Thursday, July 14, 2011

De candidatos presidenciales


El tiempo pasa y el momento en que los que se sienten presidenciables empiecen a ser noticia se acerca. Ya hay algunos personajes de la política mexicana que han advertido desde hace tiempo de sus intenciones por ser el candidato de alguno de los partidos importantes. El PRI tiene a Peña Nieto, que aunque no ha dicho abiertamente que contenderá para ser el candidato del ese partido, ya es claro que él lo será. Manlio Fabio Beltrones, el cual es curiosamente idéntico a Capulina en sus mejores tiempos, dice que busca que en el PRI haya democracia y que no exista un candidato de facto, aunque él ya sabe que nadie tiene chances de arrebatarle el puetso de candidato oficial a Peña Nieto. Yo antes me preguntaba para qué Beltrones hacía toda esta faramalla si sabe perfectamente que no tiene ninguna oportunidad. La respuesta parece ser simple: lo hace porque si gana el PRI la presidencia, Peña Nieto le dará algún puesto importante. Es decir, Beltrones ya se está curando en salud, no vaya a ser que después lo ignoren. Es curioso que Beltrones acaba de informar a la ciudadanía que no pedirá aún licencia, porque sus obligaciones en la Cámara de Senadores requiere de su presencia y porque está involucrado con las reformas estructurales de este país. La realidad es que no pide licencia porque no tiene sentido dejar de percibir sus honorarios como legislador a cambio de una improbable candidatura del PRI. ¿Dije improbable? Perdón, imposible, quise decir.

Con respecto al PAN, mi personaje favorito, Santiago Creel, se ha ya destapado y ha pedido licencia porque está convencido que él quiere ser el Presidente de México. No conozco político más inepto que Creel. Cuando estuvo en Gobernación demostró su incompetencia, particularmente en el caso con Cuba, que llevó casi a terminar relaciones con ese país. Lo que me llama la atención de este señor tan tonto es que vive en un mundillo fantástico, en el cual cree que es un entrañable personaje que este país necesita. Él se considera indispensable para el país y sus últimas declaraciones pecan de una idiotez o ingenuidad, no sé cómo calificarlas, sobre su candidatura, sobre sus planes para gobernar, etc.

Con Creel está ya candidateada Josefina Vázquez Mota, que ya he dicho muchas veces que es la señora más gris que conozco. En todas las entrevistas que le he escuchado, jamás toma postura. Mantiene una actitud neutral. Quiere quedar bien con todos. Así es esa señora gris y según no sé qué encuestas, se supone que será una de las contendientes más fuertes para ganar la candidatura a la presidencia por parte del blanquiazul. A mí me es claro que solamente hay dos candidatos del PAN posibles: o Cordero, que me parece un idiota de cuerpo entero, a partir de sus declaraciones de que en México las familias pueden vivir con 6 mil pesos al mes, o que el salario mínimo cada vez puede comprar más, y Lozano, el Secretario del trabajo, del que tengo pocas referencias, pero al menos no ha mostrado un nivel de incompetencia hasta ahora, comparado con los otros personajes mencionados.

Y por último, en el PRD la cosa se pondrá muy emocionante. Por una parte, Ebrard, que ya desde hace rato se autodestapó en sus aspiraciones presidenciales, pero que tiene que luchar contra Andrés Manuel López Obrador, que a pesar de decir una y otra vez que la izquierda debe ir unida si pretende competir con algún afán de victoria, ya dijo el tabasqueño que él va de candidato, por el partido que sea, pero que él va. La declaración de AMLO prácticamente declara la guerra a Ebrard y si éste último no cede en sus aspiraciones, lo más probable es que la izquierda mexicana vaya dividida y sufra una espantosa derrota. Todo esto es curioso, porque según AMLO, él no está encaprichado con ser el candidato del PRD, pero la realidad es otra y sus declaraciones así lo demuestran. Para la anterior lucha por la presidencia, cuando se hablaba de quienes eran candidateables, AMLO decía una y otra vez que no le interesaba el asunto, que "lo dieran por muerto" y al final de cuentas, con todo el circo político que le armó Fox, el del desafuero, el asunto de que iría a la cárcel por motu propio, en donde el inefable Creel decía: "que se defienda como hombrecito", pus terminó todo este zafarrancho con Fox saliendo a los medios echándose atrás en su campaña contra AMLO y por ende, competir por la presidencia.

Así están las cosas de emocionantes en esta carrera por la primera magistratura. Es claro que el temor del PAN y del PRD es que el PRI retome la presidencia. Vamos a ver si pueden lograrlo. en mi opinión, para evitar esto, el PAN y el PRD tendrían que ir con un candidato compartido. Como están las cosas, no se ve sino cómo le podrán quitar la presidencia a Peña Nieto. Eso se ve venir.

Wednesday, July 13, 2011

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 9)


Siguiente capítulo dle micro-libro de Enricco Wizard:

Lo tengo por cierto que no lo escribió Cervantes, 
pero en aquél momento íntimo, la frase 
garabateada en la puerta del baño (del aeropuerto) 
me pareció cautivadora. Decía más o menos así: 
“Que cin sillo enamorarse de ti”.  Enmarcadas 
en un corazón las iniciales A y G. En letras 
más burdas y sobre el mensaje anterior también 
podía leerse: “Pendejos”.

Instalando software legal
o
Hay una mujer divina en tu vida

Posiblemente, el título más apropiado para este segmento hubiese sido “Instalando Software Ilegal”, pero dáse el caso de que el software ilegal es tan popular que ya no es noticia alguna, y la práctica, ampliamente difundida, de fusilarse o piratearse el software se ejerce impunemente desde hace varios años. Es casi un hecho inaudito el que alguien adquiera un paquete nuevecito con todo y manuales y tarjeta de registro. Los discos ilegales se canjean como si fuesen canicas y la fiebre se desata cuando se trata de copiar el software más reciente. Se convierte pues en cuestión de orgullo el poder jactarse de que se cuenta con la última versión, debidamente pirateada, de Autocad, la cual consiguió copiarse en 27 discos sobre los que previamente se había copiado la versión Deluxe del calendario virtual de la Trevi, en su momento, la mujer más hermosa del planeta. Lástima que dicho momento de hermosura haya durado apenas un par de minutos. Los más habilidosos dominan la moderna técnica del quemado de discos compactos, extendiendo sus tentáculos a la copia ilegal de discos de audio, usualmente de Luismi o Tatiana, otra hermosa, ya que son los artistas más comercializables. Dicho sea de paso, efectuada la ilegal copia del Autocad, las fotocopias de los manuales serán elegantemente engargoladas, para lo cual seguramente se utilizarán unas vistosas portadas con motivos de Dilbert. Lo más probable es que el fraudulento sujeto jamás se interese por utilizar el recién adquirido software, pues es un hecho de que apenas dos de cada diez programas pirateados llegan, en la práctica, a ser utilizados de manera más o menos eficiente. El deporte del intercambio de software es el que mantiene esta vulgar tendencia y la gente seguirá copiando con el único fin de conseguir el software que realmente le interesa por la vía del trueque. La analogía de las canicas se aplica casi en forma transparente. Nuestro preferido es un gallito con destellos violáceos, y en segundo sitio, una catota color plomo. Las demás canicas, con toda su innegable belleza y rotunda perfección, son meramente parte del inventario canjeable. En esta historia, no menos verídica, siempre habrá un pedante que se negará a compartir copias de sus flamantes programas. El mal afamado fulano no sólo se negará sino que nos echará en cara nuestra nefasta actitud tachándonos de retrógradas, y si bien nos va, satirizando nuestra pose de tecnócratas frustrados. Con sus gestos afeminados se negará a cedernos siquiera un vistazo al reluciente manual el cual conservará herméticamente cerrado en el celofán original para evitar así tentaciones. Pero la vida, siempre benévola e impredecible, se encarga de corregir tales entuertos de una u otra forma. A la terrible Marifer, la más divina de las divinas, un día habrá de ocurrírsele que necesita, en calidad de asunto de vida o muerte, una copia de aquél programa de recetas interactivas a fin de preparar una suculenta tarta de manzanas verdes. El insípido fulano se negará al principio, pero todo mundo sabe que la conjunción de los ojos de Marifer y su etéreo acento amielado son una arma letal equiparable a los tóxicos químicos del señor Hussein. En un sutil parpadeo, el imbécil, por usar un adjetivo amable, cederá hasta el blancor de los dientes con el exclusivo pretexto de tener derecho a una rebanada de la tarta que Marifer habrá de confeccionar con esmero y ahínco, por usar una frasesucha trillada. El pretexto, ya de por si inverosímil, será el menor de los inconvenientes para Marifer pues ella sabe que su interlocutor se desangra ya con la puñalada de su aliento de musa cachanilla (aclaro lo anterior para que no exista confusión alguna con las musas griegas; esas son pura fantasía). El imbécil no sólo se dará a la tarea de hacer las copias él mismo, tarea que se extenderá hasta altas horas de la noche, sino que se empeñará en fabricar, una a una y en un perfecto estilo caligráfico a la usanza gótica renacentista, las correspondientes etiquetas. Esgrimidas finísimamente así a pulso vil, este artesanal detalle, de mal gusto a los ojos de la dulcísima musa, será pretexto suficiente para que toda ella finja demencia en cuanto a su ofrecimiento original de obsequiar la prometida porción del postre manzanero. La causa, en apariencia un acto inofensivo y bien intencionado, suele ofender a las más guapas, pues es bien sabido que toda mujer bella tiene una caligrafía por demás horripilante, por lo que cualesquier asomo de insinuación debe evitarse a toda costa. Toda comunicación escrita con las interfectas debe hacerse preferentemente por medio de signos y dibujitos tirándole, de ser posible, a lo “naive”. Ello explica la grandeza de la civilización egipcia y la ancenstral belleza de sus esplendorosas mujeres, por demás diestras en la práctica de la notación jeroglífica. El sentido común nos indica pues que toda copia ilegal deberá numerarse en maya, tal es el camino sugerido antes que inscribir garabatos en latín que pudiesen revelar una perfección arquitectónica en los trazos que sólo serviría para herir susceptibilidades, asunto harto complicado, más aún que las infames copias ilegales.

