaudieron mis argumentos y quienes me acusaron de todo, de ser un pobre diablo, de no querer tener libertad financiera, etc. Parte del show de Internet.
Pues bien, 11 años después aproximadamente, me gustaría saber dónde están esos millonarios que hicieron todo ese dinero que les prometieron vendiendo un jugo del cual no es más que un suplemento alimenticio. Quiero saber la experiencia de esos que creyeron en las mentiras y que me digan cómo le hicieron para hacer ese dinero prometido y llegar a esa libertad financiera. Desde luego que me gustaría que quien le haya ido tan bien pueda demostrarlo.
Xango, Amway y un sinfín de empresas han tratado de convencer a los ignorantes de todo en que se puede hacer dinero sin trabajar. El esquema multinivel y piramidal es la base de todos estos negocios fraudulentos. Por ejemplo, Unefon lo intentó ya. Y hasta donde sé, no hay millonarios aún.
Por eso apelo a los que creyeron en esta sarta de mentiras, a mostrarme lo que han logrado 11 años después de mi artículo en mi blog. Gracias.
Hoy, como muchos otros días, recibo correos en donde se me indica que se ha bloqueado mi cuenta en el banco X y para desbloquearla debo ir a una página web en donde me pedirán mis datos y mis contraseñas. La página a la que me remiten, en su URL no dice por ejemplo, www.santander.com, sino www.satander.com, en un afán de que lea mal y que crea que estoy en la página oficial del banco en cuestión. A todo esto, lo que veo es una página idéntica al del banco, nada más que con los enlaces a sitios que desde luego, no corresponden a la institución financiera.
Y hoy me llega un correo diciendo que mi cuenta de Netflix tiene problemas. Y sí, debo tenerlos porque ni cuenta de Netflix tengo. O bien, me indican que Amazon me da por ser un gran cliente un bono de 50 dólares, lo cual, al entrar en los enlaces correspondientes, es fácil darse cuenta que esto no tiene nada que ver con la tienda de libros en línea. Es otro sitio falso que quiere que conteste preguntas personales, que le dé datos confidenciales, etcétera...
Pero por si fuera poco, desde hace unos días he empezado a recibir una andanada de correos de hermosas damas rusas que quieren todo conmigo. Algunas incluso me dicen que no saben por qué ya no les contesté. Es raro que pregunten eso porque simplemente nunca les escribí.
No falta, evidentemente la señora en África, que tiene muchos millones, un marido muerto, ella enferma terminal de cáncer, que quiere donarme toda su fortuna a mí, un absoluto desconocido, para que entonces le cumpla su última voluntad y haga un centro para niños pobres además de quedarme con un estupendo bono de muchos millones por mi gran obra. Pero claro, todo esto no puede ser verdad y no lo es.
Y podría seguir en esta lista absurda de mentiras por correo que recibo constantemente. En todos los casos hay un afán de defraudarme de alguna manera. La red Internet está llena de sitios en donde se reportan todos estos fraudes pero la ingenuidad humana parece siempre sobrepasar todas las advertencias. Y no importa que les diga que no, no hay nadie en el mundo que le va a regalar millones de dólares por su linda cara o bien, no, no existe una escultural mujer de ojos azules y sonrisa de dientes blancos, perfectos, con medidas asombrosas de modelo, que quiera ser tu esposa.
Quienes escriben esos correos saben que sus mentiras y sus maquiavélicas ideas para defraudar a los remitentes nunca recibirán castigo. Y por eso son capaces de mentir, de poner fotos falsas, de hacer alusión a sitios web para dar credibilidad a sus falsedades o mandar fotos de alguna anciana en un hospital para supuestamente hacer creíble su trampa (http://la-morsa.blogspot.mx/2017/03/la-tecnologia-contra-el-fraude-nigeriano.html). Y confían en los seres humanos ingenuos, que ante la posibilidad de ganar dinero sin hacer nada, se les nubla el mínimo razonamiento y caen en la trampa.
Pero fuera de todo esto, en este cotidiano acto de borrar a todos estos tramposos (porque nada m's se puede hacer realmente), me pregunto algo: ¿es acaso el hombre un ser bueno? ¿y si la respuesta es afirmativa, por qué hay tanto tramposo que se muestra por Internet? ¿No será finalmente que la naturaleza humana tiene más que ver con la maldad?
Me llega un mensaje aparentemente de Bancomer.com, el cual me dice que debo actualizar mis datos. Suena sospechoso y además, el navegador mismo me advierte que puede ser un mensaje fraudulento. Me llega un correo de alguien que dice haber visto mi perfil (quién sabe dónde), y que me ofrece un montón de miles de dólares para que ea persona pueda sacar dinero de un banco en África. Un correo más que me llega es de una señora que dice que tiene cáncer y que me quiere donar (sabrá que soy una gran persona), no sé cuántas decenas de millones de dólares. En su historia pone una tragedia terrible y la quiere documentar con enlaces a páginas web.
Y también me llegan correos de mujeres que se muestran en paños menores indicándome que soy el galán de galanes, que de nuevo, han visto mi perfil (nunca dicen dónde), pero que claramente soy el gran partido que todas las mujeres quieren, sobre todo las rusas y ucranianas, que son todas hermosas, casi modelos.
Pero si somos francos con nosotros mismos: ni soy el galán que el mundo esperaba, ni tengo mi perfil en miles de sitios web, ni tampoco tengo siquiera cuenta en Bancomer, por ejemplo. menos, desde luego, soy tan fiable para que un desconocido decida que como se va a morir, merezco que me done toda su cuantiosa fortuna.
Todos estos asuntos son fraudes de una u otra manera e Internet, gracias a este anonimato al cual se puede acceder, nos ha convertido a muchos en potenciales víctimas de vivales que quieren sacarnos dinero, algún tipo de ventaja, etcétera.
Pero el asunto al que voy es más que eso: ¿Por qué toleramos a todos estos defraudadores? ¿No es tan común que basta con saber que nos quieren engañar y entonces ignorarlos? ¿O deberían todos estos tipos que buscan defraudarnos de alguna manera ser bloqueados, juzgados, o al menos, vigilados por la justicia? ¿En qué momento permitimos todos que esta sarta de ladrones llegue a nuestros correos y trate de robarnos? ¿Cuándo pasó que simplemente lo vimos como algo tan común que dejamos de prestarle atención?
Y esto es lo que en el fondo me molesta, o quizás para decirlo con más precisión, me aflige. Este es el mundo que vivimos, que toleramos, en el cual no hacemos nada. Estamos tan acostumbrados a estos delincuentes virtuales que ya no decimos nada, simplemente los ignoramos. ¿Nos nos enseñaron de pequeños que este tipo de personajes indeseables debería estar en la cárcel o al menos ser supeditados a la justicia de los países? Pero no se hace nada. Simplemente lo vemos como algo natural, como cuando vemos al adulto sucio y con ropas desgarradas pidiendo limosna, o a la señora con su rebozo, un niño envuelto en él, levantando la mano para recibir una moneda. Y nos es tan familiar este espectáculo que simplemente lo toleramos, lo vemos como algo imposible de erradicar y si acaso, le damos un par de pesos y así quizás hasta creamos que hacemos una obra de caridad.
¿Este es el mundo que hemos construido? ¿De verdad?
