Sunday, September 07, 2008

¿Hacia dónde va la ciencia?

Hace un par de semanas fui con Nadia a una reunión. Habíamos quedado ir al cine pero me la cambió porque quería ver a una exmaestra suya y a un filósofo español que estuvo aquí por algún tiempo dando un curso sobre filosofía, me parece. El hombre se llama Tomás (debo preguntarle a Nadia su apellido) y la verdad es que es muy simpático. Sabe toneladas sobre las palabras, sobre la religión, sobre un montón de temas que a más de uno le parecerán intrascendentes, pero que resultó para mí, por decir lo menos, ingeniosos.

Pues bien, en algún momento Tomás dijo que el progreso de la ciencia era una falacia, y que no había una verdad absoluta... porque para poder hablar de progreso y de verdades absolutas había que saber hacia dónde uno quería ir y en la ciencia, continuó, no había ninguna dirección privilegiada. En ese momento me quedé suspenso. Parecía un argumento irrefutable y tuve que conceder que el español tenía un punto a su favor.

Hablamos de más cosas y al final se despidió y listo. A otra cosa. No obstante, me quedé pensando sobre el particular y meditándolo con cuidado llegué a la conclusión que el buen Tomás está errado. Para entender por qué, veamos las razones:

Por un lado, la ciencia pretende explicarse el universo en donde vivimos, por qué las cosas son de una manera y no de otras. Lo que se hace en ciencia es -precisamente- modelar los fenómenos (en general a través de la matemática), y este modelo nos da una capacidad de predicción que no deja de ser interesante. Bien, ¿cómo sé que el modelo es bueno? Fácil: lo sé por su capacidad de predicción. Como es claro que la mayoría de los modelos no pueden predecir todo, entonces el modelo, que no la realidad, tiene un nivel específico de predicción. A sabiendas de esto, el ser humano entonces busca mejorar el modelo, lo parcha, lo expande, encuentra sutilezas que en la primera aproximación no existían. Entonces se generan nuevos modelos que a partir de las primeras ideas tienen mayor capacidad de predicción y por ende son mejores. Por ende, hay progreso y nos acercamos cada vez más a una verdad dentro de la ciencia. ¿La verdad absoluta? probablemente no, pero es claro que mientras más prediga el modelo con respecto al fenómeno natural que estamos estudiando, más nos acercamos a entender cómo es que son las cosas.

Pongamos un ejemplo: Las leyes que gobiernan el movimiento de los planetas en el sistema solar. Képler hayó las tres leyes que describen perfectamente dicho fenómeno. Gracias a eso podemos saber con anterioridad (ese es el nivel de predicción), dónde estarán los planetas en el tiempo que queramos. Los modelos anteriores al de Képler eran no sólo incompletos, sino que además equivocados. Estos errores se debían muchas veces además as a factores externos, como el pensar que Dios tenía que haber hecho las órbitas circulares porque el círculo es perfecto. Menuda sorpresa debe haber sido el saber que las órbitas son elípticas. Así, el modelo kepleriano es una aproximación más precisa que las anteriores. Funciona mejor, predice más. Hay pues progreso, hay pues, un acercamiento a la verdad en ese fenómeno.

En conclusión, Tomás está equivocado, pienso. La ciencia busca verdades. Quizás no llegue a encontrar las verdades últimas, pero sin embargo, se acerca contínuamente a esa verdad, que sí, puede ser totalmente inasequible, pero no necesariamente podemos estar totalmente fuera de esa posibilidad. Así, hay búsqueda de la última verdad y además, la ciencia tiene dirección. Sabe a dónde va.


6 comments:

Azogue said...

Estimadno Manuel:

Antes que nada, un cordial saludo de parte de un lector asiduo de tu blog.

Escribes hacia el final del mensaje:
"...La ciencia busca verdades. Quizás no llegue a encontrar las verdades últimas, pero sin embargo, se acerca contínuamente a esa verdad..."

En una ocasion le pregunte a uno de mis maestros de fisica "como podemos saber que lo que estamos haciendo es correcto?". Y de hecho, aun sigo con esa duda. Ahora yo te planteo a ti la pregunta: Como se puede verificar que la ciencia se acerca continuamente a la verdad?

Si estamos inmersos en el objeto de estudio de la ciencia (somos parte de la naturaleza), como podemos verificar la certeza o falsedad de los resultados obtenidos por medio de la ciencia?.