Tuesday, July 12, 2011

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 8)

Nueva entrega del micro-libro de Enricco Wizard:

¿El computador o la computadora? Ya fuesen 
femeninas por indescifrables o masculinas por su 
irreverente terquedad, las computadoras, machos 
y hembras, llegaron, al igual que nosotros, para 
quedarse y para hacernos la vida de cuadritos. 
Bien haría el Vaticano en otorgar la bendición papal
 a fin de que los contratos matrimoniales fuesen por tiempo 
definido. Casi puedo escuchar al padre Gregorio  diciendo: 
“Los declaro marido y mujer por un plazo de  dos años…”

¿Ahora dónde le pico? 
¡Ya se trabó este mitote!

"Todo por servir se acaba", dice el dicharacho. No hay nada más cierto. La computadora personal no es la excepción. El roedor, la memoria, el monitor, el teclado y demás partes y accesorios terminarán por fallar algún día, en el orden menos deseado y en el momento más inoportuno. A decir verdad, son tan frecuentes las fallas en la PC, que el botón de "reset" y el de encendido deberían ser intercambiados de una vez por todas. Resulta inaudito que a los fabricantes de computadoras no se les haya ocurrido tal mejora ya que resulta evidente que el botón de "reset" es el que se pulsa con mayor frecuencia aquí y en china. De esta manera se evitarían muchas confusiones. Siendo sinceros, el botón de "reset" no tiene razón de ser. Resultaría mejor aún si en vez de dos botones se dejase simplemente uno, al fin que apagar y encender es equivalente al requetemencionado "reset". En este sentido, las confusiones y frustraciones al frente del computador son cosa cotidiana. A todos nos ha pasado que se nos olvidó salvar el importantísimo archivo justo el día en que la inspiración nos sonreía. Aún así nos resistimos a utilizar el papel y el infalible lápiz. De haber sido popular el procesador de palabras allá por los años veintes, Don Agustín Lara sería hoy un vulgar desconocido y "Las Ojeras de Mujer" una canción inconclusa, o en el mejor de los casos, hubiese pasado a la historia como una obra inédita. Que las computadoras fallen es un hecho ineludible, tanto que la industria computacional ha mantenido una sólida posición en el mercado gracias a las constantes fallas del equipo y gracias al declarado complot de los desarrolladores de software, quienes insisten en escribir código basura para usuarios basura. Pocas gentes se maravillan, por ejemplo, con el Pac-Man, es cual es considerado como un juegucho de tercera categoría. Pocas gentes saben, sin embargo, que su creación tomó un mundanal de semanas y que los algoritmos utilizados son verdaderas joyas de la cibernética que pocas invenciones humanas han podido igualar siquiera. Tal es la historia en lo que toca a un simple juego. Luego entonces, podrá el lector imaginarse las intrincadas complicaciones y dificultades que involucra el escribir un programa general que después habrá de distribuirse comercialmente. En el peor de los casos, en una sesión típica de Pac-Man podemos perder una fresa o una manzanita, en la vida real se han perdido vidas humanas porque el software no funcionó como se esperaba. En otras palabras, el hardware y el software son una mezcla altamente explosiva y por ende peligrosa. Insisto, sin embargo, que todo no es más que un sucio truco comercial producto de un capitalismo desmedido que nos impele a adquirir artículos que sabemos de antemano son una soberana porquería. La batería que nunca se descarga y el neumático que jamás se pincha son invenciones de antaño cuyas patentes fueron estratégicamente congeladas gracias a la influencia de poderosos intereses, entre otros, el mismo señor gordo que tuvo la brillante idea de instalar maquinitas en las gasolineras para vender aire a presión y que convirtió a las llantas ponchables en un verdadero éxito y que convirtió al señor gordo, en un tipo más gordo aún. Tales aseveraciones, que con toda su ligereza y poesía parecieran no contener trasfondo alguno, adquieren una profundidad casi mística el día que se nos poncha una llanta a medio aguacero allá por lor rumbos de alguna ciudad perdida.

Monday, July 11, 2011

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 7)



Séptima entrega del micro-libro de Enricco Wizard: 
 
Error garrafal e imperdonable este de
los chinos el no habérseles ocurrido
inventar las tortillas. Esta inteligente
observación se la debemos a Ignacia,
la chica que nos ayuda con el aseo
en casa, pues en ocasión de su cumpleaños
la invitamos a comer un suculento Choy 
Suey. Cuando después de varios minutos vimos
que la jovencita no probaba alimento, y al cuestionarla
sobre el asunto, la ilusa respondió:
-¿Pos a que hora traen las tortillas seño Catalina?-.

El teorema del hot cake
o
Un buen arroz a la mexicana

En mi vida profesional, que poco ha tenido de profesional, me he topado con innumerables personajes del medio cibernético. La gama va desde individuos que son expertos en asuntos harto complejos, por ejemplo, cuestiones relacionadas con sistemas de control en tiempo real utilizando microprocesadores y lenguaje ensamblador hasta verdaderos charlatanes. En honor a la verdad hay que decir que los segundos no son menos habilidosos pues consiguen venderle a más de un incauto, y a precio de oro molido, los citados sistemas que fueron diseñados por los expertos en algún sueño de opio siendo que la solución al problema era tan simple que no requería de un sistema de tan soberbia complejidad. Esto es tanto como prepararse un suculento chorizo toluqueño con aceite de oliva. Los charlatanes, sin embargo, son los principales impulsores del avance tecnológico. Su labor es similar a la de los vendedores de autos sin cuyo empuje la industria automotriz hubiese desaparecido en el precámbrico. Situaciones como la planteada anteriormente propician aberraciones, o como dicen en mi pueblo, en ocasiones sale más caro el caldo que las albóndigas. Por algún extraño motivo, los programadores más talentosos que he conocido son personas cuya formación académica tiene poco o nada que ver con el ámbito computacional. Esto viene a colación ya que refuerza la idea generalizada de que la programación es en realidad un arte manual que se transfiere de generación en generación. Esto explica la inusitada similitud entre el perfil del programador y el del plomero. En ambos casos se requiere de un peculiar talento negociador y su ingenio creador es irrefutable. El programador innato hace el trabajo de la Malinche, en el sentido de que tiene que hacer de traductor de ideas y conceptos que finalmente se aterrizan  y convierten en instrucciones precisas, concretas y legibles para la torpe máquina procesadora. Baste decir que las ideas abstractas son de poca utilidad cuando no encuentran una aplicación práctica y es justo en dicho proceso transformador que la técnica y el arte se conjugan para dar como resultado obras, que si bien no son grandiosas desde una perspectiva artística, satisfacen necesidades humanas prioritarias que nada tienen que ver con lo intelectual. La taza de baño es un burdo ejemplo de tal aseveración. El ingrediente principal de cualquier programa es pues el fulano que está detrás del teclado y que posee el talento suficiente para diseñar un sistema cuya operación resulte tan simple e intuitiva que hasta un contador pueda manejarlo. Es imperativo aclarar que no tengo nada personal en contra de los contadores, por el contrario, de todas las profesiones, son los tipos más ordenados que conozco. En lo particular, a mi contador, jamás de los jamases se le pasó cobrarme la iguala mensual. Asumo que el tipo era bastante ordenado o era un patán bien hecho. Volviendo a los programas, éstos, además de funcionales, deben tener una especie de chispa divina. Cualquier persona que haya hecho cola en una tortillería moderna, esto es, de las mecanizadas, sabrá que la masa tiene que estar a punto o las tortillas simplemente no se cocerán correctamente. No es casualidad que lo mismo se aplique a los programas de cómputo y a las instalaciones de plomería. Escribir un buen programa es tan fácil o tan dificil, según quiera verse, como preparar un buen arroz a la mexicana. No cualquiera posee el talento para hacerlo bien, y mucho menos para hacerlo bien la primera vez. Es aquí donde nos persigue el prejuicio de darnos por vencidos a la primera vuelta. ¿Quién nos dice que al segundo intento no tendremos éxito? Aquí aplica también el teorema del Hot Cake aplicado al desarrollo de programas y que reza, a saber, que el primero nunca sale bien.