Internet es sin duda uno de los grandes logros de los últimos treinta años. La red de redes nos ha permitido saber mucho más de todo. La información —literalmente— está en la yema de los dedos. Gracias a los buscadores y a que muchos millones de personas han alimentado la web, se tiene información de casi cualquier tema. Es tal la cantidad de información que podemos consultar en Internet que tenemos que ser selectivos.
Por otra parte, tenemos las redes sociales, que en mi opinión no hacen mucho en términos reales pero hacen ruido. Son esos revolucionarios de sillón que quieren arreglar el mundo dando “Me gusta” o retuiteando cualquier publicación interesante para ellos. Pero el hecho real es que no se movilizan. Son todopoderosos desde el teclado y así como le aplauden a alguien, denostan a otro nada más porque se les antoja.
Umberto Eco ya dijo que la desgracia de Internet es que se les ha dotado de voz a una legión de imbéciles, y creo que en muchos casos no le falta razón: hoy, por ejemplo, leo que supuestamente llegó a México un grupo de médicos británicos con la intención de operar gratuitamente a niños con labio leporino. Tienen 71 niños ya inscritos pero requieren 135 sino no operan a nadie. ¿Y eso por qué? Me preguntaba. Pues bien, ya alguien me dijo que es una noticia falsa.
Pero no es la única: ¿Cuántas veces hemos visto campañas de dar “Me gusta” porque Facebook donará por cada clic un centavo a un niño que está muriendo de cáncer. Por supuesto ya a estas alturas nadie cree en eso, pero de pronto se rehace la nota y se le da un giro. No faltará quien la re-publique “sólo por si acaso”, sin investigar nada, nada más porque está en su honorable derecho de publicar lo que se le antoje.
Hoy de nuevo, en otro ejemplo, me llegó la carta de una señora que quiere donarme 9.8 millones de dólares. Cuenta una larga historia que no leí y termina con un “Dios te bendiga”. Ya sabemos que esas cartas son falsas.
¿Por qué me mandaría alguien que ni me conoce una misiva diciéndome que tiene millones de dólares para donármelos? Si yo tuviese esa cantidad y estuviese en ese caso fatal de que me voy a morir de cáncer terminal, ¿haría una carta y se la mandaría a una dirección de correo de alguien que ni conozco? ¿Por qué sigue funcionando ese fraude? (si no fuese así ya habría desaparecido).
La razón me parece evidente: cuando hay mucho dinero, la gente pierde su capacidad de pensar y entra la avaricia, el hacerse de algo a cambio de nada, etcétera. Porque seamos, francos, esas cartas en donde regalan a manos llenas millones de dólares no pueden ser ciertas.
Y si regresamos a las redes sociales, he visto fotos de unos chavos bocabajo, sin ropa, con personal armado que los está vigilando. Y entonces el pie de foto dice algo como esto: “Una foto de los 43 estudiantes de Ayotzinapa antes de que los mataran. Circúlenla porque la quieren censurar”.
Pues bien, una investigación por Internet te mostrará que esa foto es de una institución correccional de un estado del país y que no tiene nada que ver con los 43 desaparecidos. Pero la cosa es que con el argumento de que quieren censurar dicha publicación, no falta quien la copie o replique en su muro “por no dejar”, aunque no investigue nada.
Otra más es el video de un supuesto “ángel”, el cual es filmado por una cámara de seguridad que está puesta en un crucero. De pronto viene un camión que va a atropellar a alguien y algo pasa, aparece un brillo y de repente el que iba a ser atropellado está a salvo y un personaje habla con él, quién sabe que le dice y se va, como si fuese un héroe anónimo.
Para hacer el video más realista, se presenta éste con su código de tiempo, como si de verdad se tratara de una grabación en una calle. Pero si se investiga un poquito, rápidamente se sabrá la verdad: no hay tal ángel. Es el anuncio de una serie de TV oriental.
Y si vamos al correo electrónico, diario recibo spam con mensajes de gente que me dice que me manda un archivo adjunto que le pedí. Ni les pedí nada y el adjunto es un virus, un troyano, las dos cosas inclusive. En serio, ¿en qué está pensando la gente?
Me remitiré al pasado: antes, publicar en un medio significaba pasar un un catálogo de personas que veían si lo publicable valía la pena. Si era una noticia espectacular, se tenían que dar las fuentes, es decir, había que hacer una investigación mínimamente seria porque en el publicar estaba en juego un poco la seriedad de quien publicaba.
Pero ya esos tiempos pasaron y ahora, lamentablemente, hay que lidiar con mucha información valiosa, escondida muchas veces en información que es poco confiable, que busca ver si te sacan dinero o alguna clase de ventaja.
Y como en Internet podemos ser relativamente anónimos, entonces somos capaces de muchas cosas que en la vida normal no haríamos. La vida virtual da para eso y más, pero para mí, es una desgracia que seamos tan poco inteligentes y de verdad abusemos de estos servicios que antes fueron un sueño para pasadas generaciones.
Defensor del cliente Santander webdefensor@santander.com.mx
Por medio de la presente quiero quejarme ante el trato que se me ha dado en el banco Santander (Santander-Consumo), a partir de haber señalado un cargo que no reconocí, que apareció en mi estado de cuenta de mi tarjeta de crédito. El asunto empezó en enero del 2016 y originalmente Santander dijo que mi queja era improcedente. Me quejé entonces a la siguiente instancia, la Unidad Especializada en Atención al Cliente, indicándoles que el uso de mi tarjeta en un pago de un boleto de tren o avión, hecho en un sitio ruso, me era ajeno y que además, si hacía la queja al respecto es porque precisamente, jamás usé mi tarjeta para pagar un boleto en la lejana Rusia, a la cual jamás he ido. Les indique que siempre pago mis tarjetas y liquido el total de las mismas. Soy responsable con lo que gasto y pago puntualmente. Así que antes de tomar estas decisiones unilaterales, deberían saber quién es el quejoso en el sentido de investigar qué historial crediticio tiene, ¿Paga a tiempo? ¿Cumple con sus obligaciones adquiridas con el banco? Etcétera.
Finalmente Santander-Consumo me mandó una carta en donde –a pesar que según ellos, mi queja es improcedente– me condonaban el pago en recompensa precisamente a mi historial crediticio y mi fidelidad con el banco y que por única ocasión esto sería así. Esta es la carta que me mandaron:
(dar click para aumentar el tamaño de la carta)
Por favor, tomen nota del siguiente párrafo:
Este último párrafo me parece un insulto. Pareciera que quien redactó esto me está dando una limosna, una dádiva (y por única ocasión), como si me estuviesen haciendo un favor.
La razón de escribir así me queda clara: para el Banco Santander, toda reclamación por un pago no reconocido empieza por asumir que quien reclama quiere engañar y eventualmente defraudar al banco. Es decir, pareciera que quien reclama es un ladrón por omisión. Y no, no es así. El Banco Santander no puede iniciar ninguna averiguación suponiendo esto. Al contrario, debe suponer que el cliente reclama porque sabe que ese pago con la tarjeta no lo hizo y que alguien consiguió los datos del plástico del quejoso y usó criminalmente una tarjeta que no es de su propiedad. Debería bastarle al banco saber que si el cliente se queja es porque legítimamente dice que no hizo un cargo que se le está adjudicando.
Por otra parte, hay una falta de valor civil de quien ha redactado la grosera carta en cuestión, porque la firma con un pomposo garabato, pero no pone su nombre. ¿Por qué? ¿Es que acaso se llama esa persona Unidad Especializada de Atención a Clientes? ¿Es ése su nombre? Dicho de otra manera, me insultan y además nadie es responsable.