Me queda claro que podemos verificar la consistencia, pero eso no es lo mismo que probar la veracidad de las cosas. Como estamos seguros que el camino que seguimos (o cualquier otro que eventualmente podamos seguir) nos acerca a la verdad y no nos aleja, dejandonos inmersos en una falsa ilusion de progreso cientifico? (progreso en el sentido de acercarse a la verdad, por supuesto).

En matematicas existen dudas de naturaleza similar. Me vienen a la mente la respuesta de Godel al cuestionamiento acerca de la completitud de algunas ramas de las matematicas. O tambien recuerdo que en una exposicion de un tipo que mostraba un algoritmo para calcular millones de cifras de Pi con determinado software, se le pregunto ¿Como sabes que la n-esima cifra es correcta? y el tipo se metio en rollos de la calidad del software, que no contestaban la pregunta.

Claro, como una de mis actividades es la fisica, quiero creer que si tiene sentido y direccion lo que hago, pero eso no significa que no pueda plantear ese tipo de dudas, independientemente que tenga el deseo de escuchar un solo tipo de respuesta: justo lo que planteas en tu mensaje. Pero.. es cierto?.


Reitero mis saludos.

Atte.

Victor Castillo

Morsa said...

Hola, Víctor (Azogue),

Antes que otra cosa, gracias por leerme.

Te contesto: en mi opinión la ciencia se acerca a la verdad cuando sus modelos se aproximan más y mejor a la realidad misma. Deja pongo un ejemplo: considera la mecánica newtoniana. Para la cotidianidad del ser humano funciona muy bien. El modelo predice y lo hace correctamente. Sin embargo, este modelo no funciona cuando hablamos de altísimas velocidades y de, por ejemplo, partículas elementales. Así, se necesita una nueva mecánica que pueda predecir lo que pasa a nivel microscópico con las partículas elementales. Podemos ver entonces que la mecánica cuántica es un modelo (ojo, no es la realidad), que explica estos fenómenos y predice lo que debe pasar en ciertas condiciones específicas. Digamos, para ponerlo en una analogía como un texto de Borges, en donde hablaba de un mapa que estaba hecho 1:1, es decir, el mapa coincidía estrictamente, punto a punto, con el lugar que estaba mapeando. Digamos que la ciencia es un mapa que estamos dibujando y en la medida que sabemos más de algo, le añadimos más precisión a dicho mapa, cada vez se parece más a la realidad. Por ello mismo creo que sí hay progreso. Entendemos mejor la Naturaleza y avanzamos en nuestros modelos, predecimos más y con mayor precisión que antes. En mi opinión se progresa claramente.

Por otra parte, el método científico nos permite ser, en cierta medida, menos subjetivos sobre la realidad. Vivimos en un mundo en donde, por ejemplo, nuestros ojos ven en el espectro que llamamos visible, pero hemos armado aparatos para ver en otras frecuencias, en el infrarrojo, por ejemplo. Así, el hecho de estar nadando en una alberca no te exime de la posibilidad de experimentar con el entorno, que a todo esto, lo tienes siempre presente pero eso no significa que para estudiar algo no puedas separarte de él, a menos conceptualmente.

A mí me parece que la ciencia es incompleta y por ello no alcanzaremos a hacer un mapa, a construir la verdad absoluta sobre los fenómenos que estudiamos, pero eso no quiere decir que no nos podamos aproximar cada vez más.

Con respecto al asunto del hombre que calculaba miles de cifras de Pi, pues es evidente que en muchos casos no puedes asegurar que la enésima cifra sea la correcta. Hay procesos (por ejemplo, en autómatas celulares), que cuyo desarrollo sólo puede verse haciendo la simulación explícita de cada generació. No se pude llegar por inducción a la generación N y saber cómo está la población en el autómata que has puesto a correr (los autómatas celulares son el juego de la vida (Conway) en una dimensión). Por ejemplo, fíjate cómo hay casos en que la lógica matemática puede llegar a conclusiones, sin siquiera saber el resultado final de una operación aritmética trivial: en un examen de algebra superior me preguntaron si el resultado de 7 a la potencia 32467, menos una unidad, era primo o no. Esto es:

¿(7^32467)-1 es primo?