¿Los nuevos niños héroes?


A mí me queda claro que este país necesita alegrías y triunfos. Vivimos una época por demás nefasta: una inseguridad espantosa, un incremento en el crimen organizado que de verdad es de temer, y esto es consecuencia en parte de esta corrupción, en la cual México se ha instalado en ella desde hace muchísimos años. La explicación de por qué los índices delictivos están tan altos, por qué hay crímenes espantosos, por qué los delincuentes tienen este poder de fuego monumental, es simple consecuencia de una corrupción en las aduanas del norte del país. Sino, no se explica cómo es que pueden tener esta capacidad de fuego los malos.

Así entonces, cuando vivimos en la zozobra cotidiana, el triunfo de la selección nacional sub17, convirtiéndolos en campeones del mundo de su categoría, resulta algo para agradecer. Y da gusto que alguna vez el futbol mexicano dé estas alegrías a los millones de seguidores y fans de este deporte, en el que se gastan muchísimos millones pero que a cambio se reciben pocos beneficios a nivel competencias internacionales.

Hace apenas no más de 15 días, México ganó la "Copa de Oro", un torneíto jugado en los EEUU muy  acomodado para que el país mexica venciera. El único partido complejo fue el de la final contra los norteamericanos y vencieron. Pero francamente la calidad de los países competidores era bastante lamentable. Aparentemente la Federación Nacional de Futbol quiere posicionar la selección mexicana como algo extraordinario y entonces, se hacen estos torneos a modo para que triunfen.

No obstante, la selección sub17 hizo meritoriamente su camino a la final y bueno, a quienes le gusta el futbol en este país deben estar más que satisfechos. Sin embargo, los medios electrónicos de inmediato hacen comparaciones y analogías que son poco menos que patéticas. A Julio Gómez, uno de los seleccionados, que anotara un gol de chilena para darle a México su pase a la final, lo consideran en la misma categoría que un niño héroe (aunque se dude de la veracidad de la historia oficial sobre los niños héroes). ¿Niño héroe? ¿por meter un gol de chilena? ¿por jugar futbol?

Y los comentaristas de televisa y tv azteca se llenan la boca de halagos exagerados, como si de verdad este título mundial fuese siquiera comparable con el de la selección mayor, en donde jamás hemos podido pasar del cuarto partido y en donde hay tanto dinero que los equipos se mueren en la cancha, y por ende, de verdad luchan hasta su último esfuerzo.

Está bien ganar un título mundial sub17, pero no es para el escándalo que han armado. Los medios están felices: llenaron estadio, llenaron horas y horas con las "hazañas" de estos nuevos "niños héroes" vestidos de pantalones cortos y camisas verdes. Exageran, sacan de proporción, y hacen creer a la población que este triunfo nos pone al tú por tú con países como Brasil, Inglaterra o Alemania en lo que se refiere a nivel deportivo en el futbol. La realidad la vemos, lamentablemente cada cuatro años.

Me da gusto ver que la selección sub17 ganó dicho título, pero me enferma ver cómo sacan de contexto, como sacan de proporción este triunfo. Amén de haber ganado este campeonato mundial sub17, me queda claro que los medios no saben hacer uso de la victoria. Muy lamentable, pues.

El arte de Jamie Beck

Los gifs animados tienen años entre nosotros. Son imágenes que se diseñan como cualquier dibujo animado, cuadro por cuadro y hay muchos programas que permiten hacer este tipo de imágenes. En algún momento fueron populares en la web, pero con el tiempo quedó claro que muchas imágenes animadas en una página alteraban un poco el orden de la misma, y quizás, distraía a los que entraban a un sitio así. Incluso hubo iconos animados para la PC, pero sin duda a la larga se convirtieron en un fastidio y esta idea se ha rechazado.

Sin embargo, aún así, a veces tener un icono animado puede ser sensato. El poner demasiados es lo que parece ser siempre una mala idea. Hay cientos de miles de gifs animados gratuitos, por ejemplo:


Pues bien, en un giro de tuerca hallamos que Jamie Beck es una fotógrafa que vive y trabaja en Nueva York. En colaboración con Kevin Burg, un diseñador web, con antecedentes en video y gráficas animadas, han creado una serie de gifs animados a los que que ha dado en llamar "cinemagraphs", las cuales define como "más que una foto, pero menos que un video".

Muy interesante trabajo, más en el sentido de que a nadie se le había ocurrido, al parecer.










Se pueden ver muchas más imágenes de esta artista/fotógrafa, aqui. 

Sunday, July 10, 2011

La táctica de Google


Cuando empezó GMail, el servicio de correo electrónico gratuito de Google, solamente se podía acceder a él previa invitación de alguien. A diferencia de otros servicios similares, aquí se necesitaba tener una invitación de alguien, que por alguna razón tenía estas cortesías virtuales, para poderse dar de alta y probar lo que en ese entonces era el novísimo servicio de Gmail. A mí me quedó claro que esta idea fue un buen inicio para el servicio que ofrece el gigante de las búsquedas.

Ahora, con Google+, una nueva red social que quiere quitarle empuje a Facebook, Google inició con la misma táctica: solamente se puede acceder a ella si se tiene una invitación de alguien para poder entrar. De esta manera no faltaron los desesperados que querían ya -antes que nadie- probar las mieles de lo que Google ofrecer en lo que viene a ser la competencia más interesante de Facebook en los últimos años. Por lo que a mí respecta, me parece evidente que en poco tiempo, relativamente, Google+ empezará a hacer más ruido y probablemente Facebook empiece a perder adeptos, aunque evidentemente, con 500 millones de usuarios, es difícil que desaparezca (*).

Una ventaja de Google+ sobre Facebook es sin duda la posibilidad de incorporar y ligar el nuevo servicio con los anteriores servicios que Google ofrece. Así, podrá ligarse fácilmente a Google+ el GMail, o Google Documents, o desde luego, el sistema de búsquedas que le ha dado tanto dinero y popularidad a esta empresa.

Facebook, por su parte, tiene que trabajar todo desde su única plataforma. Así entonces, su sistema de mensajes lo adecua para que funcione de alguna manera como correo electrónico. Otros servicios los tiene que implantar (no uso implementar, porque no existe como verbo), desde su plataforma de aplicaciones externas. Quizás ahí esté el problema de Facebook que a la larga podría destronarlo del éxito actual y del ser el número uno en redes sociales: es una sola plataforma para todo, mientras que Google tiene muchos frentes. Por una parte, Google puede ligar sus N servicios a través de mecanismos que -desde luego- tendrán que programar, pero que en cualquiera de los casos, ya funcionan adecuadamente aparte. Facebook tiene el problema de generar todas esas aplicaciones que Google ya tiene, pero habrá que ver además si las puede integrar como planea Google. Creo que la mesa está servida y Mark Zuckenberg podría estar ya preocupado por el futuro de su popular red social que, claramente, no disminuirá abruptamente, pero quizás en unos tres o cuatro años, quizás menos, ya no hablemos de Facebook como la red social dominante y ahora todo se enfoque a Google+. Habrá que ver si mi predicción es correcta.

Por lo demás, ya veo más mensajes en mi buzón de Gmail en donde se me dice quiénes ya me tienen en sus círculos de amigos. El esquema de Google va echándose a andar y evidentemente le están metiendo todos los recursos necesarios porque saben que Facebook es un gran  negocio y el gigante de las búsquedas no se quiere quedar sin su parte del pastel
____

(*) Orkut, el primer esfuerzo de red social de Google, que nació en el 2004, tiene unos diez millones de usuarios, y aunque hace poco ruido, parece que es muy popular en Brasil y en la India.

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 6)


Capítulo 6 del micro libro de Enricco Wizard:
Winter, Spring, Summer or Fall; no hay duda, 
un ingenioso uso de la licencia poética. 
Cualquiera diría que se trata de un tema 
profundamente amoroso. Nada podría ser 
más falso. Se trata en realidad de una acto 
sumamente cruel. Recién divorciados, la señora 
King, de fondo coral, cantándole al señor James 
Taylor y diciéndole que “ha conseguido 
una amiga”. ¡Cruel, realmente cruel!