Que quede claro: el Banco no me está dando una limosna ni una dádiva al condonarme un cargo que yo no hice. La carta es un insulto y exijo una disculpa por escrito por lo menos, además de que sépanlo: las cartas del banco Santander deben estar firmadas por personas que se hagan responsables de los comunicados que emiten a los clientes. Igualmente, no se trata de “única ocasión” ni de escribirme con ese tono de “perdonavidas”. ¿Quién se cree que es el que me escribe de esa manera?
Cabe decir que pedí en la red social twitter (@SantanderMx) que me dijeran a quién quejarme, pero no me quisieron contestar a pesar de que insistí varias veces. ¿Este es el servicio que buscan darle a sus clientes? Vaya pues una queja ante el trato que se me da en la cuenta de Santander de México en las redes sociales.
Espero respuesta a la brevedad y además, les pido acuse de recibo de mi queja. Quiero ver a un banco que se comporte a la altura de lo que es una institución financiera y no a una sarta de ladrones y gangsters.
Hace unos 20 minutos recibí una llamada en mi celular. El teléfono registrado decía "desconocido". Tomé la llamada. Aparentemente la llamada era del banco Santander, porque había un cobro de 3000 pesos hecho el día de ayer a las 8:20 desde un portal de Internet. Me preguntaban si yo había hecho ese gasto. Lo negué y entonces me dijeron que no autorizarían el pago del mismo. La que me hablaba "Anabel López" (así se identificó), me dio datos personales, el número de mi tarjeta y de los7 números de la parte trasera, los cuatro primeros. Me dio la dirección en donde recibo los estados de cuenta, mi RFC, etcétera. Aparentemente era una llamada del banco.
Me dijo la operadora que podía activar mis notificaciones para que cuando se usara la tarjeta, se me enviara un mensaje a mi celular. Me dijo en un momento determinado de nuevo, el número de mi plástico y de pronto me avisa: "el siguiente paso es por su seguridad. Le voy a transferir a una grabación para que usted dé los 7 números de la parte trasera de su plástico. Si son correctos, yo tendré el aviso en la computadora y podremos seguir con el proceso para activar las notificaciones. Sonará un beep y usted dirá los números. Es decir, no hay que teclearlos". Me pareció peculiar pero tenía tanta información mía que seguí pensando que era una llamada legítima y entonces dije los números correspondientes. El sistema se activó "supuestamente". Me dio un número de reporte sobre el pago no reconocido y listo. Terminó la llamada.
Me quedé pensando. Como de hecho tengo un problema con mi tarjeta de crédito por un pago no reconocido, supuse que era el Banco Santander que ya estaba tomando sus provisiones. Pero... ¿pedirme mis números de la parte trasera de la tarjeta? Me parecía irregular. Así que hablé a la superlínea y aparentemente esto ha sido una maniobra para defraudarme. Entonces decidí inmediatamente cancelar la tarjeta. Al menos espero que no haya pasado de un fraude que no podrá llevarse a cabo.
Hay una cosa que me alarman: Quien me habló tenía mucha información privada. Sabía el número de mi tarjeta de crédito y un número importante de datos personales, dirección, teléfono celular, los 4 primeros números de la parte trasera de mi plástico... Podría pensar que si por ejemplo, me hubiesen interceptado un estado de cuenta, algunos datos podrían tenerlos, pero... ¿los cuatro primeros números de atrás de la tarjeta? Me parece muy extraño.
Hago pues el apunte por dos razones, para ver si a alguien le ha pasado algo similar y además, para que caigamos en la cuenta que incluso, a sabiendas que el banco jamás me pediría números privados o claves, en ocasiones caemos en la confianza que nos da el que nos entreguen tanta información como para hacer tratar de pasar la llamada como legítima del banco.
Un detalle curioso es que cuando le informé al del banco lo que había pasado, me dijo que cancelaría mi tarjeta y que me darían otro plástico en 15 o 20 días, pero que tenía un costo. Le dije que no aceptaría el costo pues me estaba protegiendo a mí y al banco y por ende, no tenía además porqué pagar los platos rotos de algo que todavía no se ha configurado como un pago ilegal. El "ejecutivo" me indicó que podría pedir la bonificación. Le pregunté si me garantizaba así que no pagaría el costo del nuevo plástico. Me dijo que no podía garantizarme nada. Le informé que no importaba lo que pensara el banco al respecto, que yo no iba a pagarles ese costo. Y así terminó el asunto. La moraleja es simple: Hay que estar muy alertas.
ACTUALIZACIÓN (26/05/2016)
Acabo de hablar a Santander y no se hizo ningún cargo con mi tarjeta. Ya está cancelada, así que no pueden meterme un "gol".
Me he puesto a pensar en mi caso sobre el pago que el banco Santander me quiere adjudicar. El argumento que presenta es que se hizo una transacción segura y que para eso ocurra, quien haya pagado con mi tarjeta (o los datos de la misma), debe tener todo: número de tarjeta, los tres dígitos de seguridad, la fecha de caducidad de mi tarjeta y desde luego, el nombre como aparece en mi plástico. Pero como evidentemente esto fue una transacción que se hizo vía la red Internet, debe existir registro desde dónde se hizo la transacción, desde cuál IP. Ahí podría saberse exactamente la localidad en el mundo en donde se encuentra ese nodo de la red de redes. Estoy seguro que en el mejor de los casos, eso se hizo en la propia Rusia. Curiosamente el uso de mi tarjeta fue el 24 de diciembre del 2015 por lo que infiero (podría estar equivocado quizás), que fue para un viaje en tren o por avión a un sitio cercano porque el pago es poco más de 50 dólares.
Yo quiero suponer que ante el aumento de los fraudes a tarjetas de crédito, las instituciones financieras no sólo en México, sino en todo el mundo, tendrán herramientas de cómputo para poder trazar las transacciones que se hagan. Un ejemplo es el sitio VISA Resolve online. De acuerdo al sitio Mapacific.com, el mencionado sitio "Visa Resolve Online (VROL) es una solución totalmente integrada, la mejor solución que puede ayudar a mejorar la productividad del usuario y reducir el costo del trabajo/entrenamiento así como apuntar errores asociados a las excepciones del procesamiento back-office. Esto incluye un componente extensivo para hacer preguntas sobre las transacciones y un sistema de procesamiento de administración de excepciones comprensivo, así como funciones de contabilidad y de generación de cartas al poseedor del plástico".
En el enlace mencionado explican las características que tiene el sistema, las cuales son muy amplias en muchos sentidos y que no voy a traducir aquí. Sólo añadiré que cuando se hace una petición al sistema de transacciones, éste da acceso al depósito de todos los datos de las transacciones, el cual se guarda por un año completo. Las funciones de dicho sistema permiten las búsquedas por número de tarjeta, terminal ATM, identificador de la transacción, entre otros. Se pueden poner una serie de filtros, por ejemplo, por tipo de red, cantidad de la transacción, tipo de la transacción, status de la misma, categoría de la mercancía (MCC por sus siglas en inglés), etcétera. En las opciones de los detalles se puede tener acceso a un sumario de la transacción, que es un subconjunto detallado de datos que frecuentemente se requieren por las autoridades para las transacciones fraudulentas. Hay además una manera de sacar los detalles de la transacción, el cual el sistema puede dar. En suma, este sistema es la solución a las investigaciones en pagos con tarjetas entre otros. Ahí está lo que puede hacer Santander para averiguar de dónde partió el pago hecho con mi plástico.