¿Cómo lo resolverías? El problema es muy fácil de sacar: 7x7 = 49, es impar... 49x7 = 343, es impar... 343x7 = 2401, impar... 2401x7 = 16807 también impar y el ciclo se repite... Así, el valor final -que no sé cuál es- termina en un número que puede ser 1,3,5,7 o 9. Así, ese valor menos uno da par, y por ende, ese cálculo me indica que el resultado no es primo. En este caso no tengo que hacer la simulación completa (el cálculo de 7 a la potencia 32467 [menos 1]) para saber que el valor resultante es impar y que por lo tanto, al restarle uno me dará par.

Por ello, hay casos en que sólo la simulación estricta del evento me puede dar el resultado y en otros casos puedo usar la inducción matemática, la lógica, para llegar a una conclusión correcta.

Saludos
Manuel

Manuel "el ruso" García said...

Hola Manuel:

En efecto, las ciencias duras buscan verdades.

Digo "ciencias duras" para distinguir de las disciplinas propias de las humanidades, como la sociología, la antropología, la historia, la politología e incluso la psicología.

En efecto, la ciencia busca verdades, pero resulta que la realidad termina siendo mucho más compleja que cualquier modelo y siempre hay algo que se escapa. Tengo unos amigos físicos teóricos, metidísimos con la teoría de cuerdas, y cuando te narran los fundamentos sobre los cuales erigen toda su estructura teórica, resulta que es una pura narrativa. Conozco otro físico que no anda con eso de la teoría de cuerdas y dice refutarlos.

Hablando sobre la acumulación de conocimientos. Foucault escribe en su libro "La genealogía del conocimiento" sobre la impresión que tenemos sobre la larguísima cadena ininterrumpida de acumulación de conocimiento en varias ciencias. Pero él afirma que las ciencias están marcadas por una serie de quiebres, de borrones y nuevas cuentas que se encargaron de desechar el conocimiento acumulado anteriormente.

Toma como ejemplos la medicina, la lingüística y la economía (no recuerdo si también alguna otra). El ejemplo de la medicina es interesantísimo: narra los métodos usados en la edad media o en siglos posteriores para diagnosticar. El médico se fijaba en signos externos (color de piel o de la sangre, olor de la orina, alimentos preferidos del enfermo, etc.), se fijaba en "el carácter del enfermo (esas mafufadas de sanguíneo, colérico, flemático o melancólico) y con base en ello se decidía si aplicaba una sangría o si hacía una incisión en alguna vena, etcétera. O sea, algo que ahora no haría ni el médico más incomptentente. Esos métodos para diagnosticar no han quedado en los fundamentos de la medicina actual, sino que han sido hechos a un lado por ser, se´gún el estado de la medicina contemporánea, totalmente inútiles e incluso perjudiciales. Luego, tras la invención del microscopio, se buscaban - y lo curioso es que se hallaban - "gérmenes" para todo. Para enfermedades infecciosas, virales o incluso genéticas o degenerativas. En realidad, no hay un desarrollo continuo y progresivo de la ciencia médica, sino que en realidad presenciamos una serie de quiebres y nuevos puntos de partida. Hoy en día puedes llevar a un niño con un pediatra que te dirá que es hiperactivo y que requiere no sé qué drogas, otro médico afirma que es un niño completamente normal y uno tercero tendrá una tercera opinión. Gente que antes sería considerada sana ahora resulta estar enferma y viceversa.

Hablando de matemáticas, astronomía y física. Puedes tener a astrónomos y físicos discutiendo algo sobre el origen del universo, o sobre los hoyos negros, o sobre física cuántica, y parecen salidos de un libro de ciencia ficción. Y como no podemos reproducir en un laboratorio sus teorías, no nos queda de otra más que apechugar y suponer que lo que dicen es verdad, pero ¿cómo saberlo? Se supone que el discurso científico se distingue del narrativo-no científico porque sigue reglas estrictas: comprobación, predicción, etc. Pero hemos llegado a un punto en que muchos científicos (físicos, astrónomos, biólogos genetistas) recurren a un discurso narrativo, en el que el principal y de hecho único elemento de comprobación es el título y rango del narrador: "esto es cierto porque yo, que soy el experto, así lo dice". Tan es así que puede haber cierto consenso científico en torno a algún tema, pero nunca unanimidad: o sea, no todos los científicos aceptan la opinión dominante, tal vez porque no es tan demostrable como que dos más dos es cuatro. Otro punto: el consenso de los científicos no es garantía de nada. Mira nomás cómo le fue a Galileo o a Copérnico. Al contrario, fueron a contracorriente del consenso de su época.

es cierto que hay axiomas o verdades que ya se aceptan como tales y ni se discuten (tú mencionas algunas), pero la idea de progreso implica en efecto una dirección: ¿hacia dónde progresas? ¿Progreso implica mejorar, o significa apilar más datos simplemente? O, visto de otro modo: ¿se progresa siempre hacia "adelante", hacia un mundo mejor, más justo, más equilibrado? Y si esto no importa, ¿cuál es entonces la justificación o el fin de la ciencia? esta fue una pregunta importante a la hora de discutir el apoyo estatal a las ciencias en Europa, allá a finales del siglo 18 y principios del 19.