El año 2000
o
¡Mamá, estos pinches zapatos me aprietan!

El dilema sobre qué sucederá llegado el año dos mil va cobrando cada vez más fuerza. Los programadores adeptos, como era de esperarse, comentan sobre calamidades que habrán de paralizar de tajo a la civilización entera. Se habla incluso de fatalidades ocasionadas por errores no previstos en los sistemas de cómputo. Otro asunto interesante que se comenta en los medios es el hecho de que la fatídica fecha, el primero de enero del dos mil, resulta impostergable. Se trata de un problema, como la mayoría de los problemas que padecemos los humanos, inventado, esto es, un problema ficticio pero de consecuencias reales. Para empezar, el verdadero problema no se presentará sino hasta el tres de enero que cae en lunes. El sábado la gente estará aún rascádose la panza después de la papalina de año nuevo, o mejor dicho, de siglo nuevo. Con todo esto lo peor que puede suceder es que nos encontremos al jefe malhumorado al llegar a la oficina porque su taza de auténtico café colombiano se consumió en una humareda junto con la cafetera por un desperfecto en el cronómetro programable que hizo que la maldita cafetera se encendiera justo a la medianoche del cambio de milenio hasta carbonizarse por completo. Los que estamos más versados en el asunto del dos mil sabemos que todo esto no es más que una patraña que busca comerciar con lo que algunos han tenido a bien llamar "la cultura del miedo". Pero en fin, si los piratas y la mafia siciliana lo han venido haciendo desde tiempos inmemoriales, lo justo es que nos toque el turno a los cibernéticos. Se escucharán una serie de argumentos, todos ellos categóricos, en el sentido de que un problema tan simple como el de diferenciar si el año doble cero se refiere al mil novecientos o al dos mil constituye un verdadero reto logístico infranqueable para el computador pero lo cierto es que la solución a dicho problema es llana y trivial. Que si los mainframes de antaño solamente manejan dos dígitos para el año no representa un callejón sin salida. Hay mancos que manejan Cadilacs con una destreza inaudita, o mejor dicho, el hecho de tener solamente diez dedos no es impedimento para contar hasta mil millones de corrido. Identificado el malestar, el remedio se resume a aplicar una sencilla receta médica que básicamente dice: -500 miligramos de ácido acetíl salicílico en una dosis única-. El verdadero meollo es quién lo va a hacer y cuándo. Dicho sea de paso, nadie queremos pagar por resolver un problema que no entendemos a ciencia cierta. Esto sería tanto como armarse de un matamoscas en un cuarto completamente obscuro en donde, para colmo, no hay un maldito insecto. Tal vez la mejor solución al problema del año dos mil sería una salida política. Me refiero a aplicar algo así como la versión moderna del "Anno Domini". La ONU, por ejemplo, publicaría un decreto a través del cual terminado el 1999 daría inicio, de nueva cuenta, el 1980. Esto nos daría un plazo adicional de veinte años más, tiempo suficiente para remediar todo desperfecto y detener la hecatombe mundial. La nueva era podría entonces bautizarse como "Anno Computi", para diferenciarla de otras eras. Como puede verse, el asunto es harto sencillo de resolver, basta un poco de empeño a la mexicana, o lo que es lo mismo, a falta de pan, un taco de ahuacate resuelve el problema. Como dato curioso, he de mencionar que la Mac tiene como fecha terminal el 31 de Diciembre del 2039. Nuestros chamacos ya ni se acordarán del alboroto y la triste historia se repetirá de nuevo llegada la fatídica fecha para beneficio de unos cuantos vivales. La cosa no para ahí, afuera cae una lluvia endemoniada, la gente corre despavorida y yo quisiera poder imaginarme que cruzará por la cabeza de mis tataranietos llegado el diez mil, cuando de mi ya no quede ni un recuerdo.

Saturday, July 09, 2011

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 5)


Capítulo 5 del micro-libro de Enricco Wizard:


Jacinto murió por la fuerza inaudita de su propio revólver 
automático, un 45 super especial. Como mudo testigo las 
meninas de Velázquez, único cuadro que adornaba el cuartucho 
donde tras dos golpes de sangre feneció el buen Jacinto. 
Fue un accidente de lo más ridículo, y no me refiero a la muerte 
de Jacinto, sino a la cadena perpetua que bajo sentencia unánime 
le echaron a cuestas a su mejor amigo y compadre Luis Emilio 
Guajardo, y todo porque las meninas decidieron no abrir el pico. 
(libre adaptación de un relato de García Lorca)


La PC vs el mainframe
o
De chile, de dulce y de manteca

Primero fueron las cuentas de obsidiana, después los ábacos, y después, súbitamente, la pista perdióse por y para siempre. Hoy en día existen cientos de modelos de computadoras. Cada una de ellas cubre un mercado específico pero en esencia su función es prácticamente la misma, la de almacenar información, clasificarla y escupir toneladas de información en forma de reportes, sean éstos impresos o de otra índole. Dicho de otra manera, nada que esté fuera de las posibilidades de una eficiente secretaria, con la única desventaja de que a María Fernanda de vez en cuando se le corren las medias. Contrariamente a lo que pudiese pensarse primero se dieron los dinosaurios computacionales. Eran éstas máquinas de enormes dimensiones y la razón es por demás simple; novedosas técnicas de manufactura, cada vez más sofisticadas, han ido permitiendo la fabricación de dispositivos que tienden a ser más pequeños y eficientes, y por virtud de su comercialización masiva, más económicos. Un beneficio colateral es que nuestra conocimientos en geografía se ven favorecidos pues ya no nos causa sorpresa ver leyendas que dicen: "Made in Malasya" o "Assembled in Singapour". A diferencia de sus antecesoras, las computadoras modernas utilizan diminutos circuitos de Silicio, un abundante elemento que se encuentra en la tierra. Dicho de otro modo, sin proponérnoslo, hemos regresado a la edad de piedra. Aún así, el avance en todas las ramas de la ciencia es a todas luces irrefutable e incontenible. Ya no nos asombra pues que el sobrinito tenga un reloj que le permita almacenar un chorizo de nombres y teléfonos. Hace apenas unos años esta hazaña tecnológica era apenas un sueño guajiro en la imaginación de unos cuantos iniciados. En apenas un puñado de años la tecnología nos ha invadido de los pies a la cabeza. La TV a colores, sólo por citar un ejemplo, se nos antoja algo tan cotidiano como un rechoncho rábano. Así es, en lo que se refiere a computadoras modernas, las hay de chile y de dulce. La única diferencia entre un modelo y otro está en el número de ingenieros de soporte que habrán de visitarnos regularmente. Cuando se adquiere un sistema corporativo, que aquí en confianza es otra manera de decir "costosísimo", usualmente se firma un contrato de servicio que incluye visitas periódicas de personal especializado, cosa que no ocurre cuando usted adquiere una computadora personal, que por cierto  hoy en día puede usted adquirir por un par de dólares adicionales en la compra de un "dinner combo deal" en cualquier McDonalds. Los ingenieros de soporte son usualmente personas muy atentas, corteses y hasta bonachones que están siempre con la mejor disposición de ayudarnos a resolver algún problema que por lo regular no se encuentra documentado en ningún manual. En ocasiones, sin embargo, y esta es la excepción a la regla, la solución al problema se menciona en un párrafo aislado de un capítulo que nada tiene que ver con el asunto en cuestión y que pertenece a un apéndice que fue publicado seis meses después a la publicación de los cincuenta y nueve tomos originales. Tal cantidad de mamotretos no los iguala ni la enciclopedia británica. Es pues un negocio redondo si se recuerda que en realidad compramos apenas un minúsculo pedazo de tierra.

Friday, July 08, 2011

Para tomarse un breve descanso en el trabajo


Todos los seres que nos consideramos productivos, estamos prácticamente obligados a trabajar diario. Muchos de nosotros tenemos horarios y a veces incluso, estamos obligados a quedarnos más tiempo porque la "chamba" no se acabó y como de costumbre, "urge" sacarla antes de retirarnos. Así entonces, a veces tenemos largas, pero muy largas jornadas de trabajo.

Quizás no sería mala idea relajarnos de vez en cuando y tomarnos un descanso, aunque eso se ve difícil si tenemos un jefe cerca, porque si se nos sorprende rascándonos las narices, entonces probablemente recibamos una reprimenda, por decir lo menos. Por ello, muchas veces los empleados no producen lo que podrían producir. Están cansados y cometen errores y pifias que después hay que enmendar, con la consecuente pérdida de tiempo.