Pero supongamos que los resultados que pueda entregar el sistema éste (o el que use la institución), no entrega el IP de donde surgió la transacción. Si es así, no se puede probar que yo hice ese pago y por ende, no me pueden informar que mi reclamación no procede porque según ellos la transacción -al ser segura- indica que fui yo quien la hizo. Vamos, es indemostrable eso. Por lo tanto, quererme hacer que pague ese cargo va contra las propias leyes en donde todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Dicho de otra manera, para ejercer una sentencia en contra de quien sea, debe demostrarse su culpabilidad sin asomo de duda. Si hay duda al respecto, no se le puede condenar. Eso debe entenderlo el banco. Así, o demuestran que el pago se hizo desde mi IP o tienen que conceder que no lo hice y retirar dicho cargo de mi cuenta.
Pero más allá de estas cuestiones que tienen que ver con asuntos de cómo funciona la presunción de inocente o culpable, hay que entender que en primera instancia, si yo -cuenta-habiente de este banco- el cual paga cada mes toda su deuda y que mantiene un historial crediticio correcto, dice que no reconoce el cargo, en principio hay que creer que dice la verdad y no asumir que seguramente quiero defraudar al banco. La prueba que presentó Santander es absurda y no demuestra nada en lo que se refiere a quién hizo esa compra.
Y si insisto con esto es que no me voy a dejar. No son los 50 dólares, sino la actitud abusiva en donde la reclamación se hace al banco y ellos juzgan si la consideran real o no. Dicho de otra manera, son juez y parte y eso hace que no pueda haber justicia.
l 24 de junio de 1947, Kenneth Arnold, un piloto privado de Boise, Idaho, dijo haber visto 9 objetos inusuales volando en cadena cerca de Mount Rainier, Washington, mientras se encontraba buscando una aeronave militar extraviada, a bordo de un CallAir A-2. Describió los objetos como sumamente brillantes por el reflejo de la luz solar, con un vuelo errático ("como la cola de una cometa china") y con una "tremenda velocidad". Y a partir de este reporte hemos tenido 68 años de múltiples reportes de objetos voladores no identificados, OVNIs, amén de una buena cantidad de fotografías y videos que según los que creen en este tema, es prueba fehaciente de que los extraterrestres ya están en nuestro planeta.
Hay que aclarar que en el cielo eventualmente aparecen fenómenos que no son fáciles de explicar aunque probablemente la inmensa mayoría sean eventos naturales. Sin embargo, el hecho de que existan fotos de naves voladoras, luces que se mueven a disparatadas velocidades, siembran la duda de qué son esas cosas que vemos en el cielo. Por ello tenemos en México a Jaime Maussán, el "investigador" del fenómeno OVNI que más adeptos tiene. El periodista dirige y produce un programa pseudo-científico llamado "Tercer Milenio", donde una vez por semana su equipo de investigadores, junto con él, muestran pruebas "irrefutables", "sorprendentes", que no dejan duda de que hay seres no humanos que nos están ya visitando de allende nuestro planeta. La verdad, sin embargo, es que aa lo más muestran siempre imágenes borrosas, filtradas con Photoshop (con el efecto de solarización, el cual les parece fantástico), para demostrar que estamos ante una presencia extraterrestre, no nos quepa duda.
Hace unos pocos días, nuestro OVNI-ólogo de cabecera se presentó en el Auditorio Nacional, en donde en una conferencia magistral, mostraría ahora sí, pruebas irrefutables, que no dejan lugar a dudas, de que la presencia extraterrestre ya ha estado en este planeta y que los poderosos gobiernos del mundo han escondido porque probablemente los seres humanos no podrían lidiar con esta verdad. Para ello Maussán trajo a una serie de personajes para acompañarse de ellos y que diesen su testimonio: James J. Hurtak, Paul T. Hellyer, Thomas J. Carey, Donald R. Schmitt, Edgar Mitchell y los doctores José de Jesús Zalce Benítez, Luis Antonio De Alba y Richard Dolan.
Jaime Maussán entonces platicó la historia de cómo se hallaron unas dos diapositivas, dos para ser exactos, de cuerpos de extraterrestres hallados en la supuesta caída de un platillo volador en Roswell, Estados Unidos, uno de los episodios más nombrados por los amantes del tema. Dijo que las mismas se hallaron en una casa en Estados Unidos, perteneciente a una familia que halló esas viejas fotos y que unas en particular, estaban como separadas, empacadas aparte. La señora que vivía en esa casa, Hilda Blair, habría tomado estas fotos y nunca las dio a conocer. Pero claro, Maussán y sus audaces investigadores supieron del asunto, investigaron, armaron el tinglado en el Auditorio Nacional, llenaron en un 70% el mismo, y entonces se mostraron las extraordinarias evidencias. Ahora sí, a ver quién las refuta.
Las diapositivas muestran una especie de cadáver de un extraterrestre, pero podría ser cualquier cosa, desde un esqueleto falso hasta una persona que hubiese sufrido en su vida serias enfermedades degenerativas. El maestro en medicina forense de la Escuela Médico Naval de México, Jesús Zalce Benítez, dijo que las anomalías del cuerpo de las diapositivas no tiene ninguna compatibilidad con la vida humana. Tras analizar el cuello, pelvis, tórax, cabeza y las extremidades de la foto, se descubrió que dicho ser tenía 8 malformaciones como acortamiento de miembros, frente abombada, depresión nasal, estatura baja (de 1.20 a 1.30 metros) o macrocefalia (cabeza de mayor tamaño al habitual). O sea, el experto en medicina forense, viendo una diapositiva, llegó a esta tremenda conclusión.
Pero dos diapositivas no justificarían probablemente el costo de ir a ver a Maussán y amiguitos al Auditorio Nacional. Por ello, nuestro sagaz personaje decidió hacer una animación holográfica que mostrara al supuesto extraterrestre casi en 3 dimensiones. Bueno, al menos esto ya pagó el boleto, quiero creer. He aquí el video de alguien que sí fue a ese evento:
Pero más allá de todo esto, ¿se le puede creer algo a Maussán? Es de dudarse. Hay muchos eventos anteriores que lo demuestran como un farsante. ¿No trajo una vez a un gringo que decía tener un brazalete para efectos de una supuesta tele-transportación? ¿No lo presentó en el programa Otro Rollo, en donde trajeron a unos payasos vestidos como en Hombres de Negro para que vigilaran en todo momento el portentoso brazalete? ¿Y se pudo tele-transportar alguien? No. Un fraude absoluto. Pero no contento con eso, Maussán en alguna otra ocasión presentó un asombroso video donde una joven mujer está en un helicóptero volando cerca de las ya desaparecidas Torres Gemelas. Ahí de pronto se ve un platillo volador. La mujer lo señala. El platillo se mueve hacia otro lado. La mujer vuelve a apuntar y entonces la supuesta nave se va frente al helicóptero y escapa a velocidades prodigiosas. Bueno, pues Maussán dijo en esa ocasión que probablemente esa nave estaba ya avisándonos de lo que pasaría con las Torres Gemelas en el 2001. Claro, semanas después se supo que ese video era de una cadena de televisión norteamericana que transmite series de ciencia ficción. ¿No que eso ya era una prueba irrefutable? Pues no, tampoco lo fue.