Los franceses adujeron que las ciencias que se investigaban en las universidades fundadas y financiadas por el estado permitían preparar mejores serviodres públicos, mejores funcionarios, mejores médicos, ingenieros, progesores en beneficio del ciudadano, que era el sujeto principal en la política francesa tras la revolución.

Los alemanes se fueron por otro lado. Hegel, Humboldt y otros adujeron que las ciencias son un fin en sí mismo y que no podían ser juzgadas en términos de útil-redituable versus inútil-dispendioso, pero que (para evitar la pregunta sobre cómo se legitimaba la inversión de millones del erario en algo que "era un fin en sí mismo) a ciencia elevaba el espíritu poco a poco hasta que éste lograra su máxima expresión (como verás, eran filósofos idealistas). Finalmmente, para justificar por qué precisamente tenían que ser las universidades alemanas las que llevaran ese gasto de "elevar el espíritu", adujeron que el pueblo alemán, por sus características naturales, era el más apropiado.

De acá sale luego toda una serie de cuestiones sobre a dónde va, si es que a alguna parte va, la ciencia.

En realidad, son temas interesantísimos y que en realidad no creo que tengan respuesta. Vale la pena discutirlos no para saber si la ciencia va o no va a alguna parte, sino para comprender mejor un poco las cosas y no tomarnos todo tan en serio, en realidad...

Un gran abrazo.

Manuel

P.D. Buen mensaje en un buen blog.

Morsa said...

Hola, Tocayo,

De acuerdo en que la realidad es mucho más compleja que cualquier modelo. Yo digo que en la medida que el modelo se refina y predice más y mejor, estamos entonces en lo que llamamos progreso. ¿Podríamos tener un modelo que fuese justo como la realidad? Lo dudo, pero eso no quiere decir que en la medida que más sabemos de nuestro derredor, más nos podamos acercar a la verdad absoluta, aunque siempre estemos fuera de la misma.

Yo creo que la física no es pura narrativa y es más, dudo que esté cerca de serlo. Recuerdo por ejemplo la ecuación de Schröedinger. Ésta no tiene interpretación física hasta que se colapsa. Mientras no pasa eso la ecuación es simplemente un ente matemático. Si lo ves como físico newtoniano, simplemente esto no hace ningún sentido. Las ecuaciones, por ejemplo, de la mecánica newtoniana, muestran el comportamiento de un objeto en el mundo macroscópico. Se interpretan siempre como lo que implican desde el fenómeno físico. Que en la mecánica cuántica tengamos que apelar a estas cuestiones tan "extrañas" para los físicos newtonianos simplemente habla de la dificultad del modelo que se quiere plantear. El problema es que hay muchísimos conceptos -como la propia ecuación de Shröedinger, el neutrino (partícula sin masa y sin carga! Fascinante, ¿no?) cuya explicación requiere de narrativa y aún así, creo que el lenguaje se queda corto para expresar estos conceptos.

De acuerdo con lo que dice Foucalt en su libro. Nunca he pensado que la ciencia se mueve suavemente ("smoothly") de un paso al siguiente. Hay siempre descalabros, errores, reinicios, puntos de quiebre, etc., pero eso no lo registra la historia así y por ello es una mera ilusión el creer que los descubrimientos se suceden suavemente.

En ciencia hay una premisa sobre la cual se basa todo lo que se hace: que las leyes de la física se aplican en todo el universo conocido. Vaya, sin considerar eso podríamos pensar si las leyes de la física funcionan fuera del planeta Tierra. El hecho es que -al menos por ahora- todo parece encajar y la prueba está en que la fuerza de gravitación, por poner un ejemplo, funciona tal y como se predice en el modelo y tan es así, que podemos mandar sondas a Marte con una precisión extraordinaria, o regresar de la Luna con una nave averiada (Apolo 13) con la ayuda de la fuerza de gravedad. Yo no veo narrativa en todo esto. Veo hechos y observo que se ajustan a lo esperado.