La solución del problema


Considerando esto, en La_Morsa Software Co. se nos ocurrió que podríamos ayudar a paliar estos problemas que ocurren sistemáticamente en las oficinas, sobre todo en quienes trabajan con computadoras todo el día. Es claro que la atención contínua a la pantalla puede ser desgastante y por ende hemos implantado una solución:

Se trata del "Instalador falso", sí. Un programa que se configura para instalar falsamente algúna actualización de Microsoft (para Windows), la cual -al ejecutarse- impide que sigamos trabajando hasta que ésta termine. El Instalador Falso no instala nada, sino que simula instalar algún paquete popular: actualizaciones de Windows, Bibliotecas de programación de Microsoft, etc., (el usuario elige la que mejor le conviene), y además, el propio usuario puede definir cuánto debe tardarse la instalación. Los valores adecuados son de 1, 2, 3, 5, 10, 20, 25 y 30 minutos. Es decir, en realidad quien empleé este programa podrá descansar el tiempo que decida va a tardar la instalación. Se puede además decirle al programa que simule la actividad de escribir a disco, para que así el sistema parezca que está escribiendo archivos y copiando manejadores, etc., asunto típico cuando se instala cualquier paquete de software.


Una vez que se ha definido todo esto, se manda crear un archivo (llamado setup1.ini), el cual contiene la especificación de los parámetros para la simulación del programa de instalación. Cuando se crea este proceso, se crea también un directorio llamado 'tempdummy' que tiene dos archivos, uno llamado 'project1.exe'y otro 'setup1.ini'. El 'project1.exe' es precisamente el simulador de instalaciones. Ejecútese y el programa leerá los parámetros creados en el archivo 'setup1.ini', el cual es un simple archivo de texto (modificable con cuaqluier editor elemental como Notepad, por ejemplo, y mostrará en la pantalla una ventana con una barra de progreso que mostrará los avances de la 'instalación'.

Usos del software


Utilícese el instalador falso cuando necesite tomarse un breve descanso. No abuse del programa, pues su jefe puede sospechar por qué usted instala tantas cosas en su computadora. Igualmente, puede ser útil cuando se tiene que dejar la computadora y no se quiere prestar a nadie. Si se ve que hay un sistema instalando 'quien sabe qué cosa', es probable que nadie decida tocar nada en su máquina hasta que usted regrese y lo autorice.

Algunos detalles técnicos

  • El Instalador Falso contiene dos programas ejecutables, uno que hemos llamado 'editor', que es el que permite al usuario crear los parámetros para que el 'instalador' actúe.
  • El Instalador Falso se encuentra en la carpeta tempdummy y se llama 'project1.exe'. Éste es el programa que debe ejecutarse cuando queremos realizar la simulación.
  • La simulación de escribir al disco duro es muy simple. El instalador escribe un archivo llamado datosdummy.hdd, el cual contiene solamente caracteres ascii. Escribe 64 kbytes cada segundo de la instalación pero cada segundo recrea el archivo. Éste puede -al final de la simulación- si se desea, borrarse. La intención es que el sistema escriba a disco para hacer la simulación más realista.
  • El directorio tempdummy, que es desde donde se ejecuta el Instalador Falso, se creó ahí porque en muchas computadoras, los permisos que da Windows a los usuarios impiden que el programa pueda ejecutarse correctamente. Por ende, se generó este directorio cuya función es únicamente impedir que por un problema de permisos, el instalador no funcione.

¿Comentarios?

Si le interesa este programa, escriba a morsa@la-morsa.com y a vuelta de correo recibirá instrucciones para descargarlo y usarlo.

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capitulo 4)

Capítulo 4 del micro-libro de Enricco Wizard:

Aún se debate sobre cuál habría sido el invento más 
importante en la historia de la humanidad. Unos 
dicen que la aspirina, otros que el fuego o la bomba 
atómica, otros más que la píldora anticonceptiva, 
otros se inclinan categóricamente por la rueda. 
Yo digo, sin temor a equivocarme, que fue el beso.

El síndrome "Excel"
o
La misma gata pero revolcada

La mal llamada "hoja electrónica", ni es hoja, ni es electrónica, y aquí entre nos, no sirve para un carajo. Alguien tuvo la brillante idea de diseñar este simple equema de cuadriculitas para registrar cifras y otros datos de interés, y si hemos de ser honestos, no sólo resulta inútil, sino que además termina convirtiéndose en una carga administrativa, en ocasiones realmente abrumadora. En primer lugar está el problema de que existen distintos programas en el mercado y distintas versiones. Si uno intenta compartir información con otra persona lo más probable es que el asunto se convierta en una horilble pesadilla donde el floppy fallará, se perderán datos, los viruses harán de las suyas, habrá correcciones de última hora que no estarán en el floppy, lo cual en realidad no es problema pues como se dijo anteriormente, el floppy fallará irremediablemente, y justo cuando resulte más inoportuno, la impresora se negará a escupir renglón alguno. En el mejor de los casos se nos terminará el papel oficio y terminaremos con un pegoste de hojas tamaño carta. Hasta donde tengo memoria, la idea de manejar cuadrículas viene desde las épocas del tercero de primaria. Así de absurdo es el destino, que siendo flamantes profesionistas la tecnología nos da una bofetada con guante blanco y nos regresa, así de sapotazo, a los años mozos. No cabe duda, la hoja electrónica es un juego de niños aunque haya quien opine lo contrario. En más de una ocasión he escuchado a alguien jactarse de ser un portentoso programador sólo porque en su curriculum garrapateó: -Dominio del Quattro Pro Extra Plus Plus for Windows-. Lo más seguro es que el fulano que afirma tener experiencia en ventanas sea tan inepto que en su vida haya limpiado las de su propio automóvil, ya no se diga las de un auto ajeno. Esto último sí que requiere pericia y pulmones de acero. Hay que cuidarse de esta clase de individuos ya que son de naturaleza nefasta e impredecible. El sello típico del flojonazo es llenar su curriculum de aspectos que resultan irrelevantes, tales como: -Dominio del Náhuatl antigüo. Quince años de experiencia en traducción del Chino mandarín al Esperanto. Campeón regional de lanzamiento y captura de frizbee con mascota. Colección de ranas y tortugas pigmeas acreditada oficialmente en el libro Guiness.- Es bueno que la gente posea talentos, pero en ocasiones estos rayan en lo descomunal y se trata más bien de manifestaciones indicativas de una personalidad sicótica. Cuidémonos pues del demente y del que padece el síndrome "Excel", que no son otra cosa que la misma gata pero revolcada.

Thursday, July 07, 2011

Del "bachoco" y de trapos superabsorbentes

Desde el año pasado he tenido un problema con mi Chevy blanco 1999, el "Bachoco", automotor que me ha sido fiel y confiable por los últimos doce años. Resulta que el lado del copiloto, en la parte delantera, se moja la alfomrbra del piso cuando llueve. He buscado por dónde se mete el agua sin ningún resultado. Cubrí todo el cofre del auto y según yo, no entraba agua en la parte delantera, pero aún así, apareció el agua. (Y bien sabemos que el agua en estas condiciones es capaz de generar mal olor y terminar por arruinar la alfombra del auto. Así que si alguien tiene alguna idea de qué hay que hacer para solucionar el problema, pues escríbame con sus ideas).

Como la época de lluvias de hecho está empezando, me hice de una cubierta de 3 m cuadrados y eso, más el plástico que cubre el cofre, logré que ya no se filtrara el agua a la alfombra del copiloto, pero desde luego que esta solución sólo funciona si no voy a salir, pero si salgo y tengo que dejar el automóvil en alguna calle, entonces, si cae uno de esos chubascos, el lado derecho del auto aparece "inundado"(un par de cms. sobre el nivel de la alfombra, asunto por demás latoso y preocupante).

Por ello, ayer en Pabellón Polanco, encontramos con Pilar un puesto en donde venden unas "toallas" superabsorbentes llamadas "supershorby", que son un producto alemán. La chica que estaba demostrando el producto nos dijo que nos podía dar dos toallas grandes y dos chicas, por 400 pesos, pero "en una oferta de sólo este día", nos regalaba un segundo juego idéntico. Nos pareció caro y le dijimos que no, que muchas gracias. Entonces nos respondió: "a ver, chicos, les puedo dar por la mitad de precio el juego de dos toallas chicas y dos grandes". Bueno, 200 pesos ya parecía más razonable y pensé -y sigo pensando- que estas toallas es la solución para secar el auto en caso de que se filtre el agua. La verdad es que probé y la propaganda es cierta. Absorbe agua en serio y no gotea. Quién sabe qué tipo de material es, pero aparentemente al menos, funciona muy bien.