Y también podría hablarles de cuando Maussán afirmó que había contactado a un joven que decía que tenía encerrado en su computadora a un ente, el cual se comunicaba a través de la máquina. Pobrecito Maussán. Tuvo que llegar alguien a explicarle que se trataba del programa Lisa, el cual ya hablamos aquí.
Lo que sí queda claro es que Maussán dice reiteradamente tonterías que quiere ponerles bajo el halo de la ciencia, pero el señor no tiene idea de que el quehacer científico, de entrada, no se hace de testimonios y menos de videos falsos. Vamos, que Jaime Maussán ha hallado un modus vivendi con estas pláticas, con su programa de TV que promueve en sumo grado la charlatanería. Es su negocio y lo ha sabido explotar. Más allá de eso, pues es un fraude monumental.
¿Por qué sigo recibiendo correo chatarra (spam) por Internet? ¿Es que acaso los spammers siguen creyendo que mandando a millones, la probabilidad de vender sus bienes y servicios se incrementa? ¿Por qué me siguen mandando mensajes en donde me avisan que me he ganado la lotería de Microsoft, del Reino Unido o de Holanda, si claramente estamos hablando de correos fraudulentos? ¿Por qué los nigerianos siguen mandando cartas en donde se me dice que quieren darme el 60% de un monto que suma millones de dólares y lo único que tengo que hacer es darle mis datos? ¿Por qué esa señora moribunda ha decidido donarme una enorme cantidad en euros para que yo haga buenas obras en lugar de ella donar sus dineros a instituciones en donde vive? ¿Y por qué hay esos sitios fraudulentos en donde me pintan una página web idéntica a la de Santander, Bancomer, Banamex o cualquier otro banco, y se me dice que mi cuenta se ha bloqueado? ¿Es que hay quien sigue cayendo en la trampa? ¿Es que aún hay quien entregue sus datos en charola de plata a esos delincuentes virtuales?
Internet es una imagen de lo que somos. Así como fuimos capaces de crear este gran invento de la red de redes, de hacer que el mundo sea más democrático, que podamos tener más capacidad para ser oídos, para compartir información, archivos, videos, fotografías; que podamos ser más críticos con nuestra realidad y con lo que nos pasa en nuestros países y comunidades, también tenemos un cúmulo de experiencias banales que se reproducen en la red. Tenemos notas falsas, mentiras, sitios ridículos y absurdos, videoblogueros de un humor simplón que en ocasiones rayan la estupidez. Y todo esto cabe en la red, sin duda, pero está en nosotros mismos hacer mejor a Internet y la verdad, no es difícil.
Para poder mejorar las cosas, tenemos un par de recomendaciones que nos pueden ayudar: dudar de todo e informarse en la propia Internet. Desde luego esto no necesariamente es una tarea fácil, pero si nos aplicamos un poco y navegamos por la red, veremos que muchas cosas que se publican rayan en la mentira absoluta. Por ejemplo, con el lamentable caso de Ayotzinapa, han pululado por las redes sociales supuestas fotos de los normalistas, como si estuviesen detenidos. Es más, hay una foto en donde incluso aparecen desnudos, rodeados por policías. La realidad es que esa foto es del 2011 pero si uno no investiga, se puede tener una imagen distorsionada de estos hechos, los cuales están permeando en el país y le están dando una nueva forma.
O bien, no falta quien sube el video de una serie de platillos voladores, los cuales se ha mostrado ya que es un efecto de animación muy bien hecho, sin duda, pero falso.
Y en ese mismo tenor hemos visto como una supuesta cámara de seguridad muestra un acto extraño, sorprendente: un camión va a atropellar a un motociclista, pero en el momento justo que va a pasar esto, hay un destello y de pronto el motonauta aparece pegado a la acera, con una persona que aparentemente apareció de la nada y le sacó de la trayectoria del camión. La imagen impacta y parece inexplicable, pero si nos enteramos que todo fue un anuncio para un programa de televisión en China, se acabó el misterio y la magia...
Los seres humanos tendemos a creer lo que aparece publicado. Antes era en los medios escritos. Hoy es en los medios electrónicos. Y si alguien nos muestra un video de un dispositivo que parece obtener energía gratuita, lo creemos, cuando en realidad si investigáramos tantito sobre la física más elemental, sabríamos que no existe energía de la nada. Pero muchos dirán: "está en un video de youtube... Seguro es cierto".
Yo apelo a dejar un poquito la superficialidad en la red. En Internet hay espacio para bromas, para puntadas, para no ser solemnes, para ser rebeldes, para ser nosotros mismos con nuestro defectos y virtudes, pero quizás no nos haría mal denunciar a quien nos quiere engañar, a quien nos inventa una vez más algún truco virtual para ver si caemos y nos defrauda. Creo que como en la casa de cada quien, uno mantiene pulcro su espacio vital. Internet es el espacio vital de todos, ¿por qué no ayudar a mantenerlo más limpio, más amable?
Me queda claro que en lo vasto del Universo, debe haber otros seres pensantes, conscientes de sí mismos, que probablemente se preguntan si están solos. La raza humana ha emprendido esfuerzos para saber si hay vida fuera de nuestro planeta y por el momento no parecen dar con una respuesta positiva. De hecho, parte del problema esa que buscamos vida como la nuestra porque es finalmente, el único tipo de vida que conocemos. ¿Habrá vida en otros términos? ¿Habrá animales en otros planetas que respiren metano, por ejemplo? ¿O que quizás que no sean de carbono, sino de silicio? Se supone que esto lo debería estudiar la exobiología, pero la realidad es que en el mejor de los casos es una especulación educada.
Y hablo de esto porque un amigo me mandó un documental que está en youtube, el cual tiene un sinfín de testimonios a favor de la existencia de los platillos voladores. No he visto el documental completo, pero algunos fragmentos de las pruebas que presentan ya han sido explicadas por los científicos. Hay, sin embargo, fotos y videos que dejan una duda razonable sobre la existencia de visitantes extraterrestres en nuestro mundo. ¿Podrá ser posible? No lo sé y dejo la duda como razonable. Sin embargo, pienso que no existe a la fecha un trabajo científico serio que se vaya en favor o en contra de los OVNIS. ¿Una de las razones? Es que en más de cincuenta años de este fenómeno, no tenemos un solo tornillo de una nave extraterrestre.
Para colmo, los que creen en el fenómeno OVNI presentan siempre pruebas borrosas en video, tomadas con cámaras caseras o bien, usando incluso un teléfono celular. Con las fotos pasa más o menos lo mismo. En las fotos más claras, uno podría pensar que si esa foto es verídica, ya está, asunto solucionado: somos visitados por extraterrestres. Pero... ¿por qué no se toman en serio esas fotos? ¿Por qué no son pruebas?
Podemos ir al pasado y revelar los trucos, incluso burdos, de personajes como aquel campesino suizo, Billy Meier, que clama haber estado con seres extraplanetarios. El video (ver el enlace, es absolutamente ridículo. La explicación de esa "nave" filmada es clara: está colgada de un hilo. No hay que ser un genio para darse cuenta de eso). Con la tecnología actual muchas fotos parecen más que reales, pero son producto de Photoshop. La idea es -de alguna maneras convencer. ¿Las razones? Hay quien vive de esta vacilada y cualquier punto luminoso que se mueva en el espacio es suficiente argumento para decir que la nave es de otro planeta y que nos vienen a visitar.