Ahora bien, la ciencia y los científicos están siempre en tela de juicio. La verdadera ciencia no es un puñado de axiomas inmovibles. Jamás ha sido así y todos los días se busca demostrar que las cosas funcionan de acuerdo a los modelos vigentes. No obstante, todo está en la picota. Por ejemplo, hay físicos que creen que la ecuación de la gravitación: F = (m1)(m2)(k) / r^2 podría no ser estrictamente cierta. Algunos creen que no es exactamente un 2 en el denominador. ¿Qué tal que es 1.999 o 2.111? por ejemplo. No obstante, hasta ahora nadie ha podido rechazar esa ecuación como la más válida hasta el momento. Si hasta en esas cosas hay científicos que dudan pues es claro que siempre la ciencia está en tela de juicio y me parece que además, así debe ser.

La idea del progreso, si, implica una dirección, pero esa dirección la estás viendo como si fuese un vector. Y ¿a poco el progreso es un vector? No lo creo. eso de "se progresa hacia adelante" es una metáfora sacada de la cotidianidad, de nuestra experiencia de muchos eventos, por ejemplo, una carrera de caballos donde el que va al último hace un esfuerzo, sobrepasa a todos y gana. Se "avanza" pues, y por ello podemos decir que "progresa" ¿no? Pero es como cuando se habla de llenar el ambiente con energía positiva (muy de tíos como el desaparecido Raúl Velasco, que creía en todas esas mafufadas), cuando es claro que la connotación de energía "positiva" o "negativa" está dada por lo bueno y lo malo. Pero lo que entendemos en ciencia es que no hay buenos y malos en la energía. Son cargas con distinto signo. Se pudieron haber bautizado como verdes y azules (y seguramente después habríamos decidido que las azules (o las verdes) eran las positivas y las otras las negativas, las buenas y las malas).

Ahora bien, soy de la opinión que la ciencia y sus avances (para no llamarlos progresos aunque fíjate, llamarle avance es que va hacia adelante, ¿no?), no necesariamente nos llevan a un mundo mejor, más justo o más equilibrado. Creo que la ciencia incluso ha tenido etapas negras, como la creación de la bomba atómica, por mencionar un hecho en donde la ciencia se hizo demasiado poderosa para ignorarla. La ciencia no hace mejores sociedades, ni más educadas, ni mejores. No es su atributo (de la ciencia), estos campos. Su intención es simplemente entender a la Naturaleza y curiosamente, a los físicos de la época de Newton les decían "filósofos naturales".

En fin, hay mucha tela de donde cortar.

saludos
Manuel

blume said...

Tomás Pollán, Manuelito... se llama Tomás Pollán y ella es Julieta Lizaola :)...

Un encanto ambos ¿verdad?, ¡ay! cómo los quiero me cae.

Bueno, a ver... mmm...mmm por puntos...


1)Progreso.
Para empezar la idea de Progreso tiene problemas de todo tipo: ontológicos, epistemológicos y los más leves: semánticos.

El Progreso no deja de ser un paradigma ilustrado, sostenido por ideas tan antiguas como la de "ascesis", que no es griega, aunque parezca (como casi todo lo que los griegos heredaron) ellos las tomaron -hasta donde se sabe- de los órficos.


2) Progreso de la ciencia.
La ciencia requiere (como todo discurso) generar sus propia ficciones y toma términos de dónde puede para conseguirlo (de la filosofía en este caso) para articular sus propios deseos de generar legitimidad.


3) Verdad absoluta
"Verdad" y "verdad absoluta" no son más que mínimas fabulaciones de la conciencia.


Algunos las llaman religión, otros las llaman política, homofobia, qué más da.

Militancias al final, cada quien escoge las propias dependiendo de las propias frustraciones, conflictos existenciales, perversiones, etc.

Sin duda, todas y cada una operan dando certidumbre, tranquilidad, "sentido".

Drogas al final, que nos mantienen vivos. Que mantienen a los vivos "Creyendo en algo".


Ahora, estrictamente hablando de “la verdad en la ciencia” opino que depende del aparato teórico desde el que se hable es que se pueden aventurar ciertas posturas u opiniones. Elaboro.

El "giro copernicano", por ejemplo, es un suceso que dentro de la astronomía tuvo consecuencias que cambiaron el rostro del "conocimiento" hasta la fecha.

Y la pregunta a propósito de tu idea de que "la ciencia sabe a dónde va", será que en este caso ¿"la ciencia sabía a dónde iba"?.
A mí me parece que no.