Lo simpático es que primero la vendedora nos quería realmente vender dos juegos por 400 pesos, pero como le dijimos que no, entonces cambió la oferta y se dividió entonces en 2 el costo. Me quedé con la duda de lo que hubiese pasado si hubiésemos dicho que no. Así que antes de irnos de Pabellón Polanco le pregunté y entonces me dijo que no, que ésa hubiese sido la última oferta.

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 3)


Otra entrega del micro-libro de Enricco Wizard:

Imaginemos un calendario con meses de sesenta días, 
sin día primero ni días Lunes. La semana correría 
entonces de Martes a Viernes seguida del consabido 
Sábado y Domingo. No habría quehacer que no 
pudiésemos completar en un mes, no habría San Lunes, 
y lo más importante, llegado el día primero no tendríamos 
que dar explicaciones en caso de no haber cumplido con 
los compromisos ya que el día primero jamás llegaría. 
Para complementar lo anterior, en el nuevo calendario el 
día tendría 10 horas en vez de las actuales 24. Entonces 
una hora nos alcanzaría para hacer muchísimas cosas y 
todos aprenderíamos a leer el reloj en un santiamén.

Las computadoras y la carabina de Ambrosio
o
¿Qué estación escuchas?

A alguien se le ocurrió que las computadoras color caqui serían una sensación y es justo decir que a quien se le haya ocurrido tal cosa realmente dio en el clavo. La nueva moda, según entiendo, es regresar a los monitores de fósforo verde. Con esto se completaría el cuadro original. Para los que nacimos con la era cibernética todo esto cobra sentido, si bien puede sonar a añoranza o sentimentalismo desmedido. Existe incluso un movimiento que proclama el regreso al tubo de vacío ("Back to the Vacumm Tube"). El clamor ha llegado incluso a las antesalas de varios organismos internacionales. Quién no recuerda aquellos maravillosos radios de bulbos que tardaban varios minutos en calentarse; aquel naranja intenso del tugsteno en su máximo esplendor. Después de un charrasquido inicial y ya despejada la ansiedad contenida en un respiro, la radio comenzaba a emitir sonidos y nosotros reubicabamos nuestra fugaz conciencia en un interminable flashazo. No había placer mayor ni más genuino. Al genial Bill Gates y a su brillante grupo de sicólogos asesores se les ocurrió explotar este reflejo innato en los seres humanos de anticipar los eventos. Debo confesar que mi infancia se volcó sobre mi el día que arranque el Windows 95. Aquella espera, a ratos eterna, me hizo recordar mi radio de bulbos. Además estaba el infinito placer de llegar a la electrónica y muy ufano pedir un 6L6, o un 35W4, y claro, el 50C5, para el conocedor, un pentodo de potencia de haces concentrados. Todo esto mientras el imbécil de al lado pedía una resistencia rojo-negro-violeta-plateado pues el muy insulso no sabía descifrar el código de colores cuando en mi pequeño mundo hablar de ohms y watts era tan familiar como hablar de litros de leche o barras de margarina. Las cosas han cambiado sin embargo, aunque no del todo. Los chips de memoria han venido a suplir a los infames bulbos pero pocos saben realmente donde comprarlos y mucho menos cómo instalarlos. Tales asuntos son sólo para iniciados en la cultura cibernética. A lo que voy es a que el sabor ya no es el mismo. Las computadoras de hoy en día son viles cajas negras, o mejor dicho, cajas color caqui, no menos diferentes a los radios de antaño en funcionalidad y complejidad pero con la gran diferencia de que los radios pueden disfrutarse aún con los ojos cerrados y tirado de panza en la playa. Los japoneses insistirán en alcanzar un grado de miniaturización avasallador, pero transistores más, transistores menos, el radio y su fascinante legado no pasarán jamás de moda.

Wednesday, July 06, 2011

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos (capítulo 2)


Segunda entrega del libro inédito de Enricco Wizard:


Otra tarde más rumbo a casa después 
de un día jodido. Al cinto, mi formidable 
celular digital sin el cual la dulcinea no 
hubiese podido comunicarme jamás el 
proyecto más importante del día: 
conseguir unos pañales para niña 
del número cuatro.

La Internet
o
Una de las sietemil cuatroscientas veintidós maneras de rascarse la panza

La Internet está aquí, nos ha tomado por sorpresa, nos invade, nos sale al paso. La doble u, doble u, doble u es un ingenioso artificio para comunicar a la gente pero la experiencia nos ha dictado que en realidad es un instrumento que ha fomentado el aislamiento más pavoroso del que se tenga memoria en épocas recientes. Esto, aunado a la introducción del servicio de pizzas a domicilio, han contribuido en gran medida a que el destino de las generaciones futuras, exceptuando a la familia Hut, se vea gravemente menoscabado. El prototipo del cibernauta futuro es un individuo parapléjico y con acné galopante que muestra una total incapacidad de socializar o mantener una secuencia lógica de diálogo por más de medio minuto, salvo cuando la conversación ocurre vía modem. Tal individuo suele ser un verdadero especialista en algún tema que raya en las fronteras de la ciencia. La teoría de la relatividad especial, pasando por la antigravitación y haciendo escala en la levitación hindú, son temas de su absoluto dominio, a los cuales dedica largas horas de estudio frente al computador. El cibernauta vendrá a suplir al típico "nerd" ya que su armazón genético es mucho más adaptable al desarrollo tecnológico que experimentamos actualmente. La mayor contrariedad es que su esperanza de vida dejará mucho que desear por las razones ya expuestas. Esta actitud sedentaria es apenas un reflejo de un perfecto mecanismo con el cual la naturaleza, en su incomprensible sabiduría, somete a los hombres a fin de depurar a las especies. La alta incidencia del síndrome del túnel de carpio, la miopía juvenil, y las almorranas fulminantes, son una muestra más de como la especie humana enfrenta su propia negación existencial. Tal vez suene escalofriante, pero eventualmente la Internet fracasará y si nuestra especie conserva las extremidades superiores, regresaremos al ábaco, magnífico instrumento ancestral. Esto ya lo sabían los chinos desde hace miles de años pero se empeñaron en tender su muralla y fueron pocos los que se enteraron de sus sorprendentes descubrimientos. La analogía es por demás evidente.  La Internet no es otra cosa que la versión moderna de la muralla china, una barrera infranqueable que acabará por aislar a un grupo de desvalidos. Es cuestión de meditar y decidir de que lado de la muralla queremos estar, o mejor aún, echemos una mirada a nuestro alrededor para ver de que lado nos ha tocado estar. Ya ubicados podemos entonces rascanos la panza a placer.

Tuesday, July 05, 2011

¿De verdad queremos tener libros electrónicos?


Amazon, el vendedor más importante de libros vía Internet ya dio cifras al respecto de los libros electrónicos: hace apenas unos meses ya se venden más que sus equivalentes en papel. Y esto da en qué pensar, porque con la llegada del Nook de Barnes & Noble y del Kindle, del propio Amazon, amén de otros lectores de libros electrónicos, es clara la tendencia: los libros electrónicos probablemente desplacen a los de papel, primero porque son más baratos (tal vez cuestan casi la mitad de lo que salen sus equivalentes físicos), y además, se pueden guardar en los dispositivos lectores por cientos. en el Kindle probablemente se pueden almacenar al menos unos dos mil libros completos. ¿Cuánto espacio necesitaríamos físicamente para albergar esa cantidad de volúmenes? (aunque sean libros de bolsillo).

Por estas ventajas, parecen ser los libros electrónicos la alternativa del siglo 21 y las ventas parecen demostrar que ése es el derrotero a seguir. De hecho, en términos reales, actualmente se puede subrayar en un libro electrónico, se pueden enfatizar párrafos como cuando uno subraya con plumón verde/amarillo o naranja párrafos enteros. Se pueden poner "post-it" electrónicos y además, se puede dar el dispositivo lector a alguien más y si queremos, podemos evitar que se vea lo que hemos subrayado y las notas que hallamos hecho.

¿Pero todas estas ventajas son suficientes para abandonar al viejo libro en papel, el cual sí, ocupa espacio en los anaqueles, en los estantes de los libreros, pero que tienen una ventaja sobre los libros electrónicos que me parece fundamental: no necesitan de energía eléctrica para poderlos leer. No importa si se maltratan un poco (por ejemplo, si les cae agua). A lo más tendremos algunas hojas dobladas o arrugadas quizás por el efecto del agua sobre el papel, pero podrá seguir siendo leíble. Intenten dejar su Kindle en el coche en un día muy cálido. Quizás un par de horas después el dispositivo se haya echado a perder. Y ni hablar del agua, pues si le cae, probablemente quede estropeado. Y bueno, no quiero olvidar de mencionarme la posibilidad de que se caiga el lector electrónico (pasa que se caen los libros, por qué no los lectores electrónicos que son como un libro en tamaño y forma). Probablemente queden inutilizados.