Trucos fotográficos han existido siempre. Por ejemplo, Arthur Conan Doyle, el creador de este gran personaje, Sherlock Holmes, creía en la existencia de las hadas. Y tenía pruebas: una serie de fotos tomadas en 1917 que desde luego, hoy en día cualquier sabría que son falsas de toda falsedad. O bien, la foto de Harvey Lee Oswald, el supuesto asesino solitario de Kennedy, que hoy se sabe, es un fotomontaje bastante primitivo.
¿Por qué se hacen estos trucos? Porque repito, se quiere convencer sobre una realidad, aunque sea ficticia, con la intención de hacer dinero, vivir del cuento, o qué sé yo. A todo esto, en "El Héroe Desconocido", Rafael Inclán representa a un tipo que se inventa la historia de un lejano pariente suyo que era un héroe histórico local. Y en ese contexto se crea toda la aventura que el personaje vive. En algún momento Inclán dice: "Mi héroe es una mina"... Así que claramente la motivación de hacer dinero es parte de la trama. Pues bien, esto parece entonces ocurrir con este fenómeno de los platillos volantes. Somos engañados por algunos vivales que a todo le ven cara de extraterrestre, y que además, hacen de esto un modus vivendi, por ejemplo, Jaime Maussán.
Y olvidémonos de los OVNIS. ¿Recuerdan las fotos del monstruo del Lago Ness? Pues bien, una de las fotos más famosas es un burdo truco. Los creadores lo revelaron medio siglo después de decir que era una foto real. Nessie, el supuesto monstruo, genera unos 40 millones de libras por año. Un mítico monstruo que nadie ha visto y que probablemente nadie vaya a ver jamás. Hoy nos puede hacer creer la tecnología que hay dinosaurios reales, como en Parque Jurásico, o bien, hacer animaciones con tal perfección que reten al ojo clínico más avezado y no pueda encontrar el truco. Pero esto no significa que haya marcianos entre nosotros. Hay sí, fenómenos de difícil explicación pero no podemos por ello afirmar que la tesis extraterrestre es la adecuada.
En resumen: el problema es simple: los propios fanáticos de un fenómeno como los OVNIS lo desprestigian, lo hacen que sea un cuento, lo hacen increíble. Por eso no pasa de ser una plática entre amigos cuando no se tiene nada mejor que hacer. ¿O no?
A los ladrones les llamamos rateros, que viene de la palabra rata, la cual identifica a un animal rastrero que vive en la oscuridad, en las cloacas, a nuestra sombra. Si vemos ratas en alguna parte, probablemente buscaremos la manera de eliminarlas. Hay razones para ello: son un medio para propagar enfermedades y de hecho, la peste negra fue debido a las ratas. Estos roedores son capaces de acabar con todo a su paso. Comen lo que sea y terminan con cosechas, con todo. Se llevan el producto de otros cada vez que se les deja. Por eso hay que mantenerlas a raya.
Así hablamos de los ladrones como esos personajes que viven en las cloacas y que buscan quitarnos lo nuestro. Y a esto le llaman en Internet “phishing” lo cual es, estrictamente, suplantar la identidad de alguien, ya sea en un correo electrónico, indicando que son por ejemplo, el banco X y que por alguna razón, nos piden actualizar nuestros datos. Lo que buscan es agarrarnos desprevenidos y entonces hacer que pongamos datos como la tarjeta de crédito y los números de seguridad para así usar las tarjetas de terceros en su provecho.
Esto es la delincuencia, que en Internet es cotidiana y lidiamos con ella porque si se es un usuario educado, no caeremos tan fácilmente en estas prácticas fraudulentas, pero no hay que confiarse, al mejor cazador se le va la liebre. A cualquiera le puede pasar. No hay que bajar la guardia.
Quienes mandan programas virulentos en una supuesta forma de un archivo PDF, el cual tiene una extensión final .SCR o .EXE, nos buscan engañar para que abramos ese archivo y nos contaminemos. La razón de esto es que algunos virus ahora encriptan los datos de las computadoras que han infectado y después piden “rescate” a los usuarios, o perderán su información. En otras ocasiones la idea es infectar nuestras máquinas simplemente por el placer de hacerlo, porque sino, no se explica uno a cuenta de qué tanta maldad, o tanta estupidez ajena.
Y si hablo de esto es porque acabo de recibir un mensaje de phishing, el cual supuestamente es de Bancomer y en donde se me indica que mi cuenta ha sido suspendida (aunque no tenga cuenta en Bancomer, caso curioso), y que para reactivarla debo dar mis datos. Si ven la imagen que ilustra este artículo verán que el sitio www.bancomer.com.mx me remite a www.bancomert.com.mx. Ah, una letra que hace toda la diferencia y que incita al error, pensando que estamos en el sitio oficial. El defraudador saca ventaja de todo, de la discriminación que hace nuestro cerebro al leer, que no lee letra por letra, sino que aparentemente lee bloques, “tokens”, y es por ello que muchas veces se nos van errores en los trabajos escritos a pesar de haberlos revisado a conciencia.
La cuestión aquí es que para no caer en estos trucos debemos saber que existen y ante la promoción de usar Internet con atención, las probabilidades de que nos engañen resultan menores. Por ello las campañas de divulgación para evitar a estos defraudadores deben basarse en que se muestre a los usuarios que siempre puede acechar un ladrón buscando sacar ventaja de nosotros. Y como finalmente en Internet somos de alguna manera anónimos (hasta cierto punto), pues estos delincuentes creen que el daño es menor porque no ven a sus víctimas. Cabe decir que muchos navegadores ya avisan si notan que los enlaces a los que se hace referencia no son iguales a los enlaces descritos, por lo que los propios sistemas nos ayudan a evitar de alguna manera que seamos engañados en nuestra buena fe.
Lo lamentable y triste, creo yo, es darnos cuenta de la terrible naturaleza humana, que tiene su reflejo en lo que hacemos en Internet. Los trucos sucios, el buscar quitarnos nuestro dinero, el intentar engañarnos, es el pan de cada día. ¿En serio así somos como raza humana?
¿Cuáles serán los secretos para salir de la pobreza? ¿De la falta de una vida razonablemente buena? ¿Es cuestión de suerte acaso? ¿O quizás hay que trabajar de sol a sol esperando de pronto ver los frutos? ¿Cómo se hará para tener esa libertad financiera que todos queremos de algún modo? O bien, ¿cómo podemos hacer para que el dinero no sea una preocupación constante?
Todas estas preguntas han pasado eventualmente por la mente de muchas personas. Pero hay otras que han hallado una mina de oro en estas preguntas, prometiendo lo imposible: que es fácil y sencillo poder optar por una vida de libertad financiera, incluso de riquezas, si se trabaja un poquito más que lo normal. Y esto es precisamente el fraude de los negocios del multinivel. Se basa básicamente en reclutar gente que a su vez reclute a otros por hacer el trabajo. El esquema ya lo planteó Yakov perelman a principios del siglo pasado en su obra Matemática Recreativa.
Va el ejemplo que pone:
52. Avalancha de bicicletas baratas En diversos países y épocas ha habido comerciantes que han recurrido a un método bastante original para despachar sus mercancías de mediana calidad. Empezaban por publicar en periódicos y revistas de gran difusión el anuncio que reproducimos.
¡Una bicicleta por diez duros! Cualquiera puede adquirir una bicicleta, invirtiendo sólo 10 duros. ¡Aproveche esta ocasión única! 10 duros en vez de 50.
REMITIMOS GRATUITAMENTE EL PROSPECTO CON LAS CONDICIONES DE COMPRA.