Justamente a partir de Gödel (a quien alguien ya mencionó en un comentario atrás) se dan cambios no previstos y con una potencia discursiva que impactan nuevamente "el conocimiento" del mundo. En filosofía, por ejemplo se genera, lo que se conoce como: "giro lingüístico".

Que no es tan famoso como el copernicano -en mi opinión- porque las consecuencias tal vez no son tan contundentes como en el caso anterior y de hecho se siguen debatiendo.


En fin, que mi opinión es que la preocupación de Tomás tiene poco que ver con las pretensiones de la ciencia y de si son factibles, medibles, cuantificables, verificables, etc. o no.

Porque a muchas personas como a Tomás y a mí (tal vez por el entrenamiento, tal vez no), nos parece escandaloso que a estas alturas se siga tratando de apelar a recursos discursivos tan decimonónicos como "verdad", más aún "Verdad absoluta".



Además Manuelito, en nombre de "la verdad" ISMO tras ISMO ha sido construido y relevado por uno cada vez más monstruoso y devastador.

Así que, cuidado con lo que deseas, porque tu deseo podría cumplirse ;)



(Y que conste que no dije "se vuelva realidad" porque eso de usar términos tan imprecisos como "realidad" me da miedo... :p)

Morsa said...

Querida Blume,

No entiendo muy bien lo que dices porque me declaro incompetente para comprender algunos de los términos que usas. Sin embargo, debo decirte que no estoy de acuerdo en que la ciencia "requiera (como todo discurso) generar sus propia ficciones y toma términos de dónde puede para conseguirlo (de la filosofía en este caso) para articular sus propios deseos de generar legitimidad".

No veo las ficciones o el discurso de la ciencia misma. Para mí es muy claro que la ciencia por sí misma no tiene ni siquiera que justificar su actividad. La ciencia pura, la básica, estudia ciertos fenómenos y no tiene ni siquiera buscar el legitimarse. La legitima su propio éxito al poder predecir con lo que se modela sobre lo que se está estudiando. Nada en la ciencia se legitima porque se anuncie en los medios o con bombo y platillo. Si no se puede reproducir los resultados que plantean entonces simplemente esos estudios se descartan o al menos, se ponen en tela de juicio.

Con respecto a la verdad o verdad absoluta -creo- todo es cuestión a lo que nos queremos referir. Si hablamos de verdad absoluta en la ciencia como el modelo que predice todo, pues estamos amolados, porque dudo que exista algo siquiera cercano a eso. Los físicos buscan siempre una teoría que generalice más que las demás. Si generaliza y además, predice con mayor precisión, entonces el modelo creado se acerca a cómo se comporta la Naturaleza. A ese comportamiento podríamos llamarle la verdad absoluta, porque así es la Naturaleza y ya. Yo entiendo que ningún modelo podrá ser tan preciso que pueda predecir con toda precisión y exactamente el fenómeno estudiado. Habrá cosas que no checan, que fallan, que no salen, que se han cuchareado. Pero eso no quiere decir que no estemos progresando y que no sepamos hacia dónde vamos como científicos. Me queda claro que la ciencia sabe hacia dónde va: y va precisamente a generar mejores modelos que representen la realidad mejor, que tengan mayor poder de predicción, que sean confíables, que funcionen. Pondré un ejemplo: en geofísica se estudian los sismos. No existe un modelo que nos permita predecir cuándo y en dónde temblará. No podemos predecir ni siquiera la magnitud del movimiento telúrico. Sin embargo, se saben muchas cosas como pata intentar generar un modelo. Por ejemplo, hay salida de gas radón de la Tierra cuando va a temblar. Hay microsismos en el área en donde ocurrirá el sismo más grande. Estos datos nos podrían dar pistas para crear un modelo, pero para que éste funcionara y predijera, tendría que mapear y medir todas las zonas del planeta. Asumiendo que pudiese hacerse, en los modelos que hay al respecto (la mayoría hechos por científicos chinos), se logró predecir un sismo y los chinos desalojaron a todo un pueblo y sí, tembló y gracias al desalojo, se salvaron muchos miles de personas de morir. No obstante, la semana siguiente a este hecho, ocurrió otro sismo en China, sin previo aviso, sin nada que pudiese pensarse que iba a ocurrir. Por ende, el modelo es vago, defectuoso y como predice poco, tiene poco valor como modelo.

No sé qué más decir por el momento.