Pero vayamos más allá. ¿Qué ocurriría si pasa el tiempo, digamos unos años y uno, lector cuidadoso, sacó respaldos a discos compactos de los libros electrónicos que hemos comprado? Quizás la batería del lector electrónico ya no funciona igual o ya salieron dispositivos mejores, más eficientes. O bien, ¿qué haríamos si nuestros respaldos no se pueden leer? Porque ha de saberse que el sustrato vegetal con el que se hace la capa de almacenamiento de los discos compactos tiene una vida útil de unos años. Yo de hecho tengo muchos respaldos que ya simplemente me marcan error cuando quiero leerlos en la computadora. Claro, hablo de respaldos de quizás cuatro, cinco o más años. ¿Cómo podré recuperar esa información? Si fuesen libros en papel no tendría que preocuparme de ello, pues en el peor de los casos esos libros que no hubiese abierto hace mucho simplemente estarían durmiendo el sueño de los justos. Pero ahí estarían, con su información incólume, desafiando al tiempo, al futuro, cosa que -probablemente- no pasaría con los libros en formato electrónico.

Por ello no estoy muy seguro que sea una buena idea acumular libros electrónicos. Por una parte, estaremos obligados a ver cómo voy a respaldar esa información (que ya compré, por ejemplo), para mantenerla accesible en el momento que la necesite, ya sea dentro de dos días o diez años. Por otra, tendremos que mantener funcional el lector de libros electrónicos, el cual cambiará con el tiempo porque saldrán mejores versiones, más rápidas, con más capacidad de almacenamiento y con más características que las anteriores. Y entonces nos veremos obligados a llevar esta nueva carga sobre nuestras espaldas para no perder información.

Sin duda los libros electrónicos tienen muchas ventajas pero también tienen sus desventajas, que no son pocas. Por eso yo pensaría muy bien si debo empezar a hacerme de una biblioteca digital o mantenerme en la tradición del libro en papel, impreso, que se puede tocar e incluso oler. Tal vez, sin embargo, aún no es tiempo para estas decisiones. Habrá que ver si "la nube" mantendrá los libros que compre en ese espacio insondable e infinito que parece ser Internet. Habrá que esperar un poco, pienso, a ver cómo se mueve esta industria.

De un micro-libro de Enricco Wizard


Enricco Wizard, sinónimo del desaparecido amigo Enrique Salazar Mondaca, era un personaje muy ingenioso y de gran talento. Hallé en mi respaldo del correo este pequeño micro-libro, en el cual escribió algunas cosas ingeniosas. Iré publicando día a día los capítulos (que son pocos realmente), de un simpático libro que a más de uno habría hecho reír. Sé que -si Enricco me está viendo- sabrá que lo hago en su honor.

De Cibernética y Seudo-cibernautas Urbanos
o
La Computadora Nunca se Equivoca

Una guía para el neófito que requiere hacerse pasar por consumado experto. Al mismo tiempo, una guía para el consumado experto que no ha caído en cuenta de que en lo tocante al pasmoso negocio de la computación no entiende ni divina pizca.

La Margui se nos casa; me la 
imagino inocente y esplendorosa 
como una Luna llena de Otoño 
precedida por un majestuoso cortejo 
de sueños y esperanzas. Me imagino 
también a sus orondos padres 
conteniendo aquél mar de lágrimas.

                                                                 

Preambulo noctámbulo
o
¡Quítense piojos que ahí viene el peine!

Este libro no le conseguirá un nuevo empleo. Es más, este libro no mejorará sus relaciones laborales ni limará las asperezas con su jefe o subalternos. En sus páginas tampoco encontrará material para enriquecer sus conocimientos o alimentar el espíritu o ejercitar y aún despertar el tan traido y comentado tercer ojo. Es mi deber hacer hincapié en que en el mejor de los casos este libro conseguirá que lo despidan de su empleo de manera más o menos digna, esto es, sin tener que experimentar la mala fortuna de verse humillado ante sus estimables colegas. Al final, cuando ya sea demasiado tarde, usted odiará este libro de manera irremediable. Mi querido abuelo, comerciante innato, en un verdadero destello que le costó la vida al desatarle una embolia fulminante, vaticinó que el éxito comercial del presente ejemplar estaba precisamente en el odio iracundo que éste despertaría en sus lectores. Es bien sabido que tenemos más enemigos que amigos, en proporción de diecinueve a uno según las últimas cifras oficiales y esto sin considerar las recientes revueltas en Chiapas. Si usted obsequia este abonimable libro a un par de sus más fervientes y odiados enemigos, el santo vaticinio habrá de cumplirse justo al pie de la letra y mis enanos, mi mujer y un servidor, quedaremos eternamente agradecidos ante el maravilloso gesto benévolo. Le recuerdo, querido lector, que no deberá molestarse en enviarme cartas en reclamo a la presente obra, ya que difícilmente habré de responder a sus atentos reclamos. Es bien sabido que a las islas Fiji rara vez llega el correo y las estampillas postales son un invaluable tesoro para los aborígenes que ahí habitan. Con esto concluye mi elegante prólogo que en realidad más bien parece epílogo. Reflexionando un poco más sobre el asunto me doy cuenta que mi maestro de literatura y caligrafía, Don Narciso Genovesse, tenía harta razón cuando decía que los prólogos se escriben una vez que se ha terminado el libro, de preferencia, una vez que el ejemplar ha sido enviado para su empastado final. Ello explica el sobretítulo de noctámbulo, ya que este párrafo fue escrito a manera de añadidura en lo que sería la última desvelada para la noble causa literaria que habrá de sacarme de esta inmunda miseria. Tal vez hubiese sido más apropiado agregar una serie de recortes periodísticos y citar un cúmulo de comentarios de personalidades distinguidas. Algo así como que “críticos del New York Times afirman que se trata de la obra más reveladora y espectacular después del Quijote”. Tales notas suelen incluirse en todo libro que se jacte de decente y aunque todo mundo sabe que tales anotaciones son meras fabricaciones de algún escritor sumergido en algún trance tequilero en algún desolado bar de Manhattan, no dejan de impactar al culto y al ignorante. Existe otra conocida técnica jaibolera que consiste en solicitar un autógrafo a algún escritor reconocido, de preferencia en algún bar a fin de no dejar trazas. Una vez garrapateada la firma en una servilleta, la cual ha sido doblada previamente de manera estratégica, se le agrega algún texto alusivo al tema de interés. Por lo general, el escritor ni siquiera se acordará de lo que escribió por lo que no existe riesgo alguno de demanda. Una dedicatoria de Borges, por ejemplo, expresándose en favor del presente ejemplar hubiese creado verdadera expectación en los lectores con todo y que la misma hubiese sido malévolamente fabricada. Desafortunadamente y a pesar de que se regalaron varios ejemplares y se gastó una verdadera fortuna en jaiboles, no fue posible conseguir autógrafo alguno ni nadie se tomó la molestia de echarle un vistazo a los apuntes preliminares y mucho menos de arrojar una crítica despiadada, a reserva del San Dieguito Tribune, que simplemente señaló a traspáginas el hecho irrelevante de que el presente ejemplar contenía menos páginas que el reglamento de tránsito de Zapolopán, Jalisco, y que recomendaban ampliamente el citado reglamento sobre la citada obra, no sólo por su utilidad, sino porque su lectura resultaba bastante más entretenida. Resta decir que al final, cuando pensábamos que todo estaba perdido, conseguimos hacernos de un autógrafo en un bar de mala muerte de Tijuana. No se trata de un personaje muy conocido pero preferimos ocurltar su identidad ya que tampoco publicaremos la correspondiente mención por considerar que la frase “con profundo amor y cariño cabrón y sincero” con que se remata la dedicatoria en la servilleta restaría seriedad a nuestro proyecto literario. En cualquier caso, sirva la anterior aclaración para decir que tanto los editores como un servidor hicimos lo humanamente posible por garantizar el éxito comercial de tan monumental empresa, si bien el preámbulo deja mucho que desear. Tal vez para la vigésima edición tengamos algo sensato que ofrecer a nuestros estimables lectores que finalmente valga la pena.
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Nota: He mantenido el formato original del documento tanto como me ha sido posible.

Una asociación de pena ajena: Mensa



A mediados del 2001 hice el examen de MENSA (*), la cual es una Asociación Civil, con sede en el Reino Unido, en donde se aglutinan -supuestamente- las personas más inteligentes del planeta. Hice el examen, para así saber mi IQ (Intelligent Quotient), el cual supuestamente también, mide la inteligencia de las personas. De acuerdo a la inefable wikipedia:


"El cociente intelectual, abreviado CI (en inglés Intelligence quotient, IQ), es una puntuación, resultado de alguno de los tests estandarizados diseñados para medir la inteligencia. Fue empleado por primera vez por el psicólogo alemán William Stern en 1912, como propuesta de un método para puntuar los resultados de los primeros tests de inteligencia para niños, desarrollados por Alfred Binet y Théodore Simon a principios del siglo XX, de forma que pudieran compararse entre sí. En dicho método, se dividía edad mental por la edad cronológica, dando como resultado el mencionado cociente".