Había no pocas personas que, seducidas por el fascinador anuncio, solicitaban las condiciones de esa compra extraordinaria. En contestación al pedido, cada persona recibía un prospecto extenso que decía lo siguiente: Por el momento, por 10 duros no se le enviaba la bicicleta, sino sólo cuatro billetes, que tenía que distribuir, a 10 duros, entre cuatro conocidos suyos. Los 40 duros recogidos debía remitirlos a la empresa y entonces le mandaban la bicicleta; es decir, que al comprador le costaba efectivamente 10 duros y los otros 40 no los sacaba de su bolsillo. Cierto que además de los 10 duros al contado, el comprador de la bicicleta tenía que soportar algunas molestias para vender los billetes entre los conocidos, mas este pequeño trabajo no valía la pena de tenerlo en cuenta.
¿Qué billetes eran éstos? ¿Qué beneficios alcanzaba el que los compraba por 10 duros? Obtenía el derecho de que se los cambiara la empresa por otros cinco billetes iguales; en otras palabras, adquiría la posibilidad de reunir 50 duros para comprar una bicicleta, que le costaba a él, por consiguiente, sólo 10 duros, es decir, el precio del billete. Los nuevos tenedores de billetes, a su vez, recibían de la empresa cinco billetes cada uno para difundirlos, y así sucesivamente. A primera vista, daba la sensación de que en todo esto no había engaño alguno. Las promesas del anuncio quedaban cumplidas; la bicicleta, en efecto, costaba al comprador 10 duros. Y la casa no tenía pérdidas; cobraba por la mercancía el precio completo.
Solución. Sin embargo, este tipo de negocio era un verdadero fraude. La avalancha, como se llamó a ese negocio sucio, o la bola de nieve, como la denominaban los franceses, causaba pérdidas a los numerosos participantes que no conseguían vender los billetes comprados. Esos eran los que pagaban a la empresa la diferencia entre los 50 duros del precio de la bicicleta y los 10 que se pagaban por ella. Tarde o temprano, llegaba infaliblemente un momento en que los poseedores de billetes no podían encontrar a nadie dispuesto a adquirirlos. De que esto tenía indefectiblemente que ocurrir así, se convencerán ustedes si tomando un lápiz, siguen el curso del proceso y anotan el ímpetu creciente del número de personas arrastradas por la avalancha.
El primer grupo de compradores que recibe sus billetes directamente de la casa, de ordinario, encuentra compradores sin esfuerzo alguno; cada uno facilita billetes a cuatro nuevos participantes.
Estos cuatro deben vender sus billetes a 4 · 5, es decir, a otros 20, convenciéndoles de las ventajas de esa compra. Supongamos que lo consigan, y ya tenemos reclutados 20 compradores.
La avalancha avanza. Los 20 nuevos dueños de billetes deben distribuirlos a 20 · 5 = 100 personas más.
Hasta este momento, cada uno de los fundadores de la avalancha ha arrastrado a ella a 1 + 4 + 20 + 100 = 125 personas.
de las cuales 25 han recibido una bicicleta cada uno, y 100 sólo la esperanza de adquirirla, por la que han pagado 10 duros. La avalancha, en ese momento, sale del estrecho círculo de las personas conocidas y empieza a extenderse por la ciudad, donde, sin embargo, es cada vez más difícil encontrar nuevos compradores de billetes. El indicado centenar de poseedores de billetes debe venderlos a 500 ciudadanos más, los que a su vez habrán de reclutar 2500 nuevas víctimas. La ciudad queda muy pronto inundada de billetes, y resulta bastante difícil encontrar nuevas personas dispuestas y deseosas de comprarlos.
Ya ven ustedes que el número de personas arrastradas por la avalancha crece en virtud de la misma ley matemática que acabamos de examinar al referirnos a la divulgación de rumores. He aquí la pirámide numérica que resulta:
1 4 20 100 500 2 500 12 500 62 500
Si la ciudad es grande y toda la población capaz de montar en bicicleta asciende a 62 500 personas, en el momento que examinamos, es decir, a la octava vuelta, la avalancha debe desaparecer. Todos han resultado absorbidos por ella, pero sólo la quinta parte ha recibido bicicleta; las restantes 4/5 partes tienen en sus manos billetes, pero no encuentran a quién venderlos. Una ciudad de población más numerosa, incluso una capital de varios millones de habitantes, puede saturarse de billetes prometedores al cabo de pocas vueltas, ya que la magnitud de la avalancha aumenta con rapidez increíble.
312 500 1 562 500 7 812 500 39 062 500
La vuelta 12ª de la avalancha, como ven, podría arrastrar a la población de toda una nación, y 4/5 de la población quedarían engañados por los organizadores de la avalancha.
Aquí termina la narración de Perelman.
Bueno, pues esto es el modelo multinivel, network marketing, y empresas como Iuvare, Xango y no sé cuantas más, buscan engañar a la gente que finalmente, no se hará millonaria, no encontrará resultados favorables y probablemente pierda su dinero.
Un amigo, a todo esto, ha hecho un blog, Mangostán del Limbo para desenmascarar a los que embaucan con estas mentiras a los ingenuos. Acuérdense que para que alguien caiga en sus redes hay que decirle que "quien no arriesga no gana", "que sólo los timoratos desperdician una oportunidad así", etcétera. La información que presenta está bien fundamentada, analizada a detalle, y no es mala idea revisarla por uno mismo si tiene uno dudas.
En el pasado artículo de este blog expliqué que había recibido un enlace al siguiente video, el donde se muestra una escalera que sorprende. Pareciera que se trata de un truco de magia pero es tan realista que en principio no es fácil saber qué es lo que está pasando. ¿Puede existir semejante escalera? Veamos el video:
A esta escalera se le denominó "escheriana", refiriéndose al trabajo del artista holandés M.C. Escher, quien muchas veces hacía imágenes de objetos imposibles, o estructuras que desafiaban los objetos geométricos y su lógica. Uno de ellos es la escalera que nunca termina, también llamada "escalera de Penrose".
Y aunque Escher lograba estos efectos e ilusiones ópticas en el papel, Michael Lacanilao, del Instituto de Tecnología de Rochester, NY, decidió que sería un interesante proyecto hacer real la escalera escheriana. Aparentemente usando ángulos de las cámaras específicos, efectos especiales y parte del crédito a los actores que aparentan sorprenderse cuando caminan por la escalera, la ilusión se vende perfectamente.
En una primera vista del video, la secuencia de subir por la escalera parece que ocurre contínuamente, pero de hecho, hay una estupenda edición del video. Tomas separadas fueron fusionadas usando efectos especiales en la pantalla. De hecho, en un momento del video (minuto 3:45), el brazo de un jovencito que baja las escaleras desaparece inexplicablemente por medio segundo (esto se corrigió en una versión re-editada). Veamos:
En marzo del 2013 Lacanilao decidió "construir este mito", planeando cuidadosamente el asunto y proponiéndolo en Kickstarter, solicitando fondos para ello. Pedía 12 mil dólares. Consiguió sólo 940 dólares. La idea de su proyecto era la capacidad de incitar a maravillarse y a emocionarse. Creando este mito pondría a las personas a pensar. Las retaría a tratar de resolver la magia atrás del mismo.
El mito se localiza en Rochester, NY, y es la escalera escheriana, una maravilla arquitectónica que parece violar las leyes de la física y de la lógica básica haciendo una especie de bucle sobre sí misma. Para hacer el tema más creíble, consiguieron que un programa local de divulgación de la ciencia entrara como cómplice del asunto y presenta como real un video en donde se observa que alguien que baja la escalera termina por aparecer ¡en el piso de arriba!