Creo recordar que una prueba similar fue desarrollada por Binet para "calificar" a quienes querían entrar a los Estados Unidos, a principios del siglo pasado. Dicho de otra manera, lo que el gobierno norteamericano quería en ese entonces, era un argumento para rechazar la solicitud para inmigrar a los Estados Unidos. Simplemente era un pretexto formal para evitar la entrada.

Pero "haiga sido como haiga sido", (Calderón dixit), el asunto es que se popularizó la idea de que la inteligencia podía ser medida y cuantificada. Y así nació formalmente la prueba del cociente intelectual, también conocida por IQ.

Pues bien, Mensa, como decía, es una asociación civil que por unas 12 libras te hace el examen de IQ. En mi caso, un amigo quiso que hiciésemos ese examen. Conocía a una chica que pertenecía a esa Asociación y podía hacernos dicho examen en la ciudad de México.

Así entonces, nos apersonamos a la casa de esta mujer de MENSA y ella nos puso en cuartos diferentes (éramos mi amigo, su novia de ese entonces y yo). Cada uno en un cuarto diferente, aislados de los demás. Nos dio el examen y nos dijo que teníamos 40 minutos para resolverlo. El pergamino contenía 40 preguntas, todas de opción múltiple. Cada pregunta mostraba secuencias de dibujos: bolitas, bolitas con rayas, bolitas con puntos y... había que poner la siguiente gráfica de acuerdo a cuatro opciones.

Las primeras 8 preguntas eran relativamente sencillas y las había hecho casi de inmediato. Pensé entonces que 40 minutos era mucho tiempo, pero... he aquí que empezó a complicarse el asunto: bolitas con rayas, bolitas con puntos, bolitas con rayas y puntos, bolitas solas... y ahora ¿cuál es la siguiente en la secuencia? Empecé a palidecer... No estaba tan fácil y cada nueva pregunta era más complicada. El examen, de esta manera, se podía hacer en cualquier parte del mundo, porque no se valoraba más que esta capacidad de asociación.

Iba por la pregunta 32 cuando abrió la puerta la mujer de MENSA. Me dijo: quedan 5 minutos. Entonces alarmado le dije: "no voy a acabar en ese tiempo". Me respondió. "Si no tienes tiempo suficiente, pon cualquier respuesta, pero entrega todo contestado". Y así, faltando un minuto seguí la sabia recomendación: "Ave María dame puntería" y contesté azarosamente las últimas preguntas. Salí del examen pensando que si sacaba 100 (la media) me tendría que dar por bien servido. Realmente me deprimió todo este asunto.

Al cabo de unas semanas, me llegó una carta con mi resultado. Había sacado 151 puntos, lo cual calificaba entre el 3% de la población más inteligente en el mundo. Pues bueno, eso significa que tuve buena puntería, porque francamente responder así me parece poco menos que ridículo. Así entonces, pensar que ése es mi IQ es una vacilada que nomás se la creen los de MENSA y aquellos que tengan un gran ego, pienso. A mí me parece una soberana burla.

Pero lo peor estaba por llegar. Con la carta de marras, MENSA me invitaba a suscribirme (claro, previo pago), de su revista para inteligentes. Pero no se crea que era una publicación de acertijos ingeniosos, no. Se trataba de una lista de personas que habían calificado más o menos con los mismos valores que yo, y así entonces, poder ponerme en contacto con estos seres tan inteligentes.

Por supuesto que los ignoré, porque me parece de entrada lamentable que "las personas dizque más inteligentes del mundo" hagan discriminación a partir de una medida tan poco confiable como el IQ. Vaya, se mostraron como los más racistas.

Olvidé el asunto finalmente y no supe más de MENSA. Por ahí tenía mi carta con mi flamante 151 puntos de IQ pero creo la perdí. Sin embargo, en el 2009 recibí una carta de Cinthia Reyes (presidente@mensa.org.mx), para que me uniera a MENSA - capítulo México. Le contesté esto:

Hola, Cinthia, 

Hice el examen más por un reto que por otra cosa. La verdad es que me parece lamentable Mensa. Hay suficiente discriminación en el mundo para además aceptar a una pretendida organización que discrimina por cuestiones intelectuales, amén de que  la inteligencia misma no es muy claro que se pueda medir como además, pretende Mensa hacerlo. Así que bien puedes quitarme de esta lista, porque no me interesa pertenecer a esta asociación que discrimina.

Pensé que esto sería suficiente, sin embargo, me contestó con esto:

Que tal, Manuel....

Me parece una verdadera pena -y lamentable, tal como tu describes- que consideres que los objetivos de Mensa son únicamente discriminatorios, si bien son el
pretexto para reunir gente de acuerdo a un estándar -elegido por alguien más, con o sin razón-. El objetivo primordial de Mensa que el presente comité acoje es el de hacer cosas en beneficio de los demás y la forma de trabajar del presente comité busca unir Mensa con otro tipo de organizaciones -cosa que hemos empezado ya a hacer- a fin de hacer sinergia, no divisiones.

Como mencioné en alguna parte del correo de hecho es para eso que formamos una A.C., para poder obtener fondos y hacer proyectos reales de impacto en beneficio de los demás.

Te agradezco te tomaras la molestia en responder de cualquier manera y como comentario al aire, espero que la próxima vez que
tomes un reto -que además te cueste- te tomes también la molestia de leer los objetivos detrás de aquello que juzgas.


Saludos cordiales....

Cinthia Reyes


Así terminó esta absurda historia. Aparte salí hasta regañado. Se ve que son personas muy inteligentes y poco tolerantes con una opinión adversa. No me cabe duda.

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(*) A quien le interese esta ridícula asociación en México, puede darse una vuelta a http://www.mensa.org.mx/.

Monday, July 04, 2011

Eliminación de la tenencia

Marcelo Ebrard, jefe de gobierno de la ciudad de México, por muchos meses dijo que la tenencia no la iba a derogar en el DF, pues representaba unos 6 mil millones de pesos, con los cuales se subsidiaba el sistema de transporte público Metro. De acuerdo a sus cifras, el usuario paga 3 pesos por boleto, pero el costo real es de 9.60 pesos el boleto. Consecuentemente, más del 66% se subsidia y ese dinero sale precisamente del impuesto llamado tenencia.

Pero la tenencia tiene una triste historia. Se promulgó un decreto -creo en 1962- para que se cobrara este impuesto a los automovilistas, para pagar las Olimpiadas de 1968. Supuestamente este impuesto se pagaría solamente dos años, pero como ningún gobierno tiene llenadera, esto se mantuvo hasta el 2011, es decir, la friolera de 43 años si las sumas no me fallan. Como que ya se pagaron y recontrapagaron las olimpiadas, ¿no?

Sin embargo, como Ebrard quiere ser el candidato del PRD a la presidencia de la república, se da cuenta que tiene que hacer méritos y entonces anunció hace apenas unos pocos días, que eliminaría el pago de la tenencia, medida que habíamos estado esperando los capitalinos. Ahora bien, dijo que para compensar este "boquete" financiero, se buscaría resarcirlo cobrando otro impuesto con algún mecanismo.

A ver, cretinísimo señor Ebrard: si elimina un impuesto, se elimina, no se le cambia el nombre para de nuevo cobrar lo que ya no se va a percibir por el pago del impuesto abolido. ¿Es que usted, señor Ebrard, inteligentísimo jefe de gobierno de esta ciudad no entiende eso? ¿Cree que cambiándole el nombre al impuesto será suficiente para que todos paguen contentos? Nos subestima. Me queda claro que como todos los gobernantes, cuando viven del presupuesto oficial, se les olvidan sus campañas, sus promesas, todo. Lo que quieren es dinero a toda costa. Ebrard ya decidió poner la nueva tarjeta de circulación cada 3 años, a unos 250 pesos, pero eso sí, sin ningún afán recaudatorio. Que le crea su madre sus mentiras. Solamente de esta tarjeta con chip sacarán unos 600 millones de pesos. Lindo negocio en donde no podemos no "comprar" la mercancía que se nos ofrece. Es a fuerzas o a fuerzas. Este país cada vez es más lamentable.

Friday, July 01, 2011

Un muy interesante reportaje sobre Kasparov y Karpov

Paulino Aguilera llama mi atención a un interesante reportaje sobre Karpov y Kasparov, con motivo de los sesenta años de Anatoli.Vale la pena sin duda. Está en dos partes:

Parte 1:
Parte 2:

Que los disfruten tanto como yo lo hice.