Lacanilao armó toda una historia sobre un supuesto arquitecto filipino que construyó semejante escalera para hacer más creíble la idea. El "académico y arquitecto" tiene página oficial en Facebook incluso. Desde luego es todo parte de este mito. Lo interesante es lo bien que está hecho y que finalmente, nos pone a pensar qué es real y qué no. Con la magia de la televisión y los efectos especiales ya no se le puede creer ni a lo que vemos con nuestros propios ojos, ¿o no?
Hace un par de días suena el teléfono de mi casa. Contesto. Una persona que se identifica como la licenciada Susana Santiago. Pide hablar conmigo. Le indico que habla con quien quiere hablar. Me dice que habla de "inventarios y sistemas de Mastercard y VISA" (?) y que el motivo de su llamada es saber por qué no he recogido mi premio al que me hice acreedor en una de sus promociones. Sin dejarme contestarle nada aún, me dice que en mi estado de cuenta de mi tarjeta de crédito aparece la relación del premio que me he ganado. Entonces me da la oportunidad de hablar y le digo que eso es mentira. En mi estado de cuenta jamás aparece nada sobre promoción alguna y además, que me parece curioso que me hable de Mastercard y VISA, que son empresas que compiten entre sí. Entonces me contesta: "bye bye bye"... y me cuelga el auricular.
Lo que describo es un ya común caso más de defraudadores, que inventan que uno se ganó un premio para entonces pedirle que vaya por él a unas oficinas (en Ejército Nacional, por ejemplo). Cuando uno se apersona, se tiene que identificar y de alguna manera le sacan al supuesto ganador su número de tarjeta de crédito y le hacen un cargo por una cámara fotográfica sin que la persona lo sepa, (el premio que supuestamente se ganó), Le entregan dicha cámara y la víctima se va contenta pensando que -efectivamente- se ganó un premio. Pero la decepción llega cuando cae en el buzón el estado de cuenta, en donde aparece el cargo por las cámara fotográfica que supuestamente se había ganado.
Este es un caso ya casi típico. Ahora, sin embargo, enfrenté el siguiente que apareció en el buzón de mi correo. El mensaje dice así:
Subject: My Awful Trip (Tatiana XXXXXX)
Hi
I came down here to London, United Kingdom All cash, Credit card and cell were stolen off me but luckily for me I still have my passports with me. My flight leaves in a couple of hours but am having problems settling the hotel bills and the hotel manager won't let me leave until i settle the bills, I need you to loan me some $930 US DOLLAR. I'll refund it to you as soon as i arrive home.Write me back so i can tell you how to get it to me.
Psic. Tatiana XXXXXX XXXXX Grupo Integral de xxxxxxxx y xxxxxxxxx Emerson xxx-xx Polanco tel 5203 xx xx y xx xx www.xxxxxxxxxxx.com.mx
(quité las referencias de los datos de la persona que supuestamente me escribe)
Primero, no conozco a Tatiana XXXXXX, pero en la página que viene como referencia, esta persona existe e incluso está su foto. Viene su curriculum y por lo que ahí indica, es una persona solvente. Dudo que tuviese que escribirle (en inglés, además), a alguien que ni conoce para pedirle esta cantidad de dólares para resolver su problema.
Este mismo mensaje, pidiendo la misma cantidad de dinero (930 dólares), lo recibió un amigo mío (pero quien lo manda no es ahora Tatiana, sino otra persona). Así pues, vemos otra maniobra para convertir al destinatario de esta carta en víctima de fraude. Aquí, curiosamente, es más difícil, porque no hay contacto de un correo electrónico o algo así, sino que extrañamente aparecen los datos de la persona que supuestamente está en esa emergencia y es a donde uno debe contactarse si se le quiere mandar ese dinero.
Y si esto fuera poco, cada cierto tiempo me llegan mensajes con archivos comprimidos a mi correo. Si quiero abrirlos, me encuentro siempre con programas ejecutables que son probablemente virus.
¿Por qué hay gente que actúa así? ¿Por qué hay tanta deshonestidad? ¿Por qué esa maldad a ver si caemos en sus trucos y nos roban dinero o nos meten un virus o nos hacen alguna otra tropelía? ¿Será así en el fondo la naturaleza humana? Yo francamente ya no entiendo.
No hay duda que el mundo es un lugar extraño y hay fenómenos a los cuales la ciencia no tiene explicación. Por ello, cuando alguien muestra una grabación -que parece real- sobre un hecho que no tiene una explicación mundana, salen todo tipo de personajes a decir de qué se trata o de hacer una teoría sobre el extraño acontecimiento. Maussán, nuestro ufólogo de cabecera, hallará desde luego que todo fenómeno aparentemente inexplicable es consecuencia de los extraterrestres, los cuales nos han mandado señales una y otra vez que demuestran que su presencia en el planeta, es un hecho.
Todo esto viene a cuento porque acabo de ver un video grabado por Televisa, que mantiene una cámara en el volcán Popocatépetl, y que monitorea su actividad volcánica cotidianamente. Desde esa cámara se grabaron escenas sorprendentes: un objeto (que dicen que dicen ellos, mide un km de largo por 200 m. de ancho), parece venir del cielo y entra al centro del volcán. ¿Qué es realmente este objeto? ¿de dónde viene? ¿qué explicación razonable puede darse al evento?
Hay quienes ya tienen teorías de toda índole: unos, que se trata de un fenómeno inventado por la empresa televisiva, un distractor, pues. Otros indican que puede ser un truco de video. Hay cuestiones no resueltas al respecto de la grabación. Por ejemplo, algunos indican que solamente las cámaras de Televisa captaron la imagen (plausible, si se considera que las cámaras del Cenapred actualizan cada minuto la escena del volcán. Vamos, hasta un programa para hacer una animación del acontecer de "Don Goyo" lo escribí hace tiempo). Así, las cámaras del Cenapred podrían haber perdido la grabación de estas imágenes pero quién sabe realmente.
Otros detalles son interesantes. La grabación que mostró Televisa termina cuando entra el objeto supuestamente al cráter. ¿Por qué no seguir mostrando lo que pasó después? No hay nada más. La escena que difundieron se detiene cuando el objeto queda dentro del cráter del Popo. Hubiese sido interesante continuar el despliegue de imágenes.
Es curioso saber que el objeto que presumiblemente se sumió en el cráter de Don Goyo no presentó ni sonido ni ninguna actividad de haber chocado contraz el cráter. Del sonido no sé si las cámaras están también grabando sonido. Que no haya consecuencias del objeto chocando contra el cráter, ni rastro de una colisión, no deja de ser aún más extraño. Hay quienes afirman que el objeto es de plasma (whatever that means) y que por eso no hay una colisión física. Un supuesto investigador de este fenómeno indica que el objeto entró como supositorio dentro del volcán, para calmar sus ansias de hacer erupción.
En mi opinión, todo parece apuntar a un fraude con alguna razón más allá de lo entendible. Distraer a la gente sobre un evento extraño, para que en lugar de discutir los problemas de la nación nos enfrentemos a este "misterio sin revolver" al mejor estilo Maussán.
La mejor opinión la tiene usted, lector, lectora. ¿Le parece real la grabación? ¿Le parece un fraude? Cuénteme lo que piensa. He aquí el video: